Detectan 13 nuevos casos de peste porcina, 2 de ellos fuera del radio inicial de Collserola en Barcelona

Detectan 13 nuevos casos de peste porcina, 2 de ellos fuera del radio inicial de Collserola en Barcelona

El conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat, Òscar Ordeig, ha afirmado que se han detectado 13 nuevos casos de peste porcina africana (PPA) y que 2 de ellos estaban fuera del radio inicial de 6 kilómetros. En un comunicado este viernes, la Conselleria ha explicado que estos dos nuevos casos se han detectado en una urbanización de Molins de Rei  (Barcelona), por lo que este municipio y el colindante El Papiol entran en la zona de riesgo. Señala que el nuevo foco no afecta a ninguna granja y que se reforzarán los cercados perimetrales en la N-II y la B-23, así como las  batidas en el radio de 20 kilómetros alrededor de los casos detectados.

Detectan 13 nuevos casos de peste porcina, 2 de ellos fuera del radio inicial de Collserola en Barcelona

Detectan 13 nuevos casos de peste porcina, 2 de ellos fuera del radio inicial de Collserola en Barcelona

El conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat, Òscar Ordeig, ha afirmado que se han detectado 13 nuevos casos de peste porcina africana (PPA) y que 2 de ellos estaban fuera del radio inicial de 6 kilómetros. En un comunicado este viernes, la Conselleria ha explicado que estos dos nuevos casos se han detectado en una urbanización de Molins de Rei  (Barcelona), por lo que este municipio y el colindante El Papiol entran en la zona de riesgo. Señala que el nuevo foco no afecta a ninguna granja y que se reforzarán los cercados perimetrales en la N-II y la B-23, así como las  batidas en el radio de 20 kilómetros alrededor de los casos detectados.

Fe

Fe

Me da que con este titular Alberto Cuevas, monseñor en la jerarquía eclesiástica y páter para este menda, habrá puesto sus orejas en punta. Porque Alberto, además de buen cura, como acreditan sus feligreses de Nuestra Señora de la Soledad, es periodista, curioso por naturaleza y leal y generoso lector de FARO. Y tanto o más que él nuestro entrañable Luis Quinteiro Fiuza, obispo emérito de la diócesis Tui-Vigo, quien tiene la sana costumbre de llamar o escribir guachaps con comentarios, todos cariñosos, plantear sugerencias e insuflar ánimos (yo siempre agradezco que me tengan en sus pensamientos y, por si acaso, en alguna oración). Pues, queridos Alberto y Luis, sí, hoy me ha dado por reivindicar la fe, pero me temo que no entendida como las creencias de naturaleza trascendental. La mía tiene que ver con el más acá y no con el más allá. Es más de andar por casa.

En Ucrania está ocurriendo un experimento sin precedentes: las bombas han convertido a los perros en otros animales

En Ucrania está ocurriendo un experimento sin precedentes: las bombas han convertido a los perros en otros animales

