Martín Presa, el presidente que indigna al Rayo Vallecano: de coquetear con la ultraderecha a un césped infame

Martín Presa, el presidente que indigna al Rayo Vallecano: de coquetear con la ultraderecha a un césped infame

El mandatario, que sentó a Abascal en el palco pese a la oposición de la afición, colma la paciencia rayista después de la suspensión del partido ante el Oviedo e insiste en su mensaje de un nuevo estadio fuera de Vallecas, pese a la oposición de la hinchada y hasta de Ayuso, que apoyó inicialmente la idea “El Rayo será Vallecano o no será”: indignación ante el plan para dejar Vallecas sin estadio para su equipo Pago de nóminas a destiempo, salas de prensa sin wifi, estancias sin luz en el vestuario rival, duchas con agua fría en el de la propia plantilla, inmovilismo en la búsqueda de nuevos ingresos... Y ahora, hongos en un campo convertido en vergüenza del fútbol español. La figura del presidente del Rayo Vallecado, Raúl Martín Presa, lleva años cuestionada por una bancada siempre comprometida y reivindicativa. Pero la última mancha en su gestión, que obligó a cancelar el encuentro con el Real Oviedo del pasado sábado por el deteriorado estado del césped debido a la lluvia y la falta de mantenimiento, ha desatado una oleada de contestación entre la hinchada e incluso desde sectores futbolísticos ajenos al entorno rayista. Una sensación de derrumbe institucional mientras el equipo masculino se pasea por Europa en la UEFA Conference League, después de vivir una pasada temporada llena de éxitos deportivos. La delicada situación actual ahonda en un descontento enraizado entre la afición por diversas actitudes promovidas desde la directiva que no encajan con su sentir mayoritariamente obrero y progresista. Cada 8 de marzo, la cuenta del Rayo Vallecano en redes sociales publica el mismo mensaje: “Nuestro recuerdo y emocionado homenaje a las víctimas de la COVID-19 y nuestra solidaridad con sus familiares y amigos, cuando se cumplen años del inicio de las complicaciones de la terrible pandemia en nuestro país”. Desde el club fechan el comienzo de dichas dificultades precisamente el día de la manifestación feminista. “Ese día, además de 12.000 espectadores, al Estadio de Vallecas fueron Ana Camins, Alicia Sánchez, Mari Mar Blanco, Ana Millán, Almudena Negro y otras diputadas del Partido Popular... Sales en todas la fotos”, le recordaba un usuario en X en respuesta al post publicado en 2023. No son los únicos dirigentes políticos que Martín Presa ha invitado al palco desde su llegada al cargo en 2011 (después de comprarlo a la ruinosa Nueva Rumasa). En abril de 2021, le acompañaron en la zona de autoridades del Estadio de Vallecas el líder de Vox, Santiago Abascal y la por entonces responsable del partido en la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio (ahora defenestrada por la dirección de la formación). El Rayo jugaba además contra el Albacete, que contaba en su plantilla con el futbolista ucraniano Roman Zozulya. Dos años antes, este mismo partido había sido cancelado después de que parte de la grada gritara “nazi” al futbolista. Martín Presa justificó la presencia de los líderes ultraderechistas con estas palabras: “Era necesario limpiar la imagen de Vallecas que dieron unos pocos”, en referencia a las protestas por el mitin de Vox celebrado en la zona unas semanas antes. “Llamaron diciendo que querían venir, mostraron interés y me pareció bien porque el Rayo es un equipo abierto a todos y Vallecas es un barrio que acoge a toda la gente”, afirmó. Este tipo de decisiones ahondan en el océano de distancia que separa a Martín Presa de la afición rayista. La Federación de Peñas respondió a aquella estampa con contundencia: “En Vallekas no hay lugar para el fascismo. Ni para los tontos útiles”. Pero no solo es una cuestión política o ideológica. La hinchada alerta continuamente de la falta de inversión, mantenimiento e innovación en las infraestructuras del club, el único del fútbol profesional español que no habilita venta online para adquirir localidades. La cancelación del encuentro ante el Real Oviedo debido al calamitoso estado del césped, incompatible con la práctica del fútbol, acabó desatando la indignación de cientos de seguidores que se concentaron a las puertas del estadio. Entre gritos de “Presa, vete ya” o “Presa no, Rayo sí”, los seguidores rayistas clamaron contra la directiva actual del club en una manifestación espontánea a la que se unieron algunos hinchas del Real Oviedo, ya desplazados hasta Madrid cuando LaLiga anunció la suspensión del duelo por no reunir el campo “las garantías necesarias” para preservar “la integridad física de los jugadores”. Ya el viernes, los jugadores y el cuerpo técnico del primer equipo denunciaron la falta de soluciones por parte de la presidencia club a las distintas deficiencias en instalaciones, como la del césped del Estadio de Vallecas y de la Ciudad Deportiva, así como en el desarrollo profesional del club. Exigieron “unas condiciones dignas de trabajo” mediante un comunicado emitido a través de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), después de varias declaraciones en ruedas de prensa que ya apuntaban en esta línea. La cancelación del partido menoscaba la imagen pública del Rayo, pero el perjuicio puede ir más allá. Pese a que el Oviedo ha mostrado su “solidaridad y empatía” con la plantilla o el cuerpo técnico, ha avanzado que estudiará “acciones reglamentarias” para “salvaguardar el resultado del encuentro y garantizar condiciones competitivas equitativas”. Y añaden: “Esta decisión supone un perjuicio evidente para nuestra entidad, tanto desde el punto de vista deportivo como organizativo y económico, al haberse producido una vez efectuado el desplazamiento, así como para nuestros aficionados y los medio que tenían previsto asistir al encuentro”. El club asturiano estudia solicitar que LaLiga les dé el partido por ganado, además de recurrir a la Justicia ordinaria por los perjuicios económicos causados. Mientras el tiempo corre sin que Martín Presa ofreza explicaciones públicas, crece la incertidumbre (y los trabajos a contrarreloj) de cara al próximo partido en el Estadio de Vallecas, previsto para este domingo ante el Atlético de Madrid. La situación es tan delicada que LaLiga estudia trasladar ese partido al Estadio de Butarque, en Leganés, según informa la Cadena SER. La controversia ha dado el salto a la esfera política. Ignacio Benito, concejal socialista en el Ayuntamiento de Madrid, recalca que “las deficiencias van mucho más allá del estadio”. El pasado martes, a petición de las familias de la cantera rayista, se debatió una pregunta del PSOE en el pleno de Villa de Vallecas sobre la Ciudad Deportiva de la entidad deportiva. Benito recuerda que “sus instalaciones están tan mal que todo un equipo de Primera División, que juega en Europa, se ha tenido que ir a entrenar a otros lugares del distrito no adaptados para este fin”. El edil subraya que la coyuntura es tovía más delicada para adolescentes y menores: “Un niño se rompió un ligamento interno por el mal estado de uno de estos campos”, recuerda. “Exigimos al Ayuntamiento, propietario de estas instalaciones, y al club, que dejen de pasarse la pelota unos a otros y acometan de manera urgente las actuaciones necesarias para que la Ciudad Deportiva del Rayo Vallecano sea un espacio donde poder practicar deporte de manera segura”, concluye. A vueltas con la idea de un Rayo sin Vallecas Mientras, Martín Presa continúa obcecado en su afán por llevar al Rayo fuera de Vallecas. Una propuesta que le ha llevado a elevar el tono contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. La dirigente autonómica dio alas a la idea en un inicio, para asombro y enfado de una afición que no entendería su club sin que sea parte de su barrio. “Cada vez es más insostenible que sigan en Vallecas”, dijo en 2024 sobre una mudanza de la que ya estarían “hablando” (el Estadio de Vallecas es de titularidad autonómica). Ayuso acabó recapacitando y ya ha descartado la idea en público, aunque no de manera tajante: “El estadio se reforma y no se mueve, en principio...”, indicó hace unas semanas. Pese a la propiedad autonómica, que permite el disfrute del recinto por el Rayo mediante convenio, el Ejecutivo de la presidenta ha aprovechado para rechazar cualquier responsabilidad en el estado del césped: “Las obligaciones de la Comunidad de Madrid son la habitabilidad y la seguridad. El tema del césped es privado”, ha trasladado el director general de Deportes, Alberto Tomé. Antes, la diputada de Más Madrid Alicia Torija había asegurado que “llueve sobre mojado” en el caso del Rayo y acusado al Gobierno regional de ser “colaborador necesario” de las “lamentables” condiciones del estadio, que ponen “en peligro” a la afición y a los jugadores. Mientras, Martín Presa no parece dispuesto a ceder: “Cerca del puente de Vallecas es imposible hacer un nuevo estadio... tendremos que irnos lejos del puente de Vallecas. No queremos ningún conflicto ni con la presidenta ni con la Comunidad de Madrid, pero queremos también que nos respeten”, declaró al programa Radioestadio Noche el pasado 26 de enero. “El Rayo no se entiende sin Vallecas y Vallecas no se entiende sin el Rayo”, sostenía un abonado en declaraciones a Somos Madrid . Es el sentir mayoritario de la hinchada, desde los Bukaneros más acérrimos hasta el seguidor que acude ocasionalmente al campo. Todo el entorno rayista coinciden en que el estado de conservación del recinto sigue siendo “tremendamente deficiente”, también que la reforma llegó “tarde y mal”, pero inciden en que  “han querido dejar morir el campo”.  La falta de mejoras en el césped o de seguridad en algunas estructuras son algunas de las reclamaciones más repetidas. A socias como Marisol les parece “surrealista” la mera posibilidad de imaginar al Rayo fuera de Vallecas, pero no les sorprendente. “Somos el único club de Primera División que no pone a la venta entradas online. Hay que comprarlas en taquilla, haciendo cola y en unos horarios terribles: lunes y viernes a las 9.00 o a las 14.00”, lamenta. Sin embargo, para Martín Presa las cuentas pendientes son otras. En una entrevista para Onda Madrid, el presidente rayista recalcaba entre las principales carencias del recinto que “no tiene párking para jugadores ni autoridades, ni zonas de hospitality ni zonas VIP”. “Todo eso afecta sensiblemente en la obtención de ingresos, siendo al final el equipo que menos ingresos puede obtener en la Liga”, sostiene. Una figura sombría desde su llegada a la presidencia Martín Presa compró el Rayo por menos de lo que vale un mes de alquiler en Madrid. En mayo de 2011, se hizo con el 98,6% de las acciones del club a cambio de 961 euros. Un importe nominal simbólico con el que asumía una deuda en el entorno de los 40 millones de euros. El dirigente lidió desde el principio con acusaciones que apuntaban a su conexión con la anterior propiedad, la familia Ruiz-Mateos, aunque él apeló siempre a la “nula vinculación” con el clan empresarial. El exabogado de los Ruiz-Mateos, Joaquín Yvancos, explicó en un medio de comunicación rayista que “h abía varios posibles compradores y el valor de la venta, con el equipo en Primera, debía ser entre 50 y 70 millones de euros”. “Nos dijeron que no, que fuéramos al despacho del abogado de Presa, que en unas semanas debía quedar el contrato firmado y que no se pusiera ninguna pega a ninguna de las cláusulas que ellos establecieran. Fuimos allí y, misteriosamente, se consumó la venta por unos cientos de euros, que ni siquiera llegaron a pagar en la notaría. Estaba Javier Ruiz-Mateos [a la postre condenado a siete y años y medio de prisión por estafa en el caso de Nueva Rumasa], se saludaron porque eran muy amigos y luego me dice que se ha vendido el Rayo a esta persona porque es afín al Opus”, expuso Yvancos. Éxitos deportivos en el masculino y caída en desgracia del femenino El abandono institucional choca con la buena marcha deportiva del club, sobre todo durante la temporada 2024-25 (en la actual coquetea con el descenso), cuando el primer equipo masculino logró por primera vez clasificarse para una competición europrea por méritos deportivos. El club ha encadenado una racha de entrenadores que han logrado un gran rendimiento de la plantilla. Antes de Íñigo Pérez, que consiguió ese octavo puesto para competir en la Conference League esta temporada, Andoni Iraola materializó el ascenso y estableció al Rayo en Primera con gran solvencia durante varias temporadas. Con su marcha a la Premier League inglesa y la llegdada de Francisco Rodríguez el equipo titubeó, hasta que Pérez recondució la trayectoria desde 2024. Por contra, el equipo femenino se ha adentrado en un progresivo ostracismo que le coloca en una situación insospechada para una entidad que fue pionera en el fomento del fútbol entre mujeres (quizá la única herencia positiva de la etapa Ruiz-Mateos/Teresa Rivero) y campeona de Copa de la Reina en 2008. Después de varios descensos, milita en la tercera categoría, la Segunda Federación. Las jugadoras han denunciado condiciones laborales indignas, incumplimientos reiterados del convenio colectivo y falta de médicos propios, aunque Martín Presa tensó especialmente la cuerda al contratar en 2022 y mantener hasta el final de temporada a un entretenedor, Carlos Santiso, que lanzó el siguiente comentario:  “Este staff es increíble, pero nos faltan cosas. Nos falta, sigo diciéndolo, hacer… pues… una como los de la Arandina [ condenados por abuso sexual a una menor de 15 años ]. Nos falta que cojamos a una, pero que sea mayor de edad para no meternos en jaris, y cargárnosla ahí todos juntos”. En Vallecas llueve sobre mojado, tanto en el césped del estadio como en la gestión de Martín Presa. La afición se ha hartado de no poder disfrutar del buen hacer del equipo masculino, de ver cómo se hunde el femenino y de temer por la salud de su cantera. La mala praxis del presidente ha rebosado la paciencia de los corazones rayistas sin que haya vuelta atrás. Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, hazte socia, hazte socio y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado . 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Cuéntame un cuento hasta sangrar

