Un gol de Turrientes da ventaja a la Real sobre el Athletic en las semis de Copa

Un gol de Turrientes da ventaja a la Real sobre el Athletic en las semis de Copa

La Real Sociedad de Matarazzo funciona como un reloj. Serios en defensa y con Oyarzabal y Guedes a gran nivel en el ataque, los blanquiazules han logrado tomar ventaja en la ida de las semifinales de la Copa del Rey, ganando por la mínima con un gol de Turrientes en el derbi vasco celebrado este miércoles en San Mamés. Pudieron ser más, llegando a enviar un balón al palo, errando unos contra uno y dominando la mayor parte del partido al Athletic de Bilbao, que apenas incomodó a Remiro. Los donostiarras jugarán con ventaja en la vuelta del próximo 4 de marzo en Anoeta, donde el Athletic estará obligado a remontar si quiere clasificar para la final de Sevilla. En una tarde regada por la lluvia en Bilbao, el Athletic llegaba a la cita después de la victoria contra el Levante del domingo que sirvió a San Mamés para reconciliarse con sus estrellas. Nico Williams, por momentos cuestionado durante la temporada, salió ovacionado después de ser clave también la semana pasada en los cuartos de Copa contra el Valencia. El club llamaba a la afición a recibir al equipo a su llegada, una tradición que había abandonado por motivos de seguridad, y cientos de personas esperaban al autobús dos horas antes del partido bajo el aguacero y entre el ruido de los petardos y el fuego y el humo de decenas de bengalas. «Bienvenidos al infierno», advertían a la Real. Los de San Sebastián aterrizaban en Bilbao en modo crucero, arrastrando buenas sensaciones en el juego desde la llegada de Rino Matarazzo. El equipo, invicto desde que el estadounidense de casi dos metros de altura empezó a dirigir a los 'txuri urdin' (seis victorias y dos empates, habiéndose enfrentado a Barça y Atlético de Madrid), ya dominó hace algo más de una semana en la última cita contra el Athletic, donde solo una genialidad de Ruiz de Galarreta en los últimos minutos le privó de llevarse los tres puntos en San Mamés. El guion, aunque con unos leones más aguerridos que entonces, alentados por 51.281 personas en la Catedral, fue similar. El ambiente vibrante de la previa se trasladó al césped. Un partido de Copa. De Copa, Copa. Sin respiro en los duelos, con disputas continua y los dos equipos tratando de salir jugando desde atrás y con el rival apretando esa salida. Dentro de esa igualdad, propia de un partido intenso, la Real parecía un punto superior. En parte, porque sobre el verde este miércoles jugaba alguien superior a los demás. Mikel Oyarzabal, que ha alcanzado el nivel de madurez de quien conoce sus ventajas y limitaciones, explotando las primeras mientras camufla las segundas. Con una bota izquierda de seda, aparecía indetectable en tres cuartos, asociándose, dando pausa y sentido al ataque de los guipuzcoanos. En ese saber hacer (bien) lo necesario, Oyarzabal ha encontrado en Gonçalo Guedes un socio que, pegado a banda, esperaba como un miura sus pases medidos. El portugués fue quien asistió en la más clara de la primera parte: un uno para uno de Pablo Marín que salvó Padilla. El portero suplente del Athletic, que falló en los cuartos de final en Mestalla, demostró personalidad en una cita histórica en su propia casa, levantando un muro bajo palos. Poco después de iniciar la segunda parte (la primera terminó con la afición visitante enrabietada por una mano dentro del área de Laporte en la que Sánchez Martínez y el VAR no apreciaron penalti) Padilla atajaba otro disparo de Oyarzabal. Marín, de nuevo, solo a un metro de la línea de gol enviaba el rechace al palo. El campo estaba claramente inclinado hacía la portería del Athletic y Ernesto Valverde trataba de corregir desde el banquillo metiendo en el campo pesos pesados como Nico o Ruiz de Galarreta. Su entrada espoleó a San Mamés, pero, pocos minutos después de ese ligero arreón, un pase genial entre líneas de Carlos Soler dejaba solo a Guedes ante Padilla. Jugándose el tobillo ante la salida del meta, el extremo cedía el balón a Turrientes, que solo tuvo que acompañar para hacer el 0-1 a puerta vacía. La Real tomaba una ventaja de cara a la vuelta en Anoeta que el Athletic, pese a algún acercamiento protagonizado por Selton, ya no fue capaz de reducir.

Olivia Smart y Tim Dieck, novenos tras el mejor programa de su vida

Olivia Smart y Tim Dieck, novenos tras el mejor programa de su vida

Un programa deslumbrante en la rutina libre, con la quinta mejor puntuación para los jueces, llevó a Olivia Smart y Tim Dieck a terminar en la novena posición en la final de danza sobre hielo, a un solo paso del diploma olímpico, que se les escapó por 2,19 puntos. Fue la mejor interpretación de su vida del Dune 2 que llevan puliendo durante meses, una coreografía que les otorgó una valoración de 122,96 puntos, la mejor marca de toda la temporada para un total de 201,49, insuficiente aún así para colarse entre los ocho primeros. Smart y Dietz pagaron la puntuación obtenida en la danza técnica, inferior a la que obtuvieron, por ejemplo, en el pasado Europeo de Sheffield. Con... Ver Más

El Gobierno alega a la ley valenciana del suelo al permitir vivienda pública en zona no urbanizable pese a las “catástrofes naturales”

El Gobierno alega a la ley valenciana del suelo al permitir vivienda pública en zona no urbanizable pese a las “catástrofes naturales”

