Desalojo en Caspe de un edificio con 60 vecinos ante el riesgo de derrumbe

Desalojo en Caspe de un edificio con 60 vecinos ante el riesgo de derrumbe

El Gobierno de Aragón ha activado el Plan Territorial de Protección Civil de Aragón (PLATEAR) en fase de alerta tras el desalojo preventivo de un edificio en Caspe (Zaragoza) por riesgo de derrumbe. La medida se ha tomado para garantizar la seguridad de las 60 personas que residían en el inmueble, entre las que se encuentran 23 menores. La decisión se ha precipitado tras un informe técnico emitido por el arquitecto municipal, que advertía de un grave peligro estructural en el edificio. A raíz de este documento, la alcaldesa de Caspe ha firmado en la mañana de este miércoles el decreto que ordena la evacuación inmediata del inmueble, situado en el número 8 de la calle Paseo Nuevo. En el edificio de cinco plantas vivían un total de 60 vecinos de cinco nacionalidades distintas. Todas las personas evacuadas están siendo atendidas y serán trasladadas de forma temporal al pabellón municipal 3 de Caspe, habilitado para acogerlas mientras se gestionan las medidas necesarias para garantizar su bienestar. El operativo de desalojo y atención a los afectados está siendo coordinado por el Gobierno de Aragón. En el dispositivo participan efectivos de la Policía Local de Caspe, la Guardia Civil, la agrupación de voluntarios de protección civil de la Comarca Bajo Aragón Caspe y personal de la Cruz Roja. Las autoridades han puesto en marcha todas las gestiones para asegurar que las condiciones de la estancia temporal de los afectados sean adecuadas. La activación del PLATEAR se suma al Plan de Emergencia de Protección Civil de la propia comarca, activado previamente para gestionar la emergencia a nivel local.

Desalojo en Caspe de un edificio con 60 vecinos ante el riesgo de derrumbe

Desalojo en Caspe de un edificio con 60 vecinos ante el riesgo de derrumbe

El Gobierno de Aragón ha activado el Plan Territorial de Protección Civil de Aragón (PLATEAR) en fase de alerta tras el desalojo preventivo de un edificio en Caspe (Zaragoza) por riesgo de derrumbe. La medida se ha tomado para garantizar la seguridad de las 60 personas que residían en el inmueble, entre las que se encuentran 23 menores. La decisión se ha precipitado tras un informe técnico emitido por el arquitecto municipal, que advertía de un grave peligro estructural en el edificio. A raíz de este documento, la alcaldesa de Caspe ha firmado en la mañana de este miércoles el decreto que ordena la evacuación inmediata del inmueble, situado en el número 8 de la calle Paseo Nuevo. En el edificio de cinco plantas vivían un total de 60 vecinos de cinco nacionalidades distintas. Todas las personas evacuadas están siendo atendidas y serán trasladadas de forma temporal al pabellón municipal 3 de Caspe, habilitado para acogerlas mientras se gestionan las medidas necesarias para garantizar su bienestar. El operativo de desalojo y atención a los afectados está siendo coordinado por el Gobierno de Aragón. En el dispositivo participan efectivos de la Policía Local de Caspe, la Guardia Civil, la agrupación de voluntarios de protección civil de la Comarca Bajo Aragón Caspe y personal de la Cruz Roja. Las autoridades han puesto en marcha todas las gestiones para asegurar que las condiciones de la estancia temporal de los afectados sean adecuadas. La activación del PLATEAR se suma al Plan de Emergencia de Protección Civil de la propia comarca, activado previamente para gestionar la emergencia a nivel local.

