Diario de Noticias
Algunos han hallado un filón para hacer sonar la charanga con cada excarcelación, progresión de grado o permiso de un preso de ETA. Esta semana le ha tocado a Soledad Iparragirre, alias ‘Anboto’, que se beneficiará de un procedimiento de reinserción reglado. El dolor que causa a las víctimas de la banda es comprensible, incluso tras 22 años de prisión. Atarlas al duelo, no.
Go to News Site