El secretario de Energía de EE.UU. se reúne con Delcy en Caracas para negociar la venta de petróleo
El secretario estadounidense de Energía , Chris Wright, ha aterrizado este miércoles en Venezuela para reunirse con la presidenta interina del país, Delcy Rodríguez, y directivos del sector petrolero para negociar su venta en el mercado internacional, bajo control de EE.UU. La visita del secretario es la de más alto nivel de la administración de Donald Trump desde la intervención militar el 3 de enero, que terminó en la captura de Nicolás Maduro. Rodríguez era su vicepresidenta y heredó el poder. Ejerce además el cargo de ministra de Hidrocarburos. La embajada estadounidense para Venezuela ha anunciado la llegada de Wright y ha publicado una foto en la que aparece en el aeropuerto internacional de Maiquetía, que sirve a Caracas, junto a la jefa de misión diplomática, Laura Dogu. «Bienvenido a Venezuela», ha escrito la embajada en su cuenta de X. «Su visita es clave para avanzar la visión de @POTUS (Donald Trump) de una Venezuela próspera». «El sector privado estadounidense será fundamental para impulsar el sector petrolero, modernizar la red eléctrica y desbloquear el enorme potencial de Venezuela», ha agregado. La viceministra de Petróleo, Paula Henao Vera, se ha encargado de recibir al estadounidense en representación del Gobierno. «El encuentro tiene como objetivo establecer una agenda constructiva y beneficiosa para ambas naciones, en el marco de la soberanía energética y las relaciones históricas bilaterales», ha indicado la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) en su cuenta en Telegram. Rodríguez gobierna bajo la presión de Trump, que ha dicho estar a cargo del país, y avanza en restablecer sus maltrechas relaciones con Washington, rotas desde 2019 por Maduro. Cedió control del petróleo a Washington e impulsa una amnistía general, que lleve a la liberación de centenares de presos políticos. En un viraje de su modelo estatista, la otrora potencia petrolera se encamina a una apertura en el sector. El Parlamento aprobó en enero una reforma a su ley de Hidrocarburos que allana el camino para facilitar los negocios con Estados Unidos e incrementar el flujo de dólares. Venezuela busca aumentar su producción de crudo un 18% en 2026 con dicha reforma. «Pienso que la rápida aprobación de esa legislación puede verse como un gesto de la pronta mejora en las nuevas relaciones de Estados Unidos y Venezuela», dijo Wright al medio estadounidense 'Politico' el lunes. «Ellos desean que lleguen inversiones a Venezuela tanto como nosotros lo queremos», añadió. Tras la captura de Maduro, bajo juicio en Nueva York por narcotráfico, Trump asumió parte de la comercialización del petróleo de Venezuela en el mercado. Hizo una primera venta que generó 500 millones de dólares para el país. El sector petrolero venezolano está bajo embargo de Estados Unidos desde 2019. Aunque desde la aprobación de la reforma de la ley de Hidrocarburos, el Tesoro estadounidense ha emitido licencias que flexibilizan las sanciones. Washington anunció este martes nuevos pasos para suavizar las restricciones sobre la industria petrolera venezolana, al autorizar licencias para suministrar equipamiento al sector, así como el flete de buques y ciertas operaciones portuarias y aeroportuarias. Logró en 2025 una cuota de producción de 1,2 millones de barriles de crudo, un hito tras alcanzar mínimos históricos en torno a 360.000 barriles en 2020, pero aún lejos de los 3 millones que extraía a inicios del siglo. El país sudamericano cuenta con las mayores reservas probadas en hidrocarburos del planeta, de unos 303.000 millones de barriles.