Casi el 30% de los adolescentes que hacen apuestas 'on line' sufren problemas de adicción

Casi el 30% de los adolescentes que hacen apuestas 'on line' sufren problemas de adicción

El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, y la delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Xisca Sureda, han presentado este lunes el informe sobre adicciones comportamentales y otros trastornos. El informe, ha explicado Padilla, se ha centrado en los juegos de azar, el consumo de pornografía y el uso problemático de las redes sociales. El dibujo general, ha señalado el secretario de Estado, apunta a una cierta estabilidad y disminución en el uso de redes; un descenso más notable en el consumo de pornografía y un "incremento" en los juegos de azar, tanto 'on line' como presencial, mucho más marcado entre los chicos.

Qué es la cereulida, la toxina que ha contaminado varios lotes de leche para bebé y que ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias

Qué es la cereulida, la toxina que ha contaminado varios lotes de leche para bebé y que ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias

En las últimas semanas, España ha registrado varios casos de lactantes con síntomas gastrointestinales tras consumir leche de fórmula incluida en una retirada preventiva por la posible presencia de cereulida, una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus. Según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), al menos ocho bebés han desarrollado vómitos y malestar y cinco de ellos tuvieron que ser hospitalizados, aunque todos han sido dados de alta y evolucionan favorablemente. Ante esta situación, las autoridades sanitarias han reforzado los controles y han retirado del mercado varios lotes de alimentación infantil como medida de precaución. La alerta se originó a finales de 2025 y se ha intensificado a lo largo de este inicio de año, tras detectarse productos afectados en distintos países europeos. A través del sistema de alertas RASFF, se activaron retiradas preventivas por parte de varios fabricantes. En España, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha emitido varias notificaciones desde diciembre informando de la retirada voluntaria de distintos lotes. La cereulida es una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus, presente de forma natural en el entorno y capaz de contaminar alimentos. Uno de sus principales riesgos es que resiste el calor, por lo que no se elimina con los procesos habituales de cocción o fabricación. Esto hace que, una vez formada, pueda permanecer activa incluso cuando la bacteria ya no está presente, lo que complica su detección en productos elaborados, como las fórmulas infantiles. La ingestión de cereulida puede provocar síntomas digestivos agudos, como náuseas, vómitos repentinos, dolor abdominal y, en algunos casos, diarrea. En los lactantes, especialmente en menores de seis meses, el impacto puede ser mayor, ya que su sistema digestivo e inmunitario aún no está completamente desarrollado. Estos cuadros pueden derivar en deshidratación u otras complicaciones si no se atienden a tiempo. Las autoridades sanitarias recuerdan que, aunque la gravedad depende de cada caso y de la cantidad ingerida, la aparición de síntomas tras el consumo de un producto afectado es motivo suficiente para activar alertas. Los síntomas suelen aparecer entre 30 minutos y seis horas después de la ingesta y pueden incluir: Náuseas y vómitos intensos Dolor abdominal Diarrea Signos de deshidratación En bebés, cualquier episodio de vómitos persistentes, decaimiento o falta de apetito debe ser valorado por un profesional sanitario. Las retiradas han incluido distintos lotes de leches infantiles en polvo de marcas comerciales, identificados por las autoridades sanitarias. Estos productos han sido retirados de la venta y se recomienda no administrarlos a los lactantes. En caso de haberlos consumido y presentar síntomas, es importante consultar con un pediatra o acudir a urgencias. Las instituciones sanitarias europeas han reforzado la vigilancia sobre la producción de fórmulas infantiles. El ECDC señala que, aunque existe coincidencia entre consumo y síntomas, no en todos los casos se ha confirmado en laboratorio una relación directa, lo que dificulta establecer conclusiones definitivas. Por ello, las autoridades mantienen una estrategia preventiva basada en la retirada de productos y el seguimiento de posibles nuevos casos. La alerta ha afectado también a países como Francia, Reino Unido, Bélgica, Dinamarca o Irlanda, donde se investigan posibles casos asociados. En algunos de ellos, incluso se analizan posibles fallecimientos vinculados a esta intoxicación. Esta situación ha llevado a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) a establecer criterios más estrictos para la detección de cereulida y a coordinar medidas para proteger a los colectivos más vulnerables. Hasta el momento, todos los bebés hospitalizados en España han sido dados de alta y evolucionan favorablemente. Las autoridades insisten en seguir únicamente las comunicaciones oficiales, evitar los productos retirados y acudir al médico ante cualquier síntoma tras el consumo de leche de fórmula.