Las guerras nunca se limitaron al frente ni terminaron cuando cesa el combate. A lo largo de la historia han alterado paisajes, ciudades, costumbres y hasta comportamientos cotidianos de formas inesperadas, dejando transformaciones silenciosas que solo se hacen visibles con el tiempo. Algunas de ellas no aparecen en los libros de historia ni en los balances oficiales, pero revelan hasta qué punto un conflicto es capaz de reordenar la vida misma en sus márgenes. También de sus animales . La guerra más allá de los humanos. Varios estudios h an revelado en los últimos meses que la invasión rusa de Ucrania no solo ha dejado una huella devastadora en la población civil, sino que también está transformando de forma silenciosa a los animales que compartían ese entorno humano, especialmente a los perros domésticos, cuyo destino ha cambiado radicalmente desde el inicio del conflicto. Muchos fueron abandonados durante las evacuaciones, otros quedaron atrapados en territorios ocupados o zonas de combate, y en muy poco tiempo pasaron de ser mascotas dependientes a supervivientes forzados de un entorno extremo, convirtiéndose en una población híbrida entre lo doméstico y lo salvaje. En Xataka La gran esperanza de los chips no está en una mina, sino en el "barro rojo": el plan de EEUU para resucitar su industria Un estudio nacido en el frente. La última investigación, publicada en la revista Evolutionary Applications , analizó datos de 763 perros en nueve regiones de Ucrania gracias al trabajo conjunto de refugios, veterinarios y voluntarios, incluyendo zonas peligrosas cercanas al frente. Una parte clave del trabajo fue realizada por Ihor Dykyy, zoólogo de la Ivan Franko National University of Lviv, que recopiló observaciones mientras servía como voluntario con las fuerzas armadas ucranianas en Donetsk y cerca de Járkov, donde convivió con perros heridos, traumatizados por las explosiones y dependientes del cuidado improvisado de los soldados. Abandono y ruptura del vínculo humano. Según la autora principal del estudio, Mariia Martsiv, de la University of Lviv, el inicio de la guerra provocó una situación especialmente dramática para las mascotas: algunos dueños lograron huir con ellas, pero muchos animales fueron dejados en estaciones de tren o abandonados en zonas ocupadas. Aunque el estudio se centró en perros domésticos, una gran parte ya no vivía bajo el cuidado directo de humanos y había pasado a lo más parecido a una existencia errante, marcada por la escasez, el peligro constante y la necesidad de adaptarse rápidamente. La selección brutal. Los datos revelan que, en un periodo sorprendentemente corto, los perros del frente empezaron a parecerse más a especies salvajes como lobos o dingos que a razas domésticas. Hocicos extremos, cuerpos más pesados o pelajes claros se volvieron menos comunes, mientras que aumentaron los ejemplares de menor tamaño, con orejas erguidas, colas rectas y menos manchas blancas. Como explican los investigadores , la guerra ha actuado como un filtro despiadado que favorece rasgos que mejoran la supervivencia: animales más ligeros que activan menos minas, se esconden mejor y presentan un blanco más pequeño para la metralla. No es evolución, es supervivencia. Los científicos subrayan que estos cambios no representan una evolución biológica acelerada, ya que el tiempo transcurrido es insuficiente para alteraciones genéticas profundas. De hecho, lo que ocurre dicen que es más parecido a una selección inmediata : los perros con características menos adaptadas simplemente no sobreviven. También se detectó que en las zonas de combate hay menos animales viejos, enfermos o heridos, y que los perros tienden a agruparse , una estrategia típica de especies salvajes para aumentar las probabilidades de resistir en entornos hostiles. Entre la feralización y la dependencia. El trabajo indica que, pese a la apariencia y comportamiento cada vez más “salvajes”, la mayoría de los perros sigue dependiendo en parte de los humanos para alimentarse, complementando su dieta con plantas, pequeños animales o carroña, incluidos restos de soldados caídos, y muchos han sido adoptados informalmente por tropas ucranianas. Sin embargo, el equipo de la University of Gdansk, liderado por Małgorzata Pilot, observó también casos claros de feralización , perros que ya no dependen de las personas y han vuelto a una vida completamente independiente. En Xataka Móvil Las sanciones de EEUU han llenado tanto las fábricas de China que el gigante local de los chips debe elegir: o la IA o los móviles La guerra como desastre ecológico. Aunque el estudio se centra solo en perros, sus conclusiones apuntan a un problema mucho mayor. Como advierte el ecólogo Euan Ritchie, de la Deakin University, si una especie tan adaptable y móvil como el perro se está siendo afectada de forma tan profunda, las consecuencias para animales menos flexibles pueden ser devastadoras . La guerra, más allá de la brutal tragedia humana, emerge así también como un desastre ambiental que reconfigura ecosistemas enteros y deja cicatrices invisibles mucho después de que silencien las armas. Incluso los perros dejan de ser perros. Imagen | Ivan Bandura , Jorge Franganillo En Xataka | Si la pregunta es qué va a hacer Rusia tras la guerra en Ucrania, Europa ha encontrado una pista inquietante: millones de proyectiles En Xataka | Habíamos visto de todo en Ucrania, pero esto es inédito: Rusia no está lanzando drones, está lanzando "Frankensteins" - La noticia En Ucrania está ocurriendo un experimento sin precedentes: las bombas han convertido a los perros en otros animales fue publicada originalmente en Xataka por Miguel Jorge .