Cuéntame un cuento hasta sangrar

Visor. 2025. III Premio Internacional de Poesía Marpoética “Yo soy el monstruo que os habla”, anuncia Gerardo Rodríguez Salas en la voz de Paul Preciado con una afirmación de identidad, o quizá sería más exacto decir de identidades, “somos sí somos” que reivindica a lo largo del poemario “sin etiquetas”, identidades queer que, a menudo, una sociedad normativa ha calificado de monstruosas. La paradoja es que, tras sumergirnos en su tercer poemario, Oxford Circus —ese cruce de caminos—, somos nosotros, lectores, el monstruo que escucha. Tal es su poder de revelación de las diferentes identidades que pueblan sus versos y tal es el poder de convicción de una voz poética que yendo de lo personal a lo colectivo nos atrapa en su universo “Uníos a este rito del amor”. Rodríguez Salas se vale de una metáfora poderosa en torno a la cual estructura todo el poemario: el circo, la máscara, el carnaval, la fiesta. Parapetado tras esta sólida construcción dinamita la percepción de una sociedad normativa que no contempla la disidencia “saber que no/ nos querrán/ aunque vengan a vernos”, para iluminar esas identidades periféricas o disidentes, reclamando el derecho a ocupar su lugar: “sentirnos deseadas/ sin ser vuestros fetiches”. Todos y cada uno de los elementos del poemario han sido concebidos con este fin. Este es el caso de la ilustración de Remedios Varo en la portada. Un prestidigitador que hace malabarismos con estrellas —como el poeta hace malabarismos con palabras— frente a un público uniformado es ya el anuncio de que nos adentramos en el universo performativo donde habitarán sus versos, en el “mundo invertido” que, tomado de uno de sus versos, menciona Sara Torres en la contracubierta. Gerardo Rodríguez Salas no necesita un solo punto ni una sola coma para hacerse entender. No necesita mayúsculas para componer la música de su voz poética. Es capaz de permitirse incluso romper las palabras en mil pedazos para resignificarlas o desestructurar la sintaxis para lograr una nueva construcción, para ofrecer al poema la complejidad que necesita trasmitir, para dejarnos perplejos, como hace en “Somos cuerpos opacos” o “No hay respuesta”. O de solicitar la ayuda de Machado en “Mi infancia son recuerdos” o Idea Vilariño, releída ya por Yolanda Castaño en “No (ser)”, dialogando con ellos para discutir una idea que le atormenta o para pergeñar una realidad alternativa a la que no pudo ser. Cabalga con audacia a lomos de la experimentación pertrechado con un extraordinario dominio de materiales procedentes de la historia de la literatura, una historia de la literatura multicultural, multiétnica y cosmopolita que le proporciona un potente armazón de recursos y referencias teóricas fuertemente vinculados a su condición de Catedrático de Literatura Inglesa de la Universidad de Granada. Así, Oxford Circus emana del abrazo entre el académico de formación clásica y el creador provocador y rupturista. Nos acerca lo que está fuera de la norma, lo que puebla los márgenes, con todos los recursos e instrumentos que la norma le ofrece, generando así una tensión en la que estalla la dicotomía forma/contenido. Gerardo Rodríguez Salas dibuja sus versos, diseñados con pericia de arquitecto y eficacia de cirujano, para sacudir certezas sembrando dudas en nuestra mirada del entorno social, político, afectivo, erótico. Se vale de diferentes registros ensamblados en una estructura perfectamente calculada de todo el poemario para inocular en nosotros, por una parte el desconcierto frente a identidades y universos que han permanecido ocultos y por otra, el orgullo de sabernos parte de ellos, porque él nos adentra, nos hace partícipes, con un discurso tan reivindicativo como generoso, de su esplendorosa fiesta de la diversidad donde dialogan una pluralidad de voces diluyendo el marco normativo que define cada identidad. Encontramos entreverada en la reflexión implacable, en la denuncia explícita y demoledora de una sociedad hipócrita y despiadada que ha perseguido al diferente, la ternura del recuerdo de sus padres perdidos en una ciudad desconocida. Bajo una sencilla anécdota familiar late un grito de solidaridad con otros extranjeros aterrados ante “la misma mirada en otros ojos, muchos ojos/ mucho frío”, con otras personas también perdidas en una ciudad que no los acoge, otros “hijos del frío” donde “suenan las fieras consonantes de un idioma plomizo, tintinean/ cristales afilados/ la lengua madre/ con sus letras de piel/ que ya no abrigan”. Oxford Circus es en sí mismo una puesta en abismo, pues refleja las preocupaciones que el poeta viene manifestando libro tras libro. Sin embargo, es en el poema “Mise en abyme” donde se concentra con mayor crudeza la búsqueda del amor, la satisfacción del deseo, la conciencia brutal de la soledad. En “Teatro de sombras”, la tercera parte del libro, abierta con una cita muy elocuente de Juan Ramón Jiménez : “Si veis un hombre distinto,/ matadlo” estremece el grito que acusa a una sociedad capaz de infringir un dolor insoportable cuando no comprende “viviremos en paz/ ¿algún día?” y que culmina en una crítica abierta a la religión tantas veces adalid de castigar lo diferente. No escatima recursos por muy experimentales que estos sean para hacernos estremecer. Destacaría en este aspecto “Pentecostés/ Corpus Cristi” que aborda los silencios y violencias a las que han de enfrentarse las infancias queer. Tras el dolor que puebla cada poema se alza también una determinación: “no será nunca vuestro este lugar/ arderemos por siempre en nuestras llamas”. La determinación que nace de la aceptación y la renuncia a ser comprendidos, ¿dónde encajáis/ vosotros/ en nuestro puzle?”. Libro a libro Gerardo Rodríguez Salas, con registros vitales y literarios muy diferentes, está construyendo una voz fuertemente comprometida atravesada por esa constante que recorrerá todos sus libros: el pasado y la escritura como espacio de reparación y reconciliación. En su primer libro, Hijas de un sueño , encontramos ya junto al narrador intimista que nos entrega sus historias como testimonio personal y subjetivo, al narrador comprometido con el ser humano y su momento histórico. En Anacronía ,  su primer libro de poemas, nos conduce a visitar puntos estratégicos de su cartografía vital, desvelando una tragedia que delimita su destino. Su memoria convoca en cada uno de nosotros nuestra propia pérdida. Nos entrega su dolor —y aún más, sus herramientas de reparación— para que lo hagamos nuestro. En su segundo libro de poemas, hilos de la infamia una voz coral de referencias mitológicas se rebelan contra la diosa retando su autoridad, un séquito de mujeres que, como Aracne, se enfrentan al poder. Reconocemos, por tanto, una deriva vitalista y comunitaria que desemboca en su último poemario, O xford Circus , con poemas que señalan, que reivindican, que denuncian sin perder jamás la esperanza. Muchas veces hemos creído que la poesía puede salvarnos. Gerardo Rodríguez Salas va más allá: “Escribir/ urdir la gran mentira/ sobrevivir”. Oxford Circus se cierra dialogando con el primer poema del libro, “Escribir”, y no nos sorprende porque a lo largo del poemario nos ha parecido que de eso se trataba, de revelar la capacidad transformadora de la escritura poética, la posibilidad de relectura que representa, su poder de reparación, de resistencia y su capacidad para revelar universos plurales: “es vuestro el fuego. Arded”. * Teresa Gómez es licenciada en filología hispánica y poeta. Autora de La espalda de la violinista ; (2018) y Plaza de abastos (2022), ambas en la colección Vandalia de la Fundación José Manuel Lara.