El Ministerio de Vivienda advierte de que la normativa que salió a exposición pública el pasado 8 de enero "obvia la exigencia constitucional de impedir la especulación" y en algunos casos reduce un 15% el suelo destinado a dotaciones como centros escolares, sanitarios o deportivos El Gobierno no dará ayudas para promociones de VPO como la de Alicante si la protección no es permanente El Gobierno considera especulativa y hasta presuntamente inconstitucional la Ley del Suelo de la Comunitat Valenciana cuyo anteproyecto publicó el pasado 8 de enero el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) . También considera que pretende “situar las viviendas públicas en los peores suelos”, al permitir su construcción en zonas no urbanizables. Así consta en las alegaciones que ha presentado el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, a las que ha tenido acceso elDiario.es, según las cuales, la mencionada normativa está basada en un modelo que obvia “la exigencia constitucional de regular la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación, ya que, más bien, parece que defiende todo lo contrario”. Como informó esta redacción, la nueva normativa sustituirá íntegramente al Texto Refundido de la Ley de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Paisaje (TRLOTUP), aprobado en junio de 2021 por el Gobierno del Botánico, y entre otras cosas recoge la figura de los Proyectos de Interés Autonómico (PIA) que permitirá al Consell, “a iniciativa pública, privada o mixta, declarar proyecto de interés autonómico aquella inversión de carácter terciario, industrial o logístico que, por su impacto supramunicipal y relevancia estratégica, favorezca de forma duradera al desarrollo económico, social y ambiental de la Comunitat Valenciana” y añade: “El proyecto de interés autonómico podrá localizarse en cualquier clase de suelo. Cuando afecte a suelo no urbanizable protegido o integrado en la infraestructura verde, el Consell valorará la compatibilidad territorial y ambiental”. Para el vicepresidente segundo y conseller de Territorio, Vicente Martínez Mus, la futura ley “nace con el objetivo de clarificar la farragosa normativa existente, agilizar y simplificar la gestión del territorio, recuperando la sensatez, la seguridad y la eficacia en la planificación urbanística”. Sin embargo, desde el departamento que dirige la ministra Isabel Rodríguez tienen una visión radicalmente opuesta. En sus alegaciones, desde el ministerio ponen de relieve que se permite la construcción de viviendas en suelos no urbanizables cuando sean de iniciativa pública: “La intención velada del anteproyecto es limitar al máximo los posibles suelos no urbanizables en favor de los urbanizables. El no urbanizable debe justificarse y motivarse, mientras que el urbanizable solo debe justificarse con el argumento de que es el suelo de expansión. Todo ello, como se indicaba antes, supone un claro error y en nada cumple el mandato constitucional de impedir la especulación. Entre otras cosas, incluso se permite directamente la construcción de viviendas en los suelos no urbanizables, simplemente mediante la aprobación de un Plan Especial de iniciativa íntegramente pública. Esto es llamativo y chocante en un territorio recientemente azotado por catástrofes naturales, y parece una clara declaración de intenciones que puedan ir a suelos no urbanizables precisamente las viviendas de iniciativa pública. Es decir, se pretende situar lo público en los peores suelos, precarizando la figura de las viviendas públicas, y dejando los mejores y más seguros suelos para el sector privado”. Además, han alegado que los PIA están concebidos “como instrumentos de pura inversión especulativa” y advierte de que “en una situación como la actual, este planteamiento no puede entenderse, y se configura total y absolutamente alejado de la realidad, especialmente en un territorio que en el pasado ha padecido excesos urbanísticos por la falta de regulación y control”. Además, “no se exige que sean compatibles con la dimensión territorial y ambiental, sino que solo se señala para casos muy limitados que ambas dimensiones se valorarán, pudiendo por lo demás, llevarse a cabo en todo tipo de suelos, incluso no urbanizables protegidos o de infraestructura verde”. Vivienda pone de relieve además la falta de seguridad jurídica puesto que algunas cuestiones quedan pendientes de desarrollar. Según el documento, “se realizan numerosas remisiones a un desarrollo reglamentario que dejan incompleta la norma, y provocan una gran inseguridad al deslegalizar una parte importante de la regulación, sustrayendo cuestiones esenciales del debate parlamentario”. Reducción de suelo para equipamientos y VPP Otra de las cuestiones que no gustan al Ministerio es la reducción de suelo dotacional en determinados desarrollos. En concreto, alega que se limita “la obligación de crear dotaciones cuando el planeamiento incremente la densidad urbanística”. Unido a ello, “incluso cuando sí deban crearse suelos dotacionales, se reducen un 15%, sin justificación, y provocando que las ciudades vayan a perder calidad urbanística y servicios tan esenciales como los equipamientos escolares, médicos, bibliotecas, o incluso las viviendas públicas dotacionales”. Igualmente, “se reduce a la mitad el porcentaje que corresponde a los ayuntamientos de aprovechamiento de suelo, lo que les limita claramente la posibilidad de construir viviendas de protección pública, al contar con menos suelo disponible. Todo ello en el marco de un consenso claramente alcanzado a nivel nacional y europeo de que lo que falta es precisamente vivienda pública”. Por último, alega el departamento de Vivienda del Gobierno que “se continúa la línea liberalizadora y desreguladora, que solo promueve la especulación, no solo en el ámbito del suelo con lo ya señalado, sino incluso dando un poder excesivo a las entidades colaboradoras urbanísticas”. Así, “no solo se desregula, sino que se dimite de la función de control público, haciendo a entidades privadas convertirse en juez y parte en muchas ocasiones, con el peligro de excesos urbanísticos que ello puede suponer”. Simultáneamente, se permite iniciar obras “a partir de una declaración responsable únicamente, sin exigir un proyecto definitivo y una revisión administrativa previa, todo lo cual termina de completar el escenario de especulación institucional que la Comunidad está promoviendo con el anteproyecto de Ley del Suelo presentado”. En definitiva, considera el departamento de Isabel Rodríguez que “la norma propuesta tiene como fundamento principal promover intereses especulativos, no solo por la vía de ampararlos, sino por la vía de la supresión de los controles administrativos, convirtiendo a promotores y entidades privadas en jueces y parte de los procesos de urbanización”. Todo ello “a la vez que se toman medidas que no solo no favorecen el derecho a una vivienda digna y adecuada, sino que claramente lo perjudican”.