Qué es la cereulida, la toxina que ha contaminado varios lotes de leche para bebé y que ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias

Qué es la cereulida, la toxina que ha contaminado varios lotes de leche para bebé y que ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias

En las últimas semanas, España ha registrado varios casos de lactantes con síntomas gastrointestinales tras consumir leche de fórmula incluida en una retirada preventiva por la posible presencia de cereulida, una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus. Según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), al menos ocho bebés han desarrollado vómitos y malestar y cinco de ellos tuvieron que ser hospitalizados, aunque todos han sido dados de alta y evolucionan favorablemente. Ante esta situación, las autoridades sanitarias han reforzado los controles y han retirado del mercado varios lotes de alimentación infantil como medida de precaución. La alerta se originó a finales de 2025 y se ha intensificado a lo largo de este inicio de año, tras detectarse productos afectados en distintos países europeos. A través del sistema de alertas RASFF, se activaron retiradas preventivas por parte de varios fabricantes. En España, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha emitido varias notificaciones desde diciembre informando de la retirada voluntaria de distintos lotes. La cereulida es una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus, presente de forma natural en el entorno y capaz de contaminar alimentos. Uno de sus principales riesgos es que resiste el calor, por lo que no se elimina con los procesos habituales de cocción o fabricación. Esto hace que, una vez formada, pueda permanecer activa incluso cuando la bacteria ya no está presente, lo que complica su detección en productos elaborados, como las fórmulas infantiles. La ingestión de cereulida puede provocar síntomas digestivos agudos, como náuseas, vómitos repentinos, dolor abdominal y, en algunos casos, diarrea. En los lactantes, especialmente en menores de seis meses, el impacto puede ser mayor, ya que su sistema digestivo e inmunitario aún no está completamente desarrollado. Estos cuadros pueden derivar en deshidratación u otras complicaciones si no se atienden a tiempo. Las autoridades sanitarias recuerdan que, aunque la gravedad depende de cada caso y de la cantidad ingerida, la aparición de síntomas tras el consumo de un producto afectado es motivo suficiente para activar alertas. Los síntomas suelen aparecer entre 30 minutos y seis horas después de la ingesta y pueden incluir: Náuseas y vómitos intensos Dolor abdominal Diarrea Signos de deshidratación En bebés, cualquier episodio de vómitos persistentes, decaimiento o falta de apetito debe ser valorado por un profesional sanitario. Las retiradas han incluido distintos lotes de leches infantiles en polvo de marcas comerciales, identificados por las autoridades sanitarias. Estos productos han sido retirados de la venta y se recomienda no administrarlos a los lactantes. En caso de haberlos consumido y presentar síntomas, es importante consultar con un pediatra o acudir a urgencias. Las instituciones sanitarias europeas han reforzado la vigilancia sobre la producción de fórmulas infantiles. El ECDC señala que, aunque existe coincidencia entre consumo y síntomas, no en todos los casos se ha confirmado en laboratorio una relación directa, lo que dificulta establecer conclusiones definitivas. Por ello, las autoridades mantienen una estrategia preventiva basada en la retirada de productos y el seguimiento de posibles nuevos casos. La alerta ha afectado también a países como Francia, Reino Unido, Bélgica, Dinamarca o Irlanda, donde se investigan posibles casos asociados. En algunos de ellos, incluso se analizan posibles fallecimientos vinculados a esta intoxicación. Esta situación ha llevado a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) a establecer criterios más estrictos para la detección de cereulida y a coordinar medidas para proteger a los colectivos más vulnerables. Hasta el momento, todos los bebés hospitalizados en España han sido dados de alta y evolucionan favorablemente. Las autoridades insisten en seguir únicamente las comunicaciones oficiales, evitar los productos retirados y acudir al médico ante cualquier síntoma tras el consumo de leche de fórmula.

Se acabó la impunidad: Tarragona utilizará el ADN para identificar y sancionar a los propietarios que no recojan los excrementos de sus perros

Se acabó la impunidad: Tarragona utilizará el ADN para identificar y sancionar a los propietarios que no recojan los excrementos de sus perros

