Cope Zaragoza
En el programa El Cascabel de TRECE, el almirante retirado Juan Rodríguez Garat ha ofrecido un análisis sobre el futuro del conflicto entre Irán e Israel, mostrando un cauto optimismo. Según Garat, la clave para una desescalada reside en el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien parece haber modificado su estrategia inicial. El analista ha explicado que, tras 24 días de guerra, Donald Trump "se da cuenta de que el objetivo de que caiga el régimen está fuera de su alcance con los medios que él está dispuesto a poner en tierra". Garat cree que el expresidente ha comprendido que una escalada, como el ultimátum de destruir las centrales eléctricas iraníes, le llevaría a un "compromiso excesivo" similar a la guerra de Vietnam. Para el almirante retirado, "los objetivos militares están ya obtenidos", y ahora es el turno de los políticos, que "no se van a conseguir bombardeando más Irán". Por ello, anticipa que Trump "ponga el listón de exigencias al régimen de Irán en un nivel terrenal" que permita llegar a un acuerdo, aunque ambas partes lo nieguen públicamente en un principio. A pesar de que el régimen de los ayatolás niega la posibilidad de un acercamiento, la simple mención de Trump a un "diálogo constructivo" es, para Garat, un paso fundamental. "Ni siquiera importa si es verdad, porque el hecho de que Trump lo diga abre una puerta a que se haga realidad", ha afirmado, añadiendo que "el único que puede poner fin a esta guerra es Donald Trump". El experto considera que, aunque el expresidente "no es un hombre sincero", su declaración pública incentivará contactos indirectos por parte de Irán. Garat ha recordado un precedente en el que se frenó una escalada bélica, cuando Israel atacó una instalación de gas iraní e Irán respondió atacando yacimientos en Qatar. En esa ocasión, la administración estadounidense intervino para detener los ataques cruzados al sector energético, una guerra en la que, según el almirante, "nadie puede ganar nada", a excepción de Israel, a quien "el caos total le beneficiaría". El experto ha calificado de "farol" el ultimátum de Trump sobre las centrales eléctricas, un objetivo que no considera militar. Ahora, ambas partes se encuentran en una posición más realista para negociar: "Estados Unidos sabe ya que no puede pedir un la rendición incondicional de Irán en una guerra de naturaleza limitada". Al mismo tiempo, Irán es consciente de que las amenazas de Trump no son vacías, lo que podría facilitar futuros acuerdos sobre el programa nuclear iraní. En cuanto al desempeño del escudo antimisiles israelí, Garat ha señalado que tiene una efectividad del 92% de impactos, lo que supone que 32 de los 400 misiles lanzados por Irán han alcanzado su objetivo. Aunque militarmente son "cifras muy buenas", políticamente cada impacto se percibe como un debilitamiento del escudo. Además, ha advertido que el alto número de lanzamientos iraníes podría estar mermando las existencias de los interceptores más sofisticados de Israel y Estados Unidos. Finalmente, el almirante ha calificado como "una tontería" las imágenes difundidas por una agencia iraní que muestran misiles con una pegatina del presidente Pedro Sánchez. Ha explicado que es técnicamente inviable, pero ha subrayado la importancia del acto propagandístico: "Es evidente que si alguien ha pensado que puede haber esa oportunidad, es porque demasiadas veces el presidente quizás se ha desmarcado de la postura de otros presidentes europeos, y eso introduce una posible grieta que cualquiera puede tratar de explotar".
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