ABC
La mesura con la que habla Cesare Prandelli (Orzinuovi, 1957) es digna de estudio. En 2007 se quedó viudo de su primera mujer, por la cual había renunciado al banquillo de la Roma. Simplemente para estar cerca de ella. Después, desató a Italia de las cadenas dándole un traje contracultural donde brillaban dos genios inacabados: Antonio Cassano y Mario Balottelli. Esa 'Nazionale' fue subcampeona, tras perder contra España en la final de la Euro 2012. A renglón seguido, siguió entrenando, sí, aunque ya nada fue como antes. Le dio tiempo a dirigir al Valencia en un puñado de partidos. Era el año 2016, hace ya una década. A veces, el técnico ha resultado ser sospechoso incluso en su propio país. Padre advenedizo de un fútbol coral donde el músculo y las matemáticas se antojaban consecuencias, a veces incluso innecesarias. Cuando lo dejó en 2021, entrenaba a la Fiorentina. No se divertía, y prefería estar con sus nietos jugando o arando sus tierras fértiles con el tractor. Olivos, colinas, vino, familia y serenidad. Parece un intruso, pero siempre es necesario como aliado. Hoy más que nunca. Italia se enfrenta en la repesca a Irlanda del Norte, en Bérgamo. De ganar, Bosnia o Gales a domicilio. ¿Cómo es posible que de nuevo pueda quedarse fuera del Mundial? Sería el tercero consecutivo. Es una pregunta a la que durante estos años tenemos siempre que responder. Soy optimista, porque tanto Rino Gattuso como Gigi Buffon (jefe de la delegación 'azzurra') están haciendo un trabajo extraordinario. Especialmente, han conseguido implementar el sentido de pertenencia. Sí, no pudiendo haber organizado pequeñas concentraciones por la abundancia de partidos, se han inventado algo interesante: organización de cenas constantes con los futbolistas. Han ido ellos a visitar a todos, creando estas reuniones frecuentes. Verás, los italianos somos muy peculiares… A veces, cuando todo pinta mal, sale lo mejor de lo mejor. 2006, por ejemplo. El 'Calciopoli' había estallado, la Juve a la Serie B, Pessotto que intentó suicidarse, Totti se lesionó… Triunfo épico de Lippi, en definitiva. Exacto. Por eso he apreciado lo que han hecho. Han forjado el grupo, convirtiéndolo en familia. Es importante, porque no tenemos talentos. Tampoco somos así de malos como parece, eso sí. Necesitamos recobrar el espíritu. Se dicen muchas cosas en Italia,. Demasiada táctica, cantera escasa… Esto, ¿o simplemente es una cuestión de generaciones? No es una cuestión de generaciones. Nuestra historia dice que el fútbol practicado siempre era defensa ordenada y contragolpe. Todos los equipos tenían dos delanteros, un extremo, un fantasista… Por ejemplo, en 1982 durante el Mundial estaban Paolo Rossi, Graziani, Bruno Conti, Giancarlo Antognoni, Cabrini acelerando, Tardelli que percutía atrás… ¡Menuda generación! Todos crecidos en la demarcación que ellos creían y sabían. No les han obligado a nada. Todo esto para decir que los instructores hoy día tienen dificultad para encontrar un rol a los chicos que entrenan. Solo fabricamos cosas estandarizadas. A diferencia de España, por ejemplo, no practicamos un fútbol propositivo, que quiera dominar el juego. Regates, geometrías sin mirar el peso o la velocidad del futbolista. Solo miras la técnica allí. España es el único país en el mundo donde se juega a fútbol, tal como nació. Es un modo de vivir. Me encanta. Ya lo creo. Usted lo hizo en 2012 hasta la final, donde una Italia cansada fue vapuleada por los hombres de Vicente Del Bosque, que llenó el campo de centrocampistas. Hoy los herederos de esa selección son Pedri, Lamine, Olmo… Mire, desde el momento en que no vas a dos ediciones seguidas de la Copa del Mundo, debes intentar comprender qué está pasando. Hasta los veinte años, la diferentes selecciones que tenemos son muy competitivas. El problema, la ruptura, viene después. Tenemos que descubrir y tutelar el talento. El Calcio no debe ser todo organizado, esquematizado. Todo robotizado: el dos pasa al cinco, éste al siete, luego al ocho… Los niños, solos, saben resolver problemas. Todos hemos sido niños. Sabemos cómo se hace, pero ya no existe la calle. Sí miles de escuelas de fútbol formativas. Hemos perdido el norte, nuestra identidad. Hay que ser francos. Tampoco buscar