El Gobierno alega a la ley valenciana del suelo al permitir vivienda pública en zona no urbanizable pese a las “catástrofes naturales”

El Gobierno alega a la ley valenciana del suelo al permitir vivienda pública en zona no urbanizable pese a las “catástrofes naturales”

El Ministerio de Vivienda advierte de que la normativa que salió a exposición pública el pasado 8 de enero "obvia la exigencia constitucional de impedir la especulación" y en algunos casos reduce un 15% el suelo destinado a dotaciones como centros escolares, sanitarios o deportivos El Gobierno no dará ayudas para promociones de VPO como la de Alicante si la protección no es permanente El Gobierno considera especulativa y hasta presuntamente inconstitucional la Ley del Suelo de la Comunitat Valenciana cuyo anteproyecto publicó el pasado 8 de enero el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) . También considera que pretende “situar las viviendas públicas en los peores suelos”, al permitir su construcción en zonas no urbanizables. Así consta en las alegaciones que ha presentado el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, a las que ha tenido acceso elDiario.es, según las cuales, la mencionada normativa está basada en un modelo que obvia “la exigencia constitucional de regular la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación, ya que, más bien, parece que defiende todo lo contrario”. Como informó esta redacción, la nueva normativa sustituirá íntegramente al Texto Refundido de la Ley de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Paisaje (TRLOTUP), aprobado en junio de 2021 por el Gobierno del Botánico, y entre otras cosas recoge la figura de los Proyectos de Interés Autonómico (PIA) que permitirá al Consell, “a iniciativa pública, privada o mixta, declarar proyecto de interés autonómico aquella inversión de carácter terciario, industrial o logístico que, por su impacto supramunicipal y relevancia estratégica, favorezca de forma duradera al desarrollo económico, social y ambiental de la Comunitat Valenciana” y añade: “El proyecto de interés autonómico podrá localizarse en cualquier clase de suelo. Cuando afecte a suelo no urbanizable protegido o integrado en la infraestructura verde, el Consell valorará la compatibilidad territorial y ambiental”. Para el vicepresidente segundo y conseller de Territorio, Vicente Martínez Mus, la futura ley “nace con el objetivo de clarificar la farragosa normativa existente, agilizar y simplificar la gestión del territorio, recuperando la sensatez, la seguridad y la eficacia en la planificación urbanística”. Sin embargo, desde el departamento que dirige la ministra Isabel Rodríguez tienen una visión radicalmente opuesta. En sus alegaciones, desde el ministerio ponen de relieve que se permite la construcción de viviendas en suelos no urbanizables cuando sean de iniciativa pública: “La intención velada del anteproyecto es limitar al máximo los posibles suelos no urbanizables en favor de los urbanizables. El no urbanizable debe justificarse y motivarse, mientras que el urbanizable solo debe justificarse con el argumento de que es el suelo de expansión. Todo ello, como se indicaba antes, supone un claro error y en nada cumple el mandato constitucional de impedir la especulación. Entre otras cosas, incluso se permite directamente la construcción de viviendas en los suelos no urbanizables, simplemente mediante la aprobación de un Plan Especial de iniciativa íntegramente pública. Esto es llamativo y chocante en un territorio recientemente azotado por catástrofes naturales, y parece una clara declaración de intenciones que puedan ir a suelos no urbanizables precisamente las viviendas de iniciativa pública. Es decir, se pretende situar lo público en los peores suelos, precarizando la figura de las viviendas públicas, y dejando los mejores y más seguros suelos para el sector privado”. Además, han alegado que los PIA están concebidos “como instrumentos de pura inversión especulativa” y advierte de que “en una situación como la actual, este planteamiento no puede entenderse, y se configura total y absolutamente alejado de la realidad, especialmente en un territorio que en el pasado ha padecido excesos urbanísticos por la falta de regulación y control”. Además, “no se exige que sean compatibles con la dimensión territorial y ambiental, sino que solo se señala para casos muy limitados que ambas dimensiones se valorarán, pudiendo por lo demás, llevarse a cabo en todo tipo de suelos, incluso no urbanizables protegidos o de infraestructura verde”. Vivienda pone de relieve además la falta de seguridad jurídica puesto que algunas cuestiones quedan pendientes de desarrollar. Según el documento, “se realizan numerosas remisiones a un desarrollo reglamentario que dejan incompleta la norma, y provocan una gran inseguridad al deslegalizar una parte importante de la regulación, sustrayendo cuestiones esenciales del debate parlamentario”. Reducción de suelo para equipamientos y VPP Otra de las cuestiones que no gustan al Ministerio es la reducción de suelo dotacional en determinados desarrollos. En concreto, alega que se limita “la obligación de crear dotaciones cuando el planeamiento incremente la densidad urbanística”. Unido a ello, “incluso cuando sí deban crearse suelos dotacionales, se reducen un 15%, sin justificación, y provocando que las ciudades vayan a perder calidad urbanística y servicios tan esenciales como los equipamientos escolares, médicos, bibliotecas, o incluso las viviendas públicas dotacionales”. Igualmente, “se reduce a la mitad el porcentaje que corresponde a los ayuntamientos de aprovechamiento de suelo, lo que les limita claramente la posibilidad de construir viviendas de protección pública, al contar con menos suelo disponible. Todo ello en el marco de un consenso claramente alcanzado a nivel nacional y europeo de que lo que falta es precisamente vivienda pública”. Por último, alega el departamento de Vivienda del Gobierno que “se continúa la línea liberalizadora y desreguladora, que solo promueve la especulación, no solo en el ámbito del suelo con lo ya señalado, sino incluso dando un poder excesivo a las entidades colaboradoras urbanísticas”. Así, “no solo se desregula, sino que se dimite de la función de control público, haciendo a entidades privadas convertirse en juez y parte en muchas ocasiones, con el peligro de excesos urbanísticos que ello puede suponer”. Simultáneamente, se permite iniciar obras “a partir de una declaración responsable únicamente, sin exigir un proyecto definitivo y una revisión administrativa previa, todo lo cual termina de completar el escenario de especulación institucional que la Comunidad está promoviendo con el anteproyecto de Ley del Suelo presentado”. En definitiva, considera el departamento de Isabel Rodríguez que “la norma propuesta tiene como fundamento principal promover intereses especulativos, no solo por la vía de ampararlos, sino por la vía de la supresión de los controles administrativos, convirtiendo a promotores y entidades privadas en jueces y parte de los procesos de urbanización”. Todo ello “a la vez que se toman medidas que no solo no favorecen el derecho a una vivienda digna y adecuada, sino que claramente lo perjudican”.