La curiosa leyenda que da nombre a este puente medieval que es parte del Camino de Santiago

La curiosa leyenda que da nombre a este puente medieval que es parte del Camino de Santiago

Cualquier animal que pasaba bajo los arcos del puente de Zubiri, situado en Navarra y construido en torno al siglo XI, quedaba curado milagrosamente de la rabia ¿Cómo es posible que hubiera bisontes hace 4.000 años en lo que hoy es Navarra? ¿Desde cuántos caminos se puede hacer el Camino de Santiago? El Camino de Santiago francés alberga entre sus senderos historias que entrelazan la fe con lo sobrenatural destacando, entre otras localidades, la villa navarra de Zubiri . Situada estratégicamente entre Roncesvalles y Pamplona, esta localidad de la comunidad de Navarra debe su identidad y su propia denominación al majestuoso puente medieval que cruza el río Arga. El término euskera “ Zubiri” se traduce literalmente como “el pueblo del puente”, lo que subraya la importancia vital de esta estructura arquitectónica para los vecinos. Ya en el año 1097 documentos históricos mencionan la donación de esta villa junto al puente a la seo pamplonesa por parte del rey Pedro I. Esta construcción no es solamente un paso físico para los caminantes, sino el epicentro de una comunidad que ha crecido a su sombra durante muchos siglos. Hoy en día, el puente sigue siendo una de las paradas más emblemáticas para quienes inician su ruta jacobea tras cruzar los Pirineos. Su presencia evoca la perseverancia de miles de viajeros que han transitado por estas piedras buscando consuelo espiritual o simplemente una vía de paso. Cruzar sus arcos supone entrar en un territorio donde el tiempo parece haberse detenido entre el murmullo del agua y la fría piedra antigua. El puente destaca por su característico perfil de lomo de dromedario y una construcción robusta que data aproximadamente de los siglos XI o XII , según los expertos. Su diseño arquitectónico cuenta con dos grandes arcos de medio punto y un pilar central reforzado con un tajamar para resistir las fuertes crecidas. Antiguamente, este enclave estaba vinculado a la asistencia sanitaria de la zona, pues muy cerca existía una leprosería dedicada a Santa María Magdalena. Esta combinación de puentes y hospitales era extremadamente común en la ruta jacobea, ofreciendo refugio y cuidados básicos a los caminantes más exhaustos. A pesar de los muchos siglos transcurridos, la estructura mantiene su esencia original La pendiente pronunciada a ambos lados del puente permitía históricamente el paso del ganado , que era el motor fundamental de la economía local navarra. A pesar de los muchos siglos transcurridos, la estructura mantiene su esencia original, permitiendo que el cauce del río fluya libremente bajo sus arcos centenarios. Para los arquitectos e historiadores actuales, representa un ejemplo magnífico de la ingeniería civil aplicada a la protección del peregrino medieval. Es un monumento que no solo une riberas físicas, sino que también sirve de puente espiritual entre el pasado y el presente. La fascinación que despierta este lugar emana principalmente de su sobrenombre más conocido por todos: el puente de la rabia o de Santa Quiteria . Este apelativo no es fruto de la casualidad, sino que responde a una serie de creencias y ritos vinculados estrechamente a la medicina popular. Y es que, durante generaciones, los habitantes de la zona y los viajeros han atribuido a esta sólida construcción medieval propiedades curativas milagrosas contra dicha enfermedad. Hasta mediados del siglo XX, antes de la llegada de la vacuna antirrábica, el puente era la última esperanza para muchos ganaderos de la región. La leyenda sugiere que la estructura posee un poder místico capaz de sanar o prevenir infecciones graves en todos los seres vivos. Este legado de ritos y creencias se suma a otros elementos mágicos del entorno, como la conocida y cercana fuente de Batueco . Los peregrinos que cruzan el Arga se encuentran de pronto inmersos en una atmósfera cargada de misticismo y de una devoción muy tradicional. Es un punto donde la historia documentada cede el paso a la rica tradición oral que forma el patrimonio inmaterial navarro. La fe en los poderes del puente ha persistido en la memoria colectiva, desafiando con éxito el paso de los años. Según la tradición más extendida, cualquier animal que pasaba bajo los arcos del puente quedaba automáticamente curado milagrosamente de la rabia o de otras dolencias. El rito principal consistía en obligar a los animales enfermos a caminar tres veces consecutivas alrededor del pilar central situado en el río. Este acto simbólico buscaba la intercesión divina necesaria para erradicar el mal que afectaba al ganado, esencial para la supervivencia de las familias. El uso específico del número tres en el ritual no es algo arbitrario, pues se asocia comúnmente con la perfección y la protección espiritual divina. Otras variantes de la leyenda aseguran que el simple paso físico por el puente prevenía eficazmente que los animales contrajeran la temida enfermedad. De esta manera, el puente se transformó en un centro de peregrinación veterinaria espontánea donde acudían personas de toda la comarca colindante. Los relatos de sanaciones milagrosas alimentaron durante años la fama del lugar, convirtiéndolo en un hito absolutamente indispensable del Camino de Santiago . Incluso en la actualidad, se dice que todavía hay personas que llevan a sus mascotas para realizar este antiguo y curioso ritual. La fe de los antiguos habitantes ha dejado una huella imborrable en la percepción actual de este monumento pétreo. También las personas No solo los animales eran los únicos beneficiarios de estas supuestas facultades místicas, pues existen leyendas locales que incluyen también a los seres humanos . Una vertiente de la historia asegura que las personas infectadas por la rabia podían hallar alivio seguro descendiendo directamente hasta el cauce del río. Una vez en el agua, debían rodear el pilar central tres veces, replicando con exactitud el mismo rito que se aplicaba habitualmente al ganado enfermo. Otra versión popular sostiene que el milagro ocurría si el enfermo cruzaba el puente por su punto más elevado en tres ocasiones distintas. Estas prácticas reflejan la desesperación y la profunda fe de una época donde la medicina científica era casi inexistente en las áreas rurales. Aunque la ciencia moderna ha desmentido estos poderes, la carga simbólica y emocional del puente permanece hoy intacta en la cultura popular. La leyenda del puente de la rabia ha trascendido el ámbito puramente local para integrarse de lleno en la literatura y el arte del Camino de Santiago . Crónicas medievales y guías modernas para peregrinos mencionan este enclave como un punto de referencia místico y totalmente obligatorio. La persistencia de estos relatos en las comunidades rurales es un testimonio del poder de la tradición oral para preservar la identidad propia. En la actualidad, Zubiri celebra festividades y diversos eventos que conmemoran la rica historia y las leyendas asociadas a su puente medieval. Estas celebraciones suelen incluir recreaciones de los rituales antiguos, permitiendo que las nuevas generaciones conecten con su pasado más inmaterial.