La Espiritualidad que nace de la tierra

La Espiritualidad que nace de la tierra

Editorial Alhulia. 2025 Si la tierra se une con el cielo, si el cosmos se conjura devolviendo la unidad a lo que percibimos como dual, como fragmentado, si la Espiritualidad envuelve al Universo, si la luna le canta nanas al olivo recostado en el terruño, entonces resulta inevitable que se produzca un encuentro amable y sosegado, como si de una “música callada” se tratase, con este nuevo poemario La luna en el olivar (Ed. Alhulia, 2025) del baenense José Antonio Santano (Baena, Córdoba, 1957). La de este poeta es una voz que “viene desde lejos”, como afirma Salvador Compán en el prólogo a esta colección de haikus (pág. 15); pero “de lejos” no nos remite a un espacio lejano exterior sino más bien a una voz interior, a un paisaje de adentro que lleva ya mucho tiempo afinando los perfiles santanianos hasta alcanzar una “quietud sonora” (pág. 123) —nótense las reminiscencias de la poesía de san Juan de la Cruz — donde “retumban los silencios de los olivos” (pág. 244). Porque precisamente de eso va esta colección de haikus que Santano nos propone: de olivares y lunas como si el cielo y el núcleo del Universo entero estuviera encerrado en un “horizonte de olivares océano y firmamento” (pág. 145). Olivos que hablan y callan, que cantan a esta nueva y auténtica Espiritualidad que viene brotando imparable desde hace ya algún tiempo y de la que este poeta cordobés afincado en Almería es testigo privilegiado. No solo se trata de tener la suficiente sensibilidad estética o de ajustar este metro corto a los parámetros del dicho breve y sentencioso, sino que Santano consigue adueñarse de “la voz del viento” (pág.138) donde “las ramas de olivo, cantan silencios” (pág. 139). O como dice el genial musicólogo y ensayista Ramón Andrés en la contraportada de este volumen: “para que sea culminada, la poesía no precisa de extensos dominios, de lejanías. A veces un apenas le basta, un silencio insinuado le es suficiente, …, lenguaje sosegado que une atajos para tejer un camino”. Este camino no es otro que el de la Unidad de todo lo creado, del criador y la criatura, de “lo más hermoso: la luz del sol, los campos, lluvia de olivos” (pág. 99). Así son, queridos lectores, los nuevos brotes de verdadera Espiritualidad que resuenan y que van más allá de las tradiciones religiosas, que ya no son las exclusivas propietarias del ungrund ( Böhme ) de cada ser humano y del inmenso mundo en el que vivimos y convivimos, una Espiritualidad abierta a nuevas formas de comprensión, una Espiritualidad que mira siempre con los ojos bien abiertos ( Metz ) y que José Antonio Santano nos ha traído de la mano de la tierra, de la luna y de los olivos en un extraordinario y bellísimo consenso universal con la palabra. *Antonio J. Mialdea es Doctor en Filosofía y Licenciado en Teología.

La resistencia de 'El librero de Gaza': "La literatura es el lugar máximo de subversión e imaginación"

La resistencia de 'El librero de Gaza': "La literatura es el lugar máximo de subversión e imaginación"

Nabil Al Djabir es un viejo librero de Gaza que cada día abre su librería como un acto de cotidiana resistencia . Con la población ocupada en sobrevivir, alimentarse o ponerse a cubierto, es altamente probable que nadie se detenga tan siquiera a mirarle, pero eso no va a hacer que él ceje en su empeño, rodeado por ruinas humeantes y páginas amarillentas repletas de historias variopintas que son, todas ellas y en esencia, también la suya. Porque los ejemplares que tiene en sus manos no son sólo objetos: son fragmentos de una vida, cicatrices de un pueblo. "No nos damos cuenta de lo privilegiados que somos en las sociedades en las que vivimos. Sin embargo, en Gaza tenemos a este hombre que abre su librería todos los días, que lee, que espera a que vengan otros lectores. Y en esta cotidianidad se esconde este acto de fortaleza , esta forma de resistir", resume a infoLibre Rachid Benzine (Kenitra, Marruecos, 1971), autor de El librero de Gaza ( Editorial Salamandra , 2026), una novela que ya es todo un éxito en Francia y que se está traduciendo a una quincena de idiomas . Y continúa el politólogo, novelista y dramaturgo franco-marroquí: "Claro, uno podría pensar de qué sirve leer cuando le están lloviendo las bombas sobre la cabeza y no sabes si tendrás comida o agua ese día. Pero lo que está diciendo este librero es que no se va a reducir a sus necesidades primarias, a ser simplemente un animal que busca sobrevivir. Este es un acto de cultura , de resistencia . Por eso, a través del acto de leer una librería es la humanización por excelencia, ya que a través de los libros se habla de cosas singulares y se genera una sensibilidad en estos espacios. No nos damos cuenta de la suerte que tenemos de poder acudir a las librerías con toda la seguridad del mundo". Nacido en Gaza en 1948 , hijo de padre cristiano y madre musulmana, el librero encuentra al fin alguien que le quiera escuchar. Se trata de Julien Desmanges, un joven fotógrafo francés que le conoce por casualidad buscando una instantánea que vender a los medios de comunicación occidentales. Pero una imagen por si sola puede no significar nada si ya estamos insensibilizados ante el horror después de haber visto otras muchas, y es así como se enriquece con la historia personal de Nabil, quien encarna y narra la Nakba , el éxodo , las intifadas, la situación de los refugiados , su completa trama familiar, los años de encarcelamiento, la pérdida de la esperanza... y la cultura y el arte como asidero gracias al que no dejar nunca de sentirse un ser humano. Porque estamos ante un hombre que ha escogido la lectura como refugio , resistencia y patria mientras 'ahí fuera' de esas páginas amarillentas el mundo su mundo se cae a pedazos. De lo individual a lo universal en un relato que evoca , remueve , indigna y por encima de todo empatiza . "El librero le dice al periodista que tiene que mirar más allá del libro que tiene entre las manos, atravesarlo, como hace una persona con una foto, para ver la historia que hay detrás", plantea Benzine, para quien su protagonista "es la encarnación de la odisea del pueblo palestino, que ha perdido todo pero resiste desde hace setenta años". "Él en particular vive a través de los libros , como si la literatura hubiera sido su patria ", destaca, compartiendo el detalle en absoluto menor de que la raíz árabe de su apellido, Al Djabir, "significa aquel que repara , que cura ". Establece así un paralelismo el autor, residente en Francia desde niño, en el que el librero se convierte en una especie de farmacéutico que cura lo más puro que todos llevamos dentro para así "resistir a la deshumanización " que provoca la muerte y la destrucción a la que está sometido desde hace tantas décadas el pueblo palestino. Esto es, claro, extrapolable también a otros contextos de violencia , siempre tratando de preguntarnos si las palabras nos pueden de alguna manera salvar de un destino fatal: "Es verdad que la literatura no es capaz de salvarnos de las bombas , que no es capaz de devolvernos a las mujeres o a los niños asesinados, pero sí que permite guardar las palabras, la parte humana , guardar lo que llaman la irreductibilidad , donde a pesar de la opresión y de la violencia hay una cosa que puede resistir dentro del ser humano a la deshumanización. Lo que trata Nabil provocar en el otro a través de la lectura es la resistencia por excelencia , el hecho mismo de poder decir que aún guardamos esa parte de seres humanos". Citando al autor francés del siglo pasado Georges Bernanos, recuerda Benzine que "la esperanza es la superación de la desesperanza ", al mismo tiempo que concede que viendo lo que sucede en Gaza "uno puede sentirse desesperado por la impotencia de no poder actuar". "Pero sí que creo que el arte , la literatura , el teatro , tienen una forma de poder cambiar estas realidades. Y no con una especie de esperanza ingenua con la que digamos que mañana las cosas van a ir mejor, pero sí sintiendo que el arte puede habitar las ruinas y meterse por las grietas para generar de alguna forma esa esperanza". De esto último hay pasajes muy concretos en esta novela, como cuando un grupo de niños interpreta el Hamlet de Shakespeare en un campo de refugiados y se pronuncia la famosa pregunta: ¿Ser o no ser? "Esa frase resuena de una forma completamente diferente en un teatro grande en Madrid a como resuena en Gaza, porque es una cuestión que allí tiene un significado especial, porque realmente nos estamos cuestionando si tenemos derecho a existir ", argumenta el autor, antes de insistir en que, efectivamente, "la literatura nos permite de alguna forma unirnos todos en la condición humana". Y es que, a su juicio, "la cultura es una forma de mediación " sin la que no se entiende al ser humano en sí mismo. "Los autores siempre se ponen a escribir cuando todo se derrumba. y la literatura sí que ayuda a transformar esta pena", señala, antes de añadir: "La cultura nos ayuda a encontrar las palabras y nos ayuda también a abrir otro relato al mundo. Y es Paul Ricoeur quien dice que pasamos del texto a la acción pasando por la imaginación porque así se generan otras formas de sentir y de crear. Por eso, no es casualidad que en los países más autoritarios vayan muy en contra de la literatura, porque es el lugar máximo de subversión y de imaginación".

