¿Qué sigue en el caso de Valeria Afanador? Estos son los indicios, hipótesis y cronología del crimen

¿Qué sigue en el caso de Valeria Afanador? Estos son los indicios, hipótesis y cronología del crimen

Fueron 18 días de desesperación para Manuel Afanador y Luisa Cárdenas, quienes esperaban que su hija, Valeria Afanador, regresara sana y salva a casa. En la tarde de este viernes, la desesperación fue cambiada por dolor: su pequeña de diez años apareció, pero sin vida, a las orillas del Río Frío, en Cajicá (Cundinamarca). Aquel cuerpo de agua se encuentra muy cerca del Colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, lugar donde la pequeña fue vista por última vez. “Con profunda tristeza y dolor de padre, debemos informar que, después de 18 días de intensa búsqueda, la niña Valeria Afanador fue encontrada sin vida en una zona contigua al río Frío”, confirmó el gobernador Jorge Emilio Rey. La noticia tomó un tono aún más agrio cuando el funcionario alertó que “resulta improbable” que el cuerpo de la pequeña hubiese estado allí desde que desapareció el 12 de agosto, por lo que dejó entrever que, al parecer, fue ubicado allí en las últimas horas. Lea además: “No ha habido colaboración del colegio, los niños están jugando en la escena del crimen”: abogado de la familia de Valeria Afanador Mientras la Fiscalía y Medicina Legal sacan los primeros informes sobre el cadáver, el gobernador prometió que aquel desastroso y doloroso hecho no quedará en impunidad. Mientras que el abogado de la familia, Julián Quintana, aseguró que buscarán justicia: “Gracias por mantener viva la esperanza en el caso de nuestra querida Valeria”. Estaba jugando. Una cámara de seguridad captó como entraba y salía por una apertura en la reja trasera de su colegio. Aquel lugar estaba cubierto por eugenios, y servía como separador de la institución con el río y las canchas de fútbol. Sin embargo, cerca de las 10:30a.m. del martes 12 de agosto, se vio a Valeria salir, pero nunca más entró. El colegio activó un protocolo de búsqueda interna cuando ella no regresó al salón luego del descanso, pero fue en vano. Sin más por hacer, la rectora y directivas llamaron a las autoridades y los padres de la menor. El abogado Quintana, le aseguró a este diario que, desde ese momento, Manuel y Luisa quedaron “muertos en vida”. El despliegue fue extenso. Más de 200 personas empezaron a buscar a Valeria ese mismo día: bomberos, policías, Cruz Roja, brigadistas y ciudadanos gritaban su nombre y navegaban por el río: nada. Uno de los líderes de aquella labor fue su padre, quien se internó en el cauce —aprovechando que no era tan hondo— y, con el agua oscura y las hierbas hasta las rodillas, miró milimétricamente la zona. Así pasaron cinco días. ¿Pistas? Ninguna. ¿Hallazgos? Ninguno. “Ella es una niña muy juiciosa”, decían sus padres, “por favor, devuélvanla”. La respuesta a aquel clamor fue el silencio. Mientras tanto, las autoridades ya habían aumentado la recompensa a $50 millones por información que ayudara a encontrar a Valeria. También le puede interesar: “Era el señor de la tienda, le dispararon y lo quisieron pasar como baja en combate”: habla comunidad involucrada en secuestro de militares en Guaviare Para el 20 de agosto, la Interpol ya había emitido circular amarilla y la recompensa había subido a $70 millones. En diálogo con EL COLOMBIANO, el abogado