No llueve agua ni nieve, sino partículas sólidas en un ciclo completamente distinto al de la Tierra. El James Webb descubre un planeta donde la arena cae desde el cielo y redefine lo que entendemos por clima
Gizmodo en Español

No llueve agua ni nieve, sino partículas sólidas en un ciclo completamente distinto al de la Tierra. El James Webb descubre un planeta donde la arena cae desde el cielo y redefine lo que entendemos por clima

A unos 300 años luz, un mundo con nubes de sílice muestra un fenómeno tan extraño como real: lluvia de arena. Las observaciones del James Webb no solo confirman su existencia, sino que obligan a replantear cómo se forman y evolucionan las atmósferas planetarias.

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