Cope Zaragoza
La Semana Santa de Málaga arranca con una previsión meteorológica que invita al optimismo. El director del Centro Meteorológico de Málaga, Jesús Riesco, ha avanzado un pronóstico que asegura, casi con toda certeza, tiempo estable y cielos despejados durante la primera mitad de la semana. La atención se centra en la jornada inaugural, un Domingo de Ramos que estará marcado por la llegada del viento de terral y un notable ascenso de las temperaturas. El primer día de la Semana Santa malagueña, el Domingo de Ramos, tendrá como protagonista indiscutible al viento de componente noroeste, conocido popularmente como terral. Según Riesco, esto se traducirá en una jornada de cielos "poco nubosos o despejados" en la mayor parte de la provincia. Las temperaturas máximas experimentarán una subida significativa en los puntos donde sople este viento, como es el caso de la capital. Se espera que Málaga capital alcance los 22 grados de máxima, un valor agradable para el inicio de las procesiones. Esta situación contrasta con la que se vivirá en el interior de la provincia. En zonas como Antequera, el efecto será el contrario y los termómetros descenderán, quedándose en valores que rondarán los 17 grados. El viento soplará moderado, aunque no se descarta "alguna racha algo intensa, pero en principio no llegarán a ser muy fuertes", según ha matizado el experto. La causa de este escenario es una combinación de factores: la influencia del terral y el alejamiento de una depresión situada en el Mediterráneo que finalmente no afectará a la provincia. Jesús Riesco ha explicado que, aunque se podría formar "alguna nubosidad durante la tarde en el litoral, en la parte más oriental de la provincia de Málaga", esta estaría asociada a dicha depresión mediterránea. Sin embargo, su trayectoria hacia el este minimiza su impacto sobre el territorio malagueño. Por tanto, el pronóstico principal para el Domingo de Ramos sigue siendo el de una jornada soleada y cálida en la costa. A partir del Lunes Santo, el panorama meteorológico cambia ligeramente, pero mantiene la tónica de estabilidad. La depresión del Mediterráneo se alejará definitivamente, dando paso a una "situación anticiclónica en toda la península", en palabras de Riesco. Esto garantizará "cielos en general poco nubosos o despejados" en la provincia de Málaga, una previsión que se mantiene sólida, como mínimo, hasta el Jueves Santo. El único cambio notable se producirá el mismo Lunes Santo en la capital. La entrada del viento de Levante provocará un descenso de las temperaturas. "Pasaremos de los 22 grados de máxima el Domingo de Ramos a los 19 aproximadamente que tendremos el lunes", detalla Riesco. Este fenómeno, habitual en la costa malagueña, traerá una sensación térmica más fresca para la segunda jornada de la Semana de Pasión. No obstante, este descenso será temporal. Las temperaturas "volverán a subir, tanto en el interior como en la costa" a partir del Martes Santo. Durante las jornadas centrales de la semana, el Martes y Miércoles Santo, se esperan valores muy agradables. Málaga capital registrará máximas en torno a los 24 grados, mientras que en el interior, en localidades como Antequera, los termómetros se situarán sobre los 22 grados. El director del centro meteorológico ha querido subrayar que estas temperaturas se encuentran dentro de la media para estas fechas. "Son valores aproximadamente normales para la época del año", ha señalado Jesús Riesco. Esta normalidad térmica, combinada con la ausencia de precipitaciones, configura un escenario ideal para disfrutar de las procesiones y de las actividades al aire libre durante la mayor parte de la Semana Santa. La previsión para el Jueves Santo se mantiene en la misma línea, con temperaturas que oscilarán en torno a los 22 o 23 grados. Sin embargo, la certidumbre meteorológica disminuye de cara al Viernes Santo. Riesco ha introducido una posibilidad que podría cambiar el tiempo: la vuelta del viento de terral. Aunque ha insistido en que "todavía estamos muy lejos para aseverar algo de esta escala", la posibilidad está sobre la mesa. Si este escenario se cumpliera y el terral hiciera acto de presencia el Viernes Santo, las temperaturas se dispararían de nuevo. "Si llega a haber Terral, pues claro, podríamos ir incluso a los 27 grados", ha afirmado Riesco. Este pronóstico, aunque hipotético, añade un punto de intriga al tramo final de la semana, ya que supondría una jornada de calor intenso poco habitual para la época. Más allá de la jornada del viernes, la evolución para el fin de semana presenta diferentes posibilidades. El director del centro meteorológico de Málaga ha explicado que, si bien "el escenario más probable seguiría siendo que continuara la estabilidad", existen otros escenarios "menos probables" que podrían alterar el tiempo. Esta incertidumbre es propia de las previsiones a largo plazo, donde los modelos meteorológicos pueden variar. En función de cuál de estos escenarios se materialice finalmente, las temperaturas del fin de semana también podrían verse afectadas. Por ello, desde el centro meteorológico se recomienda seguir las actualizaciones de la previsión a medida que se acerquen los días clave. De momento, los cofrades y visitantes pueden respirar tranquilos, con la vista puesta en un inicio de Semana Santa marcado por el sol y el buen tiempo en Málaga.
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