Mataró s’estrena com a Capital de l’Economia Social

Mataró s’estrena com a Capital de l’Economia Social

L’assistència de la vicepresidenta segona i ministra de Treball i Economia Social, Yolanda Díaz, va servir per donar el tret de sortida oficial als actes i esdeveniments emmarcats en la designació de Mataró com a Capital Espanyola de l’Economia Social 2026. Va ser precisament Díaz qui, l’octubre del 2025, va anunciar que la capital del Maresme rellevaria ciutats com Múrcia o València, i seria la primera ciutat espanyola que no és capital de província a ostentar tal reconeixement. Si llavors la ministra va elogiar la "rica tradició cooperativa" de la ciutat, ahir, en un acte a l’auditori del TecnoCampus, la vicepresidenta segona va celebrar que l’economia social es troba "en una situació extraordinàriament positiva". Seguir leyendo... .

La taxa d’escombraries es va triplicar en comerços de l’àrea de BCN el 2025

La taxa d’escombraries es va triplicar en comerços de l’àrea de BCN el 2025

Es comença a aclarir la incògnita de com es concreta a les ciutats catalanes la polèmica taxa d’escombraries que els ajuntaments estan obligats a cobrar per llei. EL PERIÓDICO ha accedit a les dades de recaptació del tribut en grans municipis de la província de Barcelona del 2025, el primer exercici d’imposició obligatòria per mandat legal. En el segment domèstic, els ajuntaments han cobrat per primera vegada a les llars rebuts que oscil·len entre els 80 i els 200 euros de mitjana en funció de la localitat. Però és el sector comercial el que il·lustra els increments més pronunciats en relació amb el 2024, ja que els consistoris ja cobraven aquell any als comerços una taxa més limitada per la recollida de residus. Seguir leyendo... .

La Librería Luque de Córdoba, reconocida por su trayectoria en un encuentro nacional del sector

La Librería Luque de Córdoba, reconocida por su trayectoria en un encuentro nacional del sector

La histórica librería cordobesa Luque ha sido reconocida. Este centenario establecimiento ha sido galardonado por su dilatada y sublime trayectoria en el 27º Congreso de Librerías organizado en Valencia por la Confederación Española del Gremio y Asociaciones de Libreros (CEGAL) en el que también han sido premiadas la librería madrileña La mar de Letras (Madrid), en la categoría de innovación y la gallega Bandini (Bertamiráns), en la modalidad de nueva apertura.

Ana Iglesias, madre de 10 hijos: "Me parece mucho más fácil tener hijos que se saquen un año que tener hijos que se saquen más"

Ana Iglesias, madre de 10 hijos: "Me parece mucho más fácil tener hijos que se saquen un año que tener hijos que se saquen más"

Ana Iglesias, conocida en redes sociales por su proyecto ‘una locura de familia’, ha compartido una reflexión sobre la crianza que ha generado un amplio debate. Como madre de 10 hijos, su experiencia es una referencia para muchas familias, y su última afirmación ha llamado la atención: para ella, es mucho más fácil tener hijos que se saquen un año que con una diferencia de edad mayor. A través de un vídeo, Iglesias ha desgranado los motivos que sustentan su opinión, basados en su propia vivencia personal. El primer argumento que esgrime la madre de familia numerosa es la gestión de los celos. Según asegura, esta problemática es prácticamente inexistente entre sus hijos con solo un año de diferencia. "Mis hijos, los que se sacan un año, jamás han tenido celos", afirma. Una situación que contrasta con la que experimenta con aquellos que se llevan dos años, "como por ejemplo Luca con Daniela, que vaya tirria que la tiene". A esta ventaja emocional se suma una mayor facilidad para compartir. "Al sacarse tan poquito viven en un mismo momento y por tanto les gustan pues los mismos dibujos, los mismos juguetes", explica. Esto provoca que los hermanos compartan muchas cosas y la dinámica familiar se haga "todo más sencillo". La logística diaria también se simplifica. Un ejemplo claro es la ropa, un detalle que para Iglesias "parece una tontería" pero que tiene un gran impacto. En lugar de almacenar las prendas, "inmediatamente pasa al siguiente" hermano, lo que le ahorra "bastante trabajo de tener que estar organizando y clasificando la ropa". Una cuestión práctica que se une a otros retos económicos de la crianza. En el ámbito del colegio, la escasa diferencia de edad también se convierte en un punto a favor. Iglesias ha observado cómo sus hijos se ayudan mutuamente con los estudios. "El hecho de que se saquen tan poco hace que todo lo tengan reciente y por tanto a veces es el pequeño el que recuerda cosas al mayor y a veces es el mayor el que le enseña cosas al pequeño porque aún las tiene frescas", detalla. Este apoyo mutuo es fundamental en un entorno con cada vez más desafíos, como la gestión de las redes sociales. Finalmente, la vida social es otro de los aspectos que, según su experiencia, mejora con hijos de edades similares. Al poder compartir amigos, las salidas se hacen en grupo. "Cuando salen salen juntos y pueden volver juntos a la vuelta, lo cual me deja bastante tranquila", confiesa. No obstante, Iglesias también reconoce que no todo es un camino de rosas, especialmente al principio. Admite que con el primero y el segundo, los primeros meses fueron una locura, con un bebé empezando a andar y otro en brazos. Pese a todo, concluye reafirmando que se trata de su "experiencia personal" y que existen "ventajas en tener hijos que se saquen más edad", ofreciendo su testimonio para quienes se planteen una familia con poca diferencia de edad.

