Ultima Hora Mallorca
Esta semana, en el pleno municipal, el monolito de sa Feixina -situado en el parque homónimo en Palma- acaparará de nuevo el debate político debido a los últimos pasos administrativos destinados a blindar su protección legal. El monumento, levantado en 1948 para homenajear a los fallecidos del crucero Baleares, ha sido durante décadas objeto de controversia por su origen franquista, hasta que en 2010 todas las fuerzas políticas con representación consensuaron priorizar su valor patrimonial frente al ideológico. A través de la retirada de toda referencia o simbología franquista, el monolito fue adaptado a la Ley de Memoria Histórica -la de Zapatero, para entendernos- en un ejemplo temprano de resignificación memorial: mantener el objeto, pero transformar su lectura pública.
Go to News Site