INFORMACION
Empezar en un empleo y tardar días, o incluso semanas, en firmar el contrato es una situación más frecuente de lo que parece en España. Muchos trabajadores se incorporan a su puesto, figuran dados de alta en la Seguridad Social y desarrollan su jornada con normalidad, pero todavía no han estampado su firma en ningún documento. Esa circunstancia suele generar dudas e inseguridad, sobre todo cuando surge el miedo a un despido o a que la empresa alegue que la relación laboral no estaba del todo formalizada.
Go to News Site