Quintana celebró la medida. Aseguró que la difusión en aeropuertos, terminales y puertos era crucial: “Hay que difundir esa información porque puede ser que intenten sacarla del país. No sabemos con qué fines. Y por ello son importantes esas medidas desde el punto de vista de alertas internacionales”. Paralelamente, las autoridades empezaban a barajar las hipótesis. Ya habían cubierto más de 120 kilómetros a la redonda, le dieron la vuelta a la zona más de 300 veces y navegaron el río en jornadas sin descanso. La respuesta seguía siendo la misma: nada, silencio. De lo que sí estaban seguros —porque lo comentaban con Quintana, la Fiscalía, Policía y los investigadores privados de la familia— es que la desaparición de Valeria no había sido un accidente. Primero, Manuel, su padre, aseguró ante los medios de comunicación que a ella no le gustaba el agua, y que no se movía de sus zonas seguras si alguien no la llamaba. “Ella es indefensa, seguro extraña a sus hermanitos”, dijo entre lágrimas y agregó: “Necesita cuidados especiales”. Aquel relato fue apoyado por las autoridades y Quintana, quien le dijo a este diario: “Cuando yo visité la zona me rasgué el vestido. Ella llevaba moños, llevaba su saco azul, y nada de eso estaba en la escena. Una niña no pudo salir tan limpiamente de allí”. Gracias a esa información, para el 25 de agosto, el caso de Valeria empezó a considerarse uno de presunta desaparición forzada. A pesar de los grandes esfuerzos, tanto la familia de Afanador como su abogado se sentían incómodos con el trato que el colegio y su rectora le daban al caso. Primero, los niños habían vuelto a clase y la escena del crimen se convirtió de nuevo en un sitio de juegos. “El hueco por donde presumimos que pudo salir lo rellenaron con piedra, con cemento, le pusieron rejas de reforzamiento. Y eso al final le hace mucho daño a la investigación porque distorsiona una escena del delito. No se necesita ser penalista ni experto en ciencias forenses para saber que una escena del delito se debe conservar, y lamentablemente no pasó eso en este caso ”, le dijo Quintana a EL COLOMBIANO. En contexto: “No permitiremos que este atroz crimen quede en la impunidad”: abogado de la familia de Valeria Afanador Además, el 25 de agosto se reveló un video en el que la directora del colegio —durante una reunión de padres— aseguraba que el colegio tenía un enemigo, un extrabajador, y que él podría ser el responsable. Las alarmas se encendieron: habían pasado 15 días y ella nunca le había dicho algo así a las autoridades. “Seguro lo negará, pero está todo en video”, dijo Quintana. Y así fue. El 26 de agosto, la rectora aseguró que sus palabras habían sido distorsionadas, y que se refería a una hipótesis de la Fiscalía. “No tenemos un enemigo”, dijo, y denunció que, supuestamente, tanto ella como las directivas de la institución estarían siendo acosados. Mientras el CTI de la Fiscalía se pronuncia, los investigadores seguirán el caso como una desaparición, no un accidente. En las últimas horas se conoció un dibujo de Valeria: contiene tres rostros, nubes y una canoa con una persona conduciéndola. Aún intentan deducir si tiene algo que ver con su desaparición y asesinato. “Cuando sepa los detalles me pronunciaré”, dijo Quintana. Para más noticias sobre política, paz, salud, judicial y actualidad, visite la sección Colombia de EL COLOMBIANO.

