Adaptarse es ganar
ABC

Adaptarse es ganar

Llevaba lo menos tres meses persiguiendo a un carpintero para que viniera a arreglarme los muebles de cocina, así que, cuando por fin apareció, casi lo recibo con un beso de tornillo». Eso me contó hace poco una amiga. Y no, no es que Tere sea de las que se enamoran del butanero que le trae la bombona. Sus efusiones van por otro lado. Hoy en día encontrar un ebanista, un pintor, un constructor o un fontanero que venga por menos de un pastizal a hacer una reparación doméstica es como encontrar un unicornio. Tradicionalmente, los padres hacían –y hacen– todo tipo de sacrificios para dar a sus hijos una carrera universitaria. Sin embargo, hay abogados que ganan de 12.000... Ver Más

Go to News Site