Por qué perdura la corrupción: vigilar y castigar no basta

Por qué perdura la corrupción: vigilar y castigar no basta

Los casos de corrupción se suceden con una regularidad casi previsible. Cambian los nombres, pero no la lógica que los sostiene. A menudo se presentan como simples episodios de avaricia o fallos éticos individuales. Sin embargo, esta explicación es incompleta si no tenemos en cuenta los contextos institucionales que facilitan estas conductas. La corrupción adopta múltiples formas, erosiona la confianza en las instituciones , influye en la desigualdad y obstaculiza el desarrollo social. Durante mucho tiempo, la corrupción se ha explicado como un problema de control ( modelo principal–agente ). Los ciudadanos o el Estado delegan poder en funcionarios o políticos , que pueden aprovecharse de esa posición. La solución, según este enfoque, consiste en controlar y sancionar con mayor dureza. Esta explicación no basta para entender por qué la corrupción persiste y se normaliza, incluso cuando no responde a necesidades económicas. El modelo asume decisiones racionales e ignora cómo influyen los sesgos, las normas sociales y el contexto institucional. Para entender y reducir la corrupción debemos también atender a lo que se ha venido a llamar la arquitectura de las decisiones : cómo se estructuran y diseñan los entornos e instituciones en los que las personas actúan. La economía de la conducta muestra que nuestras decisiones están influidas por la complejidad del entorno , sesgos cognitivos y por limitaciones de atención y memoria. En muchas situaciones no decidimos tras un análisis cuidadoso, sino mediante atajos mentales propios de una racionalidad acotada . El entorno y la forma en que se presentan las opciones influyen de manera decisiva. Desde esta perspectiva, las conductas corruptas no son solo inmorales y están relacionadas con la avaricia, sino que también pueden aparecer cuando los incentivos, las normas sociales y el diseño de los procedimientos las facilitan. Esto no significa que no haya responsabilidad moral o legal , sino que es importante reconocer que existen entornos que hacen que comportarse de forma indebida resulte más fácil, más tentador o incluso esperable. Muchos estudios muestran que tendemos a imitar lo que hacen los demás . Cuando la corrupción parece habitual , aumenta la disposición a aceptarla. Si “todo el mundo lo hace” , nadie quiere ser el tonto honesto que se queda fuera. Así se crea una trampa social que se reproduce y se normaliza. Además, vigilar y castigar no siempre reduce la corrupción y, en algunos contextos, puede incluso incrementarla al transformar la decisión en un cálculo estratégico de riesgos . Cuando las personas saben que existen inspecciones o castigos, pueden dejar de evaluar la conducta en términos morales y pasar a hacerlo en términos de un juego probabilístico: “¿Me descubrirán o no?” . En la corrupción política, las respuestas habituales suelen fallar. Más castigo penal llega tarde, más leyes no resuelven el problema y apelar a la ética individual no basta si el sistema empuja en la dirección contraria. Por eso, las soluciones más prometedoras pasan por reducir la discrecionalidad , aumentar la trazabilidad y rediseñar los procesos de decisión para que la corrupción sea más difícil, más visible y más costosa. Además, es crucial evitar que la corrupción se perciba como algo habitual , ya que, como hemos visto, cuando se ve como frecuente aumenta la probabilidad de que ocurra . Para explicar por qué el contexto importa, el economista y politólogo estadounidense Herbert Simon recurrió a la imagen de una hormiga en la playa . Si miramos solo a la hormiga, no entendemos su comportamiento. Para comprenderlo, debemos observar la playa, los montículos de arena y los obstáculos que debe sortear. Del mismo modo, nuestras decisiones solo se entienden si atendemos al entorno en el que actuamos. Como diría Simon , nuestras decisiones se parecen a unas tijeras, cuyas hojas inseparables son nuestras capacidades y el entorno. Como las reformas legales y los controles no han logrado reducir de forma sostenida la corrupción , resulta clave rediseñar los contextos de decisión. Esto incluye medidas organizativas –como la rotación de personal , la reducción de intermediarios o la limitación de interacciones discrecionales– y el uso de políticas públicas conductuales como nudges : pequeños cambios en los procedimientos que aumentan la transparencia, introducen fricciones al comportamiento corrupto y facilitan denunciar y actuar de forma honesta. Algunos ejemplos ilustran este enfoque: No se trata de sustituir a las leyes, sino de reforzarlas modificando los contextos en los que se toman las decisiones. Si queremos dejar de sorprendernos ante cada nuevo escándalo, quizá convenga mirar menos a las “manzanas podridas” y más al cesto que las contiene: combatir la corrupción exige repensar el diseño de nuestras instituciones y los comportamientos que estas facilitan. ------------------------------ Alejandro Hortal es visiting assistant professor en la Wake Forest University; University of North Carolina – Greensboro. Este artículo se publicó originalmente en The Conversation . Lea el original aquí .