excusas. En la Serie A hay muchos extranjeros de poco nivel. A Cesc se le imputa que no fiche gente de casa para el Como. Así es complicado que los chicos tengan su oportunidad. Antes, con 18 años, ya estaban preparados para jugar en Serie A. Hoy por hoy la media son 24 años. ¿Qué estamos haciendo para protegerles? Cuando uno lee los periódicos y ve locuras del mercado de fichajes como el presunto acercamiento de algunos clubes a Lewandowski, un último baile para Modric…¿Cree que esto le gusta a Gattuso. Ahora está de moda la búsqueda de futbolistas que llegan gratis. También nombres de cracks como Robert, que ya lo fue. Sin duda. El fútbol italiano es complicado. A la edad de Modric, quizás solo él rinda bien. Insisto que Rino verá que esto no ayuda al desarrollo del fútbol italiano. Hay que hacer algo. La Federación lo está pensando. Primero hay que ganar estos dos partidos e ir al Mundial. Luego, centrarse en los jóvenes… Solo ellos pueden ayudar a salir de aquí. Usted es socio-accionista del Valencia. ¿Qué le viene a la cabeza al ver el club así de mal con la familia Lim? Siento amargura cuando lo veo así. Cuando estaba allí no había un proyecto técnico. Había poca voluntad a que los chicos crecieran. No quiero polemizar, pero las gestiones lejanas son complicadas. Salvo que, como presidente, en lugar de poner a tu hijo coloques a las personas que dieron la vida por ese sentimiento. Amo el Valencia. Allí deberían estar quiénes han vivido el campo, esa maravillosa ciudad… Gente que hizo historia, y que es capaz de transmitirla de generación en generación. De lo contrario, todo es complicado. Es como el problema de Italia, donde hay muchos presidentes americanos. No entienden la razón de ser de los clubes que presiden. Quieren hacerla ellos, pero no es fácil. Maldini en el Milán se marchó tras ganar un scudetto. Increíble. Él, Totti, Del Piero… No entiendo que no estén. Volviendo al Valencia, si tú quieres hacer algo importante por la escuadra, allí tienen que regresar quienes transmiten valores. Ahora no estoy informado del todo… No sé quiénes están… Las figuras clave, también te digo, quedan reservadas para los ex jugadores del Valencia. Así debería ser. Solo así puedes dejar un legado en Mestalla. Con usted allí debutó Joao Cancelo, quien vive una nueva juventud en Barcelona. Recuerdo que tuve muchas críticas. Era un ala diestra, pero yo lo puse de lateral. Creí en él. Para mí representaba el futuro. Era joven y cometía errores en defensa, pero era normal. Su carrera habla por él. Se veía que era un talento enorme. El VAR. ¿Ayuda al fútbol? Creo que solo debería ayudar al árbitro dentro del área. Fuera, tiene que ser él quién pite el partido. Al inicio, pensábamos que resolvería todo. Al final, son siempre seres humanos. El error existirá siempre. Hay que reducir su uso, salvo en ocasiones que sea algo potente… Incluso ahí no sabremos determinar qué es y qué no lo es. ¿Qué solución plantea? Poner futbolistas en la sala VOR. En Italia siempre decimos que intentamos engañar, pero tú, árbitro, tienes que ser lo suficientemente bueno para que eso no suceda. Hay que dejarse ayudar, pero hasta un cierto punto. El VAR son personas, y estas también crean desastres. El ser humano es así. También considero que deben ser apoyados para que no se sientan solos. De lo contrario, es contraproducente. Se equivocarían más. Sigue habiendo mucho ruido fuera, también en España: el VAR, Vinicius y el racismo, lo de Negreira y el Barça… Juanma Lillo, segundo de Guardiola hace años, decía esto: 'en el fútbol, la guarnición está devorando el solomillo'. ¿Cómo lo ve? Siempre hubo ruido. El tema es que ahora se ha amplificado todo. Estamos deseando polemizar. Los futbolistas que van al terreno de juego deben servir como ejemplo. Ellos, además, no deberían ser criticados por cosas ajenas a sus prestaciones técnicas inherentes al partido. Si sucede, es la directiva quien debe tutelarlo fuera como se debe. Basta de racismo. Estamos cansados. Ya no se puede permitir. Tampoco quiénes simulan. Esto arruina el fútbol, que por suerte o no seguiremos viendo. Todos bajaremos el volumen de la televisión y nos pondremos a ver la Champions o el Mundial. Una y otra vez. Hasta el final.
Go to News Site