Los científicos han vuelto a los frascos originales de Charles Darwin y ahora les disparan láseres para reabrir preguntas que parecían archivadas desde hace dos siglos

Los científicos han vuelto a los frascos originales de Charles Darwin y ahora les disparan láseres para reabrir preguntas que parecían archivadas desde hace dos siglos

SORS - Investigadores de la Science and Technology Facilities Council, el Museo de Historia Natural de Londres y Agilent Technologies analizaron 46 especímenes históricos conservados en líquido sin abrir sus frascos Arqueólogos reabren la cueva de Trou Al’Wesse en busca de nuevos secretos de los primeros europeos modernos Las ideas sobre el origen de las especies cambiaron para siempre en el siglo XIX y marcaron la forma en que hoy se estudia la vida. Charles Darwin , uno de los padres de la biología moderna, propuso una manera de observar y comparar organismos que todavía sostiene buena parte de la investigación actual. Su trabajo no se limitó a teorías escritas, sino que incluyó la recolección directa de animales y plantas en distintos lugares del mundo. Entre 1831 y 1836 viajó en el HMS Beagle hasta las islas Galápagos y otras regiones, donde reunió ejemplares que luego se conservaron en frascos con líquidos fijadores . Esos recipientes, sellados hace casi dos siglos, siguen siendo piezas de referencia para entender cómo se construyó la biología moderna, pero también plantean un problema material muy concreto que exigía una solución definitiva. Un equipo consigue saber qué hay dentro de los recipientes sin tocar los cierres Un estudio publicado en ACS Omega logró identificar sin abrirlos los fluidos de conservación de 46 especímenes históricos del Museo de Historia Natural de Londres, incluidos ejemplares recogidos en el viaje del HMS Beagle . El trabajo analizó muestras de mamíferos, reptiles, peces, medusas y camarones mediante una técnica láser portátil que permite examinar el contenido a través del vidrio. Según ACS Omega , el método acertó en aproximadamente el 80% de los casos y obtuvo coincidencias parciales en otro 15%. Solo en tres frascos no fue posible una identificación fiable . Para alcanzar esos resultados, el equipo aplicó por primera vez en un museo la espectroscopía Raman con desplazamiento espacial, conocida como SORS. Esta técnica separa el punto en el que incide el láser del punto donde se recoge la señal, y así reduce la interferencia del recipiente. Las mediciones se realizaron directamente en las salas del Museo de Historia Natural de Londres, sin manipular el cierre original de los envases. La investigación fue fruto de una colaboración entre el Science and Technology Facilities Council , el propio museo y Agilent Technologies. La doctora Sara Mosca explicó que “hasta ahora, comprender qué fluido de conservación hay en cada frasco implicaba abrirlos, lo que entraña riesgos”, El trasfondo del problema está en la diversidad de líquidos empleados a lo