Tesla entra en el programa de protección de testigos: nuevos nombres, mismos coches
Tesla ha decidido hacer un cambio en la nomenclatura con la que denomina a sus vehículos con el objetivo de poder maximizar sus ventas en los años venideros.
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El Salón de Plenos del Ayuntamiento de Vejer acogió este lunes la Asamblea del Consejo Local de Infancia y Adolescencia (CLIA), un órgano que impulsa la participación activa de niños, niñas y jóvenes en la vida pública local
Comunitat Valenciana: La Generalitat "refuerza lazos" con Alemania para impulsar inversiones y nuevas iniciativas empresariales
La asociación informa de que la denuncia formal ya ha sido registrada ante las autoridades competentes, tanto por la conducta individual como por la responsabilidad del medio.
El fin de semana será más frío, pero "con muchas menos precipitaciones, especialmente el domingo, cuando dominará el anticiclón", anuncia el portavoz de la agencia Leer
Ha criticado que el jefe del Ejecutivo haya subido a la tribuna con "cara compungida" y que haya tardado tanto tiempo en comparecer, y ha incidido en que España necesita un presidente del Gobierno que pueda pasear por las calles.Sánchez no asume responsabilidades y desmiente que el Gobierno no invierta en mantenimiento: "Es una mentira colosal"Feijóo reprocha a Sánchez que no reconozca ningún error sobre el accidente de Adamuz: "Su Gobierno se sentará en el banquillo también por esto"
El sevillano Daniel Franca presenta su trabajo
Final feliz para la historia de Espinete, el burro que desapareció el pasado domingo en Cáceres. Tras una búsqueda que se hizo viral en redes sociales, el animal ha sido localizado sano y salvo. Su dueño, Pedro Moreno Rey, presidente de la asociación Amigos de la Ribera del Marco, ha destacado que la clave ha sido la "estupenda colaboración ciudadana". Según ha explicado Moreno Rey, el motivo principal de la fuga de Espinete es que "vive un duelo" tras la muerte de su compañera. El animal aprovechó una debilidad en el cercado y se escapó en "búsqueda de otro de su especie" debido a la "añoranza" que siente. A este factor sentimental se suma lo que su dueño describe como un "sexto sentido" de estos animales frente a los cambios en su entorno. La finca anterior de Espinete está "amenazada por una constructora", lo que obligó a mudarse a un nuevo terreno de cuatro hectáreas en la zona del Alto de Fente Fría, junto a la Ronda Suroeste, desde donde se escapó. La fortuna quiso que Espinete encontrara refugio en un olivar próximo al Centro de Creación Joven, después de que el responsable de los pastos cerrara la finca sin percatarse de que el burro había entrado. "Se ha quedado dentro de un sitio que es ideal para él", celebra su dueño, aliviado de que no llegara a la peligrosa Ronda Suroeste. Pedro Moreno Rey ha asegurado que "gracias a dios podemos decir que ha sido una anécdota y todo muy bien" gracias a la movilización ciudadana. Actualmente, Espinete se encuentra "muy tranquilo" y protegido de la lluvia bajo los olivos. Al reencontrarse con su dueño, el animal no dudó en seguirle, mostrando su alegría. "Contentos de vernos", afirma Moreno Rey, quien celebra que la aventura haya quedado en un susto. El futuro de Espinete pasa ahora por volver a la monotonía. Para asegurar su completo bienestar, su propietario ya tiene un nuevo objetivo en mente: "A ver si le conseguimos una parejita para que esté más feliz".