Ana Iglesias, madre de 10 hijos: "Me parece mucho más fácil tener hijos que se saquen un año que tener hijos que se saquen más"

Ana Iglesias, madre de 10 hijos: "Me parece mucho más fácil tener hijos que se saquen un año que tener hijos que se saquen más"

Ana Iglesias, conocida en redes sociales por su proyecto ‘una locura de familia’, ha compartido una reflexión sobre la crianza que ha generado un amplio debate. Como madre de 10 hijos, su experiencia es una referencia para muchas familias, y su última afirmación ha llamado la atención: para ella, es mucho más fácil tener hijos que se saquen un año que con una diferencia de edad mayor. A través de un vídeo, Iglesias ha desgranado los motivos que sustentan su opinión, basados en su propia vivencia personal. El primer argumento que esgrime la madre de familia numerosa es la gestión de los celos. Según asegura, esta problemática es prácticamente inexistente entre sus hijos con solo un año de diferencia. "Mis hijos, los que se sacan un año, jamás han tenido celos", afirma. Una situación que contrasta con la que experimenta con aquellos que se llevan dos años, "como por ejemplo Luca con Daniela, que vaya tirria que la tiene". A esta ventaja emocional se suma una mayor facilidad para compartir. "Al sacarse tan poquito viven en un mismo momento y por tanto les gustan pues los mismos dibujos, los mismos juguetes", explica. Esto provoca que los hermanos compartan muchas cosas y la dinámica familiar se haga "todo más sencillo". La logística diaria también se simplifica. Un ejemplo claro es la ropa, un detalle que para Iglesias "parece una tontería" pero que tiene un gran impacto. En lugar de almacenar las prendas, "inmediatamente pasa al siguiente" hermano, lo que le ahorra "bastante trabajo de tener que estar organizando y clasificando la ropa". Una cuestión práctica que se une a otros retos económicos de la crianza. En el ámbito del colegio, la escasa diferencia de edad también se convierte en un punto a favor. Iglesias ha observado cómo sus hijos se ayudan mutuamente con los estudios. "El hecho de que se saquen tan poco hace que todo lo tengan reciente y por tanto a veces es el pequeño el que recuerda cosas al mayor y a veces es el mayor el que le enseña cosas al pequeño porque aún las tiene frescas", detalla. Este apoyo mutuo es fundamental en un entorno con cada vez más desafíos, como la gestión de las redes sociales. Finalmente, la vida social es otro de los aspectos que, según su experiencia, mejora con hijos de edades similares. Al poder compartir amigos, las salidas se hacen en grupo. "Cuando salen salen juntos y pueden volver juntos a la vuelta, lo cual me deja bastante tranquila", confiesa. No obstante, Iglesias también reconoce que no todo es un camino de rosas, especialmente al principio. Admite que con el primero y el segundo, los primeros meses fueron una locura, con un bebé empezando a andar y otro en brazos. Pese a todo, concluye reafirmando que se trata de su "experiencia personal" y que existen "ventajas en tener hijos que se saquen más edad", ofreciendo su testimonio para quienes se planteen una familia con poca diferencia de edad.

