El Plural
El Tribunal Supremo ha decidido elevar al pleno de la sala de lo Contencioso-Administrativo el debate sobre uno de los puntos mĂĄs sensibles en la aplicaciĂłn de la ley de eutanasia: si los familiares de un paciente pueden acudir a los tribunales para intentar bloquear una muerte asistida ya autorizada por mĂŠdicos y comisiones de garantĂa. La deliberaciĂłn, prevista para mayo, reunirĂĄ a los 39 magistrados de la sala y busca fijar doctrina en un terreno donde, hasta ahora, las resoluciones han dejado mĂĄs preguntas que certezas. La cuestiĂłn llega al alto tribunal en un momento especialmente delicado. El reciente caso de Noelia, que finalmente recibiĂł la eutanasia tras 601 dĂas de parĂĄlisis judicial, ha reactivado todo tipo de debates sobre el alcance real de este derecho, el papel de los tribunales, la capacidad de la familia para intervenir y el coste humano que pueden tener los recursos cuando se alargan durante meses o aĂąos. Su caso volviĂł a colocar la eutanasia en el centro de la discusiĂłn pĂşblica y ha dado mĂĄs relieve aĂşn a la decisiĂłn que ahora deberĂĄ tomar el Supremo. El debate nace del recurso presentado por la Generalitat de CataluĂąa contra una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de CataluĂąa (TSJC) que reconociĂł legitimaciĂłn a un padre de 95 aĂąos para oponerse a la eutanasia de su hijo, Francesc AugĂŠ, de 55. El asunto se ha convertido en uno de los mĂĄs relevantes desde la entrada en vigor de la ley, no sĂłlo por su dimensiĂłn jurĂdica, sino porque pone en cuestiĂłn hasta dĂłnde llega el carĂĄcter personalĂsimo del derecho a morir dignamente y quiĂŠn puede discutirlo en sede judicial. AugĂŠ pidiĂł la eutanasia despuĂŠs de sufrir cuatro ictus y dos infartos en los Ăşltimos aĂąos. Arrastra secuelas fĂsicas que afectan al habla, limitan la movilidad y le impiden, por ejemplo, seguir mucho tiempo el hilo de una conversaciĂłn. Su solicitud pasĂł por las evaluaciones previstas en la ley y obtuvo el aval del Ăłrgano de garantĂas formado por mĂŠdicos y expertos. La prestaciĂłn debĂa haberse realizado en agosto de 2024. No ocurriĂł. El recurso de su padre paralizĂł el proceso y desde entonces el caso sigue atrapado en los tribunales. En primera instancia, la jueza rechazĂł la demanda del progenitor al entender que la eutanasia es un derecho personalĂsimo. Pero el padre recurriĂł y el TSJC corrigiĂł ese criterio. El tribunal catalĂĄn sostuvo que existĂa un "interĂŠs legĂtimo" basado en la relaciĂłn paterno-filial y devolviĂł el caso al juzgado. Esa resoluciĂłn abriĂł una grieta jurĂdica de gran alcance. No afectaba sĂłlo a Francesc AugĂŠ. TambiĂŠn dejaba abierta la posibilidad de que familiares de otros pacientes pudieran frenar en los tribunales una prestaciĂłn ya validada por el sistema previsto en la ley. El limbo judicial de la muerte digna La Generalitat recurriĂł al Supremo con un objetivo claro: cerrar esa vĂa y forzar un criterio estable. El Govern sostiene que la interpretaciĂłn del TSJC es demasiado amplia y genera un problema serio de seguridad jurĂdica...
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