La Iglesia refuerza el acompañamiento a los sacerdotes para fortalecer su labor pastoral

La Iglesia refuerza el acompañamiento a los sacerdotes para fortalecer su labor pastoral

Las Jornadas de Vicarios Generales y de Pastoral celebradas en Huelva han puesto el foco en la necesidad de acompañar a los sacerdotes en la diócesis. Durante el encuentro, D. Andrés Ramos, rector del Pontificio Colegio Español de Roma, ha desarrollado la ponencia “Acompañar a los sacerdotes en la diócesis”, en la que ha subrayado la importancia de la escucha y la fraternidad sacerdotal. En la sesión de tarde, el mismo ponente ha profundizado en la dimensión afectiva-relacional del sacerdote. En su intervención, ha invitado a prestar una mayor atención a los procesos personales y a la integración armónica de la vida espiritual, pastoral y humana. La jornada ha culminado con una peregrinación a la Ermita de El Rocío, donde los vicarios han participado en la celebración de la Eucaristía, presidida por Mons. Santiago Gómez Sierra, obispo de Huelva, en un clima de oración ante la Santísima Virgen del Rocío. Las jornadas han concluido el jueves con la celebración de la Eucaristía, presidida por Mons. José Rico Pavés. La última ponencia, a cargo de D. Emilio Lavaniego, se ha centrado en el acompañamiento de sacerdotes con dificultades especiales, ofreciendo claves pastorales para afrontar situaciones de fragilidad con caridad, prudencia y responsabilidad eclesial. Tras la puesta en común de los trabajos en grupo y las informaciones de la Comisión Episcopal, las jornadas han sido clausuradas en un clima de comunión y gratitud. Se ha destacado la importancia de seguir fortaleciendo el acompañamiento a los sacerdotes como una prioridad pastoral al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia.

La Iglesia refuerza el acompañamiento a los sacerdotes para fortalecer su labor pastoral

La Iglesia refuerza el acompañamiento a los sacerdotes para fortalecer su labor pastoral

Las Jornadas de Vicarios Generales y de Pastoral celebradas en Huelva han puesto el foco en la necesidad de acompañar a los sacerdotes en la diócesis. Durante el encuentro, D. Andrés Ramos, rector del Pontificio Colegio Español de Roma, ha desarrollado la ponencia “Acompañar a los sacerdotes en la diócesis”, en la que ha subrayado la importancia de la escucha y la fraternidad sacerdotal. En la sesión de tarde, el mismo ponente ha profundizado en la dimensión afectiva-relacional del sacerdote. En su intervención, ha invitado a prestar una mayor atención a los procesos personales y a la integración armónica de la vida espiritual, pastoral y humana. La jornada ha culminado con una peregrinación a la Ermita de El Rocío, donde los vicarios han participado en la celebración de la Eucaristía, presidida por Mons. Santiago Gómez Sierra, obispo de Huelva, en un clima de oración ante la Santísima Virgen del Rocío. Las jornadas han concluido el jueves con la celebración de la Eucaristía, presidida por Mons. José Rico Pavés. La última ponencia, a cargo de D. Emilio Lavaniego, se ha centrado en el acompañamiento de sacerdotes con dificultades especiales, ofreciendo claves pastorales para afrontar situaciones de fragilidad con caridad, prudencia y responsabilidad eclesial. Tras la puesta en común de los trabajos en grupo y las informaciones de la Comisión Episcopal, las jornadas han sido clausuradas en un clima de comunión y gratitud. Se ha destacado la importancia de seguir fortaleciendo el acompañamiento a los sacerdotes como una prioridad pastoral al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia.

Hallan dos casos de peste porcina fuera de la zona de alto riesgo y se incluyen otros dos municipios en el radio de exclusión

Hallan dos casos de peste porcina fuera de la zona de alto riesgo y se incluyen otros dos municipios en el radio de exclusión

La consejería de Agricultura de la Generalitat ha comunicado esta mañana el hallazgo de trece nuevos jabalíes infectados con el virus de la peste porcina africana (PPA), dos de los cuales en los municipios de Molins de Rei y El Papiol, ambos en Barcelona. Es la primera vez que se encuentran animales infectados fuera de la zona de control máxima de seis kilómetros, con lo que se amplía el radio de vigilancia y se incluyen los dos municipios citados, siendo ya 14 los englobados. (EN AMPLIACIÓN)

El Gobierno valora ahora penalizaciones en el IRPF para caseros que suban el alquiler: claves de la nueva propuesta

El Gobierno valora ahora penalizaciones en el IRPF para caseros que suban el alquiler: claves de la nueva propuesta

