El Parlamento andaluz aprueba la Ley de Universidades con el único apoyo del PP y el rechazo de la oposición

El Parlamento andaluz aprueba la Ley de Universidades con el único apoyo del PP y el rechazo de la oposición

La mayoría absoluta del PP de Moreno Bonilla en el Parlamento andaluz ha sacado adelante este miércoles la nueva Ley Universitaria Para Andalucía (LUPA), una norma llamada a "redefinir" el sistema universitario andaluz, pero que ha sido rechazada por todos los grupos parlamentarios de la oposición en bloque. La LUPA es una norma que, desde que comenzó su tramitación en 2024, ha contado con la desconfianza y el rechazo de los rectores de las universidades públicas, de los sindicatos y del alumnado que critican que la norma supone una "injerencia" en la autonomía universitaria y advierten de que bordea la inconstitucionalidad. La aprobación se produce sin consenso político y en un clima de fuerte crispación por parte de sectores de la comunidad universitaria. La Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (Creup) ya había advertido antes de la votación que la ley nace con un "grave déficit democrático" por la incorporación de cambios de última hora que, a su juicio, no han sido consensuados con la comunidad académica. El consejero de Universidad, Investigación e Innovación, José Carlos Gómez Villamandos, ha defendido que la norma se ha elaborado "para conseguir el máximo consenso posible" y ha asegurado que aportará "estabilidad" al sistema universitario, especialmente al público, al que, según sostuvo, dota de mayor autonomía en materia de personal, planificación académica y organización departamental. El consejero también ha subrayado que la ley "blinda" derechos del estudiantado y consolida el modelo de financiación. Sin embargo, los grupos de la oposición cuestionaron tanto el procedimiento como el fondo de la norma. Críticas por financiación y papel de las privadas El PSOE-A ha calificado la LUPA de "insuficiente" y de "regresión" para el sistema universitario público. El diputado socialista Antonio Ruiz ha advertido en el debate final que la ley establece una "doble vara de medir" entre universidades públicas y privadas. Según ha señalado, "a las públicas se les exigen mayores estándares en investigación, transferencia y transparencia, mientras que las privadas asumen menos obligaciones" y, además, ganan peso institucional, como su incorporación con voz y voto al Consejo Andaluz de Coordinación Universitaria. Los socialistas sostienen que la norma no garantiza una financiación pública suficiente y estable para las universidades públicas andaluzas, que arrastran, según denuncian, dificultades para cubrir los gastos de personal. En la misma línea, sindicatos como UGT y CCOO han mostrado preocupación por el impacto de la ley en los derechos laborales y en la estabilidad del sistema. Por Andalucía ha alertado que la ley se enmarca en un contexto de expansión de universidades privadas en Andalucía, habiéndose creado 5 nuevas en los últimos años y "de escasa calidad". Así, el partido ha cuestionado que no se refuerce de manera equivalente la financiación del sistema público. Desde esta formación se ha señalado que el crecimiento del sector privado no puede producirse a costa del debilitamiento estructural de las universidades públicas. El Grupo Mixto-Adelante Andalucía ha denunciado que la LUPA forma parte de una estrategia de "privatización" del sistema universitario. Además, ha criticado...