El festival 'Elrow Carnaval' se celebra este fin de semana en el Estadio de la Cartuja: entradas disponibles y precios

El festival 'Elrow Carnaval' se celebra este fin de semana en el Estadio de la Cartuja: entradas disponibles y precios

El mítico festival internacional Elrow se celebrará este sábado 14 de febrero en Sevilla . Se trata de un festival de música electrónica nacido en España y convertido en fenómeno internacional, que combina sesiones de DJs de primer nivel con escenarios tematizados, decoración extravagante, actores, performers y una lluvia constante de confeti que transforma el recinto en un universo paralelo. Este año tendrá un evento especial en la capital hispalense con el formato 'Elrow x Carnaval' , coincidiendo con las fechas de carnavales en lugares como Badajoz y Cádiz, entre otros. Nombres como Adam Beyer, Bastian Bux o Álvaro Prieto , este último nacido en Sevilla, son algunos que patrocinan la cartelera de este año. Durará un total de 12 hora s, empezando a las 15:00h y terminando a altas horas de la madrugada y ya metidos en domingo, las 03:00h . Su propuesta no se limita al sonido, sino que trata de apelar a lo sensorial y lo teatral, convirtiendo cada edición en una celebración colectiva donde el público deja de ser espectador para formar parte activa del show . En ciudades como Sevilla, su llegada supone una inyección de ocio masivo que mezcla cultura de club, producción escénica y espectáculo visual , en una fórmula que ha redefinido el concepto tradicional de festival. El festival todavía no ha colgado el 'sold out' y tiene entradas que varían desde los 40 hasta los 150 euros. Puedes comprar entradas a traves de este enlace .

Qué no debe haber en la terraza o el balcón cuando sopla el viento

Qué no debe haber en la terraza o el balcón cuando sopla el viento

Cuando el viento gana intensidad, la terraza o el balcón dejan de ser un lugar tranquilo si no se toman medidas. Muchos de los objetos habituales de estos espacios no están preparados para soportar ráfagas fuertes, y pueden desplazarse, volcarse o caer al vacío. Saber qué no debe permanecer al aire libre en estas situaciones es fundamental para evitar problemas. Entre los elementos más peligrosos se encuentran las sillas ligeras y las mesas plegables. Fabricadas a menudo con materiales livianos, pueden ser levantadas por el viento con facilidad. Si caen desde una altura, no solo se dañan, sino que suponen un riesgo para el entorno. Por ello, lo más aconsejable es guardarlas o asegurarlas firmemente. Los maceteros pequeños y las jardineras mal equilibradas también representan un peligro. Al no tener suficiente peso, pueden moverse o volcarse, especialmente si están situados en barandillas. Las plantas altas y delgadas funcionan como una vela y multiplican la fuerza del viento, aumentando la posibilidad de caída. Otro punto crítico son los toldos y las sombrillas sin sujeción sólida. Cuando están abiertos, ofrecen una gran superficie de resistencia, lo que facilita que se rompan o se desprendan. En jornadas ventosas, deben mantenerse cerrados para evitar daños estructurales y desplazamientos incontrolados. Los objetos decorativos tampoco son seguros. Faroles, velas, figuras ornamentales o elementos de cerámica pueden convertirse en fragmentos peligrosos si se rompen al caer. Además, cojines, manteles y alfombras de exterior pueden salir volando y acabar en lugares inesperados, provocando molestias y suciedad. Los dispositivos eléctricos no están exentos de riesgo. Lámparas portátiles, ventiladores o pequeños aparatos pueden caer si no están bien fijados. El movimiento continuo causado por el viento puede dañar los cables y provocar averías, lo que incrementa el peligro si existe humedad. También deben retirarse tendederos, estanterías ligeras y armarios de plástico. Estas estructuras no suelen estar diseñadas para resistir empujes laterales fuertes, por lo que pueden volcarse con facilidad. En espacios reducidos, su caída puede arrastrar otros objetos y provocar un efecto en cadena. La seguridad empieza por la anticipación. Antes de que el viento aumente, conviene recoger todo lo que pueda desplazarse, reforzar los elementos pesados y dejar la superficie despejada. Esta acción sencilla reduce el riesgo de accidentes y protege tanto los objetos como el propio espacio. En conclusión, no todos los elementos son compatibles con el viento. Los objetos ligeros, los muebles sin anclaje y los adornos deben retirarse temporalmente. La prevención es esencial para mantener la terraza o el balcón en condiciones seguras y evitar consecuencias innecesarias cuando las condiciones meteorológicas se vuelven adversas.

Qué no debe haber en la terraza o el balcón cuando sopla el viento

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Cuando el viento gana intensidad, la terraza o el balcón dejan de ser un lugar tranquilo si no se toman medidas. Muchos de los objetos habituales de estos espacios no están preparados para soportar ráfagas fuertes, y pueden desplazarse, volcarse o caer al vacío. Saber qué no debe permanecer al aire libre en estas situaciones es fundamental para evitar problemas. Entre los elementos más peligrosos se encuentran las sillas ligeras y las mesas plegables. Fabricadas a menudo con materiales livianos, pueden ser levantadas por el viento con facilidad. Si caen desde una altura, no solo se dañan, sino que suponen un riesgo para el entorno. Por ello, lo más aconsejable es guardarlas o asegurarlas firmemente. Los maceteros pequeños y las jardineras mal equilibradas también representan un peligro. Al no tener suficiente peso, pueden moverse o volcarse, especialmente si están situados en barandillas. Las plantas altas y delgadas funcionan como una vela y multiplican la fuerza del viento, aumentando la posibilidad de caída. Otro punto crítico son los toldos y las sombrillas sin sujeción sólida. Cuando están abiertos, ofrecen una gran superficie de resistencia, lo que facilita que se rompan o se desprendan. En jornadas ventosas, deben mantenerse cerrados para evitar daños estructurales y desplazamientos incontrolados. Los objetos decorativos tampoco son seguros. Faroles, velas, figuras ornamentales o elementos de cerámica pueden convertirse en fragmentos peligrosos si se rompen al caer. Además, cojines, manteles y alfombras de exterior pueden salir volando y acabar en lugares inesperados, provocando molestias y suciedad. Los dispositivos eléctricos no están exentos de riesgo. Lámparas portátiles, ventiladores o pequeños aparatos pueden caer si no están bien fijados. El movimiento continuo causado por el viento puede dañar los cables y provocar averías, lo que incrementa el peligro si existe humedad. También deben retirarse tendederos, estanterías ligeras y armarios de plástico. Estas estructuras no suelen estar diseñadas para resistir empujes laterales fuertes, por lo que pueden volcarse con facilidad. En espacios reducidos, su caída puede arrastrar otros objetos y provocar un efecto en cadena. La seguridad empieza por la anticipación. Antes de que el viento aumente, conviene recoger todo lo que pueda desplazarse, reforzar los elementos pesados y dejar la superficie despejada. Esta acción sencilla reduce el riesgo de accidentes y protege tanto los objetos como el propio espacio. En conclusión, no todos los elementos son compatibles con el viento. Los objetos ligeros, los muebles sin anclaje y los adornos deben retirarse temporalmente. La prevención es esencial para mantener la terraza o el balcón en condiciones seguras y evitar consecuencias innecesarias cuando las condiciones meteorológicas se vuelven adversas.