Del salario bruto al sueldo real: la cruda realidad económica de los actores españoles

Del salario bruto al sueldo real: la cruda realidad económica de los actores españoles

El brillo de las alfombras rojas y las cifras millonarias asociadas a algunas estrellas del cine suelen distorsionar la percepción que se tiene sobre la profesión de actor. Desde fuera, parece un mundo de sueldos desorbitados y estabilidad económica. Sin embargo, el actor español Fernando Ramallo ha decidido desmontar ese mito con cifras concretas y un ejercicio de transparencia que ha sorprendido a muchos.

Horóscopo de hoy jueves 12 de febrero de 2026

Horóscopo de hoy jueves 12 de febrero de 2026

Si quieres saber lo que te espera en el día de hoy en el trabajo, la salud o el amor, ya puedes consultar la predicción del horóscopo de hoy jueves 12 de febrero para tu signo del zodiaco . Adelántate al azar y averigua qué te deparan los movimientos de los astros para el día de hoy: ¿será un buen día en la oficina o es mejor mantener un perfil bajo para evitar problemas? ¿Y en los asuntos del corazón?, ¿me sonreirán las fuerzas del universo? Evita sorpresas inesperadas y echa un vistazo a los presagios del horóscopo de ABC de hoy para Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. Si la ausencia total de vicios te parece sinónimo de monotonía, recuerda que el exceso de ellos es una señal clara de desequilibrio emocional. Hoy te conviene no inclinar la balanza hacia el lado de los excesos, ya sea en consumo, ocio o cualquier otra escapatoria que uses para no mirar de frente lo que te pasa. Buscar actividades que te gusten y te cuiden al mismo tiempo será una forma más sana de sentirte vivo sin perder el control. Mantener en alerta tu capacidad para reducir gastos será una habilidad muy valiosa en esta etapa. Ajustar pequeñas partidas, revisar suscripciones, comparar precios y evitar compras impulsivas te permitirá sanear tu economía. Esa base ordenada te dará margen para afrontar inversiones próximas que quizá no puedas esquivar, pero que llevarás mejor si tus cuentas están equilibradas.   Es posible que hoy alguien de tu entorno cercano te defraude, mostrando actitudes que no encajan con tus valores. Antes de hundirte en la desilusión, recuerda que no todo el mundo piensa o siente como tú, y que eso no siempre significa mala intención. Marca los límites que necesites y, si sales en bici, extrema las precauciones en la carretera o en los caminos para evitar sustos innecesarios.   Decidir dejar el tabaco es una excelente noticia para tu salud, pero es normal que aparezca un estado de ansiedad mientras tu cuerpo y tu mente se adaptan. Preparar estrategias para esos momentos de nervios —beber agua, moverte, cambiar de actividad o pedir apoyo— te ayudará a resistir sin recaer. Cada día que aguantas refuerza tu capacidad de control y te acerca a una vida más libre de esa dependencia.   Durante un tiempo, te conviene dejar de darle tantas vueltas a obligaciones futuras que todavía no están sobre la mesa. Disfrutar del buen ambiente, de la compañía y de los pequeños placeres del presente te ayudará a recargar energía. Más adelante agradecerás haber cuidado tu descanso y tu ánimo cuando toque afrontar etapas de mayor exigencia.   Una dosis controlada de aventura puede ser una excelente válvula de escape para tus ganas de libertad e independencia. Un plan distinto, un lugar nuevo o una actividad que rompa con lo habitual te ayudará a oxigenarte, siempre que respetes unas precauciones básicas de seguridad. Se trata de huir de la rutina sin ponerte en riesgo innecesario.   Es posible que notes cierta indiferencia hacia ti por parte de quienes te rodean, como si no prestaran demasiada atención a lo que haces o dices. Sin embargo, gran parte de esa sensación puede venir de una percepción exagerada, más que de un rechazo real. Antes de sacar conclusiones, observa con calma, pregunta si hace falta y recuerda que cada persona está también pendiente de sus propios asuntos.   Sigues convencido de que hace falta más disciplina en casa, y puede que tengas razón, pero es importante que afrontes el tema con la cabeza fría. Organizar normas claras, repartos de tareas y consecuencias razonables será más eficaz que enfadarte y sacar las cosas de quicio. Si explicas el porqué de las reglas y das ejemplo con tu propio comportamiento, será más fácil que los demás se impliquen.   No puedes esperar que tus hijos se comporten como personas adultas, porque todavía están aprendiendo y probando límites. Es normal que cometan errores y tengan despistes que a ti te resultan molestos, pero la decepción excesiva no les ayuda a mejorar. Guiar, corregir con calma y reconocer también sus avances hará más por su madurez que cualquier reproche desmedido.   Es probable que tengas una discusión fuerte con alguien cercano, aunque no sea con tu pareja. En esos momentos, lo más importante será controlar el impulso de decir palabras que hieran y que luego no puedas retirar. Tomarte unos segundos antes de responder, bajar el tono y centrarte en el problema concreto te ayudará a no romper una relación valiosa por un arrebato.   Si hoy tienes pensado realizar un esfuerzo físico importante, como una caminata exigente o un deporte intenso, prepara bien el cuerpo antes de empezar. Calentar, estirar y usar el calzado adecuado reducirá mucho el riesgo de lesiones en las articulaciones, que luego pueden darte más guerra de la esperada. Escuchar las señales de cansancio y saber parar a tiempo también forma parte del cuidado.   Hace tiempo que no hablas con tu pareja de algo que te inquieta y conviene que dejes de posponerlo. Elegir un momento tranquilo, sin prisas ni interrupciones, puede ayudar a renovar la confianza y abrir un espacio para aclarar malentendidos. Hablar desde lo que sientes y necesitas, sin reproches, será clave para encontrar soluciones que funcionen para los dos.   Además puedes explorar las predicciones mensuales del horóscopo o, incluso, los vaticinios de los expertos para este año. Consulta toda la información al detalle sobre el amor, la salud, el trabajo y el dinero para cada momento. Prepárate con tiempo ante los movimientos de las fuerzas astrológicas, las influencias de la luna y los elementos.