El Ejecutivo contempla endurecer las deducciones para propietarios que suban el precio apenas un mes después de anunciar la bonificación del IRPF para los casos contrarios.Qué pasa con la bonificación del 100% al IRPF para caseros que no suban al alquilerLas medidas urgentes anunciadas por Sánchez en vivienda: bonificaciones a caseros y límites a alquileres de habitaciones y temporada

La merluza europea se reproduce cada vez con menor tamaño por el calentamiento del mar

La merluza europea se reproduce cada vez con menor tamaño por el calentamiento del mar

El aumento de la temperatura del océano está cambiando la biología reproductiva de la merluza europea (Merluccius merluccius). Un estudio del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC), en colaboración con el Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC), concluye que, a medida que el mar se calienta, la especie alcanza la madurez sexual con una talla más pequeña: es decir, comienza a reproducirse antes, cuando todavía no ha crecido tanto. La investigación se apoya en casi un siglo de datos y confirma una correlación inversa y estadísticamente significativa entre temperatura y talla de madurez: a mayor temperatura del agua, menor tamaño al que los individuos empiezan a reproducirse, un parámetro considerado clave para entender la dinámica de las poblaciones y orientar su gestión pesquera.

El rugido del Guadalquivir no es nuevo: cada crecida reabre la memoria de una ciudad que aprendió a vivir

El rugido del Guadalquivir no es nuevo: cada crecida reabre la memoria de una ciudad que aprendió a vivir

La reciente crecida del río Guadalquivir a su paso por Córdoba, tras días de lluvias persistentes, ha devuelto a la ciudad imágenes impactantes de pasarelas anegadas y riberas desbordadas. Sin embargo, no estamos ante un fenómeno inédito, sino ante un episodio más de un ciclo histórico que se repite desde hace siglos. El río, conocido en época romana como el Betis, ha respondido periódicamente con fuerza a los contrastes extremos entre sequías prolongadas y lluvias intensas. Así lo explica el profesor y escritor José Carlos Aranda, autor de estudios sobre la historia y las leyendas cordobesas, quien ha rastreado documentos que demuestran que estas crecidas forman parte de un patrón recurrente. Aranda cita investigaciones como la obra Historia crítica de las riadas de Sevilla, de Francisco Borja Palomo, que recoge inundaciones del Guadalquivir desde 1554. Entre ellas destacan las de 1648, 1684, 1695 y la de 1709, conocida como la gran riada, con un caudal estimado en 10.000 metros cúbicos por segundo a su paso por Sevilla. También se registraron episodios graves en 1796 y 1892. En Córdoba, uno de los testimonios más antiguos se remonta a 1480, bajo el episcopado de Fray Alonso de Burgos. La riada llegó tras tres años de sequía pertinaz, con el precio del pan disparado y procesiones organizadas para implorar lluvia. Según las crónicas, llovió sin tregua del 19 de diciembre al 27 de febrero. Las escenas descritas resultan estremecedoras: barcos navegando por la calle de la Feria, cadáveres flotando en arroyos urbanos y barrios enteros anegados. En medio del desastre, también surgieron relatos de valentía, como el de un hijo que salvó a su padre de morir ahogado, recogido por el prior Fray Francisco Delgado. Otra fecha clave es el 11 de diciembre de 1876. La documentación conservada describe con precisión la evolución de la crecida. A las seis de la mañana apenas quedaban visibles dos hiladas del murallón de defensa. A media tarde, el agua ya lo había superado y cubría los bancos del paseo de la Ribera. Antes de la medianoche, calles como Linares, Candelaria o Don Rodrigo estaban anegadas. Los arroyos de Rabanales y Pedroche sumaron su caudal al Guadalquivir, inutilizando terraplenes ferroviarios y provocando incluso un descarrilamiento en el puente de hierro. Pese a la magnitud del episodio, las víctimas mortales fueron cuatro en Córdoba. La ciudad de Sevilla tampoco quedó al margen: plazas céntricas y el barrio de Triana sufrieron inundaciones. Todo ello confirma que las riadas del Guadalquivir son un fenómeno estructural, no excepcional. Las grandes obras hidráulicas cambiaron parcialmente el impacto de estas crecidas. El murallón de Córdoba, cuya construcción se prolongó entre 1802 y 1912, dio origen a un dicho popular: “esto dura más que la obra del murallón”. Sin embargo, ni siquiera estas defensas evitaron inundaciones posteriores, como la de 1917, que afectó al barrio de la Fuensanta. En su santuario aún se conservan azulejos que marcan la altura alcanzada por el agua. En tiempos recientes, infraestructuras como la presa de Iznájar han contribuido a laminar avenidas y evitar daños mayores en municipios aguas abajo como Puente Genil. La regulación moderna reduce riesgos, pero no elimina la naturaleza cíclica del río. En época romana, cuando el río era el Betis, amplios tramos eran navegables, incluso en zonas que hoy parecen impracticables. ¿Cómo era posible? Según Aranda, los barcos tenían muy poco calado y el lecho estaba más limpio, gracias a labores constantes de extracción de sedimentos y mantenimiento. Todavía se conserva memoria de antiguos puertos fluviales como el de Peñaflor. Además, hasta hace décadas, era habitual extraer arena y canto rodado del río para la construcción tradicional cordobesa, lo que contribuía indirectamente a mantener la profundidad del cauce. El debate actual apunta a factores como la ocupación de zonas inundables, la erosión agrícola o la acumulación de sedimentos. Aunque la orografía de Sierra Morena apenas ha variado desde época romana, el crecimiento urbano sí ha incrementado la exposición al riesgo. Las riadas del Guadalquivir muestran así una doble lección: la fuerza del agua responde a ciclos históricos, pero el impacto depende de cómo se ordena el territorio. Córdoba, acostumbrada a mirar al río con mezcla de respeto y orgullo, vuelve a comprobar que su historia está escrita en niveles de agua. Porque cada crecida, más que una sorpresa, es un recordatorio: el Guadalquivir siempre vuelve.