El Ayuntamiento de Tarragona ha presentado una nueva y contundente medida para combatir el problema de los excrementos caninos en la vía pública. A partir de ahora, la ciudad implementará un censo obligatorio basado en el ADN de los perros. El objetivo principal de esta iniciativa es poder identificar de manera inequívoca a los animales que dejan sus deposiciones en la calle y, en consecuencia, sancionar a sus propietarios. El consistorio ha iniciado este martes una campaña informativa para dar a conocer el nuevo sistema a todos los ciudadanos, un periodo de divulgación que se extenderá hasta el próximo 15 de agosto. Una vez finalizado este plazo, la inscripción en el registro genético será de obligado cumplimiento para todos los dueños de perros en el municipio. Los propietarios de mascotas dispondrán de un periodo de seis meses para acudir a un centro veterinario autorizado y realizar el censo genético. Este trámite, que pasará a ser un requisito indispensable, tendrá un coste que aumentará progresivamente con el tiempo para incentivar una rápida adhesión. Durante los dos primeros meses de la campaña, el precio de la inscripción será de 35 euros. Posteriormente, la tarifa ascenderá a 40 euros y, en la recta final del plazo, se situará en 45 euros. Para garantizar que la información llegue a todos los hogares, el ayuntamiento enviará folletos explicativos a todos los domicilios de la ciudad, detallando el procedimiento y los plazos establecidos para el registro. El incumplimiento de esta nueva normativa acarreará importantes consecuencias económicas para los dueños de los animales. La sanción estipulada por no tener el ADN del perro censado a partir del 15 de agosto será de 1.500 euros. Esta multa se suma a otras ya existentes en la ordenanza municipal, como la sanción de 300 euros por no tener al animal debidamente identificado con el microchip obligatorio o los también 300 euros de multa por no recoger los excrementos de la vía pública. Con este nuevo marco sancionador, el consistorio busca reforzar la responsabilidad de los propietarios y fomentar un comportamiento cívico. El alcalde de la ciudad, Rubén Viñuales, ha defendido la iniciativa como una herramienta para mejorar la convivencia y el estado del espacio público. "Esta no es una medida recaudatoria, ojalá no recaudemos ni un céntimo; es una medida de civismo", ha afirmado Viñuales durante la presentación. El alcalde ha insistido en que el nuevo sistema de identificación genética no solo busca mantener las calles más limpias, sino que también ofrece una mayor protección a los propios animales y al conjunto de la ciudadanía. Con el nuevo registro, ha añadido el alcalde, se protege "a los animales, el espacio público y el conjunto de la ciudadanía". El proceso para obtener la muestra genética es rápido y no invasivo para el animal. Un veterinario introduce un bastoncillo en la boca del perro para realizar un frotis y recoger una muestra de células bucales. Esta muestra se deposita en un tubo especial que contiene un líquido estabilizador, eliminando la necesidad de refrigeración. Cada tubo está identificado con un código de barras único que se asocia directamente con el microchip del perro, garantizando una trazabilidad total. Finalmente, la muestra se envía a un laboratorio especializado donde se secuencia el ADN y se incorpora al registro municipal. La empresa ADN Canino será la encargada de implementar la tecnología en Tarragona. Su directivo, Enrique Perigüell, ha explicado que, una vez finalizado el periodo de registro voluntario el 15 de agosto, comenzarán las labores de vigilancia activa. Se organizarán "batidas" periódicas en las que un técnico de la compañía, acompañado siempre por un agente de la Guàrdia Urbana, recogerá muestras de los excrementos encontrados en la calle. Cada vez que se recoja una deposición, el agente levantará acta. Posteriormente, la muestra será analizada en el laboratorio y, si el ADN coincide con el de un animal registrado, se procederá a tramitar la sanción correspondiente al propietario. Más allá de la persecución del comportamiento incívico, el censo de ADN ofrece ventajas adicionales. Una vez completado el registro genético, el propietario recibirá una placa para su perro que incluirá un código QR. Al escanear este código con un teléfono móvil, se accederá a una página web con información básica del animal, como su nombre y un teléfono de contacto. Esta funcionalidad será de gran utilidad en caso de pérdida, facilitando que quien encuentre al animal pueda contactar rápidamente con su dueño. Además, la policía o los técnicos de la empresa podrán acceder a la información completa del registro para gestionar cualquier incidencia. La implementación de este sistema de identificación genética no es una novedad en España. La empresa ADN Canino ya aplica su método en más de un centenar de ciudades de todo el territorio nacional, y tiene previsto expandirse a otros municipios en los próximos meses, como es el caso de Igualada. La experiencia acumulada en otras localidades avala la efectividad de esta herramienta como un método disuasorio para reducir la presencia de excrementos caninos en las calles y mejorar la calidad del entorno urbano.

