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El Cádiz CF ha comenzado la reestructuración de su plantilla de cara a la próxima temporada anunciando un total de nueve bajas. La lista incluye a cuatro jugadores que finalizaban contrato (Roger Martí, Álex Fernández, Lucas Pérez y Brian Ocampo), cuatro que concluían su periodo de cesión (Dauda, Caicedo, Pelayo y Antoñito Cordero) y el traspaso de Raúl Pereira al Zaragoza. Según el análisis del experto en scouting Jesús de la Sierra, estas salidas eran un paso necesario. Considera que los jugadores que acababan contrato "tenían ya su fecha de caducidad" y que sus bajas son "normales e incluso tardías", argumentando que algunos han permanecido en el equipo más tiempo del que su rendimiento futbolístico justificaba. En cuanto a los futbolistas cedidos, se considera que la única opción interesante para continuar podría haber sido Antoñito Cordero. Sin embargo, se entiende que su club de origen, el Newcastle, busque un destino de mayor categoría para él, ya que el Cádiz "no sería el lugar más idóneo" para un jugador propiedad de un equipo con "poderío económico fuerte en la Premier League y presencia europea". El despertar de Cordero en el equipo fue "tardío", aunque demostró ser un futbolista que "necesitaba confianza". El resto de cedidos también regresan a sus clubes. Dauda volverá a un Girona que ha descendido a Segunda División, mientras que Pelayo retorna al Rayo tras un buen final de temporada. Por su parte, Caicedo ha sido una "sonada excepción" por el nivel mostrado, procedente de una de las mejores canteras de Europa. La sensación general es que estas nueve salidas no son suficientes y que se "debería purgar un poquito más la plantilla". El experto Jesús de la Sierra es partidario del "pulso firme, de adiós a los recuerdos y adiós a las historias viejas". Según su visión, "el fútbol es presente, y ya tenemos bastante, bastante experiencia para tirar de romanticismo e intentar alargar relaciones que llevan encaminadas al fracaso". Se argumenta que mantener a demasiados jugadores de las dos últimas temporadas, cuyo final fue "decepcionante" y "dramático", respectivamente, haría pervivir "el recuerdo y las sensaciones" de etapas fallidas. Por ello, es necesario un cambio de timón más drástico para renovar el vestuario. La reestructuración busca también construir un equipo adaptado al estilo del nuevo entrenador, Idiakez, que propone un fútbol de posesión y ataque en campo contrario. "El entrenador es la base del proyecto, es la figura más importante", se señala, por lo que es crucial "dotarle de las herramientas necesarias". Fichar jugadores de un perfil contrario, como los de contención o físicos, alejaría al equipo del éxito. Por este motivo, se defiende que el entrenador debe ser "parte activa del proceso de fichajes", dando nombres y, sobre todo, perfilando el tipo de jugador que necesita. De esta forma, la secretaría técnica puede trabajar sobre unas directrices claras para satisfacer las demandas del técnico, a pesar de la complejidad del mercado. Finalmente, se recuerdan los que se consideran errores del pasado reciente. El "primer fallo" de la temporada anterior fue renovar a Álex Fernández e Isaac Carcelén, dos jugadores "totalmente en declive", una decisión que atentaba contra el "concepto de regeneración". Más tarde, las contrataciones de Lucas Pérez y el técnico Sergio González se vieron como actos de "una desesperación total".
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