Dos solteros se quedan en 'shock' al sufrir una encerrona de 'First Dates' con la misma chica: «¿Qué coño pasa aquí?»

Dos solteros se quedan en 'shock' al sufrir una encerrona de 'First Dates' con la misma chica: «¿Qué coño pasa aquí?»

El restaurante de 'First Dates' se ha transformado en 'El Olimpo del Amor' para celebrar San Valentín. Una ocasión que se las prometía muy especial para Lázaro (20) e Iván (26), dos solteros que llegaban al restaurante ilusionados por conocer en persona a la musa que les había robado el corazón a través de internet. Desde Valencia llegaba Lázaro (20), «un gitano gótico» orgulloso de su estética y sus gustos. Una personalidad que ha forjado a base de burlas, críticas e insultos de los demás. Carlos Sobera desveló que el soltero se decidió a participar en el 'dating show' por un motivo muy especial con nombre propio: Natalia (24), una camarera madrileña con la que Lázaro encontró un punto de conexión a través de las redes sociales. «Me atrae, pero nunca se lo he dicho. Es gitana y gótica igual que yo», le confesó el joven a Sobera. Tras él aparecía Iván (26), cantante rockero natural de Pineda del Mar (Barcelona). En un ataque de sinceridad afirmó que su experiencia en el amor había sido «horrible, nunca he tenido novia» y su contacto con el sexo opuesto se limitaba a a un pico de tres segundos a los cinco años. Debido a su extrema timidez, le cuesta mucho entrarle a las mujeres. Sin embargo, en 2021 conoció a Natali a virtualmente y ha entablado una relación especial con ella. «Hoy en día es la única mujer que me dice guapo excepto mi abuela y mi madre», reconoció. Dado que no había podido encontrase con la joven en persona porque es de Madrid y él de Barcelona, Iván acudió a 'First Dates' con el objetivo concreto de tratarla cara a cara. De ahí el 'shock' total de ambos cuando en el reservado del restaurante, donde esperaba Lázaro , en de Natalia aparecía Iván . «¿Qué coño pasa aquí? He visto entrar a este melenilla y he dicho, ¿esto qué es?», espetaba el valenciano alucinado. Sobera les explicó la situación y que los dos tendrían la oportunidad de conocer a la chica y estar con ella. «El primer plato uno, el segundo otro… Y el postre, ya veremos», aclaró el presentador frente a la confusión de Lázaro , que rechazó vehementemente la posibilidad de un trío. Acto seguido entraba en escena Natalia . Paradójicamente, la joven participó en 'First Dates' pensando que no interesa a los chicos. Por eso, su sorpresa fue máxima al avisarla Sobera de que había dos pretendientes deseosos de cenar con ella. La madrileña, que buscaba un hombre «masculino, salvaje y con carácter, pero a la vez dócil», se sorprendió gratamente al conocer a Lázaro . Le pareció apuesto, lanzado y dicharachero. «Se nota la sangre gitana. Al ser del mismo palo que yo, pueden cuadrar las cosas», manifestaba en los totales. Por él, desde luego, no iba a quedar. Enseguida tuvo claro que deseaba ir en serio con ella. Y para demostrarlo, llamó a su madre en mitad de la cena para presentarle a su futura nuera. Un gesto que a Natali a, en el fondo, le gustó. «Es la cita más random que he tenido en toda mi vida. Es un cabrón, pero me ha caído bien», declaró. Antes de darse cuenta, se le acabó el turno a Lázaro e Iván tomaba el relevo en la mesa. A la soltera le parecía «más guapo en persona que en foto», y le extrañó que no hubiese tenido pareja «porque es un chaval vistoso». Pero, según ella, ya no se deja guiar tanto con el físico, y la personalidad del cantante no le encajó. «Es un poco soso. Necesito que un hombre tenga chispa… Es tímido, pero al mismo tiempo es demasiado lanzado. No sabía cortejar correctamente», sentenció ante el equipo del programa. De hecho, hasta le molestó el cambio de pareja en mitad de la cita, aseverando que «cuando me habéis quitado a mi gitano y me habéis puesto a Iván, se me ha bajado la tensión». Al final de la velada se reencontraban los tres en el reservado. Un momento caótico para Natalia «entre el gitano y el payo», pues tuvo que decidir con quién pasar el siguiente San Valentín. Con Iván , aclaró, no se veía entablando algo más allá que una amistad. No así con Lázaro , con quien sí sintió 'feeling' «al ser de la misma etnia nos entendemos un poco mejor».

