Cope Zaragoza
Los preparativos para las fiestas de Sant Joan de Ciutadella ya han comenzado a coger ritmo. La semana pasada finalizaron las tradicionales visitas para la inscripción de los jinetes que formarán la ‘qualcada’. El Caixer Senyor de este bienio, Ignasi Saura, ha confirmado que la cifra de inscritos rondará los 190 ‘caixers i cavallers’, un ligero incremento respecto al año anterior, pero manteniendo las limitaciones establecidas. Saura ha calificado estos primeros días como un momento “muy especial” de conexión directa con los jinetes y ha destacado la “mucha ilusión” que se percibe en el ambiente, un sentimiento que marca el inicio de la cuenta atrás para una de las festividades más esperadas de Menorca. Este año, el proceso de inscripción ha combinado la tradición con la modernidad. Se ha dejado atrás el papel para dar paso a una tablet, una herramienta que agiliza el registro de los participantes. Ignasi Saura ha defendido esta evolución, afirmando que Sant Joan siempre ha sabido evolucionar sin perder la esencia”. La implementación de esta tecnología no solo facilita la labor organizativa, sino que también aporta una mayor precisión a los datos, asegurando que los preparativos se desarrollen de una manera más eficiente. Esta modernización es una prueba más de la capacidad de la fiesta para adaptarse a los nuevos tiempos sin renunciar a sus profundas raíces históricas y culturales. Una de las principales inquietudes que han transmitido los jinetes al Caixer Senyor es, un año más, la seguridad. Saura ha sido tajante al respecto, subrayando que es un aspecto “muy importante” y una prioridad absoluta para la organización. Ha insistido en que mantener las limitaciones de participación es una medida “necesaria” para garantizar que los actos, especialmente los más multitudinarios como los ‘caragols’, se puedan desarrollar sin incidentes. “Creo que es necesario y así se intentará”, ha asegurado, dejando claro su compromiso para que las fiestas puedan repetirse año tras año con las máximas garantías para todos los participantes y asistentes. En este sentido, Saura ha hecho un llamamiento a la responsabilidad colectiva, un factor que considera indispensable para el buen desarrollo de las celebraciones. En sus propias palabras, “creo que Sant Joan es un patrimonio de todos, y solo lo podemos conservar si todos ponemos de nuestra parte”. Este mensaje resuena como una invitación a todos los ciudadanos y visitantes para que colaboren activamente en la preservación de la fiesta, entendiendo que su futuro depende del compromiso y el comportamiento de cada individuo. La idea de una fiesta segura y sostenible se convierte así en un objetivo compartido. A nivel personal, Ignasi Saura afronta el cargo con humildad y un profundo sentido del deber. Ha explicado que está en contacto con sus predecesores para recibir consejos y aprender de su experiencia en la gestión de un evento de tal magnitud. Lejos de buscar un protagonismo personal, su principal objetivo es “preservar al máximo la fiesta” y colaborar estrechamente con las autoridades y los equipos de seguridad. Su enfoque se centra en ser un facilitador y un garante de la tradición, asegurando que el legado de Sant Joan se mantenga intacto para las futuras generaciones, siempre desde una posición de servicio a la comunidad y a sus fiestas. Finalmente, el Caixer Senyor ha querido enviar un mensaje claro a toda la población de cara a las próximas fiestas. Ha pedido a todos que “disfruten con mucha intensidad, pero también con responsabilidad y respeto”. Con estas palabras, resume la filosofía que debe imperar durante las celebraciones: una combinación de pasión y civismo. Saura ha concluido destacando la importancia de mantener el “espíritu de pueblo, de universidad y de unidad” que, según él, es la clave para vivir un “gran Sant Joan”. Unas fiestas que, bajo su mandato, buscarán equilibrar la emoción desbordante con el cuidado de una tradición que es, ante todo, un tesoro colectivo.
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