Turrientes silencia San Mamés

Turrientes silencia San Mamés

La Real Sociedad se impuso claramente al Athletic Club en un partido de ida de semifinales de la Copa del Rey en el que mereció más que ese solitario gol de Beñat Turrientes en el minuto 62 con el que encarriló este miércoles la eliminatoria para la vuelta de dentro de un mes en Anoeta … Continuar leyendo "Turrientes silencia San Mamés"

Fairplayer, la alternativa a Spotify para luchar contra el capitalismo de las plataformas de streaming

Fairplayer, la alternativa a Spotify para luchar contra el capitalismo de las plataformas de streaming

Tras la ínfima remuneración que reciben los artistas por parte de Spotify y la marcha de muchos de ellos, programadores y cantantes apuestan por una herramienta que busca ser ética y cooperativa Subvert, una plataforma para los músicos que no quieren “sentirse cómplices de la especulación con la guerra” La ínfima remuneración que reciben los artistas por parte de Spotify y la opacidad de su funcionamiento interno lleva años crispando los ánimos del gremio de creadores, pero la noticia de que su fundador, Daniel Ek, había invertido 600 millones de euros en Helsing , empresa alemana especializada en fabricación de drones de combate, provocó las primeras reacciones serias. Grupos independientes como Deerhoof, King Gizzard & the Lizard Wizard y Xiu Xiu retiraron sus catálogos en verano. Otras más conocidas, como Massive Attack, anunciaron su intención de hacer lo mismo, aunque todavía no lo han logrado. El pasado noviembre, 160 artistas vascos planificaron una fuga coordinada de Spotify y hace una semana 80 artistas catalanes capitanearon una estrategia similar. Más allá de la protesta simbólica, porque la retirada de varios cientos de repertorios afecta la imagen de Spotify pero no sus finanzas, también empiezan a cobrar forma iniciativas cuyo objetivo es imaginar un consumo de música en streaming más ético y responsable que no dependa del capricho de grandes empresarios; llámense Spotify , Amazon, Apple, Tidal, YouTube o Deezer. La semana pasada se presentó en sociedad en Barcelona el colectivo La Instrumental, integrado por activistas, programadores, artistas y personas vinculadas al ámbito cooperativista y de la economía social y solidaria. Llevan medio año reflexionando sobre cómo debería ser una plataforma ética, cooperativa y alternativa a Spotify y en apenas tres meses han ideado un prototipo llamado Fairplayer. A diferencia de otras alternativas más éticas que Spotify, como Subvert , Mirlo o Qobuz, Fairplayer es una herramienta diseñada con herramientas de código abierto y con la intención de ser replicable más allá del ámbito catalán al que, por ahora, se circunscribe. De hecho, Fairplayer nace a partir del software también libre Faircamp que permite generar catálogos musicales al margen de distribuidoras y otros intermediarios de la industria musical digital. Fairplayer será la plataforma a través de la cual se podrá escuchar en streaming la música almacenada en esos catálogos. Por ahora funciona en fase beta con 900 canciones aportadas por una veintena de artistas catalanes que editan su música desde cooperativas discográficas como Radi Solar y Discos Pinya. Ya se pueden escuchar desde el portal fairplayer.band , aunque por ahora el proceso para que artistas o sellos incorporen su catálogo es algo más complicado y necesita asesoría. Captura de pantalla de la plataforma Fairplayer Tras analizar los ejemplos existentes, La Instrumental asume que no tiene sentido crear una alternativa a Spotify con la misma estructura y modelo de gobernanza que Spotify. Ni siquiera Bandcamp, considerada por muchos melómanos y artistas la plataforma más justa, puede existir al margen de procesos de compra-venta que puedan alterar sus objetivos empresariales, sus políticas de servicio y, finalmente, mierdificar sus planteamientos iniciales. La Instrumental está diseñando un ecosistema de escucha digital en el que nadie sea dueño de nada. Fairplayer solo es una plataforma de escucha a la que los artistas y sellos conectarán sus repertorios, pero no habrá un almacén que centralice todos los archivos. Y, en tanto que modelo replicable desde cualquier rincón del planeta, el Fairplayer barcelonés (aun sin nombre) tendrá forma de app, pero solo sería una de muchas plataformas de escucha de una red descentralizada e interconectada. Para ello, y tras meses de reflexión, La Instrumental ha decidido separar sus dos estructuras clave: el reproductor de música y el gestor de catálogos. Fairplayer solo es el reproductor y a él se enlazarán los catálogos que se sumen a la plataforma. Lo único que tendrá que hacer un sello o artista es vincularse a ese gestor de catálogo. Por ahora, la única forma de hacerlo es a través de la herramienta Faircamp, pero la intención es crear protocolos que permitan a cualquier creador vincular su obra al reproductor desde su servidor. Este sistema implica que el artista no entrega copias a otra plataforma, sino que activa un acceso a las copias que él ya tiene almacenadas. Y ese proceso ni siquiera implica tener que darse de baja de Spotify, Amazon o cualquier otra plataforma. Es solo un primer paso de cara al gran objetivo: reducir la dependencia de las grandes plataformas y atraer al público a un ecosistema digital más democrático y justo. El objetivo de La Instrumental es articular una alternativa real y antimonopolística a esta forma de acceder a la música que aparentemente solo puede existir según las normas que dicte el oligarca del streaming de turno. Aquí se trabaja en vistas a una