El rugido del Guadalquivir no es nuevo: cada crecida reabre la memoria de una ciudad que aprendió a vivir

El rugido del Guadalquivir no es nuevo: cada crecida reabre la memoria de una ciudad que aprendió a vivir

La reciente crecida del río Guadalquivir a su paso por Córdoba, tras días de lluvias persistentes, ha devuelto a la ciudad imágenes impactantes de pasarelas anegadas y riberas desbordadas. Sin embargo, no estamos ante un fenómeno inédito, sino ante un episodio más de un ciclo histórico que se repite desde hace siglos. El río, conocido en época romana como el Betis, ha respondido periódicamente con fuerza a los contrastes extremos entre sequías prolongadas y lluvias intensas. Así lo explica el profesor y escritor José Carlos Aranda, autor de estudios sobre la historia y las leyendas cordobesas, quien ha rastreado documentos que demuestran que estas crecidas forman parte de un patrón recurrente. Aranda cita investigaciones como la obra Historia crítica de las riadas de Sevilla, de Francisco Borja Palomo, que recoge inundaciones del Guadalquivir desde 1554. Entre ellas destacan las de 1648, 1684, 1695 y la de 1709, conocida como la gran riada, con un caudal estimado en 10.000 metros cúbicos por segundo a su paso por Sevilla. También se registraron episodios graves en 1796 y 1892. En Córdoba, uno de los testimonios más antiguos se remonta a 1480, bajo el episcopado de Fray Alonso de Burgos. La riada llegó tras tres años de sequía pertinaz, con el precio del pan disparado y procesiones organizadas para implorar lluvia. Según las crónicas, llovió sin tregua del 19 de diciembre al 27 de febrero. Las escenas descritas resultan estremecedoras: barcos navegando por la calle de la Feria, cadáveres flotando en arroyos urbanos y barrios enteros anegados. En medio del desastre, también surgieron relatos de valentía, como el de un hijo que salvó a su padre de morir ahogado, recogido por el prior Fray Francisco Delgado. Otra fecha clave es el 11 de diciembre de 1876. La documentación conservada describe con precisión la evolución de la crecida. A las seis de la mañana apenas quedaban visibles dos hiladas del murallón de defensa. A media tarde, el agua ya lo había superado y cubría los bancos del paseo de la Ribera. Antes de la medianoche, calles como Linares, Candelaria o Don Rodrigo estaban anegadas. Los arroyos de Rabanales y Pedroche sumaron su caudal al Guadalquivir, inutilizando terraplenes ferroviarios y provocando incluso un descarrilamiento en el puente de hierro. Pese a la magnitud del episodio, las víctimas mortales fueron cuatro en Córdoba. La ciudad de Sevilla tampoco quedó al margen: plazas céntricas y el barrio de Triana sufrieron inundaciones. Todo ello confirma que las riadas del Guadalquivir son un fenómeno estructural, no excepcional. Las grandes obras hidráulicas cambiaron parcialmente el impacto de estas crecidas. El murallón de Córdoba, cuya construcción se prolongó entre 1802 y 1912, dio origen a un dicho popular: “esto dura más que la obra del murallón”. Sin embargo, ni siquiera estas defensas evitaron inundaciones posteriores, como la de 1917, que afectó al barrio de la Fuensanta. En su santuario aún se conservan azulejos que marcan la altura alcanzada por el agua. En tiempos recientes, infraestructuras como la presa de Iznájar han contribuido a laminar avenidas y evitar daños mayores en municipios aguas abajo como Puente Genil. La regulación moderna reduce riesgos, pero no elimina la naturaleza cíclica del río. En época romana, cuando el río era el Betis, amplios tramos eran navegables, incluso en zonas que hoy parecen impracticables. ¿Cómo era posible? Según Aranda, los barcos tenían muy poco calado y el lecho estaba más limpio, gracias a labores constantes de extracción de sedimentos y mantenimiento. Todavía se conserva memoria de antiguos puertos fluviales como el de Peñaflor. Además, hasta hace décadas, era habitual extraer arena y canto rodado del río para la construcción tradicional cordobesa, lo que contribuía indirectamente a mantener la profundidad del cauce. El debate actual apunta a factores como la ocupación de zonas inundables, la erosión agrícola o la acumulación de sedimentos. Aunque la orografía de Sierra Morena apenas ha variado desde época romana, el crecimiento urbano sí ha incrementado la exposición al riesgo. Las riadas del Guadalquivir muestran así una doble lección: la fuerza del agua responde a ciclos históricos, pero el impacto depende de cómo se ordena el territorio. Córdoba, acostumbrada a mirar al río con mezcla de respeto y orgullo, vuelve a comprobar que su historia está escrita en niveles de agua. Porque cada crecida, más que una sorpresa, es un recordatorio: el Guadalquivir siempre vuelve.