El país valencià a la avantguarda d'Ibèria

El país valencià a la avantguarda d'Ibèria

Un día como hoy, en 1905, nació Federica Montseny, y su vibrante "ahora no somos ni socialistas, ni anarquistas, ni comunistas, ni republicanos. Somos antifascistas, porque sabemos lo que representa el fascismo" es su mejor legado. Nosotros, y particularmente en el País Valencià con el primer gobierno compartido con fascistas desde la muerte del dictador, también sabemos lo que representa el fascismo de nuestro tiempo, pero quizá como entonces hay demasiada gente que piensa que “no será para tanto” y otra que piensa que todo está perdido, “que cuanto peor antes mejor para siempre”. Por favor, escuchemos a Federica, no seamos ingenuos ni dogmáticos. De hecho, solo hay que ver las votaciones en el Congreso donde es evidente que coincidimos hoy más entre diferentes que lo hacían nuestros antepasados ideológicos . No digo que sea fácil, ni creo que solo sea una cuestión de egos y partidismo, pero de esto también hay demasiado. En dos años de Consell del PP , con y sin Vox, hemos visto cómo regresa la privatización de hospitales, se incrementa la desigualdad mientras perdonan impuestos a las grandes fortunas, se niegan a regular el alquiler y se reparten las VPO entre los de su clase, se niega la violencia machista y se recortan derechos LGTBI, se impone la censura a la cultura y se arrincona el valenciano, se manipula en la tele pública, se recorta en educación y en servicios sociales, se destruye la costa y depreda el territorio, se persigue al Open Arms, se eliminan las ayudas a la UNRWA y se criminaliza a los niños y adolescentes que huyen solos de la guerra y el hambre, se roba y se amordaza a la oposición. Una gestión terrorífica cuyo extremo fueron 230 muertes evitables durante la dana por su negacionismo climático, su falta de respeto al autogobierno y su farra en El Ventorro . No hay nada más valencianista que frenar el auge del fascismo que nos aniquilará como pueblo. No hay nada más de izquierdas que frenar el auge del fascismo que nos aniquilará como clase . No hay nada más ecologista que frenar el auge del fascismo que nos aniquilará como especie. Vamos, ahora no hay nada más de Compromís que frenar el auge del fascismo. Para los optimistas, no nos servirá salvar de las garras en las que se encuentra hoy la Generalitat si Abascal manda en La Moncloa. Para los pesimistas, no podría haber peor confluencia que el Consell del Pérez Llorca con Vox tuviera su réplica en La Moncloa. El miedo paraliza y la desesperanza nos acomoda a la inercia. Pero el contexto histórico nos obliga a tomar decisiones valientes y generosas que vayan más allá de las trincheras y las siglas. Audacia e inteligencia. Urge acordar un programa de mínimos potente que aporte seguridad: vivienda, transporte cotidiano, derechos sociales y poder respirar aire puro . Urge acordar un discurso rupturista que deje atrás la burocracia de las moquetas. Urge, aunque suene feo, asumir el tamaño de las circunscripciones electorales y la ley d’Hont para confluir. Existe una pulsión popular que nos invita a darnos una oportunidad, pero para ello nos exige que salgamos de nuestra zona de confort. Compromís mismo se fundó gracias a gente que sin el aplauso de sus direcciones tejió la confianza para salir de su pequeña parcela con gentes con las que compartía antes proyecto que partido . Compromís-Sumar fue una respuesta hábil como reacción a la llegada de Vox a la plaza Manises que permitió barrar la llegada de Abascal a la vicepresidencia. Me sorprende que haya quien plantee guardar las esencias, pues nuestra trayectoria es la cooperación heterodoxa y la audacia para resistir cuando las encuestas nos daban por muertos y para gobernar en campo contrario con diferentes. Salir de nuestra zona de confort hoy es desbordar Compromís. Plantear tres opciones políticas: fascismo, bipartidismo e izquierdas emancipadoras. Plantear cuatro papeletas en nuestras tres circunscripciones: Vox, PP, PSOE, Compromís con Esquerra Unida, Podem, Movimiento Sumar, ERPV y plataformas municipalistas verdes. Una urgencia que queremos que no se teledirija por la M-30. Bien, supondría aprender los errores del pasado, pero esto obliga a asumir un papel activo, podremos equivocarnos, pero no podemos escondernos detrás del telón ni refugiarnos en nuestra sede. Ni mucho menos en los grupos de WhatsApp de los nuestros. No vale esperar a que la burocracia nos diga que tenemos un plazo para coaligarnos electoralmente y relacionarnos bilateralmente con el sujeto que otros hayan construido para las generales nuestro encaje. Compromís tiene gente, proyecto y capacidad de salir de su zona de confort . Hagámoslo. Romper con la M30 exige asumir la multilateralidad en la construcción de un espacio valenciano plural que pueda presentarse en el nuevo ciclo electoral con un programa de país integral para el conjunto de las administraciones públicas. Se equivoca quien crea que las competencias de la Administración General no nos afectan al proyecto de país o quien crea que nuestra propuesta y posición internacional es externalizable a otros partidos “estatales”. Nos toca hacernos cargo de lo local a lo global. Construir comunidad para combatir la soledad social y la hiperconexión de las redes de odio digitales. Una confluencia, un frente, una coalición, una cooperativa, encontraremos seguro el nombre, que beba de nuestra cultura política y nos permita dar una alternativa a aquella gente que, entre nosotros y el sofá, mientras ve el fantasma del fascismo, todavía prefiere el sofá. No hacer nada no es una opción. ________________________ Alberto Ibáñez es diputado de Compromís.

Los pisos turísticos se reducen en Galicia un 23% desde la entrada en vigor del registro obligatorio

Los pisos turísticos se reducen en Galicia un 23% desde la entrada en vigor del registro obligatorio

El 1 de julio del pasado año 2025 entró en vigor el registro obligatorio de pisos turísticos , puesto en marcha por el Ministerio de Vivienda. Desde ese día todas las viviendas de uso turístico y los alquileres de temporada están obligados a contar con un número de registro emitido por el Ministerio en colaboración con el Colegio Oficial de Registradores , que acredita que cumplen con los requisitos legales existentes en cada lugar. Estos establecimientos deben hacerlo constar en las plataformas en las que se anuncien (Airbnb, Booking...) y en otros materiales promocionales. La implantación de este registro avanza con lentitud y, por ejemplo, el pasado mes de septiembre menos de la mitad de los pisos turísticos existentes en Galicia (si tomamos como referencia los registrados por la Xunta) habían iniciado los trámites para legalizar su situación . En cualquier caso, parece que la implantación de este registro está contribuyendo a limitar el número de viviendas de uso turístico en funcionamiento. Sobre todo si atendemos a las cifras proporcionadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que este lunes publicó la actualización de sus indicadores , con datos correspondientes al pasado mes de noviembre. Según el INE, en ese momento había 15.236 viviendas de uso turístico , frente a las 19.996 de mayo de 2025, un 23% menos , una cifra que en realidad ya venía en descenso, desde el máximo alcanzado en agosto de 2024 (21.984). La fuerte reducción en el número de estos establecimientos parece tener relación con la puesta en marcha del registro obligatorio y con un mayor control sobre la presencia en plataformas como Airbnb o Booking de pisos turísticos no registrados legalmente. Por ejemplo, en diciembre el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 comunicó la imposición de una sanción de más de 64 millones de euros a Airbnb por la publicación de anuncios de alojamientos que carecían de licencia, 6.956 de ellos en Galicia. La multa llegó después de la publicación de varias advertencias previas y de su envío a la Xunta . La publicación de los nuevos datos del INE, además de mostrar este importante descenso en el número de viviendas de uso turístico, incrementa la brecha con los datos del registro abierto por la Xunta para estos establecimientos (el Registro de Empresas y Actividades Turísticas). El último dato publicado por el Gobierno gallego, correspondiente al 1 de febrero, señala que en Galicia existen 32.231 pisos turísticos , más del doble de los indicados por el INE. Hay que tener en cuenta que ambos indicadores parten de metodologías muy diferentes, lo que en parte puede explicar la disparidad que se abre entre ellos. Mientras que el de la Xunta es un registro realizado por los propios propietarios y propietarias de los establecimientos, que son quienes los dan de alta (o de baja), el INE emplea la técnica del web scraping , que mediante programas de software extrae los datos de las tres plataformas más utilizadas de alojamiento turístico en España. En cualquier caso, hasta el año 2024 los dos indicadores mostraban una realidad similar, con cifras algo superiores en lo ofrecido por la Xunta; desde entonces las diferencias no han dejado de aumentar. Con todo, hay que señalar que el registro del Gobierno gallego empieza también a mostrar un pequeño descenso en la cifra total de viviendas de uso turístico desde el máximo alcanzado el pasado mes de agosto (32.914), inmediatamente después de la entrada en vigor del registro obligatorio del Ministerio de Vivienda. Sin embargo, la reducción desde entonces (683 pisos turísticos menos, un 2%) es muy inferior a la que muestra el INE. Los nuevos datos publicados por el INE suponen que, en este indicador, el porcentaje que representan las viviendas de uso turístico sobre el total de viviendas censadas en Galicia pasa del 1,14% de mayo de 2025 al 0,87% de noviembre de 2025, por debajo de la media estatal, que también cae del 1,43% al 1,24%. Galicia es la octava comunidad autónoma con una mayor saturación de pisos turísticos , por detrás de Canarias, Baleares, Comunidad Valenciana, Cataluña, Andalucía, Cantabria y Asturias. Con todo, hay algunos concellos gallegos en los que, pese al descenso en los datos del INE, la saturación de viviendas turísticas supera ampliamente la media . Es el caso, por ejemplo, de Fisterra (6,3% de VUT sobre el total de viviendas), Sanxenxo (5,5%), O Grove (4,8%), Muxía (4,6%), Carnota (4,5%), Corcubión (4,4%), Parada de Sil (4,4%) u O Vicedo (3,9%). La comparación de los datos publicados por el INE este lunes, correspondientes a noviembre, y los anteriores, de mayo, previos a la entrada en vigor del registro obligatorio, muestra importantes diferencias en muchos concellos, encabezados por Sanxenxo (-482), A Coruña (-301) y Vigo (-206). De hecho, el importante descenso experimentado en Sanxenxo deja a la ciudad olívica como el concello con más pisos turísticos en Galicia (1.180), según la exploración realizada por el INE. No sucede lo mismo en las cifras de la Xunta, en las que Sanxenxo sigue liderando con claridad (3.943). Este dato es una muestra de las enormes diferencias que existen entre uno y otro indicador en prácticamente todos los concellos. Así, mientras que la Xunta informa de que en A Coruña existen 1.422 VUT registradas, el INE deja la cifra en 435. Las disparidades llegan a duplicar e incluso triplicar las cifras en la mayoría de localidades.

