INFORMACION
Una vida sencilla y a la vez dura, concentrada en el cuidado de su familia. Desde que en 1964 Trinidad Carrillo Escobar emigrara desde su Casasimarro (Cuenca) natal hasta hoy son muchos también los buenos momentos. Y con esos recuerdos ha celebrado este miércoles la matriarca con sus allegados las 100 velas más que simbólicas, un límite que hoy en día sobrepasan ya tres personas en el municipio.
Go to News Site