La curiosa leyenda que da nombre a este puente medieval que es parte del Camino de Santiago

La curiosa leyenda que da nombre a este puente medieval que es parte del Camino de Santiago

Cualquier animal que pasaba bajo los arcos del puente de Zubiri, situado en Navarra y construido en torno al siglo XI, quedaba curado milagrosamente de la rabia ¿Cómo es posible que hubiera bisontes hace 4.000 años en lo que hoy es Navarra? ¿Desde cuántos caminos se puede hacer el Camino de Santiago? El Camino de Santiago francés alberga entre sus senderos historias que entrelazan la fe con lo sobrenatural destacando, entre otras localidades, la villa navarra de Zubiri . Situada estratégicamente entre Roncesvalles y Pamplona, esta localidad de la comunidad de Navarra debe su identidad y su propia denominación al majestuoso puente medieval que cruza el río Arga. El término euskera “ Zubiri” se traduce literalmente como “el pueblo del puente”, lo que subraya la importancia vital de esta estructura arquitectónica para los vecinos. Ya en el año 1097 documentos históricos mencionan la donación de esta villa junto al puente a la seo pamplonesa por parte del rey Pedro I. Esta construcción no es solamente un paso físico para los caminantes, sino el epicentro de una comunidad que ha crecido a su sombra durante muchos siglos. Hoy en día, el puente sigue siendo una de las paradas más emblemáticas para quienes inician su ruta jacobea tras cruzar los Pirineos. Su presencia evoca la perseverancia de miles de viajeros que han transitado por estas piedras buscando consuelo espiritual o simplemente una vía de paso. Cruzar sus arcos supone entrar en un territorio donde el tiempo parece haberse detenido entre el murmullo del agua y la fría piedra antigua. El puente destaca por su característico perfil de lomo de dromedario y una construcción robusta que data aproximadamente de los siglos XI o XII , según los expertos. Su diseño arquitectónico cuenta con dos grandes arcos de medio punto y un pilar central reforzado con un tajamar para resistir las fuertes crecidas. Antiguamente, este enclave estaba vinculado a la asistencia sanitaria de la zona, pues muy cerca existía una leprosería dedicada a Santa María Magdalena. Esta combinación de puentes y hospitales era extremadamente común en la ruta jacobea, ofreciendo refugio y cuidados básicos a los caminantes más exhaustos. A pesar de los muchos siglos transcurridos, la estructura mantiene su esencia original La pendiente pronunciada a ambos lados del puente permitía históricamente el paso del ganado , que era el motor fundamental de la economía local navarra. A pesar de los muchos siglos transcurridos, la estructura mantiene su esencia original, permitiendo que el cauce del río fluya libremente bajo sus arcos centenarios. Para los arquitectos e historiadores actuales, representa un ejemplo magnífico de la ingeniería civil aplicada a la protección del peregrino medieval. Es un monumento que no solo une riberas físicas, sino que también sirve de puente espiritual entre el pasado y el presente. La fascinación que despierta este lugar emana principalmente de su sobrenombre más conocido por todos: el puente de la rabia o de Santa Quiteria . Este apelativo no es fruto de la casualidad, sino que responde a una serie de creencias y ritos vinculados estrechamente a la medicina popular. Y es que, durante generaciones, los habitantes de la zona y los viajeros han atribuido a esta sólida construcción medieval propiedades curativas milagrosas contra dicha enfermedad. Hasta mediados del siglo XX, antes de la llegada de la vacuna antirrábica, el puente era la última esperanza