Final feliz para la historia de Espinete, el burro que desapareció el pasado domingo en Cáceres. Tras una búsqueda que se hizo viral en redes sociales, el animal ha sido localizado sano y salvo. Su dueño, Pedro Moreno Rey, presidente de la asociación Amigos de la Ribera del Marco, ha destacado que la clave ha sido la "estupenda colaboración ciudadana". Según ha explicado Moreno Rey, el motivo principal de la fuga de Espinete es que "vive un duelo" tras la muerte de su compañera. El animal aprovechó una debilidad en el cercado y se escapó en "búsqueda de otro de su especie" debido a la "añoranza" que siente. A este factor sentimental se suma lo que su dueño describe como un "sexto sentido" de estos animales frente a los cambios en su entorno. La finca anterior de Espinete está "amenazada por una constructora", lo que obligó a mudarse a un nuevo terreno de cuatro hectáreas en la zona del Alto de Fente Fría, junto a la Ronda Suroeste, desde donde se escapó. La fortuna quiso que Espinete encontrara refugio en un olivar próximo al Centro de Creación Joven, después de que el responsable de los pastos cerrara la finca sin percatarse de que el burro había entrado. "Se ha quedado dentro de un sitio que es ideal para él", celebra su dueño, aliviado de que no llegara a la peligrosa Ronda Suroeste. Pedro Moreno Rey ha asegurado que "gracias a dios podemos decir que ha sido una anécdota y todo muy bien" gracias a la movilización ciudadana. Actualmente, Espinete se encuentra "muy tranquilo" y protegido de la lluvia bajo los olivos. Al reencontrarse con su dueño, el animal no dudó en seguirle, mostrando su alegría. "Contentos de vernos", afirma Moreno Rey, quien celebra que la aventura haya quedado en un susto. El futuro de Espinete pasa ahora por volver a la monotonía. Para asegurar su completo bienestar, su propietario ya tiene un nuevo objetivo en mente: "A ver si le conseguimos una parejita para que esté más feliz".
Garbanzos 'matamaridos', fabes con rabo de toro o pan de garbanzo... muchas han sido las recetas con legumbres que nos han dado los Fósforos y a las que Antonio Agredano pone voz y letra. Cuántas veces llegué del colegio y me asomé a la cocina para ver qué había de almuerzo y dije «no, lentejas no», al ver la olla sobre hornilla. Cuántas veces me llevé la cuchara a la boca haciendo mohínes con los potajes, con las habichuelas, con el cocido. Cuántas veces me dejé los platos medio enteros. Los desprecié. Dije algo que ahora odio escuchar en cualquier, que es «me da asco», ante la comida. Masticando, poniendo mala cara, comiendo pan tras cada cucharada para olvidar su sabor. Y un mediodía de lluvia insoportable en Málaga, en aquel estudio minúsculo donde yo vivía, tras el trabajo, poco grato, que yo tenía, con el cuerpo entumecido, sin ganas de nada, cansado de mí mismo, sin nada en la nevera, fui a una tienda y allí vi, en un estante, una de esas latas de lentejas. No sé por qué me dio por ahí. Siempre las odié. Pero aquel día, calenté las legumbres en un cazo, las serví en el plato y sentí que me rejuvenecían. Como Renton en Trainspotting, me eché hacía atrás del sillón y dije: «Yesssss». Qué ricas estaban. Qué chute de energía. Qué paz conmigo mismo. Y luego vinieron las fabadas y todo lo que había. Un día que volví a casa de mis padres, me dijo mi padre: «He hecho lentejas, pero si quieres otra cosa, mira en la nevera». Y dije: «Quiero lentejas». Me arrepentí tanto de no haberlas comido de niño. Qué cosas tenemos a veces. Qué caprichosa es la infancia. Cómo valoramos lo que perdemos. Cuánto se ama la ausencia. A mís hijos les he enseñado a disfrutar de cada plato, de cada sabor, de cada textura. Les encantan los guisos, las verduras, las legumbres de todo tipo. El cuchareo, que se dice. Todo aquello que yo odiaba de enano. Pero ellos no van a perder el tiempo como su padre. No van a tener que vivir en un piso chiquitito y sentirse tristes y solos para encontrar reconfortante una lata de supermercado. Educar es construir sobre nuestros errores. Una arquitectura nueva. La hoja de laurel flotando sobre el caldo. Mi reino por un potaje de garbanzos con tagarninas, que aunque tarde, ya he madurado. Ya he aprendido a disfrutar de las cosas disfrutables.