El cerco «cercado»: la agonía de una seña de identidad del mar de Bueu (y de Galicia)
Faro de Vigo

El cerco «cercado»: la agonía de una seña de identidad del mar de Bueu (y de Galicia)

«O que non sabe non se pode meter. E o que sabe non se mete porque sabe o que hai». Con esta paradoja describe el patrón y armador del «Marín de Bueu», David Simes, la lenta agonía que vive el cerco en Bueu y en otras localidades costeras. Hace apenas un par de años en este puerto había media docena de cerqueros: «Novo Cristo da Laxe», «Dos Meros», «Dos Mil», «Manolito III», «Novo Xouba» y el propio «Marín de Bueu». Eran los últimos representantes de una flota que llegó a ser mucho más extensa porque esta arte de pesca era la que abastecía las grandes conserveras de la localidad, como Massó. Hoy solo queda el «Marín de Bueu». El resto están amarrados o en el varadero: vendidos por jubilación o a la espera de completar la venta, ya sea con el «paquete completo» o bien por partes. Las cuotas y potencia asignadas por un lado, los aparejos por el otro y finalmente el propio barco. Alguno, como el «Manolito III», está navegando por otras aguas más al sur. Tan al sur como Mauritania. Los nuevos propietarios estaban interesados en los papeles y cuotas y luego volvieron a vender la embarcación. Un rumbo y destino que puede seguir alguno más.

Go to News Site