para muchos ganaderos de la región. La leyenda sugiere que la estructura posee un poder místico capaz de sanar o prevenir infecciones graves en todos los seres vivos. Este legado de ritos y creencias se suma a otros elementos mágicos del entorno, como la conocida y cercana fuente de Batueco . Los peregrinos que cruzan el Arga se encuentran de pronto inmersos en una atmósfera cargada de misticismo y de una devoción muy tradicional. Es un punto donde la historia documentada cede el paso a la rica tradición oral que forma el patrimonio inmaterial navarro. La fe en los poderes del puente ha persistido en la memoria colectiva, desafiando con éxito el paso de los años. Según la tradición más extendida, cualquier animal que pasaba bajo los arcos del puente quedaba automáticamente curado milagrosamente de la rabia o de otras dolencias. El rito principal consistía en obligar a los animales enfermos a caminar tres veces consecutivas alrededor del pilar central situado en el río. Este acto simbólico buscaba la intercesión divina necesaria para erradicar el mal que afectaba al ganado, esencial para la supervivencia de las familias. El uso específico del número tres en el ritual no es algo arbitrario, pues se asocia comúnmente con la perfección y la protección espiritual divina. Otras variantes de la leyenda aseguran que el simple paso físico por el puente prevenía eficazmente que los animales contrajeran la temida enfermedad. De esta manera, el puente se transformó en un centro de peregrinación veterinaria espontánea donde acudían personas de toda la comarca colindante. Los relatos de sanaciones milagrosas alimentaron durante años la fama del lugar, convirtiéndolo en un hito absolutamente indispensable del Camino de Santiago . Incluso en la actualidad, se dice que todavía hay personas que llevan a sus mascotas para realizar este antiguo y curioso ritual. La fe de los antiguos habitantes ha dejado una huella imborrable en la percepción actual de este monumento pétreo. También las personas No solo los animales eran los únicos beneficiarios de estas supuestas facultades místicas, pues existen leyendas locales que incluyen también a los seres humanos . Una vertiente de la historia asegura que las personas infectadas por la rabia podían hallar alivio seguro descendiendo directamente hasta el cauce del río. Una vez en el agua, debían rodear el pilar central tres veces, replicando con exactitud el mismo rito que se aplicaba habitualmente al ganado enfermo. Otra versión popular sostiene que el milagro ocurría si el enfermo cruzaba el puente por su punto más elevado en tres ocasiones distintas. Estas prácticas reflejan la desesperación y la profunda fe de una época donde la medicina científica era casi inexistente en las áreas rurales. Aunque la ciencia moderna ha desmentido estos poderes, la carga simbólica y emocional del puente permanece hoy intacta en la cultura popular. La leyenda del puente de la rabia ha trascendido el ámbito puramente local para integrarse de lleno en la literatura y el arte del Camino de Santiago . Crónicas medievales y guías modernas para peregrinos mencionan este enclave como un punto de referencia místico y totalmente obligatorio. La persistencia de estos relatos en las comunidades rurales es un testimonio del poder de la tradición oral para preservar la identidad propia. En la actualidad, Zubiri celebra festividades y diversos eventos que conmemoran la rica historia y las leyendas asociadas a su puente medieval. Estas celebraciones suelen incluir recreaciones de los rituales antiguos, permitiendo que las nuevas generaciones conecten con su pasado más inmaterial.