largo de los siglos XVIII, XIX y XX para fijar tejidos. El artículo explica que “la variabilidad en las recetas ha llevado a una considerable heterogeneidad en las colecciones, con mezclas de etanol, metanol, glicerol y formaldehído encontradas comúnmente en proporciones desconocidas”. Abrir cada frasco para comprobar su contenido implicaría romper el sellado, favorecer la evaporación e introducir contaminación, además de exponer al personal a sustancias potencialmente tóxicas. Durante décadas, muchos museos han trabajado con esa incertidumbre. El análisis revela patrones según el tipo de animal conservado Una vez identificado el contenido químico, el estudio permitió observar patrones según el tipo de organismo. En mamíferos y reptiles se detectó con frecuencia una fijación inicial con formaldehído seguida de almacenamiento en etanol. En el caso de los invertebrados apareció mayor variedad, con uso de formaldehído tamponado y aditivos como glicerol para mantener los tejidos. La técnica también distinguió materiales de los recipientes, ya fueran distintos tipos de vidrio o incluso plásticos, lo que aporta información sobre cambios en los métodos de almacenamiento. La nueva técnica separa la señal útil del vidrio y evita alterar piezas históricas Antes de la aplicación de SORS, la espectroscopía Raman convencional ofrecía una alternativa no destructiva, pero la señal del vidrio dominaba el espectro y ocultaba la del líquido interior. La luz láser se dispersa en los primeros micrómetros del material y eso dificulta acceder a la información química situada detrás. En laboratorio, con muestras abiertas, el procedimiento resulta eficaz, aunque no es viable cuando el objeto está sellado y forma parte del patrimonio histórico. El avance abre la puerta a revisar millones de piezas sin ponerlas en riesgo El alcance del avance supera el caso concreto de los ejemplares recogidos por Darwin. Se calcula que existen más de cien millones de especímenes conservados en fluidos en museos de todo el mundo, y conocer la composición exacta de cada frasco es esencial para vigilar su estado. La técnica nació en la Central Laser Facility del STFC y se utiliza también en escáneres de aeropuertos a través de Agilent Technologies. La doctora Sara Mosca , del STFC Central Laser Facility, explicó que “hasta ahora, comprender qué fluido de conservación hay en cada frasco implicaba abrirlos, lo que entraña riesgos de evaporación, contaminación y daños ambientales”, y añadió que el nuevo procedimiento permite cuidar estos ejemplares sin comprometer su integridad. Wren Montgomery , técnico de investigación del Museo de Historia Natural, afirmó que “analizar las condiciones de almacenamiento de ejemplares valiosos podría tener enormes implicaciones para cómo cuidamos las colecciones y las preservamos para futuras investigaciones”, una perspectiva que sitúa estos frascos como fuentes activas de información sobre la historia de la ciencia.

