COPE
La Abadía de Montserrat vive este miércoles una jornada de "mucha ilusión" con la visita del Papa León XIV, un acontecimiento que cobra una relevancia especial al coincidir con la celebración de los 1000 años de la fundación del monasterio. Así lo ha expresado el subprior de la Abadía, el padre Bernat Juliol, en una entrevista en 'Herrera en COPE' con Jorge Bustos, donde ha asegurado que la comunidad vive este momento con "ilusión por partida doble". Uno de los momentos más singulares de la jornada será el almuerzo del Santo Padre con la comunidad benedictina. Este encuentro supondrá una excepción a la regla de San Benito, que establece el silencio durante las comidas. El padre Juliol ha explicado que la propia regla contempla dispensas en la atención a los huéspedes. "La regla de San Benito es muy sabia, y también dice que, a la atención a los huéspedes, se puede romper la regla del silencio", ha señalado, añadiendo que "la visita del santo padre y el almuerzo con el santo padre merecen que se haga esta excepción". La llegada del Santo Padre a Montserrat está prevista para las 12:00 horas. Desde allí se dirigirá a la basílica para el rezo del Rosario, que concluirá con el canto de la 'Salve Regina' y el 'Virolai' a cargo de la Escolanía de Montserrat. Posteriormente, el Papa subirá al Camarín de la Virgen para venerar la imagen de Santa María de Montserrat, patrona de Cataluña. Tras el acto en el camarín, se espera que León XIV se asome al balcón de la fachada para saludar a los miles de peregrinos congregados. El padre Juliol no descarta que el Papa pueda romper el protocolo, como ha hecho en otras ocasiones, para acercarse a los fieles, especialmente a los 1.500 niños y niñas de escuelas cristianas de Cataluña que le esperarán en el atrio. "Nos han dicho de la organización que el santo padre, cuando hay alguna cosa que él quiere hacer, la hace", ha comentado el subprior. Montserrat no es solo un monasterio, sino el corazón espiritual de Cataluña. La devoción a la Virgen, conocida popularmente como 'la Moreneta', es incluso anterior a la fundación del monasterio en el año 1025. El padre Juliol destaca que la montaña es un referente para creyentes y no creyentes, un lugar al que acudir para pedir o agradecer. "La historia de Montserrat es un poco la historia de cada una de las personas que tiene este vínculo con la Virgen y con Montserrat", ha afirmado. La visita papal cuenta con la participación de la Escolanía de Montserrat, una de las instituciones musicales más antiguas de Europa, fundada en el siglo XIII. Este coro de niños, que presta su servicio a la liturgia y la evangelización, está formado por chicos con "buena voz y buen oído" que cursan desde cuarto de primaria hasta segundo de la ESO. La organización del evento supone un gran reto logístico, ya que se esperan cerca de 10.000 personas de forma simultánea. El subprior ha reconocido que tienen "poca experiencia organizando visitas papales", pues la última fue la de San Juan Pablo II en 1982. A pesar de ello, confía en que será un "día fantástico" y que todos los asistentes se sentirán bien acogidos. Aunque la visita altera la serenidad habitual de la vida monástica, la comunidad lo asume con alegría. El padre Juliol ha recordado que Montserrat siempre ha respirado con "dos pulmones": la vida benedictina de oración y el santuario dedicado a la acogida de los peregrinos. Esta dualidad, ha concluido, forma parte de la "esencia de Montserrat".
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