Unha "arca" para as palabras perdidas: Vaipolorío rescata a memoria oral do río dos Gafos

Unha "arca" para as palabras perdidas: Vaipolorío rescata a memoria oral do río dos Gafos

A asociación Vaipolorío da un novo paso na súa misión fundacional de salvagarda e posta en valor do patrimonio do río dos Gafos. Porén, desta volta o foco non se sitúa unicamente no caudal, a etnografía ou na flora das súas ribeiras, senón no patrimonio inmaterial que flúe paralelo á auga: a lingua. O colectivo anunciou este venres a próxima publicación dun libro que recompila unha extensa colección de vocábulos galegos en perigo de extinción, recollidos nas parroquias pontevedresas de Salcedo e Tomeza.

Jonathan Cárdenas, experto inmobiliario, sobre cómo ahorrar miles de euros en tu hipoteca: «Hay que decirle al banco…»

Jonathan Cárdenas, experto inmobiliario, sobre cómo ahorrar miles de euros en tu hipoteca: «Hay que decirle al banco…»

Durante décadas, miles de propietarios han aceptado las condiciones que les ofrece su banco a la hora de contratar un préstamo hipotecario: una cuota fija (por ejemplo, 600 euros) durante 25 o 30 años. Sin embargo, existen estrategias que permiten reducir el plazo del préstamo y ahorrar miles de euros en intereses. Jonathan Cárdenas, experto … Continuar leyendo "Jonathan Cárdenas, experto inmobiliario, sobre cómo ahorrar miles de euros en tu hipoteca: «Hay que decirle al banco…»"

La Seguridad Social perdió una media de 47.319 afiliados extranjeros en enero

La Seguridad Social perdió una media de 47.319 afiliados extranjeros en enero

La afiliación media de extranjeros a la Seguridad Social bajó en enero en 47.319 cotizantes, un 1,5% menos respecto al mes anterior, hasta situarse en 3.038.158 ocupados, cerca de máximos, según ha informado este viernes el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que ha indicado que este descenso está en línea con la tendencia negativa de los meses de enero.