El Plural
En México hay más de 134.000 personas desaparecidas y la cifra crece cada día. Más allá del dato, podemos poner rostro y dar voz a este drama gracias a las madres buscadoras, mujeres que recorren el país intentado encontrar una pista sobre el paradero de sus hijos y empapelando lugares públicos con sus caras. Ellas se han convertido en expertas forenses capaces de leer en la vegetación y el terreno el rastro de la tragedia, llegando a descubrir lugares en los que se han producido ejecuciones o fosas clandestinas. La escritora mexicana Alma Delia Murillo (Ciudad Nezahualcóyotl, 1979) acompañó durante un año y medio a estas madres buscadoras para poder contar este drama colectivo. 'Raíz que no desaparece' (Alfaguara) cuenta la historia de estas mujeres, una novela en la que ficción y realidad se entrelazan para denunciar una tragedia en la que, según denuncia, la propia administración se ha convertido en cómplice necesario. "He visto gobernar a partidos de todos los colores y han sido la misma mierda, ignorando el fenómeno y convirtiéndose en cómplices", nos explica en una entrevista concedida a ElPlural durante su estancia en nuestro país. "Todos tienen intereses en este narcoestado paralelo", asegura. Ella no es de las que miran a otro lado. "Los desaparecidos son de todos", enfatiza para llamar a la sociedad a denunciar ese narcoestado. "Es más peligroso no hacerlo visible", asegura rotunda. ¿Cuál es el perfil de estos desparecidos? Son jóvenes a los que captan con falsas ofertas de trabajo, les despojan de sus pertenencias, asegura la autora, y les meten en lo que califica de "campos de concentración" donde les tienen esclavizados trabajando para ellos. A ellos los entrenan como sicarios para distribuir droga y a las mujeres las convierten en víctimas de trata sexual. Finalmente, cuando dejan de serles útiles, "los desaparecen": les tiran en fosas clandestinas y sus cuerpos son basurizados. "No hay cuerpo, no hay nombre, no hay delito y no hay culpable. Es muy doloroso, sobre todo para las familias", nos explica. La polémica por Felipe VI y los abusos en la conquista Alma Delia Murillo ha visitado España en plena polémica por las palabras del rey Felipe VI, reconociendo que se pudieron cometer abusos durante la conquista de América. "Lo veo como un distractor", responde cuando le preguntamos su opinión. Para ella la verdadera emergencia humanitaria son los desaparecidos y poner fin al narcoestado. En cualquier caso, sí habla de que "México es una fosa clandestina una sobre otra", en relación a las violencia que ha habido allí a lo largo de los siglos. "Reconocerlo históricamente, claro que tiene un peso y se agradece, pero tampoco es lo más importante ni lo más grande ni es reivindicativo". Entrevista con Alma Delia Murillo: "No es verdadero, pero es verdad" P.- ¿Qué te ha llevado a escribir 'Raíz que no desaparece'? R.- 'Raíz que no desaparece' es una novela que llevaba muchos años queriendo escribir porque soy mexicana y este fenómeno tan doloroso de las personas desaparecidas nos...
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