plataforma sin ánimo de lucro, de código libre y replicable, con un sistema transparente de algoritmos y una remuneración por escucha muy superior a la que se estila en este sector. Y todo ello, gracias a un planteamiento de base que no entiende este servicio solo como una herramienta para mejorar las condiciones de los artistas en este entorno digital, sino, ante todo, como un proyecto planteado por y para la gente que escucha música en la red. Una cooperativa de oyentes Aunque en una primera lectura pudiera parecer un micro lobby de sellos independientes o el enésimo colectivo de artistas insatisfechos con la deriva excluyente del negocio, en la jornada de presentación de La Instrumental, y a la que asistieron unas 70 personas, se utilizó una y otra vez el término cooperativa de oyentes. “Muchos de los que estamos aquí hacemos canciones, pero todo escuchamos mucha más música de la que creamos”, resaltó un cantante para subrayar la vocación primera y última de este proyecto: crear una herramienta para que los oyentes se relacionen con la música de forma más proactiva, ética y horizontal. En el ambiente flotaba la intuición de que, pensando más como oyentes que como artistas, sería más fácil dar forma a una plataforma más sana, realmente democrática y ajustada a las necesidades de los usuarios. Al fin y al cabo, son estos los que la utilizarán la herramienta y la financiarán mediante sus cuotas. Los más viejos del lugar recordaron el proyecto Círculo de Lectores , un club de lectores que llegó a tener un millón y medio de socios y cuya cuota les permitía recibir un catálogo de novedades y escoger qué libro quería recibir cada mes. Fue un modelo de negocio que funcionó durante décadas en paralelo a las librerías y que situaba en el centro a los consumidores de literatura, no a los autores. Durante la jornada, a modo de contextualización, hubo tiempo para conocer cooperativas de consumo como La Murga, Rocaguinarda, La Ciutat Invisible y Food Coop; proyectos que parten de la base del empoderamiento del público, ya sea como consumidor de cultura, alimentos o energía. Captura de pantalla de la plataforma Fairplayer A lo largo de la jornada se planteó la posibilidad de crear un espacio de reflexión sobre la propia escucha musical, una actividad que las plataformas de streaming han convertido en algo pasivo. Y aun comprendiendo el miedo que puedan sentir algunos artistas ante la idea de abandonar Spotify, se incidió en lo tóxico que es asumir esa opinión según la cual si no estás en Spotify no existes. También se denunció lo pernicioso que es caer en esa numerocracia que estructura las carreras de los artistas en función de sus cifras en Spotify. De hecho, uno de los primeros puntos a replantear en la nueva plataforma es si el número de escuchas debería ser visible. Aquí nada viene impuesto. Todo es debatible. Con la herramienta ya diseñada, el próximo paso será muscular el grupo motor, definir órganos de gobierno y fortalecer la cooperativa con el mayor número de socios-oyentes. De este último aspecto depende la viabilidad económica de una iniciativa que quiere remunerar justamente a los artistas. A partir de aquí, todo está por decidir. ¿Qué calidad de audio tendría la música? La que decidiese cada artista o sello, puesto que la música estaría en sus servidores. ¿Cuántas veces podrá escuchar una canción un usuario que no pague cuota? Tres, cinco, diez o mil: las que cada artista determine. ¿Y el reparto de ingresos corresponderá estrictamente al número de escuchas de cada artista? Por supuesto. Miles de dudas y posibilidades Una plataforma de streaming que no centralice la música ni las decisiones abre un horizonte infinito de posibilidades. La intención, a grandes rasgos, es humanizarla al máximo y que el algoritmo tenga la mínima incidencia. “El arte es comunidad y presencialidad”, teorizó alguien, “e internet es solo una herramienta”. La Instrumental, por tanto, trabaja en pos de una herramienta que genere y fortalezca comunidades de oyentes. Un ejemplo: si se organizasen encuestas para que la comunidad votase qué artistas desearía poder escuchar en la nueva plataforma cooperativa, la gestora podría invitarlos a incorporar sus catálogos sabiendo que existe una demanda. Aun así, las decisiones consensuadas en el Fairplayer barcelonés no tendrían por qué ser aceptadas automáticamente por los fairplayers que se articulen en otras ciudades en base a esta tecnología. Meses atrás nacía en Euskadi el portal musikariak.es con más de 150 artistas y varios miles de canciones ya incorporadas al catálogo. Y decenas de bibliotecas públicas de EEUU ofrecen desde hace años colecciones de discos de artistas locales para que sus usuarios los puedan escuchar e incluso descargar; una estrategia que apunta, de nuevo, a la creación y fortalecimiento de comunidades de oyentes y artistas. El gran sueño sería que todas las comunidades y apps que surjan a través de la plataforma Fairplayer se acaben interconectando, de modo que desde cualquier cooperativa de oyentes se puedan escuchar los catálogos de canciones de cualquier otra cooperativa de la federación. “El capitalismo ha logrado que vivamos las luchas como una especie de extraescolar”, soltó alguien durante la jornada. Acto seguido, otra voz resaltó que “la lucha contra las big techs es parte de todas las demás luchas”. Tras ocho horas de presentaciones, incertidumbres, asombros, quimeras y enriquecedores turnos de palabra, una última sentencia puso un improvisado broche al acto: “La acción es un antídoto contra la miseria”. Podrían imprimir camisetas con ella.