Andrea Garza, una ganadera de cuarta generación que quiere mantener el legado familiar: "La formación es fundamental"

Andrea Garza, una ganadera de cuarta generación que quiere mantener el legado familiar: "La formación es fundamental"

Andrea Garza tiene 23 años, sus primeros recuerdos son rodeada de animales y en los campos de labor. Graduada en Ingeniería agrícola, esta joven de Garrapinillos quiere dar continuidad a la explotación familiar “me quiero quedar en el campo, si me dejan” Unos 800 tractores colapsan el centro de Zaragoza entre pitadas y denuncias por un sector más justo Cuando eres la única niña de la clase cuyos padres trabajan en el campo y con animales, y lo cuentas a hijos de familias cuyos progenitores trabajan en oficinas, en tiendas, en fábricas, en bancos o en la construcción, tus comentarios “llaman la atención”. Si, además, por decisión propia, los acompañas en sus labores y sueñas con dar continuidad a lo que con esfuerzo y de la nada han ido levantando desde tus bisabuelos hasta llegar a tus padres, la historia “choca todavía más”. Andrea Garza tiene ahora 23 años, pero su conocimiento sobre el sector ganadero y agrícola supera con creces lo que se espera dada su fecha de nacimiento. Criada en una “torre” agrícola en Garrapinillos, barrio rural ubicado a unos 20 minutos en coche de la ciudad de Zaragoza, esta joven tiene claro desde hace años que su “misión” es ayudar a familias como la suya, ganaderos y agricultores en explotaciones pequeñas de origen familiar que por sus dimensiones y especiales condicionantes no luchan solo contra las inclemencias del tiempo, siempre inciertas, sino también contra la burocracia, precios en origen a la baja, insumos más caros cada temporada, las reglas de un mercado globalizado que les ponen en una peligrosa situación de desigualdad y contra el reloj, porque cada día que pasa, es un día que no se recupera. Ayudar desde la formación a un sector infravalorado “Me gusta disfrutar del amanecer y de los atardeceres que me regala el campo. Escuchar el agua correr y a mis animales hablar entre ellos desde mi ventana”. Estos son los placeres que Andrea defiende. No entiende la vida sin la tierra manchando sus botas o los corderos en la paridera, porque ella ha crecido en esta forma de vida. Una elección que ya hicieron sus bisabuelos; que trabajaban las tierras de una familia adinerada, y sus abuelos, que trabajaron los campos que sus padres pudieron comprar con el fruto de su trabajo para aquella familia pudiente. Los padres de Andrea, que rondan los 50 años, gestionan una explotación combinada. Por una parte, la agricultura: brócoli, cereales y forrajes y, por otra, la ganadería, en este caso semi extensiva de ovino con 1.4000 cabezas de rasa aragonesa. El relevo de corazón está garantizado, de eso se encarga Andrea, la cuarta generación. Que ese relevo se haga efectivo, depende de la realidad del sector. “Soy muy consciente de la situación”, confiesa Andrea, que decidió hace unos años que no era suficiente con trabajar en la explotación; tenía que dar un paso más allá. “La formación es fundamental para las nuevas generaciones”, por eso apostó por cursar el grado en Ingeniería Agrícola en Huesca: “A mi madre le costó cuando le dije que quería dedicarme a esto, porque es consciente de la dureza del sector, pero ahora está contenta”. Andrea Garza de pequeña en la explotación ganadera de su familia Los estudios de Ingeniería Agrícola “me abrían la puerta a otros tipos de trabajos y podía seguir metida en el mundo rural, también desde la investigación, el asesoramiento y muchos otros ámbitos con los que puedo contribuir al sector primario”, confiesa Andrea Garza. En la actualidad, esta joven ingeniera y ganadera de Garrapinillos cursa el Máster en Ingeniería Agronómica y trabaja en