ABC
Desde que Nicolás Maduro fue apartado del poder, la Casa Blanca ha armado un sistema con el que controla la venta del crudo venezolano, canaliza los ingresos a través de cuentas bajo supervisión estadounidense y transfiere después a Caracas el remanente, una vez descontadas comisiones, porcentajes y otros costes que distintas fuentes sitúan en torno al 10% o superior . Todo ello se apoya en una serie de ocho nuevas licencias que permiten que vuelva a fluir petróleo venezolano hacia refinerías, que entren insumos para reactivar la producción, que se negocien nuevas inversiones y que incluso se importe oro venezolano a EE.UU., pero sin que ese dinero circule libremente por el aparato chavista, sino bajo control de Washington. Las ventas... Ver Más
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