Fairplayer, la alternativa a Spotify para luchar contra el capitalismo de las plataformas de streaming

Fairplayer, la alternativa a Spotify para luchar contra el capitalismo de las plataformas de streaming

Tras la ínfima remuneración que reciben los artistas por parte de Spotify y la marcha de muchos de ellos, programadores y cantantes apuestan por una herramienta que busca ser ética y cooperativa Subvert, una plataforma para los músicos que no quieren “sentirse cómplices de la especulación con la guerra” La ínfima remuneración que reciben los artistas por parte de Spotify y la opacidad de su funcionamiento interno lleva años crispando los ánimos del gremio de creadores, pero la noticia de que su fundador, Daniel Ek, había invertido 600 millones de euros en Helsing , empresa alemana especializada en fabricación de drones de combate, provocó las primeras reacciones serias. Grupos independientes como Deerhoof, King Gizzard & the Lizard Wizard y Xiu Xiu retiraron sus catálogos en verano. Otras más conocidas, como Massive Attack, anunciaron su intención de hacer lo mismo, aunque todavía no lo han logrado. El pasado noviembre, 160 artistas vascos planificaron una fuga coordinada de Spotify y hace una semana 80 artistas catalanes capitanearon una estrategia similar. Más allá de la protesta simbólica, porque la retirada de varios cientos de repertorios afecta la imagen de Spotify pero no sus finanzas, también empiezan a cobrar forma iniciativas cuyo objetivo es imaginar un consumo de música en streaming más ético y responsable que no dependa del capricho de grandes empresarios; llámense Spotify , Amazon, Apple, Tidal, YouTube o Deezer. La semana pasada se presentó en sociedad en Barcelona el colectivo La Instrumental, integrado por activistas, programadores, artistas y personas vinculadas al ámbito cooperativista y de la economía social y solidaria. Llevan medio año reflexionando sobre cómo debería ser una plataforma ética, cooperativa y alternativa a Spotify y en apenas tres meses han ideado un prototipo llamado Fairplayer. A diferencia de otras alternativas más éticas que Spotify, como Subvert , Mirlo o Qobuz, Fairplayer es una herramienta diseñada con herramientas de código abierto y con la intención de ser replicable más allá del ámbito catalán al que, por ahora, se circunscribe. De hecho, Fairplayer nace a partir del software también libre Faircamp que permite generar catálogos musicales al margen de distribuidoras y otros intermediarios de la industria musical digital. Fairplayer será la plataforma a través de la cual se podrá escuchar en streaming la música almacenada en esos catálogos. Por ahora funciona en fase beta con 900 canciones aportadas por una veintena de artistas catalanes que editan su música desde cooperativas discográficas como Radi Solar y Discos Pinya. Ya se pueden escuchar desde el portal fairplayer.band , aunque por ahora el proceso para que artistas o sellos incorporen su catálogo es algo más complicado y necesita asesoría. Captura de pantalla de la plataforma Fairplayer Tras analizar los ejemplos existentes, La Instrumental asume que no tiene sentido crear una alternativa a Spotify con la misma estructura y modelo de gobernanza que Spotify. Ni siquiera Bandcamp, considerada por muchos melómanos y artistas la plataforma más justa, puede existir al margen de procesos de compra-venta que puedan alterar sus objetivos empresariales, sus políticas de servicio y, finalmente, mierdificar sus planteamientos iniciales. La Instrumental está diseñando un ecosistema de escucha digital en el que nadie sea dueño de nada. Fairplayer solo es una plataforma de escucha a la que los artistas y sellos conectarán sus repertorios, pero no habrá un almacén que centralice todos los archivos. Y, en tanto que modelo replicable desde cualquier rincón del planeta, el Fairplayer barcelonés (aun sin nombre) tendrá forma de app, pero solo sería una de muchas plataformas de escucha de una red descentralizada e interconectada. Para ello, y tras meses de reflexión, La Instrumental ha decidido separar sus dos estructuras clave: el reproductor de música y el gestor de catálogos. Fairplayer solo es el reproductor y a él se enlazarán los catálogos que se sumen a la plataforma. Lo único que tendrá que hacer un sello o artista es vincularse a ese gestor de catálogo. Por ahora, la única forma de hacerlo es a través de la herramienta Faircamp, pero la intención es crear protocolos que permitan a cualquier creador vincular su obra al reproductor desde su servidor. Este sistema implica que el artista no entrega copias a otra plataforma, sino que activa un acceso a las copias que él ya tiene almacenadas. Y ese proceso ni siquiera implica tener que darse de baja de Spotify, Amazon o cualquier otra plataforma. Es solo un primer paso de cara al gran objetivo: reducir la dependencia de las grandes plataformas y atraer al público a un ecosistema digital más democrático y justo. El objetivo de La Instrumental es articular una alternativa real y antimonopolística a esta forma de acceder a la música que aparentemente solo puede existir según las normas que dicte el oligarca del streaming de turno. Aquí se trabaja en vistas a una plataforma sin ánimo de lucro, de código libre y replicable, con un sistema transparente de algoritmos y una remuneración por escucha muy superior a la que se estila en este sector. Y todo ello, gracias