ABC
Hecher Sosa ya es un luchador de la UFC con todas las de la ley. El luchador canario debutó con victoria en la mayor liga de artes marciales mixtas (MMA) del mundo, un lugar reservado para unos pocos privilegiados. El Guanche Warrior, como se le apoda, se impuso en tres asaltos muy competitivos al brasileño Luan Lacerda, obteniendo el triunfo por decisión unánime (30-27, 30-27 y 29-28). Después de romper el hielo de la UFC, el peleador de Lanzarote atiende en exclusiva a ABC para analizar su combate en Las Vegas y el horizonte que tiene esta temporada por delante. Por el momento, el primer objetivo está cumplido, pero el canario es ambicioso: «Vamos a por la segunda victoria». -Misión cumplida: debut exitoso en la UFC. ¿Cómo se sintió durante la pelea de estreno? -Luan es un rival muy duro, que había hecho 'sparring' con Jose Aldo. Después de sus dos derrotas en la UFC hizo un parón de dos años y entrenó en Rusia con gente muy top y trajo su mejor versión después de su última victoria y venía con la autoestima alta. Fue una gran pelea, estoy súper contento, busqué el KO desde el minuto uno, no pudo ser pero porque mi rival aguantó muy bien ante mis golpes de poder. El primer asalto creo que también lo gané. Es verdad que me conectó un gran rodillazo pero le devolví varias manos muy buenas y algunos codos. Los dos fuimos a la guerra. -Hablemos de ese rodillazo que comentas. ¿Qué te pasó en ese momento por la cabeza? -La rodilla me la comí con papas y alioli. Nunca le había visto lanzar esa rodilla, me centré en evitar que me cerrara con sus brazos por detrás de mi espalda para buscar el derribo y me subió con la rodilla y me la zampé. Pero me sirvió para espabilar. El café que no me dejaron echarme antes de la pelea fue esa rodilla, que me espabiló. No sabía que no podía tomarme un café antes de la pelea, solo me dejaron beber agua, y siempre estaba acostumbrado a beberme un café y me lo tiraron. No lo sabía, la verdad. Y me cambió mucho el rollo, porque estaba acostumbrado a hacerlo y me descuadró, me noté un poco empanado al principio del combate. -¿Hubo nervios por ser el debut en la UFC? Me dio la sensación de que ibas un poco acelerado. -Sí, puede ser, yo no me noté nervioso dentro de la pelea en ningún momento, estaba un poco rayado por el tema del café, lo pensé mucho mientras calentaba, pero me espabilé rápido con el rodillazo. Estaba contento y feliz por estar ahí y se dio así el combate. -Hablemos de tus golpes conectados. ¿Sentiste que estuviste cerca de acabar la pelea en algún momento? -Hubo una acción que conecté una derecha por encima de su jab que lo hice tambalearse, se fue tambaleándose hasta la esquina, ahí le empecé a meter manos y me empezó a responder, pensaba que ahí podía acabarlo. Sí que hubo un par de ocasiones que estuve cerca de finalizarlo. Pero el tipo respondía, era muy duro. -La parte positiva de todo esto son los 15 minutos de experiencia en el octágono que te llevas con una victoria, ¿no? -Mi aprendizaje principal es, sobre todo, lo de la cafeína. Empezaré a trabajarlo así, porque estaba acostumbrado a otra cosa. También aprendí cómo llevar la 'Fight Week', pero estoy contento. Al final di una guerra de tres asaltos, que es lo que la UFC busca. Sé que están muy contentos conmigo, me lo dijo mi representante que había hablando con el 'matchmaker' Sean Shelby, que estaban muy contentos con mi actuación. -¿Qué se siente al lograr tu primera victoria en la UFC? -Una vez que estoy dentro siento un alivio muy grande, la presión venía cuando estaba fuera de la UFC por si la cagaba. Pero ahora ya siento tranquilidad, mucha gente dudaba por si tenía nivel de UFC o no, ahora ya tengo mi primera victoria en la compañía de MMA más grande del mundo. Poca duda queda ya. -También es muy importante la evolución que tiene un luchador ya estando dentro de la UFC. -Claro, sin ir más lejos, Merab Dvalishvili, campeón del peso gallo, perdió sus dos primeros combates en la UFC y luego fue campeón. O Joel Álvarez, que es mi ídolo, perdió la primera y luego ha arrasado. Esto no es como empieza, sino como acaba. Estoy muy contento con mi inicio, pero queda mucho por hacer, voy a por mucho más. Tengo mucho margen de mejora y voy a por mi segundo triunfo. -Ahora que ya ha pasado el combate, cuéntanos cuál era la estrategia. Tu entrenador, Mario Alonso, es conocido por hacer 'game plans' de decenas de páginas. -Sobre todo sabíamos que era un rival que atacaba al derribo a una pierna, que iba a buscar el suelo, que en el cruce de manos iba muy agresivo y también pateaba fuerte. Pero sabíamos que el derribarme y no controlarme le iban a desgastar. Pensé que se quedaría sin gasolina antes pero aguantó bien el ritmo de la pelea, pero no me pudo controlar y demostré que tengo nivel para pelear en cualquier área de la pelea. No pudo cogerme ninguna sumisión siendo un gran cinturón negro de jiujitsu brasileño. Lancé el mensaje a la división de que soy un peleador completo y puedo enfrentarme a cualquiera luchador. -Imagino que te habrás acordado mucho en esta victoria de tu padre (falleció antes de conseguir el contrato con la UFC), que te acompañó en toda tu carrera. -Sin duda, cuando llegué a Las Vegas se me removió todo, recordar que perdí a mi padre estando allí. Antes de la pelea también me acordé mucho de él, siempre hablaba con él sobre los rivales. Al acabar la pelea, sentí un vacío muy grande porque no lo tenía para contárselo. Es muy duro. Vivo con ello, pero nunca te acostumbras, está ese vacío ahí. -De momento, dijiste que pelearías tres veces este año, la primera en marzo, y se ha cumplido. ¿Hacia dónde apuntas ahora? -Sigo con mi plan. Ahora toca pelear en junio o julio y otra a final de año. Quiero tomarme el mes de agosto de vacaciones con mi hija, a algún sitio que tenga playa. Para poder rendir al cien por cien necesito que mi círculo esté bien y cuidar de mi familia. -¿Y ahora cómo te mantienes en forma? -La UFC me dio la baja, tengo que estar tres semanas sin tener golpe ni sparring, estoy haciendo físico. Me he apuntado a una carrera para el 11 de abril, no soy solo peleador, soy atleta, hay que estar siempre en marcha. -Muchas gracias por atendernos, Hecher. -Muchas gracias a vosotros, gracias a todo el mundo que me ha escrito mensajes de ánimo de todas partes de España. Ha sido increíble.
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