ABC
Si el pescado se empieza a pudrir por la cabeza, el deterioro del lenguaje es siempre el mejor indicador de la crisis de un sistema político. Leyendo varios libros recientemente aparecidos sobre la República de Weimar, es fácil darse cuenta de que la llegada de Hitler al poder estuvo precedida por el cainismo, la violencia y los debates sectarios en la Alemania de los años veinte. No hay más que asistir a alguna sesión de control o a cualquier debate parlamentario del Congreso para constatar la degradación de nuestra convivencia política, marcada por una polarización y un sectarismo extremos. La comparecencia de Sánchez sobre la guerra en Irán fue un perfecto ejemplo de la orfandad intelectual de nuestros dirigentes, incapaces... Ver Más
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