El obispo de La Rioja, Santos Montoya, llama a
Cope Zaragoza

El obispo de La Rioja, Santos Montoya, llama a "interpretar el lenguaje de la Semana Santa" en el pregón de Logroño 2026

Logroño ya respira Semana Santa. Y lo hace con un pregón que ha puesto el foco en algo más que la tradición. Bajo el título “Retazos de Semana Santa”, el obispo de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, Santos Montoya, ha invitado a cofrades y ciudadanos a mirar más allá de la estética y comprender el significado profundo de cada gesto, cada paso y cada silencio. Durante su intervención, el obispo ha insistido en que las procesiones “tienen su propio lenguaje” y que no son simples desfiles. “Todo habla”, ha señalado, en referencia a los movimientos de los pasos, la música, los tambores o incluso los momentos de silencio que recorren las calles de la ciudad. En este sentido, ha subrayado que nadie debería sentirse ajeno a lo que sucede durante estos días, “todo lo que se organiza es para cada uno de nosotros”, ha afirmado, apelando a una vivencia íntima de la Semana Santa. El pregón también ha sido un reconocimiento al trabajo de las once cofradías que integran la Hermandad de la Pasión de Logroño, que reúnen a más de 3.500 cofrades. Montoya ha querido nombrarlas una a una, destacando su papel en la conservación de una tradición que ha pasado de generación en generación. Además, ha agradecido la implicación de las juntas directivas, voluntarios y autoridades, subrayando que el crecimiento y la repercusión de la Semana Santa logroñesa es fruto de “muchos años de esfuerzo colectivo”. En su recorrido personal, el obispo ha recordado cómo, tras cuatro años en la diócesis, ha podido conocer de cerca las celebraciones en diferentes puntos de La Rioja, lo que le ha permitido comprender mejor la diversidad y riqueza de estas manifestaciones religiosas. Uno de los momentos más destacados del pregón ha sido su referencia a la dimensión social de las cofradías. Montoya ha puesto ejemplos concretos como los ensayos solidarios o las visitas a hospitales, pero también ha ido más allá. El obispo ha vinculado los símbolos de la Pasión, cuerdas, clavos o coronas de espinas, con realidades actuales como el daño que pueden causar las palabras, los mensajes en redes sociales o determinadas actitudes cotidianas. “Quien contempla a Jesús maltratado puede entender el sufrimiento que generamos en los demás”, ha advertido, en un mensaje directo y adaptado a los tiempos actuales. También ha hecho referencia a la Jornada por la Vida celebrada recientemente en El Espolón, donde participaron cofradías de la ciudad, lamentando la escasa repercusión mediática del acto frente a otras convocatorias minoritarias. El pregón ha recorrido algunos de los momentos más representativos de la Semana Santa logroñesa, como la procesión del Domingo de Ramos o el Encuentro entre el Nazareno y la Dolorosa. Sobre este último, celebrado el Miércoles Santo, Montoya lo ha definido como una escena “tremendamente evocadora”, capaz de reflejar situaciones humanas universales como la separación, el reencuentro o el perdón. Ha ido más allá al comparar este momento con realidades actuales, familias distanciadas, migraciones forzadas o conflictos que impiden el reencuentro. “Contemplar esta escena es pedir que volvamos a encontrarnos”, ha afirmado. También ha destacado la imagen de la Piedad como símbolo de entrega total, invitando a reflexionar sobre la capacidad de las personas para darse a los demás en su día a día. Uno de los ejes del discurso ha sido la invitación a vivir la Semana Santa de forma activa. El obispo ha animado a los fieles a leer los pasajes evangélicos relacionados con cada paso y a contemplar las imágenes en silencio para interiorizar su significado. Además, ha puesto en valor iniciativas inclusivas como la posibilidad de que personas con discapacidad puedan tocar las imágenes, acercándolas así a todos los públicos. Para Montoya, la Semana Santa no es solo un evento cultural o turístico, sino una experiencia que interpela directamente a cada persona: “La vida de cada uno es sagrada”, ha recordado. El pregón también ha dejado espacio para el futuro. El obispo ha anunciado que la próxima Semana Santa contará con una nueva imagen del Resucitado, vinculada al Año Jubilar de la Esperanza. Este nuevo paso simbolizará la victoria de Cristo y se incorporará al conjunto de escenas que recorren la ciudad, completando el relato de la Pasión, Muerte y Resurrección. En la recta final, Santos Montoya ha apelado a la unidad entre cofradías, recordando que la palabra “hermandad” no es solo un nombre, sino una forma de entender la relación entre ellas. Ha defendido que no deben existir rivalidades ni compartimentos estancos, sino una visión conjunta que refleje el sentido global de la Semana Santa. El pregón ha concluido con un deseo claro: que estos días sirvan para el reencuentro, con uno mismo, con los demás y con la fe, en un momento especialmente significativo para la ciudad.

Go to News Site