Se acabó la impunidad: Tarragona utilizará el ADN para identificar y sancionar a los propietarios que no recojan los excrementos de sus perros

Se acabó la impunidad: Tarragona utilizará el ADN para identificar y sancionar a los propietarios que no recojan los excrementos de sus perros

El Ayuntamiento de Tarragona ha presentado una nueva y contundente medida para combatir el problema de los excrementos caninos en la vía pública. A partir de ahora, la ciudad implementará un censo obligatorio basado en el ADN de los perros. El objetivo principal de esta iniciativa es poder identificar de manera inequívoca a los animales que dejan sus deposiciones en la calle y, en consecuencia, sancionar a sus propietarios. El consistorio ha iniciado este martes una campaña informativa para dar a conocer el nuevo sistema a todos los ciudadanos, un periodo de divulgación que se extenderá hasta el próximo 15 de agosto. Una vez finalizado este plazo, la inscripción en el registro genético será de obligado cumplimiento para todos los dueños de perros en el municipio. Los propietarios de mascotas dispondrán de un periodo de seis meses para acudir a un centro veterinario autorizado y realizar el censo genético. Este trámite, que pasará a ser un requisito indispensable, tendrá un coste que aumentará progresivamente con el tiempo para incentivar una rápida adhesión. Durante los dos primeros meses de la campaña, el precio de la inscripción será de 35 euros. Posteriormente, la tarifa ascenderá a 40 euros y, en la recta final del plazo, se situará en 45 euros. Para garantizar que la información llegue a todos los hogares, el ayuntamiento enviará folletos explicativos a todos los domicilios de la ciudad, detallando el procedimiento y los plazos establecidos para el registro. El incumplimiento de esta nueva normativa acarreará importantes consecuencias económicas para los dueños de los animales. La sanción estipulada por no tener el ADN del perro censado a partir del 15 de agosto será de 1.500 euros. Esta multa se suma a otras ya existentes en la ordenanza municipal, como la sanción de 300 euros por no tener al animal debidamente identificado con el microchip obligatorio o los también 300 euros de multa por no recoger los excrementos de la vía pública. Con este nuevo marco sancionador, el consistorio busca reforzar la responsabilidad de los propietarios y fomentar un comportamiento cívico. El alcalde de la ciudad, Rubén Viñuales, ha defendido la iniciativa como una herramienta para mejorar la convivencia y el estado del espacio público. "Esta no es una medida recaudatoria, ojalá no recaudemos ni un céntimo; es una medida de civismo", ha afirmado Viñuales durante la presentación. El alcalde ha insistido en que el nuevo sistema de identificación genética no solo busca mantener las calles más limpias, sino que también ofrece una mayor protección a los propios animales y al conjunto de la ciudadanía. Con el nuevo registro, ha añadido el alcalde, se protege "a los animales, el espacio público y el conjunto de la ciudadanía". El proceso para obtener la muestra genética es rápido y no invasivo para el animal. Un veterinario introduce un bastoncillo en la boca del perro para realizar un frotis y recoger una muestra de células bucales. Esta muestra se deposita en un tubo especial que contiene un líquido estabilizador, eliminando la necesidad de refrigeración. Cada tubo está identificado con un código de barras único que se asocia directamente con el microchip del perro, garantizando una trazabilidad total. Finalmente, la muestra se envía a un laboratorio especializado donde se secuencia el ADN y se incorpora al registro municipal. La empresa ADN Canino será la encargada de implementar la tecnología en Tarragona. Su directivo, Enrique Perigüell, ha explicado que, una vez finalizado el periodo de registro voluntario el 15 de agosto, comenzarán las labores de vigilancia activa. Se organizarán "batidas" periódicas en las que un técnico de la compañía, acompañado siempre por un agente de la Guàrdia Urbana, recogerá muestras de los excrementos encontrados en la calle. Cada vez que se recoja una deposición, el agente levantará acta. Posteriormente, la muestra será analizada en el laboratorio y, si el ADN coincide con el de un animal registrado, se procederá a tramitar la sanción correspondiente al propietario. Más allá de la persecución del comportamiento incívico, el censo de ADN ofrece ventajas adicionales. Una vez completado el registro genético, el propietario recibirá una placa para su perro que incluirá un código QR. Al escanear este código con un teléfono móvil, se accederá a una página web con información básica del animal, como su nombre y un teléfono de contacto. Esta funcionalidad será de gran utilidad en caso de pérdida, facilitando que quien encuentre al animal pueda contactar rápidamente con su dueño. Además, la policía o los técnicos de la empresa podrán acceder a la información completa del registro para gestionar cualquier incidencia. La implementación de este sistema de identificación genética no es una novedad en España. La empresa ADN Canino ya aplica su método en más de un centenar de ciudades de todo el territorio nacional, y tiene previsto expandirse a otros municipios en los próximos meses, como es el caso de Igualada. La experiencia acumulada en otras localidades avala la efectividad de esta herramienta como un método disuasorio para reducir la presencia de excrementos caninos en las calles y mejorar la calidad del entorno urbano.