El TC decidirá si da la mayoría a los progresistas del CGPJ en los procesos para sancionar a los jueces

El TC decidirá si da la mayoría a los progresistas del CGPJ en los procesos para sancionar a los jueces

Se trata, junto a los nombramientos, de una de las principales competencias del Consejo General del Poder Judicial . La constitucionalidad del proceso por el que se ejerce la potestad disciplinaria del órgano de gobierno de los jueces –la facultad de expedientar y en su caso sancionar a los jueces y magistrados por sus infracciones– se analizará en los próximos meses en el Tribunal Constitucional . El órgano de garantías deberá decidir si los siete miembros de la comisión disciplinaria –los que deciden sobre las sanciones más graves– pueden participar, como hasta ahora, en la deliberación posterior de los recursos presentados por los sancionados ante el Pleno, del que también forman parte, o deben abstenerse. En el segundo caso, la última palabra sobre las decisiones disciplinarias en el más alto órgano del Consejo quedaría en manos del sector progresista , tradicionalmente menos corporativo y tolerante con sus afines que la derecha judicial en estos procesos. El órgano de garantías ha admitido a trámite el recurso de amparo de una magistrada sancionada con suspensión de funciones que considera que esos siete vocales estarían "contaminados" por haber tomado la decisión previa impugnada en su recurso, lo que afectaría a su imparcialidad . El escrito, elaborado por el abogado Agustín Azparren , exjuez y exvocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) de consenso entre PSOE y PP y, como tal, antiguo miembro de la comisión disciplinaria entre 2001 y 2008, sostiene que, aunque esas sanciones sean de naturaleza administrativa (no es una pena derivada de un delito) el proceso por el que se impone debe seguir las mismas garantías constitucionales que las causas criminales. Y una de esas garantías es la imparcialidad . Como la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) permite que los siete miembros de la comisión disciplinaria formen parte del Pleno del órgano de gobierno de los jueces cuando decide sobre los recursos presentados contra sus decisiones, esos siete miembros vienen participando en la decisión final de cada caso con un criterio ya formado previamente , lo que afectaría a su imparcialidad al volver a enjuiciar el mismo asunto. "No parece que haya duda de la afectación al principio de imparcialidad", sostiene el recurso de amparo de la magistrada, que recuerda que la LOPJ "establece que regirán para los vocales del CGPJ las causas de abstención y recusación legalmente establecidas para las autoridades y personal al servicio de la Administración General del Estado, añadiendo que, en todo caso, deberán abstenerse de conocer aquellos asuntos cuando su intervención en los mismos pudiera afectar a la imparcialidad objetiva en su actuación como vocal". El escrito recuerda que el Tribunal Constitucional ya ha declarado que las garantías penales deben extenderse al derecho administrativo sancionador (y, por tanto, a la potestad disciplinaria del Consejo) al tratarse "de una manifestación del ius puiendi [la facultad sancionadora] del Estado". Si el Constitucional atendiera las razones del recurso y lo estimara, los siete miembros de la comisión disciplinaria que hubieran sancionado o exonerado a un juez tendrían que abandonar el Pleno en el momento en que el máximo órgano empezara a deliberar sobre su resolución al estar "contaminados" y tener ya un prejuicio sobre el caso. El Pleno quedaría conformado, de esa manera por 14 miembros . El quórum mínimo para la válida constitución del máximo órgano del Consejo –del que forman parte 20 vocales y la presidenta– es de 11 miembros, según la ley. Si el órgano de garantías constitucionales estima, como reclama el recurso de amparo, que los miembros de la disciplinaria no puedan revisar sus propias decisiones y les obligue a abstenerse, el Pleno resultante tendría mayoría progresista con siete vocales a propuesta del PSOE y Sumar frente a seis designados por el PP . La presidenta, Isabel Perelló, tendría voto de calidad en caso de empate . Es decir, que la última decisión sobre si sanciona o no a un juez quedaría en el Consejo en un órgano dominado por los consejeros de izquierda. Esa sensibilidad ha sido tradicionalmente mucho menos corporativa y condescendiente con los excesos de los jueces que los miembros del sector conservador. La cuestión ya se suscitó en el Consejo en las primeras reuniones del órgano tras la última renovación en junio de 2024 . Tras un debate en el Pleno, se decidió consultar a los servicios técnicos de la institución. Estos, sin embargo, concluyeron que, hasta ese momento, el Supremo había estimado que esa contaminación de los vocales de la disciplinaria no existía. Con la admisión a trámite por el Constitucional del recurso de amparo –que, según fuentes del órgano de gobierno de los jueces, tiene muchas posibilidades de estimarse– los ojos de los vocales miran ahora con atención a lo que el máximo intérprete de la Constitución pueda decidir.

La UE asume la agenda de desregulación del lobby empresarial como receta para su competitividad

La UE asume la agenda de desregulación del lobby empresarial como receta para su competitividad

Este jueves los líderes europeos mantendrán una Cumbre informal en el castillo de Alden Biesen , a cien kilómetros de Bruselas y a muy pocos de Maastricht, ciudad fundacional del actual diseño de la UE. No habrá agenda cerrada con puntos por escrito pactados antes por los máximos diplomáticos de los 27. Tampoco habrá a su término conclusiones formales legalmente vinculadas. Pero la reunión se presenta como una cita de importancia para la economía del continente. La competitividad será el gran tema de discusión entre los líderes, guiada por las propuestas que realice la Comisión Europea y la exposición de dos antiguos jefes de Gobierno italianos, Mario Draghi y Enrico Letta . También se hablará sobre la posibilidad de deuda conjunta europea para financiar sectores estratégicos, una idea que nace muerta por la fuerte oposición que genera en muchas capitales, empezando por Berlín. El Ejecutivo presidido por Ursula von der Leyen quiere que los Estados miembros eliminen barreras económicas consideradas “inútilmente complejas” en sectores empresariales, principalmente industriales como el químico, el energético, la Inteligencia Artificial o la computación . Von der Leyen planteará en Alden Biesen incluso una UE a dos velocidades si hay países que no quieren avanzar en esta desregulación, bajo la premisa de que el mercado único es disfuncional y necesita una fuerte revitalización. Sobre esta idea, fuentes de Moncloa aseguran que “ es clave la integración y más en el contexto actual” y que también el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , comparte “esa necesidad de avanzar en la integración europea en el ámbito de la seguridad y defensa”. La fragmentación de las normas en sectores económicos entre los diferentes países supondría, según los cálculos del ejecutivo comunitario, barreras comerciales equiparables a unos derechos aduaneros del 45% sobre los bienes y del 110% para los servicios . El Gobierno español se alinea con las tesis francesas de apostar, explican estas fuentes, por el “ made in Europe , la idea de la preferencia europea” a la hora de financiar con fondos comunitarios inversiones no sólo en el ámbito militar, también tecnológico, digital o aeronáutico, para potenciar a la economía de la UE y “el establecimiento de condiciones a inversión extranjera productiva en sectores clave”. Este miércoles, delante del Parlamento Europeo,Von der Leyen reafirmó su postura con un “si realmente queremos simplificar las cosas, debemos aplicar mano dura contra la sobre reglamentación y la fragmentación... es tiempo de proceder a una gran limpieza reglamentaria, a todos los niveles”. Lo dijo justo antes de verse con veinte líderes europeos en la ciudad belga de Amberes en la European Industry Summit , un cónclave entre grandes empresas del continente que desde hace dos años apuesta por la simplificación o desregulación normativa, precisamente la senda marcada por la alemana. Las palabras de Von der Leyen y las propuestas que expondrá en la reunión informal de líderes comunitarios coinciden con las reclamaciones que desde hace meses realizan las grandes empresas europeas, sus patronales y asociaciones en Bruselas . Un lobby que ha permeado en la Comisión Europea, como están denunciando organizaciones que controlan la influencia de los grupos de presión, ONGs y representantes de la sociedad civil. “Este tendencia recurrente de compromisos exclusivos plantea una cuestión fundamental: ¿está la política europea siendo moldeada por sus 450 millones de ciudadanos o por los más grandes lobbies industriales del continente ?”, han escrito en una carta 16 importantes organizaciones sociales como Transparencia Internacional, Friends of the Earth Europe, el Sindicato de Servicios Públicos Europeos o Corporate Europe Observatory. Las reuniones que desde 2024 celebra CEFIC, la gran patronal de la industria química, en Amberes con los principales dirigentes europeos funcionarían, denuncian estas organizaciones, “como una hoja de ruta oculta para la Unión Europea” en la que las propuestas para “potenciar la economía se han convertido cada vez más en un vehículo para desmantelar las garantías democráticas europeas” con una “sistemática marcha atrás en las protecciones vitales climáticas, medioambientales o sociales”. En la carta de invitación a Alden Biesen para los líderes de los 27, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa , parece posicionarse en favor de las ideas de la industria europea. “En 2026 me gustaría que nosotros ofreciésemos el mismo impulso político al área de la competitividad ” que el conseguido para los proyectos de de defensa, escribe el portugués. Según Costa, “en el actual contexto geopolítico, fortalecer el mercado único es, más que nunca, un imperativo estratégico urgente”, y en la misiva apoya las bases sobre las que se mueve la Comisión Europea, “un fuerte motor de simplificación para los ciudadanos y las compañías”. Desde que Ursula von der Leyen asumió la presidencia de la Comisión Europea en 2019, las reuniones con las grandes asociaciones empresariales se han ido incrementando . Business Europe, la patronal de patronales en el continente, es claramente el gran interlocutor escogido por el Ejecutivo comunitario de la alemana. En 2014 el luxemburgués Jean Claude Juncker dirigía la Comisión y hasta 2023, un periodo de nueve años, hubo un total de 145 encuentros al más alto nivel con comisarios europeos, pero de ellos más de la mitad, 87 , fueron en el primer mandato de Von der Leyen, entre 2019 y 2023. Los cálculos de The Good Lobby , que también reacciona en un comunicado público al encuentro de Amberes, son que “el 40 % de las reuniones mantenidas por miembros del gabinete de los comisarios fueron con compañías individuales, mientras que con asociaciones empresariales contabilizaron un 29%”. En total, casi un 70% son este tipo de encuentros privados , cuando las “ONG representan un 16% de las reuniones mantenidas en el mismo periodo”, es decir, durante el segundo mandato de la Comisión Von der Leyen, desde el verano de 2024. Datos a los que ha accedido infoLibre muestran que entre 2019 y 2024, primera Comisión Von der Leyen, los encuentros con representantes empresariales contabilizaban un 62% del total y con la sociedad civil un 22% . Además, hay apuntes llamativos sobre la importancia de ciertos sectores en esta actividad. En su primer mandato, cerca de 900 reuniones de comisarios europeos o altos funcionarios de sus equipos fueron con lobistas de la industria de los hidrocarburos . En el periodo 2019-2024, los lobistas de Google se reunieron 125 veces con comisarios o altos funcionarios de la Comisión, más que ninguna otra compañía, patronal o asociación civil inscrita en el registro oficial de la UE. Airbus, el gigante aeronáutico europeo, mantuvo una cifra de encuentros similar. “Este nuevo desglose indica contactos incluso más frecuentes y más desequilibrados con actores corporativos al más alto nivel político, pese a la narrativa pública de un compromiso equilibrado con las partes involucradas” en los procesos legislativos, critica un representante de una organización que se dedica en Bruselas a controlar la actividad de los lobbies. Según el informe Lobby Report 2024 , elaborado por Lobby Control, “en general, las entidades que representan intereses comerciales se reunieron con tres veces más frecuencia que aquellos que representan intereses no comerciales, destacando el acceso desproporcionado de los lobistas empresariales a los responsables de decisiones en la UE”. Hay sectores donde esta disparidad fue más que evidente en el anterior mandato de Von der Leyen: “Los lobistas empresariales dominan las reuniones directas con los responsables de decisiones en la UE. Por ejemplo, durante las discusiones sobre la regulación de la Inteligencia Artificial, 93 de las 120 reuniones mantenidas con altos funcionarios de la Comisión Europea fueron con compañías o sus asociaciones, mientras que sólo 21 reuniones involucraron a representantes de la sociedad civil”, según el documento. Una tendencia que va en aumento en su segunda Comisión y que ha conseguido su objetivo: permear y condicionar sus propuestas políticas.