Los científicos han vuelto a los frascos originales de Charles Darwin y ahora les disparan láseres para reabrir preguntas que parecían archivadas desde hace dos siglos

Los científicos han vuelto a los frascos originales de Charles Darwin y ahora les disparan láseres para reabrir preguntas que parecían archivadas desde hace dos siglos

SORS - Investigadores de la Science and Technology Facilities Council, el Museo de Historia Natural de Londres y Agilent Technologies analizaron 46 especímenes históricos conservados en líquido sin abrir sus frascos Arqueólogos reabren la cueva de Trou Al’Wesse en busca de nuevos secretos de los primeros europeos modernos Las ideas sobre el origen de las especies cambiaron para siempre en el siglo XIX y marcaron la forma en que hoy se estudia la vida. Charles Darwin , uno de los padres de la biología moderna, propuso una manera de observar y comparar organismos que todavía sostiene buena parte de la investigación actual. Su trabajo no se limitó a teorías escritas, sino que incluyó la recolección directa de animales y plantas en distintos lugares del mundo. Entre 1831 y 1836 viajó en el HMS Beagle hasta las islas Galápagos y otras regiones, donde reunió ejemplares que luego se conservaron en frascos con líquidos fijadores . Esos recipientes, sellados hace casi dos siglos, siguen siendo piezas de referencia para entender cómo se construyó la biología moderna, pero también plantean un problema material muy concreto que exigía una solución definitiva. Un equipo consigue saber qué hay dentro de los recipientes sin tocar los cierres Un estudio publicado en ACS Omega logró identificar sin abrirlos los fluidos de conservación de 46 especímenes históricos del Museo de Historia Natural de Londres, incluidos ejemplares recogidos en el viaje del HMS Beagle . El trabajo analizó muestras de mamíferos, reptiles, peces, medusas y camarones mediante una técnica láser portátil que permite examinar el contenido a través del vidrio. Según ACS Omega , el método acertó en aproximadamente el 80% de los casos y obtuvo coincidencias parciales en otro 15%. Solo en tres frascos no fue posible una identificación fiable . Para alcanzar esos resultados, el equipo aplicó por primera vez en un museo la espectroscopía Raman con desplazamiento espacial, conocida como SORS. Esta técnica separa el punto en el que incide el láser del punto donde se recoge la señal, y así reduce la interferencia del recipiente. Las mediciones se realizaron directamente en las salas del Museo de Historia Natural de Londres, sin manipular el cierre original de los envases. La investigación fue fruto de una colaboración entre el Science and Technology Facilities Council , el propio museo y Agilent Technologies. La doctora Sara Mosca explicó que “hasta ahora, comprender qué fluido de conservación hay en cada frasco implicaba abrirlos, lo que entraña riesgos”, El trasfondo del problema está en la diversidad de líquidos empleados a lo largo de los siglos XVIII, XIX y XX para fijar tejidos. El artículo explica que “la variabilidad en las recetas ha llevado a una considerable heterogeneidad en las colecciones, con mezclas de etanol, metanol, glicerol y formaldehído encontradas comúnmente en proporciones desconocidas”. Abrir cada frasco para comprobar su contenido implicaría romper el sellado, favorecer la evaporación e introducir contaminación, además de exponer al personal a sustancias potencialmente tóxicas. Durante décadas, muchos museos han trabajado con esa incertidumbre. El análisis revela patrones según el tipo de animal conservado Una vez identificado el contenido químico, el estudio permitió observar patrones según el tipo de organismo. En mamíferos y reptiles se detectó con frecuencia una fijación inicial con formaldehído seguida de almacenamiento en etanol. En el caso de los invertebrados apareció mayor variedad, con uso de formaldehído tamponado y aditivos como glicerol para mantener los tejidos. La técnica también distinguió materiales de los recipientes, ya fueran distintos tipos de vidrio o incluso plásticos, lo que aporta información sobre cambios en los métodos de almacenamiento. La nueva técnica separa la señal útil del vidrio y evita alterar piezas históricas Antes de la aplicación de SORS, la espectroscopía Raman convencional ofrecía una alternativa no destructiva, pero la señal del vidrio dominaba el espectro y ocultaba la del líquido interior. La luz láser se dispersa en los primeros micrómetros del material y eso dificulta acceder a la información química situada detrás. En laboratorio, con muestras abiertas, el procedimiento resulta eficaz, aunque no es viable cuando el objeto está sellado y forma parte del patrimonio histórico. El avance abre la puerta a revisar millones de piezas sin ponerlas en riesgo El alcance del avance supera el caso concreto de los ejemplares recogidos por Darwin. Se calcula que existen más de cien millones de especímenes conservados en fluidos en museos de todo el mundo, y conocer la composición exacta de cada frasco es esencial para vigilar su estado. La técnica nació en la Central Laser Facility del STFC y se utiliza también en escáneres de aeropuertos a través de Agilent Technologies. La doctora Sara Mosca , del STFC Central Laser Facility, explicó que “hasta ahora, comprender qué fluido de conservación hay en cada frasco implicaba abrirlos, lo que entraña riesgos de evaporación, contaminación y daños ambientales”, y añadió que el nuevo procedimiento permite cuidar estos ejemplares sin comprometer su integridad. Wren Montgomery , técnico de investigación del Museo de Historia Natural, afirmó que “analizar las condiciones de almacenamiento de ejemplares valiosos podría tener enormes implicaciones para cómo cuidamos las colecciones y las preservamos para futuras investigaciones”, una perspectiva que sitúa estos frascos como fuentes activas de información sobre la historia de la ciencia.