Un alto cargo de Emergencias se define ante la jueza de la dana como un "convidado de piedra" en el Cecopi

Un alto cargo de Emergencias se define ante la jueza de la dana como un "convidado de piedra" en el Cecopi

Raúl Quílez, exgerente de la Sociedad Valenciana de Gestión Integral de los Servicios de Emergencias, dice que se enteró "días después" de la retirada de los bomberos forestales que vigilaban el barranco del Poyo La Abogacía avisó al equipo de Pradas en la dana: “La protección a la vida está por encima en situaciones de emergencia” Raúl Quílez, exgerente de la Sociedad Valenciana de Gestión Integral de los Servicios de Emergencias (SGISE) y actual director general del Consell de Juan Francisco Pérez Llorca, se ha definido este viernes ante la jueza de la dana como un “convidado de piedra” en la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabó con 230 fallecidos. El testigo ha relatado que se quedó “en shock” cuando se informó de que la presa de Forata “podía ser un escenario similar a Tous” en 1982. El actual director general de Innovación en Emergencias ha declarado que se empezó a hablar sobre el Es-Alert entre las 18.55 y las 19.05. Se trata del marido de Irene Rodríguez, secretaria autonómica de Emergencias e Interior. Quílez ha dicho que la consellera Salomé Pradas, investigada en la causa, tenía “dudas” sobre la legalidad de pedir una suerte de confinamiento en el texto del mensaje automático a los móviles de la población. “Recuerdo que ella hace un comentario en ese sentido, en voz alta”, ha explicado. “Me impactó la duda, yo en incendios forestales cuando los hemos tenido que hacer lo hemos hecho (...) Cuando diriges una emergencia y tomas decisiones muy complicadas te tienes que basar en lo que tienes”, ha afirmado. El testigo ha recordado que vio a Pradas “salir a hablar por teléfono”. La propuesta de texto del Es-Alert fue de la mano de Jorge Suárez, subdirector general de Emergencias, y de José Miguel Basset, inspector jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia. Raúl Quílez y Salomé Pradas, en una imagen de archivo. Quílez se enteró “días después” de la retirada de los bomberos forestales que vigilaban el caudal del barranco del Poyo. “Yo no tengo responsabilidad operativa, ni en la gestión ni nada”, ha alegado el testigo. En todo caso, “en el Cecopi no se comentó”, ha apostillado. El alto cargo ha descrito su posición en la reunión: “Yo ahí no pinto nada, estoy de mero espectador por si alguien necesita algo de mí”. Quílez no estaba convocado oficialmente al Cecopi, aunque se incorporó a la reunión a partir de las 18.30. La llegada de Mazón: “Pide que le pongan al día” Cuando llegó al Cecopi el president Carlos Mazón, a las 20.28 (tras alargar la sobremesa en un reservado del restaurante El Ventorro con Maribel Vilaplana) “se va a hablar con la consellera, y luego pide que le pongan al día de la información de lo que estaba sucediendo y convoca una rueda de prensa”. En aquella comparecencia ante los medios, a las 21.20, Mazón recomendó a la población que buscara refugio en altura, unos consejos tildados por la jueza instructora de “completamente inútiles” , a tenor de la hora en que fueron expresados. Quílez ha dicho que, al llegar el jefe del Consell, “cada vez se es más consciente de la tragedia que está sucediendo y ya está”. Ha negado que se produjera cambio alguna en el Cecopi: “Mazón, igual que otros presidentes de la Generalitat en otras emergencias, llegan y piden información y ya está”.