José Luis Guerín, director de 'Historias del Buen Valle': "Yo estoy en los márgenes del cine, y es ahí donde quiero estar"
Su séptimo largometraje, ‘Historias del Buen Valle’, vuelve a ese lugar misterioso en el que el documental se confunde con la ficción -el mismo territorio, en realidad, en el que se ha movido desde que se dio a conocer como cineasta gracias a ‘Innisfree’ (1990) y ‘Tren de sombras’ (1997)- para explorar Vallbona, municipio a solo media hora del centro de Barcelona en el que aún se preservan formas de vida ya erradicadas de la urbe. Mientras imbuye el lugar de una mítica propia de wéstern, el catalán pone el foco en la determinación de quienes se han instalado en él a lo largo de las décadas, pero no idealiza su situación. Habla de tensiones vecinales, de acoso escolar, de suicidios, y ni la serenidad de su mirada ni el inconfundible afecto que derrocha logran esconder su indignación. Gracias a la película, hace unos meses obtuvo el Premio Especial del Jurado del festival de San Sebastián, el mismo galardón que hace ahora medio siglo le proporcionó ‘En construcción’ (2001).