ASAJA Huesca: “Me ofrecieron continuar después de hacer las prácticas y decidí compaginarlo con la explotación y el Máster porque considero que es imprescindible conocer todos los procesos administrativos que nos exigen en las explotaciones agropecuarias y también me gusta la parte reivindicativa, luchar por el sector no solo es producir, sino que también es hacer cambios con nuevos estudios, investigación, etcétera”, asegura Andrea. Las nuevas generaciones que deciden apostar por la agricultura y la ganadería lo hacen desde otra perspectiva a la que lo hicieron dos generaciones atrás. Quieren que desde fuera se deje de ver el sector primario “como algo con poco futuro o que te hace la vida muy difícil”, además de romper con ideas engañosas “piensan que porque nos ven montados en maquinaria que cuesta mucho dinero somos ricos, y no es así”, denuncia la ganadera. Una voz que emerge del campo para exigir cambios La voz de Andrea ha tomado fuerza en la protesta, conocida como “tractorada”, que congregó a miles de trabajadores rurales en las principales calles de Zaragoza a finales de enero para reivindicar que: “La burocracia excesiva, una PAC que cambia constantemente y no responde a las necesidades reales de bienestar animal ni agronómicas… nos está dejando fuera de juego”, apunta la ganadera, que añade: “Se olvidan de las personas que estamos pisando el barro y trabajando en el campo”. Para esta profesional del sector, la movilización no fue un acto espontáneo, sino la expresión de un descontento profundo frente a una burocracia que, según ella y sus compañeros, ralentiza la actividad productiva y penaliza al pequeño productor. La participación de jóvenes como Andrea en las movilizaciones rurales refleja un cambio generacional en la manera de concebir y defender el campo. La presencia de nuevas generaciones en las reivindicaciones agrarias no es sólo simbólica, es una llamada de atención para instituciones y consumidores: sin apoyos sólidos, la próxima generación podría verse obligada a abandonar el medio rural, con el consecuente impacto demográfico y económico en regiones como Aragón. Los jóvenes están empezando a reclamar reconocimiento social y, sobre todo, apoyos reales que garanticen la viabilidad económica de sus proyectos agrícolas y ganaderos: “Queremos quedarnos, si nos dejan”. Los altos costes de producción, la competencia de mercados externos con estándares diferentes y las rigideces administrativas son el pan de cada día para muchas explotaciones familiares como la de Andrea. Andrea Garza con uno de los cabritillos de su explotación ganadera Por eso, para muchos jóvenes, llegar a tener una vida estable en el medio rural parece un desafío titánico frente a la atracción de las ciudades. Sin embargo, Andrea ha decidido apostar por sus raíces. Criada entre campos y ganado, su vínculo con la tierra no es casualidad, sino decisión personal. Su presencia en la tractorada evidencia que, para una nueva generación, el campo no es un refugio del pasado, sino un proyecto de vida posible si se cambian las condiciones actuales. Garrapinillos, barrio rural con una larga tradición agrícola y ganadera, representa un microcosmos de la realidad aragonesa. En su paisaje abundan fincas y explotaciones familiares que sostienen la economía local. Para Andrea, conservar ese legado es tan vital como modernizarlo. La joven comparte con otros productores la preocupación por el futuro del sector, pero también la convicción de que la agricultura y la ganadería pueden ser fuentes de empleo, de un desarrollo sostenible y de arraigo. Mientras tanto, y en pie de lucha, Andrea continúa trabajando entre el ganado y las hectáreas de su explotación, alternando su labor diaria con la formación y la defensa de un sector que clama justicia, sostenibilidad y futuro.

