Donald Trump visita Graceland, la mansión donde vivió Elvis Presley
COPE

Donald Trump visita Graceland, la mansión donde vivió Elvis Presley

Durante su gira por Memphis para abordar temas de seguridad y reducción de la delincuencia, el presidente Donald Trump hizo una parada inesperada en Graceland, la histórica residencia de Elvis Presley. Era la primera vez que el mandatario visitaba la mansión, considerada la segunda casa privada más visitada de Estados Unidos después de la Casa Blanca. Acompañado por responsables de Elvis Presley Enterprises, como Jack Soden, Joel Weinshanker y la archivera Angie Marchese, Trump recorrió las estancias más emblemáticas, incluido el famoso Jungle Room, con sus características alfombras en el techo. Allí, sentado junto a una réplica de una guitarra de Elvis, tomó un rotulador dorado y firmó el instrumento con su característica rúbrica. “¿Quién no quiere a Elvis? ¡Todo el mundo quiere a Elvis! Yo quiero a Elvis”, declaró ante los periodistas. Reconoció que nunca llegó a conocer personalmente al Rey del Rock, aunque sí trató con figuras como Frank Sinatra, y expresó su admiración: “Habría sido alguien a quien me habría encantado conocer”. Durante el recorrido, Trump observó premios como el último Grammy de Elvis y el cinturón que recibió por batir récords de asistencia en Las Vegas. También reveló que su canción favorita del artista es “Hurt”, aunque aseguró que le gustan “casi todas” porque “no hizo nada malo”. En un momento más distendido, Trump se sentó en el Jungle Room y bromeó sobre si podría vencer a Elvis Presley en una pelea a puñetazos. “Él es el Rey del Rock’n’Roll, pero yo también tengo mi fuerza”, comentó entre risas, comparándose una vez más con el icónico cantante. No era la primera vez que Trump establecía paralelismos con Elvis: años atrás publicó una imagen compuesta con los rostros de ambos y ha utilizado con frecuencia canciones como “Suspicious Minds” o “Burning Love” en sus mítines. La visita tuvo lugar en un contexto marcado por otros asuntos de actualidad, como el conflicto en Irán o las largas colas en los aeropuertos estadounidenses. Aun así, Trump insistió en que Elvis estaría “muy contento” con sus esfuerzos por reducir el crimen en Memphis y en el país. “Graceland representa el sueño americano, igual que lo que yo defiendo”, añadió. La jornada concluyó con Trump saliendo de Graceland visiblemente satisfecho, saludando a los seguidores congregados en Elvis Presley Boulevard. Varios analistas han señalado que esta visita refuerza la imagen populista del presidente, que siempre ha sabido conectar con la cultura popular estadounidense. Elvis Presley sigue siendo un símbolo eterno, y ayer Trump quiso dejar claro que él también forma parte de esa leyenda.

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