Lo que parecía casi imposible toma forma: la NASA diseña una armada de misiones para construir una base lunar a partir de 2027
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Lo que parecía casi imposible toma forma: la NASA diseña una armada de misiones para construir una base lunar a partir de 2027

Carrera lunar - La iniciativa plantea una presencia estable mediante fases sucesivas, inversión redirigida y decisiones políticas firmes que transforman la forma en que se organiza la exploración del satélite El cambio ya no se presenta como una idea lejana o pendiente de definir. La base lunar ha pasado a formar parte de un plan real que la NASA ha puesto en marcha, y esa decisión aparece ligada al objetivo político de Donald Trump , que ha colocado este objetivo como prioridad. La agencia ha empezado a mover recursos, ajustar programas y redefinir misiones para avanzar en esa dirección. Esa transformación implica que el regreso a la Luna deja de ser un objetivo simbólico y se convierte en una operación sostenida. La construcción de una presencia humana estable, por lo tanto, empieza a tratarse como un proceso en marcha. El proyecto define una base con fases, cifras y calendario detallado Esa decisión ya se traduce en un programa concreto que la NASA ha detallado con cifras, fases y calendario, tal como recoge Reuters en su cobertura del anuncio. La agencia plantea levantar una base lunar mediante una secuencia de misiones que integran lanzamientos, pruebas y despliegue de equipos con un objetivo claro de presencia humana continuada. El plan, que cuenta con la firma del español Carlos García-Galán , incluye el envío de múltiples vehículos, módulos y sistemas que permitirán operar sobre la superficie durante largos periodos. Esa estructura responde a una estrategia que prioriza el desarrollo progresivo de capacidades antes de diseñar misiones prolongadas. La agencia estadounidense deja atrás las ideas sin fecha y arranca una iniciativa con respaldo gubernamenta La hoja de ruta arranca con una primera etapa centrada en multiplicar los aterrizajes robóticos y enviar equipos de forma recurrente , con una cadencia cercana a lanzamientos mensuales según lo expuesto por la agencia. En ese tramo inicial se prevé realizar hasta 25 lanzamientos antes de 2028, con más de 3.600 kilos de carga, con el objetivo de validar zonas de aterrizaje y acumular datos sobre el terreno. Después llega una fase que se extiende hasta 2032, con 27 lanzamientos adicionales, siete vehículos móviles y más de 54.000 kilos de carga para construir infraestructuras básicas y preparar misiones tripuladas frecuentes . El tercer bloque, que se alarga hasta 2036, contempla 29 lanzamientos, despliegue de hábitats y sistemas energéticos, además de logística regular desde la Tierra para mantener la actividad humana. La cancelación de Gateway redirige miles de millones hacia la superficie Ese despliegue se financia en parte con una decisión que cambia el enfoque del programa: la cancelación de la estación orbital Gateway . La NASA ha decidido frenar ese proyecto y destinar unos 20.000 millones de dólares a la construcción de la base en superficie. Carlos García-Galán participa en este importante programa para vivir en la Luna Jared Isaacman explicó durante el evento que “no debería sorprender a nadie que estemos pausando el proyecto Gateway en su formato actual y nos estemos centrando en la infraestructura que permitirá operaciones sostenidas en la superficie lunar”. Ese cambio deja en el aire la participación de socios como la Agencia Espacial Europea, Japón o Canadá, que tenían compromisos ligados a esa plataforma orbital. Los retrasos técnicos complican el calendario de los sistemas de descenso Las dudas aparecen en varios frentes y afectan tanto a los plazos como a la tecnología necesaria. Los sistemas de aterrizaje desarrollados por SpaceX y Blue Origin acumulan retrasos de hasta dos años según el inspector general de la NASA, y todavía deben superar problemas técnicos complejos antes de transportar astronautas. El programa fija fechas para nuevos intentos con tripulación, adapta misiones previas y permite usar el sistema disponible en cada momento Lori Glaze , responsable en la agencia, indicó que “SpaceX ha estado considerando alternativas de su diseño actual de Starship mientras implementa un enfoque más simplificado para intentar acelerar los tiempos”. A eso se suma la dificultad de reconvertir equipos pensados para una estación orbital en infraestructura de superficie, algo que varios expertos consideran complicado en términos de hardware y calendario. El anuncio genera apoyos y críticas dentro del sector espacial El anuncio de este plan se produjo durante el evento Ignition , el primero dirigido por Isaacman desde que asumió el cargo en diciembre. El directivo defendió el proyecto en términos políticos y estratégicos al afirmar que “la NASA está comprometida a lograr lo casi imposible una vez más: regresar a la Luna antes de que finalice el mandato del presidente Trump, construir una base lunar y establecer una presencia permanente”. La presentación generó reacciones muy distintas, con voces como Marcia Smith , analista de política espacial, que describieron la avalancha de datos como difícil de seguir, mientras Eric Berger , editor espacial sénior de Ars Technica, destacó que llevaba décadas esperando un plan de este tipo. Artemis sostiene el programa con cambios en misiones y calendario El desarrollo de todo este programa se apoya en Artemis , que fija el objetivo de aterrizajes regulares a partir de 2028 tras varios cambios en su calendario. Las misiones Artemis 4 y 5 se sitúan como las primeras en intentar descensos tripulados en esa fecha, mientras Artemis 3 se ha convertido en una prueba en órbita terrestre. La estrategia incluye usar el primer sistema de alunizaje que esté listo en lugar de seguir un orden cerrado, lo que refleja la presión por cumplir plazos. En paralelo, la NASA quiere aumentar el uso de tecnología reutilizable y contratos comerciales para abaratar los viajes y mantener un ritmo constante de operaciones sobre la superficie lunar.

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