Andrea Garza, una ganadera de cuarta generación que quiere mantener el legado familiar: "La formación es fundamental"

Andrea Garza, una ganadera de cuarta generación que quiere mantener el legado familiar: "La formación es fundamental"

Andrea Garza tiene 23 años, sus primeros recuerdos son rodeada de animales y en los campos de labor. Graduada en Ingeniería agrícola, esta joven de Garrapinillos quiere dar continuidad a la explotación familiar “me quiero quedar en el campo, si me dejan” Unos 800 tractores colapsan el centro de Zaragoza entre pitadas y denuncias por un sector más justo Cuando eres la única niña de la clase cuyos padres trabajan en el campo y con animales, y lo cuentas a hijos de familias cuyos progenitores trabajan en oficinas, en tiendas, en fábricas, en bancos o en la construcción, tus comentarios “llaman la atención”. Si, además, por decisión propia, los acompañas en sus labores y sueñas con dar continuidad a lo que con esfuerzo y de la nada han ido levantando desde tus bisabuelos hasta llegar a tus padres, la historia “choca todavía más”. Andrea Garza tiene ahora 23 años, pero su conocimiento sobre el sector ganadero y agrícola supera con creces lo que se espera dada su fecha de nacimiento. Criada en una “torre” agrícola en Garrapinillos, barrio rural ubicado a unos 20 minutos en coche de la ciudad de Zaragoza, esta joven tiene claro desde hace años que su “misión” es ayudar a familias como la suya, ganaderos y agricultores en explotaciones pequeñas de origen familiar que por sus dimensiones y especiales condicionantes no luchan solo contra las inclemencias del tiempo, siempre inciertas, sino también contra la burocracia, precios en origen a la baja, insumos más caros cada temporada, las reglas de un mercado globalizado que les ponen en una peligrosa situación de desigualdad y contra el reloj, porque cada día que pasa, es un día que no se recupera. Ayudar desde la formación a un sector infravalorado “Me gusta disfrutar del amanecer y de los atardeceres que me regala el campo. Escuchar el agua correr y a mis animales hablar entre ellos desde mi ventana”. Estos son los placeres que Andrea defiende. No entiende la vida sin la tierra manchando sus botas o los corderos en la paridera, porque ella ha crecido en esta forma de vida. Una elección que ya hicieron sus bisabuelos; que trabajaban las tierras de una familia adinerada, y sus abuelos, que trabajaron los campos que sus padres pudieron comprar con el fruto de su trabajo para aquella familia pudiente. Los padres de Andrea, que rondan los 50 años, gestionan una explotación combinada. Por una parte, la agricultura: brócoli, cereales y forrajes y, por otra, la ganadería, en este caso semi extensiva de ovino con 1.4000 cabezas de rasa aragonesa. El relevo de corazón está garantizado, de eso se encarga Andrea, la cuarta generación. Que ese relevo se haga efectivo, depende de la realidad del sector. “Soy muy consciente de la situación”, confiesa Andrea, que decidió hace unos años que no era suficiente con trabajar en la explotación; tenía que dar un paso más allá. “La formación es fundamental para las nuevas generaciones”, por eso apostó por cursar el grado en Ingeniería Agrícola en Huesca: “A mi madre le costó cuando le dije que quería dedicarme a esto, porque es consciente de la dureza del sector, pero ahora está contenta”. Andrea Garza de pequeña en la explotación ganadera de su familia Los estudios de Ingeniería Agrícola “me abrían la puerta a otros tipos de trabajos y podía seguir metida en el mundo rural, también desde la investigación, el asesoramiento y muchos otros ámbitos con los que puedo contribuir al sector primario”, confiesa Andrea Garza. En la actualidad, esta joven ingeniera y ganadera de Garrapinillos cursa el Máster en Ingeniería Agronómica y trabaja en