a un planteamiento de base que no entiende este servicio solo como una herramienta para mejorar las condiciones de los artistas en este entorno digital, sino, ante todo, como un proyecto planteado por y para la gente que escucha música en la red. Una cooperativa de oyentes Aunque en una primera lectura pudiera parecer un micro lobby de sellos independientes o el enésimo colectivo de artistas insatisfechos con la deriva excluyente del negocio, en la jornada de presentación de La Instrumental, y a la que asistieron unas 70 personas, se utilizó una y otra vez el término cooperativa de oyentes. “Muchos de los que estamos aquí hacemos canciones, pero todo escuchamos mucha más música de la que creamos”, resaltó un cantante para subrayar la vocación primera y última de este proyecto: crear una herramienta para que los oyentes se relacionen con la música de forma más proactiva, ética y horizontal. En el ambiente flotaba la intuición de que, pensando más como oyentes que como artistas, sería más fácil dar forma a una plataforma más sana, realmente democrática y ajustada a las necesidades de los usuarios. Al fin y al cabo, son estos los que la utilizarán la herramienta y la financiarán mediante sus cuotas. Los más viejos del lugar recordaron el proyecto Círculo de Lectores , un club de lectores que llegó a tener un millón y medio de socios y cuya cuota les permitía recibir un catálogo de novedades y escoger qué libro quería recibir cada mes. Fue un modelo de negocio que funcionó durante décadas en paralelo a las librerías y que situaba en el centro a los consumidores de literatura, no a los autores. Durante la jornada, a modo de contextualización, hubo tiempo para conocer cooperativas de consumo como La Murga, Rocaguinarda, La Ciutat Invisible y Food Coop; proyectos que parten de la base del empoderamiento del público, ya sea como consumidor de cultura, alimentos o energía. Captura de pantalla de la plataforma Fairplayer A lo largo de la jornada se planteó la posibilidad de crear un espacio de reflexión sobre la propia escucha musical, una actividad que las plataformas de streaming han convertido en algo pasivo. Y aun comprendiendo el miedo que puedan sentir algunos artistas ante la idea de abandonar Spotify, se incidió en lo tóxico que es asumir esa opinión según la cual si no estás en Spotify no existes. También se denunció lo pernicioso que es caer en esa numerocracia que estructura las carreras de los artistas en función de sus cifras en Spotify. De hecho, uno de los primeros puntos a replantear en la nueva plataforma es si el número de escuchas debería ser visible. Aquí nada viene impuesto. Todo es debatible. Con la herramienta ya diseñada, el próximo paso será muscular el grupo motor, definir órganos de gobierno y fortalecer la cooperativa con el mayor número de socios-oyentes. De este último aspecto depende la viabilidad económica de una iniciativa que quiere remunerar justamente a los artistas. A partir de aquí, todo está por decidir. ¿Qué calidad de audio tendría la música? La que decidiese cada artista o sello, puesto que la música estaría en sus servidores. ¿Cuántas veces podrá escuchar una canción un usuario que no pague cuota? Tres, cinco, diez o mil: las que cada artista determine. ¿Y el reparto de ingresos corresponderá estrictamente al número de escuchas de cada artista? Por supuesto. Miles de dudas y posibilidades Una plataforma de streaming que no centralice la música ni las decisiones abre un horizonte infinito de posibilidades. La intención, a grandes rasgos, es humanizarla al máximo y que el algoritmo tenga la mínima incidencia. “El arte es comunidad y presencialidad”, teorizó alguien, “e internet es solo una herramienta”. La Instrumental, por tanto, trabaja en pos de una herramienta que genere y fortalezca comunidades de oyentes. Un ejemplo: si se organizasen encuestas para que la comunidad votase qué artistas desearía poder escuchar en la nueva plataforma cooperativa, la gestora podría invitarlos a incorporar sus catálogos sabiendo que existe una demanda. Aun así, las decisiones consensuadas en el Fairplayer barcelonés no tendrían por qué ser aceptadas automáticamente por los fairplayers que se articulen en otras ciudades en base a esta tecnología. Meses atrás nacía en Euskadi el portal musikariak.es con más de 150 artistas y varios miles de canciones ya incorporadas al catálogo. Y decenas de bibliotecas públicas de EEUU ofrecen desde hace años colecciones de discos de artistas locales para que sus usuarios los puedan escuchar e incluso descargar; una estrategia que apunta, de nuevo, a la creación y fortalecimiento de comunidades de oyentes y artistas. El gran sueño sería que todas las comunidades y apps que surjan a través de la plataforma Fairplayer se acaben interconectando, de modo que desde cualquier cooperativa de oyentes se puedan escuchar los catálogos de canciones de cualquier otra cooperativa de la federación. “El capitalismo ha logrado que vivamos las luchas como una especie de extraescolar”, soltó alguien durante la jornada. Acto seguido, otra voz resaltó que “la lucha contra las big techs es parte de todas las demás luchas”. Tras ocho horas de presentaciones, incertidumbres, asombros, quimeras y enriquecedores turnos de palabra, una última sentencia puso un improvisado broche al acto: “La acción es un antídoto contra la miseria”. Podrían imprimir camisetas con ella.