Hamnet y la revolución pedagógica pendiente

Hamnet y la revolución pedagógica pendiente

Hace no mucho tuve la suerte de ver una muestra de teatro de títeres de guante proveniente de la región de los Altos de Chiapas , en México. La tradición de los títeres Petul y Xun comenzó en la década de los cincuenta del XX y pervivió en el día a día de los habitantes tsotsiles y tseltales hasta inicios del presente siglo, como parte de sus formas de vida. Mientras lo veía, asistía al valor comunitario que tiene teatro , la representación, los roles adquiridos para desdoblarnos y el papel de las máscaras en un mundo que tiene mucho de tragicómico, de carnavalesco. La transformación de Edith y Gerardo (así se llamaban los artífices de esa experiencia) en arquetipos humanos con sus debilidades, me hizo ver otra vez la hondura de aquello que nos hace más humanos , y que hemos ido sin darnos cuenta sacando de las aulas, al igual que otras formas de expresión artísticas. Una obra de teatro tiene como virtud que no solo cuenta una historia, sino que nos obliga a mirarnos en una forma de espejo. Hamnet —la novela de Maggie O’Farrell y su reciente adaptación cinematográfica— puede ser un buen ejemplo. No porque reconstruya la vida doméstica de Shakespeare deslizando de forma ingeniosa el foco narrativo hacia el terreno desconocido de su hipotética familia, sino porque revela, con una claridad incómoda, que el arte es el único lugar donde los entresijos humanos encuentran forma sin ser reducidos . Esa constatación, simple y radical a la vez, debería sacudirnos a quienes habitamos en la escuela, espacio privilegiado para dar cabida al poder universal de la dramaturgia. Porque si algo demuestra Hamnet es que el teatro es una necesidad pedagógica, emocional y social que nos coloca a todos en el mismo nivel. Y nuestra escuela lleva demasiado tiempo dándole la espalda. La historia del niño muerto, del padre incapaz de nombrar la pérdida y de la madre que se deshace en silencio, me parece mucho más que un relato íntimo original de la creadora de esta ingeniosa trama. O’Farrell y la película nos muestran cómo la vida, cuando no encuentra lenguaje, se rompe , y cómo el teatro puede sostener lo que la realidad no sabe sostener. En una posible lectura (tanto la novela como la película se prestan a muchas relecturas) podríamos decir que Shakespeare escribe Hamlet no para homenajear a su hijo, sino para sobrevivir a su ausencia . Eso nos lleva a concebir el teatro como acto de resistencia emocional. Se trata de una forma de no rendirse ante lo que duele, mensaje que puede calar en unas aulas resquebrajadas muchas veces por experiencias vitales llenas de dolor. La historia pedagógica del teatro reduce muchas veces este género a una representación de fin de trimestre , una actividad extraescolar o un entretenimiento para padres en un festival de Navidad. Sin embargo, la profundidad de Hamnet nos recuerda que el teatro es bastante más que eso. Es un lenguaje que permite comprender el mundo cuando se nos vuelve incomprensible , y el mundo que nos rodea ahora mismo lo es. Si la escuela no incorpora este potencial de manera estructural, está renunciando a una de sus funciones esenciales: ayudar a los jóvenes a pensar y a sentir con profundidad lo que les ocurre y pensar con detenimiento sobre lo que los rodea. Cuando un estudiante interpreta un personaje, no está “haciendo teatro” . Está ensayando algo que me atrevería a identificar como un brote de humanidad. Está explorando emociones que no caben en un examen, probando identidades, descubriendo que puede habitar otras vidas sin perder la suya. Está aprendiendo a escuchar, esperar y sostener la mirada del otro. Está entrenando la empatía desde su expresión corporal, no desde un libro de texto. Y eso, en un sistema educativo obsesionado con medir , es revolucionario. Hamnet ilumina esta urgencia con una fuerza incómoda. La película muestra cómo la familia se desmorona porque no encuentra un lenguaje común para el dolor. El teatro crea ese lenguaje . En nuestra escuela ocurre lo mismo: los adolescentes cargan con pérdidas, miedos, rabias y silencios que no encuentran espacio en el corsé académico. Pero, claro, nos sorprendemos de que exploten, de que se desconecten, de que no sepan verbalizarlo que sienten. ¿Cómo van a saberlo si no les damos las herramientas básicas para hacerlo? El teatro no es terapia, pero es territorio inigualable para la simbolización. Un lugar donde lo emocional puede ser explorado sin quedar expuesto . Un espacio donde la vulnerabilidad se convierte en forma y la forma, en comprensión. Educación en estado puro. No la educación burocrática quenclasifica, ordena y certifica, sino la que acompaña, aporta y sostiene. Además, el teatro introduce una dimensión ética que la escuela necesita con urgencia. Ponerse en el lugar del otro no es un ejercicio intelectual, sino un acto corporal. La empatía no se enseña con definiciones, sino con experiencias . Cuando un estudiante encarna a alguien que sufre, que duda, que se equivoca, está ensayando una sensibilidad que ningún manual puede transmitir. Y en un mundo crispado, polarizado y acelerado, esa sensibilidad es un bien escaso. Hamnet también nos recuerda que la creación artística no es un privilegio reservado a unos pocos . Shakespeare escribe porque necesita convertir la herida en estructura. En la escuela, esto debería traducirse en una reivindicación clara: todos los estudiantes tienen derecho a expresarse, explorar su voz, descubrir que tienen algo que decir. Al final, el teatro sirve para democratizar la palabra . No importa la nota, el expediente o la timidez: importa la presencia, la escucha, la valentía de estar ahí . Todo esto puede sonar bien, de sentido común, pero el teatro sigue siendo tratado en el sistema educativo como un complemento. Seguimos actuando como si la educación pudiera prescindir de la experiencia estética. Hamnet nos grita lo contrario: sin arte, sin teatro, sin espacios donde la emoción se vuelva forma, la vida se vuelve inhabitable . Y la escuela, si quiere ser un lugar donde se aprende a vivir, no puede seguir ignorándolo. Con estás palabras pretendo llegar a un cuestionamiento sobre nosotros mismos, nuestra identidad. La recuperación del teatro de los Altos de Chiapas en aquella representación que pude ver supone una deuda revolucionaria con su entorno, deuda que vemos en Hamnet a través de la inconmensurable conexión que tiene la protagonista con el bosque, con la naturaleza que la rodea. Una deuda emocional y pedagógica que ya es hora de saldar, como esta reivindicación del teatro en la escuela. No con actividades puntuales ni proyectos aislados , sino con una apuesta decidida por incorporar el arte de la escena como lenguaje, como forma de enseñar y aprender plena. Un medio de estar en el mundo y un aspecto identitario más de lo académico. Porque la revolución pendiente en educación pasa por devolver a nuestras aulas aquello que las hace más humanas , en lucha por hacer de nuestros estudiantes lo que los hace algo más que espectadores. Y Hamnet , con su hondura y su belleza, nos lo recuerda con una claridad que ya no podemos ignorar. _________________________ Albano de Alonso Paz es catedrático de Lengua y Literatura, profesor y Cruz al Mérito Civil por su labor en el campo de la enseñanza.