ASAJA Huesca: “Me ofrecieron continuar después de hacer las prácticas y decidí compaginarlo con la explotación y el Máster porque considero que es imprescindible conocer todos los procesos administrativos que nos exigen en las explotaciones agropecuarias y también me gusta la parte reivindicativa, luchar por el sector no solo es producir, sino que también es hacer cambios con nuevos estudios, investigación, etcétera”, asegura Andrea. Las nuevas generaciones que deciden apostar por la agricultura y la ganadería lo hacen desde otra perspectiva a la que lo hicieron dos generaciones atrás. Quieren que desde fuera se deje de ver el sector primario “como algo con poco futuro o que te hace la vida muy difícil”, además de romper con ideas engañosas “piensan que porque nos ven montados en maquinaria que cuesta mucho dinero somos ricos, y no es así”, denuncia la ganadera. Una voz que emerge del campo para exigir cambios La voz de Andrea ha tomado fuerza en la protesta, conocida como “tractorada”, que congregó a miles de trabajadores rurales en las principales calles de Zaragoza a finales de enero para reivindicar que: “La burocracia excesiva, una PAC que cambia constantemente y no responde a las necesidades reales de bienestar animal ni agronómicas… nos está dejando fuera de juego”, apunta la ganadera, que añade: “Se olvidan de las personas que estamos pisando el barro y trabajando en el campo”. Para esta profesional del sector, la movilización no fue un acto espontáneo, sino la expresión de un descontento profundo frente a una burocracia que, según ella y sus compañeros, ralentiza la actividad productiva y penaliza al pequeño productor. La participación de jóvenes como Andrea en las movilizaciones rurales refleja un cambio generacional en la manera de concebir y defender el campo. La presencia de nuevas generaciones en las reivindicaciones agrarias no es sólo simbólica, es una llamada de atención para instituciones y consumidores: sin apoyos sólidos, la próxima generación podría verse obligada a abandonar el medio rural, con el consecuente impacto demográfico y económico en regiones como Aragón. Los jóvenes están empezando a reclamar reconocimiento social y, sobre todo, apoyos reales que garanticen la viabilidad económica de sus proyectos agrícolas y ganaderos: “Queremos quedarnos, si nos dejan”. Los altos costes de producción, la competencia de mercados externos con estándares diferentes y las rigideces administrativas son el pan de cada día para muchas explotaciones familiares como la de Andrea. Andrea Garza con uno de los cabritillos de su explotación ganadera Por eso, para muchos jóvenes, llegar a tener una vida estable en el medio rural parece un desafío titánico frente a la atracción de las ciudades. Sin embargo, Andrea ha decidido apostar por sus raíces. Criada entre campos y ganado, su vínculo con la tierra no es casualidad, sino decisión personal. Su presencia en la tractorada evidencia que, para una nueva generación, el campo no es un refugio del pasado, sino un proyecto de vida posible si se cambian las condiciones actuales. Garrapinillos, barrio rural con una larga tradición agrícola y ganadera, representa un microcosmos de la realidad aragonesa. En su paisaje abundan fincas y explotaciones familiares que sostienen la economía local. Para Andrea, conservar ese legado es tan vital como modernizarlo. La joven comparte con otros productores la preocupación por el futuro del sector, pero también la convicción de que la agricultura y la ganadería pueden ser fuentes de empleo, de un desarrollo sostenible y de arraigo. Mientras tanto, y en pie de lucha, Andrea continúa trabajando entre el ganado y las hectáreas de su explotación, alternando su labor diaria con la formación y la defensa de un sector que clama justicia, sostenibilidad y futuro.

