El Plural
La comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso este miércoles para explicar la acción de España ante la guerra en Oriente Próximo se ha convertido en un espejo de actuaciones contrapuestas. El presidente del Gobierno ha desplazado a Alberto Núñez Feijóo del debate, y ha comparado, constantemente, su respuesta a la intervención "injusta e ilegal" de Donald Trump en Irán con lo que ocurrió en 2003, cuando las calles gritaron el No a la guerra contra el billete en primera clase de José María Aznar en el avión de George Bush con destino a Irak. Y en él se ha centrado el discurso de Sánchez, que ha defendido el paquete de medidas anticrisis que se aprobará este jueves en el Congreso. Aunque de la guerra "no van a salir salarios más altos, ni viviendas más asequibles", ha señalado, el Gobierno va a sacar adelante sus "políticas valientes para proteger a nuestros 5 millones de hogares". Y esto ha escocido en las bancadas de la derecha, con un Feijóo que acusa al Ejecutivo de ir tarde mientras le piden que aplacen las medidas para negociarlas con ellos, y un Abascal que equipara al popular y al socialista y eleva el pulso tanto con Moncloa como con Génova. El Gobierno llegaba con prisa a la Cámara Baja. Pocas pistas en los pasillos sobre lo que iba a deparar la mañana, ni sobre la despedida de María Jesús Montero, ya que estas -las de miércoles y jueves- serán las últimas veces que la vicepresidenta pise moqueta antes de abandonar el Ejecutivo rumbo a Andalucía. Tampoco han querido poner fecha a la salida de la candidata socialista de Moncloa, ni de cuándo anunciará el presidente su relevo. Los ministros de Sumar, que el viernes bloquearon el Consejo extraordinario, han llegado al Congreso juntos, sonrientes, y separados de la parte socialista del Gobierno. Encabezados por Yolanda Díaz, tampoco ellos han querido dar pistas de qué se está cociendo en Moncloa, ni de como avanza la situación en el seno de la coalición. Todos estaban centrados en una comparecencia de Sánchez que ha dejado una imagen de unidad en toda la izquierda con la respuesta a la guerra, a pesar de que el decreto que se va a aprobar mañana tiene más de lo que querían PP y Junts que de lo que exigían Sumar y el resto de partidos progresistas. Quien sí tenía ganas de hablar en los pasillos era Miriam Nogueras. A su llegada al hemiciclo, la portavoz de Junts ha confirmado muy satisfecha que el Gobierno va a apoyar su moción para eliminar el IVA a los pequeños autónomos, que es la moneda de cambio que han utilizado para ofrecer su 'sí' a las medidas anticrisis. Ya se sabía, aunque ha sido la confirmación oficial, que las matemáticas sí darán este jueves sin importar lo que vote el PP al decreto, ni que Podemos, que propone ahora un referéndum para salir de la OTAN, se abstenga. Sánchez se contrapone a Aznar: "No repetiremos...
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