COPE
La gastronomía riojana vuelve a ser protagonista. La empresa familiar Embutidos Olga se ha alzado por segundo año consecutivo con el título de 'mejor chorizo del mundo' en la undécima feria del chorizo artesano de Covaleda, en Soria. Al frente del negocio se encuentra Miguel Elías, un joven carnicero de 26 años que representa a la cuarta generación de una familia con más de 100 años de tradición chacinera. En declaraciones a Cope Rioja, ha confesado que todavía están 'en una nube' por el reconocimiento. Miguel Elías ha celebrado el bicampeonato: "Hemos vuelto a conquistar el título al mejor chorizo del mundo dos años seguidos ya, que la verdad es que es increíble". Además del galardón principal, Embutidos Olga ha sumado otros cuatro premios en el certamen: el segundo en la categoría Ibérica, el segundo y tercero en la categoría especial y un tercer puesto en chorizo artesano. Un festival de reconocimientos que confirma el gran nivel del producto local. El secreto del éxito, según ha explicado el propio carnicero, no es otro que seguir la tradición familiar. "El mejor chorizo del mundo se hace con la receta que la hacía mi bisabuela", afirma con orgullo. Los ingredientes son sencillos pero de máxima calidad: carne de cerdo criado en libertad en La Rioja, pimentón de la Vera con denominación de origen, ajo de las Pedroñeras y sal. "No lleva ningún tipo de aditivo ni conservante artificial", subraya Elías. La búsqueda de la excelencia es una constante para esta familia de artesanos. "Todos los años, por ejemplo, pues bajamos también a Extremadura a elegir el pimentón", detalla Elías, quien también destaca la procedencia de los otros productos. Los cerdos son criados en las faldas de Moncalvillo y utilizan el "mejor ajo del mundo, con su IGP", el de Las Pedroñeras, para completar una fórmula potente, equilibrada y con personalidad propia. Este proceso de elaboración artesanal, alejado de la mecanización industrial, se refleja en el valor del producto final. El precio del chorizo va a peso, y una rastra de entre 450 y 600 gramos puede rondar los "8, 10 o 12 euros", según ha indicado el carnicero. Esta calidad diferenciada lo ha convertido también en un reclamo turístico. Elías ha notado cómo los reconocimientos atraen a visitantes. "Es habitual ver a turistas internacionales, franceses, ingleses... Les gusta mucho llevarse un recuerdo de la tierra, y si es gastronómico, mejor", explica. Su carnicería, ubicada en una zona de paso en Logroño entre la calle Laurel y la calle San Juan, se ha convertido en una parada para quienes buscan el sabor auténtico de La Rioja. A pesar de su fidelidad a la receta centenaria, Miguel Elías no renuncia a la innovación. El joven artesano ha revelado que también investiga nuevos sabores y combinaciones, como un "chorizo a la miel y Jerez" y otro "bañado en chocolate negro". "Había que probar cosas nuevas", comenta sobre sus creaciones experimentales, que por el momento no están a la venta. En un contexto de creciente industrialización, el trabajo de artesanos como Elías ayuda a mantener viva la memoria gastronómica riojana. Para salvaguardar su excelencia, el producto cuenta con la IGP Chorizo Riojano, promovida por el Gobierno de La Rioja, que garantiza un sabor suave, aromático y ligeramente picante, con un color rojo intenso característico que lo distingue de otras elaboraciones.
Go to News Site