Gizmodo en Español
Hoy es imposible imaginar la historia de los videojuegos sin Counter-Strike. Su nombre es parte del ADN del gaming competitivo, pero lo que pocos saben es que estuvo a punto de llamarse de muchas otras formas. Y no fue una decisión estratégica ni fruto de un estudio de mercado, sino el resultado de una conversación caótica entre dos desarrolladores que todavía no sabían lo que estaban creando.
Go to News Site