El Es Tes Unno... gana el Campeonato Interclubs

El Es Tes Unno... gana el Campeonato Interclubs

La 51 edición del Campeonato Interclubs – Trofeo Jordi Vives 2026 se celebró los días 7 y 8 de febrero con la participación de 27 embarcaciones, en un recorrido costero entre Barcelona–Maresme–Barcelona. El Real Club Náutico de Barcelona fue el club anfitrión de la salida del Campeonato. El sábado, las embarcaciones ofrecieron un gran espectáculo navegando con vientos de poniente de 20 nudos constantes, con rachas que alcanzaron los 25 y 27 nudos. El domingo, en cambio, el viento se mostró mucho más variable. La flota tomó la salida desde el Maresme, pero antes de las 15:00 h el viento cayó por completo a la altura de Badalona, obligando a algunas embarcaciones a abandonar la prueba. En la clasificación general absoluta, el vencedor fue Es Tes Unno…, un Dufour 44 Race de Cisco Soldevila, del Real Club Náutico de Barcelona. La segunda posición fue para el TP52 Blue Carbon Aproperties, de Toni Guiu, también del RCN Barcelona, mientras que el tercer puesto lo ocupó el IMS 50 Duende, de Jacinto Rodríguez, del Club Náutico de Arenys de Mar. En cuanto a los ganadores por categorías, los resultados fueron en ORC A2: Cometa (X-35), de Lluís Blanchart (CN El Balís), en ORC Solitario: Dragonfly (Bavaria 35 Match), de Vincent Gonnort (CN El Balís), en ORC Promoción: Xabec (Salona 37), de Julio Gutiérrez (CN Arenys de Mar) y ORC Tripulación: Es Tes Unno… (Dufour 44 Race), de Xisco Soldevila (RCN de Barcelona). El Trofeo Jordi Vives por equipos fue para el Club Náutico El Balís, gracias a la regularidad de sus equipos a lo largo del Campeonato. La entrega de premios estuvo presidida por Alberto Díaz, presidente del RCM Barcelona; Lluís Gubern, gerente del RCN Barcelona; Rafa Carbonell, vocal de junta del CN Arenys de Mar; Lluís Blanchart, vicepresidente del CN El Balís; y Jaume Vives, hermano de Jordi Vives.

Detenido por sonsacar mil euros a una pareja como fianza y gastos para un falso alquiler en Valladolid

Detenido por sonsacar mil euros a una pareja como fianza y gastos para un falso alquiler en Valladolid

La pareja cayó en el engaño pensando que pagaba un total de 1.035 euros en concepto de reserva, mensualidad, fianza y envío de llaves por mensajero , pero al ir a entrar a su nuevo hogar, la cerradura no coincidía: la vivienda no era de la mujer a la que creían haber contactado. Finalmente, el pasado miércoles 4 de febrero, agentes de la Policía Nacional han detenido Valladolid a un varón como presunto estafador detrás del anuncio.  Los hechos fueron denunciados a finales del año pasado por un hombre y una mujer que habían localizado en una página de alquiler de viviendas un anuncio de un piso situado en el barrio vallisoletano de La Rondilla, explican fuentes policiales en un comunicado. Tras contactar telefónicamente y por WhatsApp con la supuesta casera, el 25 de noviembre, acordaron el alquiler por 495 euros mensuales. La mujer que se hacía pasar por propietaria les explicó que residía y trabajaba en Madrid, por lo que indicó que el alquiler se gestionaría a distancia: las víctimas debían abonar a través de la plataforma de pago Bizum la mensualidad y, posteriormente, pagar al mensajero que entregaría las llaves otros 495 euros de fianza, además de 45 euros correspondientes a la mitad de los gastos de envío de las mismas. Siguiendo estas instrucciones, las víctimas realizaron un Bizum de 495 euros al número facilitado, que supuestamente pertenecía al marido de la propietaria. Dos días después, el 27 de noviembre, un individuo llamó desde un número oculto identificándose como repartidor y se presentó en el domicilio de los denunciantes con un paquete. Al abrirlo, la mujer comprobó que contenía únicamente un destornillador. Tras recriminarle lo ocurrido, el supuesto mensajero alegó una confusión y prometió regresar más tarde. Horas después volvió a la casa y entregó un segundo paquete que contenía unas llaves y un contrato de alquiler. Confiando en la veracidad del proceso, la mujer efectuó un nuevo pago de 540 euros (los 495 de fianza más 45 euros de gastos de envío). Sin embargo, cuando acudieron al inmueble que creían que habían alquilado, comprobaron que no coincidía con lo anunciado. Las llaves no abrían la puerta y la verdadera residente del piso les dijo que era ella la que vivía allí de alquiler y que su vivienda no estaba disponible. Las gestiones de la Policía Nacional permitieron identificar al varón que orquestaba la estafa, que era además la persona que se hizo pasar por mensajero y el beneficiario del bizum realizado por las víctimas. El pasado 4 de febrero, los agentes procedieron a su detención como presunto autor de un delito de estafa. No obstante, fue puesto a disposición de la autoridad judicial y esta decretó su libertad.