Ultima Hora Mallorca
Si han visto la maravillosa película de David Lean Breve encuentro (1945) sabrán que si no fuera porque a la protagonista se le mete una arenilla en el ojo, no habría historia que contar. La verdad es que una simple arenilla en un ojo puede resultar algo muy molesto. Por mucho que te rasques o soples, a veces no hay manera de sacarla.
Go to News Site