INFORMACION
No suena épico. No tiene la grandilocuencia de los discursos de guerra ni el brillo de las proclamas históricas. Y, sin embargo, “Más vale un mal arreglo que un buen pleito” sigue diciendo algo muy serio sobre el mundo. Es uno de esos refranes que sobreviven porque pinchan justo donde más duele: en la distancia entre el orgullo y la realidad.
Go to News Site