“No permitiremos que este atroz crimen quede en la impunidad”: abogado de la familia de Valeria Afanador

“No permitiremos que este atroz crimen quede en la impunidad”: abogado de la familia de Valeria Afanador

Una nueva tragedia que tenía a la expectativa en el país reconfirmó el dolor de una familia que estaba en incertidumbre. Durante la tarde de este viernes 29 de agosto, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo sin vida de Valeria Afanador, desaparecida en Cajicá. La triste noticia, que fue confirmada por el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, a través de sus redes sociales, culminó con la angustiosa búsqueda de 18 días por parte de familiares, amigos, autoridades y demás entidades sociales. Le puede interesar: Urgente | Se confirma la tragedia: hallaron sin vida a la pequeña Valeria Afanador Como primera voz de representación, el abogado defensor de la familia de Valeria Afanador, Julián Quintero, exigió, en medio del “dolor” causado por la perdida, justicia ante las autoridades por el caso de la menor de 10 años. “Las autoridades confirmaron el hallazgo de nuestra querida Valeria. Según el gobernador, su cuerpo habría sido puesto allí. Hoy nos embarga el dolor, pero también la firmeza: como representantes de víctimas no permitiremos que este atroz crimen quede en la impunidad. Exigimos justicia” , detalló. Por su parte, el gobernador Rey dio más detalles del hallazgo del cuerpo de la menor. Él aseguró que “resulta improbable” que el cuerpo hubiese estado allí desde entonces, por lo que dejó entrever que, al parecer, fue ubicado allí en las últimas horas. “En el sector donde se realizó el hallazgo se habían adelantado recorridos e inspecciones desde el primer día de búsqueda, por lo que quienes participaron en ellas aseguran que resulta improbable que el cuerpo hubiese estado allí desde entonces”, enfatizó. El mandatario regional, también por la misma línea del abogado de la familia, expresó que trabajaran para que este caso no quede impune ante la justicia, extendiendo su solidaridad con la familia y haciendo una reflexión sobre este crimen. “Este hecho tan doloroso, que hoy nos enluta, no quedará en la impunidad. ¿Qué puede pasar por la mente de alguien que arrebata abruptamente la vida a una menor indefensa? Extiendo mi solidaridad y condolencias a los padres y hermanitos de Valeria. Estamos con ustedes”, concluyó. La menor, que padecía síndrome de Down, fue vista por última vez en inmediaciones de su colegio, el Gimnasio Campestre Los Laureles, hace más de 15 días en Cajicá, Cundinamarca. Sin dejar algún tipo de rastro en concreto, Valeria desapareció durante la jornada escolar en el Colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, donde estudiaba. Desde entonces, las autoridades habían intensificado la búsqueda y estaban concentradas en dos elementos que podrían resultar claves en la investigación. Se trata de un video de seguridad del colegio y un dibujo que Valeria hizo antes de desaparecer. Estas serían las pruebas más relevantes que las autoridades tienen para seguir la investigación, además de luego encontrar el cuerpo en un lugar donde, al parecer, ya habían revisado y no encontraron nada. Esto para el gobernador “resultó improbable”, que el cuerpo hubiese estado allí desde antes. Asimismo, las autoridades continuarán investigando las pruebas y los testimonios recogidos durante las pesquisas, con el objetivo de encontrar algo relacionado que se pueda confrontar los hechos de desaparición de Valeria. El abogado de la familia de Valeria Afanador, Julián Quintana, publicó un video en el que aparece la rectora del colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, en Cajicá, hablando de un supuesto enemigo de la institución educativa que rondaría los alrededores de sus instalaciones, el propio colegio emitió un comunicado en el que aclaró a qué hizo referencia la rectora Sonia Ochoa. La grabación, difundida por Julián Quintana, abogado de la familia de Valeria Afanador, la menor desaparecida, mostró a la rectora Sonia Ochoa expresando que un exfuncionario de la institución “es un posible sospechoso” en el caso de la menor. Sin embargo, el colegio emitió un comunicado en el que aseguró que la rectora solo estaba citando una de las tantas hipótesis que hay sobre la desaparición de la menor, y no dando una versión propia ni una declaración por la que pueda ser investigada. “El fragmento fue sacado de contexto y corresponde a un espacio de diálogo interno con padres de familia. Lo dicho por la rectora no constituye acusación ni imputación, sino la mención de una de las hipótesis planteadas por el CTI” , expresaron en el comunicado. Asimismo, remarcaron que cuando Sonia, la directora del colegio, mencionó lo del extrabajador, fue de manera “dialéctica y ejemplificativa”, como una de las muchas posibilidades que podrían existir. “Esta afirmación no se basa en elementos probatorios determinantes , su objetivo era ilustrar como, tanto la institución como Sonia, nuestra rectora, podrían verse afectados por terceros con intenciones de daño, dentro de las diversas líneas de investigación que existen”, concluyó la institución. También le puede interesar: Caso Valeria Afanador: revelan el video de las cámaras de seguridad del colegio y un dibujo de la niña antes de desaparecer en Cajicá

Gobernador de Cundinamarca sobre Valeria Afanador: “Resulta improbable que el cuerpo estuviera allí desde el inicio”

Gobernador de Cundinamarca sobre Valeria Afanador: “Resulta improbable que el cuerpo estuviera allí desde el inicio”

Tras 18 días de intensa búsqueda, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, confirmó el hallazgo sin vida de la niña Valeria Afanador, de 10 años, en una zona cercana al río Frío en Cajicá. “Con profunda tristeza y dolor de padre, debemos informar que, después de 18 días de intensa búsqueda, la niña Valeria Afanador fue encontrada sin vida en una zona contigua al río Frío”, expresó Rey a través de su cuenta en X. En contexto: Urgente | Se confirma la tragedia: hallaron sin vida a la pequeña Valeria Afanador El mandatario departamental llamó la atención sobre las circunstancias del hallazgo , al indicar que en ese sector se habían adelantado recorridos e inspecciones desde el primer día. “ Quienes participaron en ellas aseguran que resulta improbable que el cuerpo hubiese estado allí desde entonces ”, afirmó. Valeria, quien tenía síndrome de Down, había sido reportada como desaparecida el pasado 12 de agosto en inmediaciones de su colegio en Cajicá. Desde entonces, más de 200 rescatistas recorrieron la cuenca del río Frío en medio de un operativo de búsqueda que incluyó la revisión de cámaras de seguridad y testimonios. Las autoridades judiciales adelantan ahora las investigaciones para esclarecer las circunstancias de la muerte y establecer responsabilidades. Siga leyendo: “No ha habido colaboración del colegio, los niños están jugando en la escena del crimen”: abogado de la familia de Valeria Afanador