Cuándo es el Premier Padel de Riad: fechas, horarios de los partidos, dónde ver por TV, cuadro y cuándo es la final

Cuándo es el Premier Padel de Riad: fechas, horarios de los partidos, dónde ver por TV, cuadro y cuándo es la final

El mejor pádel del mundo arrancó este lunes 9 de febrero con los primeros partidos en el P1 de Riad, en Arabia Saudí, que se disputará hasta el 14 del mismo mes, curiosamente fecha que coincide en sábado con la disputa de las grandes finales de la competición. Sin duda alguna, esta campaña nos traerá … Continuar leyendo "Cuándo es el Premier Padel de Riad: fechas, horarios de los partidos, dónde ver por TV, cuadro y cuándo es la final"

Hay un dato que retrata la escala de la IA: este año se invertirá más en centros de datos que en lo que gastó EEUU para llegar a la Luna

Hay un dato que retrata la escala de la IA: este año se invertirá más en centros de datos que en lo que gastó EEUU para llegar a la Luna

Estamos asistiendo en directo a una carrera tecnológica que ya no se mide solo en anuncios o demostraciones, sino en inversiones tangibles que crecen a una velocidad difícil de ignorar. En Estados Unidos, y también en otras regiones, las grandes compañías están destinando cantidades cada vez mayores de dinero a construir y ampliar la infraestructura que sostiene el despliegue actual de servicios de inteligencia artificial y la ampliación de capacidad de cómputo que persiguen estas empresas. Algunos hablan de entusiasmo excesivo e incluso de una posible burbuja , pero el dinero ya invertido forma parte de la realidad económica del sector, mientras que las cifras proyectadas apuntan a una escala aún mayor. La pregunta, por tanto, no es si la apuesta existe, sino qué tamaño tiene realmente. Los números . Si el primer paso es asumir que la inversión existe, el segundo es cuantificarla con precisión. Datos recopilados por The Wall Street Journal apuntan a que Meta, Amazon, Microsoft y Alphabet (Google) podrían concentrar en 2026 un gasto conjunto de hasta 670.000 millones de dólares orientado a infraestructura de inteligencia artificial. Hablamos de desembolsos de capital asociados a centros de datos, hardware y expansión de capacidad, no solo de “ladrillo”. Cuando una sola anualidad alcanza ese orden de magnitud, la conversación deja de girar en torno a expectativas y pasa a centrarse en consecuencias económicas medibles. No se comparan dólares . Lo que plantea el análisis no es una equivalencia directa entre cantidades gastadas en épocas distintas, sino una forma de medir el peso económico de cada esfuerzo en su propio contexto histórico. En lugar de ajustar cifras antiguas a precios actuales teniendo en cuenta la inflación, el artículo utiliza el porcentaje del producto interior bruto (PIB) como referencia común para proyectos separados a lo largo del tiempo. Ese cambio de enfoque desplaza la conversación desde el dinero absoluto hacia la magnitud relativa dentro de la economía estadounidense. Y es precisamente ahí donde la inversión asociada a la inteligencia artificial adquiere una dimensión histórica difícil de ignorar. Las inversiones . Entre los grandes hitos económicos que suelen utilizarse como referencia histórica en Estados Unidos aparecen episodios tan distintos como la Compra de Luisiana, la expansión ferroviaria del siglo XIX o la construcción del sistema de autopistas interestatales, todos ellos con pesos relativos diferentes dentro de la economía de su tiempo. Con esa misma métrica, ese esfuerzo se ha estimado en torno a las siguientes magnitudes: Compra de Luisiana: 3% del PIB Expansión ferroviaria: 2% del PIB Autopistas interestatales: 0,4% del PIB Programa Apolo: 0,2% del PIB Como podemos ver, la inversión prevista en infraestructura de inteligencia artificial se sitúa alrededor del 2,1% del PIB. No es lo mismo, pero . El paralelismo histórico funciona como herramienta de escala, no como equivalencia institucional. Los grandes proyectos con los que se compara el momento actual fueron, en muchos casos, iniciativas públicas financiadas directa o indirectamente por el Estado federal, mientras que la inversión en infraestructura de IA corresponde sobre todo a gasto corporativo. Esa distinción es importante, sin embargo, desde la perspectiva estrictamente económica, el tamaño relativo del esfuerzo sigue siendo comparable. El Estado no paga la factura principal . Que el grueso de la inversión sea privada no significa que el sector público permanezca al margen. No es ningún secreto que el Gobierno de Estados Unidos influye en el ritmo y la forma del despliegue mediante decisiones regulatorias, concesión de permisos, planificación energética y uso de suelo federal para nuevas infraestructuras vinculadas a centros de datos. Este conjunto de palancas no sustituye al capital corporativo y, al mismo tiempo, encaja con una estrategia más amplia orientada a preservar el liderazgo estadounidense en la carrera global por la IA. En Xataka OpenClaw es una de las IA más fascinantes y "peligrosas" del momento. Una empresa malagueña ha acudido en su rescate Comparación histórica . Esto termina señalando algo más profundo que una simple cifra: indica el tipo de prioridad que una sociedad decide otorgar a determinadas tecnologías en un momento concreto. Cuando la inversión en infraestructura de IA alcanza un peso relativo comparable al de los grandes hitos económicos estadounidenses, la lectura trasciende el sector tecnológico y entra en el terreno estratégico. Imágenes | NASA | Freepik En Xataka | Daniela Amodei, cofundadora de Anthropic: "estudiar humanidades será más importante que nunca" - La noticia Hay un dato que retrata la escala de la IA: este año se invertirá más en centros de datos que en lo que gastó EEUU para llegar a la Luna fue publicada originalmente en Xataka por Javier Marquez .