El temor de la derecha a una izquierda movilizada activa una ofensiva de PP y Vox contra Rufián

El temor de la derecha a una izquierda movilizada activa una ofensiva de PP y Vox contra Rufián

Gabriel Rufián (ERC) es el nombre que más se repite estos días. Se ha convertido en el catalizador de la sensación de que las izquierdas deben despertar y buscar fórmulas para frenar el avance de las derechas durante este ciclo electoral. El PP y Vox han tardado apenas horas en ponerlo en la diana de sus críticas. Las derechas son conscientes de que una izquierda fragmentada les beneficia en los comicios. Además, la estrategia del PP pasa siempre por pinchar entre los socios del Gobierno y vender el supuesto caos de la división. Siempre también con la táctica de desgastar a figuras que pueden movilizar al electorado progresista , como ha sucedido estos meses con la sucesión de campañas agresivas contra José Luis Rodríguez Zapatero, que fue clave en la campaña del 23J. El expresidente se ha convertido en objetivo de diferentes ataques por parte de las derechas mediáticas, el Partido Popular y Vox, que buscan erosionar su figura; especialmente desde la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. De hecho, sobre él tratan ahora de proyectar incluso una imagen delictiva, con Nuevas Generaciones haciendo montajes en los que se le ve encarcelado y al jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, poniendo tuits con la expresión “pa’lante”. Esta campaña incluyó la presentación de una querella del grupo ultracatólico Hazte Oír contra el expresidente del Gobierno acusándolo de participar en una trama de narcotráfico y blanqueo gracias a sus supuestos vínculos con Venezuela. El magistrado Antonio Piña ha dado carpetazo a la causa reprochado a la organización que su denuncia no se basa ni en un solo dato. En la última legislatura, esta estrategia de la derecha se ha convertido en habitual, empezando por el propio presidente del Gobierno. Y en las últimas semanas se ha visto también respecto a la candidata del PSOE en las elecciones de Aragón, Pilar Alegría, a la que se sigue vinculando, sin ningún tipo de pruebas, en supuestas fiestas de José Luis Ábalos en el parador de Teruel. La exministra de Educación lamentó que esta ofensiva, como denuncian muchos de los dirigentes de la izquierda, busca “deshumanizar” a los políticos progresistas. Líderes referentes como Pablo Iglesias e Irene Montero, de Podemos, han sufrido también estos ataques en primera persona. Y el foco recientemente ha estado también en el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres , al que se le ha acusado durante meses de haber participado en fiestas con prostitutas en un piso en Madrid y de haber cobrado mordidas, extremos que han quedado desacreditados en la investigación judicial. Nadie, como ha denunciado, le ha pedido perdón por las acusaciones y siempre ha visto detrás una estrategia para tratar de tumbarlo políticamente, por las afectaciones que tendría tanto para el Gobierno de Pedro Sánchez como para el PSOE de Canarias, que fue la primera fuerza en las pasadas autonómicas. El acto de Rufián y de Emilio Delgado (Más Madrid), adelantado por infoLibre , convocado para el próximo día 18 en Madrid, no tiene una intención orgánica, sino que persigue, a título personal, contribuir a la búsqueda de espacios de acción de los progresistas en un momento en el que la abstención y el desencanto en estos sectores es imperante. A pesar que las direcciones de ERC, EH Bildu y BNG descartan cualquier candidatura que no incorpore sus siglas, este evento sí está despertando ilusión entre muchos ciudadanos de todo el país. La derecha ya se mueve para tratar de tumbar la imagen de Rufián utilizando a sus principales altavoces. Durante la comparecencia en el Congreso del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para informar sobre el accidente de tren en Adamuz (Córdoba), el líder popular, Alberto Núñez Feijóo, quiso dejar este mensaje para menospreciar al político progresista: “Señores de ERC, la nueva esperanza de la izquierda española. Señor Rufián, enhorabuena. Yo tampoco voy a hurgar en su proyecto españolista porque igual dura menos que la república catalana . Pero allá usted”. También la portavoz del PP, Ester Muñoz , puso esta semana sus ojos en el portavoz de ERC en el Congreso, dejando estas consideraciones en la Cámara Baja: “Rufián ha anunciado que iba a hacer una gira y le han dicho ya que no. Este era el mirlo blanco de la progresía… En mi tierra dirían que ha quedado como Cagancho en Almagro”. Además, en la sesión plenaria de este miércoles en la Cámara Baja también se lanzó contra el diputado catalán el líder de Vox, Santiago Abascal: “Rufián era uno que se iba y se ha quedado. Y ya huele a naftalina en este Congreso. Era uno que iba a separar España y ahora quiere unirla. Era uno que ahora quiere unir a la izquierda, pero que parece que la está dividiendo más . Vaya lince y vaya salvavidas”. “De repente al señor Rufián no le preocupan los Rodalies, sino que le preocupa salvar a Pedro Sánchez”. Rufián, en el ojo del huracán informativo, volvió a defender en el Congreso durante toda la jornada su idea abrir un espacio para la unidad de las izquierdas: "Soy catalán, independentista y republicano. Cataluña vota diferente (...), pero quien crea que el fascismo se va a frenar en tu frontera, se equivoca, se equivoca mucho". “O hablamos entre nosotros o nos vamos al carajo”, remarcó. “Lo único que hago es verbalizar algo que está en la calle. La gente normal tiene miedo ante lo que viene , que no es lo de siempre. Son salvajes que van a ilegalizar, que van a cerrar programas. Si me quemo en esto, bien quemado estoy. Me da igual”. señaló durante una entrevista en TVE, donde añadió: “Se está hablando de la izquierda. Y, oye, alguno se referirá a ello como si fuera una telenovela, pero a mí me gusta que la izquierda hable de lo que se tiene que hacer”. Con este mensaje también: “Respeto mucho a Podemos, Siempre me ha parecido una fuerza política que ha sido, que es y que será imprescindible. Dicho esto, ya lo dije el primer día: debe ser un espacio liderado por primera vez por formaciones políticas soberanistas, no desde un despacho en una universidad de Madrid”. La agitación en la izquierda es total en estos momentos desde el movimiento de Rufián, que coincide también con la presentación el próximo día 21 de una precoalición electoral por parte de Izquierda Unida, Más Madrid, los comunes y Movimiento Sumar, que llevan meses trabajando discretamente a favor de esta alianza. Y la iniciativa de Rufián también ha sido valorada por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz , cuyo futuro político está en el aire en estos momentos. Sus palabras han sido para alentar al espacio a moverse y a dejar a un lado el debate fratricida de los nombres en las listas. La ministra de Trabajo dejó estas palabras en los pasillos del Congreso: “Hay que tener claro lo que está pasando en el país y hablar de personas, marcas y elementos que están fuera de la sociedad española creo que es un tremendo error. No va de eso. Va de ganar el país y de que la gente necesita esperanza y fuerza para darles razones para poder cambiar su vida. Dicho esto, todo lo que sirva para ensanchar la esperanza, bienvenido sea. Va de movilizar, no de hablar de nosotros mismos. Y todo lo que sume: el acto del 18 y el del 21, bienvenido sea”. También ha dado la bienvenida a estos movimientos en la izquierda el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy , el mejor valorado en la encuesta del CIS dentro del espacio de Sumar, pero que descarta encabezar una papeleta en las generales. Su mensaje fue en la misma dirección: "Se hará bien, se hará con tiempo y tendremos la mejor candidatura posible, la izquierda va a estar a la altura". Desde Podemos, Ione Belarra contestó al portavoz de ERC: "Creo que es muy importante el respeto entre organizaciones. Le tengo un enorme respeto a Rufián. También a su organización, que ha dicho que no respalda este movimiento. Yo quiero ser muy prudente, pero hablar así de Podemos es lo que nos dice la derecha. Es una falta de respeto, se lo digo con cariño a Gabriel. Y le pediría respeto por mi organización y por las miles de personas que participan en la asamblea ciudadana".

Centro de salud de San Blas de Alicante: un lugar donde apenas te cogen el teléfono

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"De maravilla, estoy encantada con el pediatra de mi niña. Si tres veces la traigo, tres veces me la ve"; "con la pediatra del niño no tenemos queja, todo lo contrario", o "los médicos que llegan nuevos se involucran más, para ellos no es tanto una rutina. La que tuve antes que la actual me apuntó los nuevos medicamentos que tengo que tomar y después me llamó para recordarme cómo tengo que tomarlo". Son opiniones positivas de pacientes del centro de salud de San Blas, uno de los que más población atiende del departamento de salud de Alicante. Y es aquí donde empiezan sus problemas ya que algunos de estos usuarios consultados y otros muchos coinciden en que siempre "hay mucha gente", que está "atestado" y que casi nunca cogen el teléfono cuando se llama.