El plan maestro sigue adelante

El plan maestro sigue adelante

En Aragón, como antes en Extremadura, hay un ganador claro: la ultraderecha. Y dos derrotados: el PP, que empeora y no consigue gobernar en solitario; y el PSOE, que cae más bajo que nunca. Es verdad que Vox no parece necesitar ayuda; pero por si acaso, tanto PP como PSOE le están facilitando el camino, sea por interés o por torpeza Uno. El plan maestro del PP sigue adelante, paso a paso y cumpliendo sus objetivos. Primero fue Extremadura, ahora Aragón y detrás vendrán Castilla y León, Andalucía y, si necesitan otro éxito más antes de las generales, no descartemos un adelanto en cualquier otra comunidad. Hay que reconocerle al PP la genialidad: se propusieron un objetivo, y lo están consiguiendo sobradamente, de éxito en éxito. No, no estoy siendo irónico, no hablo del posible plan del PP para ampliar sus mayorías y gobernar en solitario; ese plan, de existir, les salió de pena en Extremadura y ahora mucho peor en Aragón. Tampoco hablo de su plan para desangrar poco a poco al PSOE, en sucesivas elecciones autonómicas que desanimen al electorado de cara a las generales; ese plan sí les está saliendo muy bien. Pero yo me refiero al verdadero plan maestro del PP: hacer más fuerte a Vox. Que la ultraderecha siga creciendo en cada territorio, generando una sensación de ola imparable para que en las generales Vox se dispare. De otra forma no se entiende lo que está haciendo el PP: adelantar elecciones sin necesidad, convertirlas en plebiscito nacional, radicalizar su discurso, copiarle la agenda a la ultraderecha, invitar a sus mítines a referentes ultras ; es decir, presentarse como una copia de Vox, para que el elector prefiera el original. Ya digo, debe de ser un plan maestro del PP para dar más fuerza a Vox, no me creo que sean tan torpes. Dos. El plan maestro del PSOE sigue también adelante, paso a paso y cumpliendo sus objetivos. Primero fue Extremadura, ahora Aragón y detrás vendrán Castilla y León, Andalucía y, si necesitan otro éxito más antes de las generales, no descartemos un adelanto en las pocas comunidades donde gobiernan. Hay que reconocerle al PSOE la genialidad: se propusieron un objetivo, y lo están consiguiendo sobradamente, de éxito en éxito. No, no estoy siendo irónico, no hablo del posible plan del PSOE para mejorar sus resultados en los territorios presentando como cabeza de cartel a miembros del Consejo de Ministros. En Extremadura tenían la excusa del mal candidato, pero en Aragón apostaron por una ministra, y de las más visibles además, la ministra portavoz. Y les ha salido muy mal. Pero yo me refiero al verdadero plan maestro del PSOE: hacer más fuerte a Vox. Que la ultraderecha siga creciendo en cada territorio, generando una sensación de ola imparable para que en las generales Vox se dispare. De otra forma no se entiende lo que está haciendo el PSOE: acudir a las elecciones con ánimo derrotista, con desgana, y presentando ministros justo en el momento en que más problemas tiene el gobierno, de forma que los candidatos cargan en la mochila la mala imagen del gobierno central, y los votantes ven la oportunidad de castigar a Sánchez. Ya digo, debe de ser un plan maestro del PSOE para dar más fuerza a Vox, no me creo que sean tan torpes. Lo cierto es que en Aragón, como antes en Extremadura, hay un ganador claro: la ultraderecha. Y dos derrotados: el PP, que empeora sus resultados y no consigue gobernar en solitario; y el PSOE, que cae más bajo que nunca. Es verdad que Vox no parece necesitar ayuda, tiene el viento a favor, en plena deriva ultra global; pero por si acaso, tanto PP como PSOE le están facilitando el camino. Así que habrá que concluir que a los dos les interesa un Vox fuerte: al PP, porque sin un buen resultado de la ultraderecha no podrá gobernar en 2027, ya que es su único apoyo posible en el Congreso. Y al PSOE, porque un Vox fuerte le permite confrontar directamente con la ultraderecha, debilita al PP, se presenta como antídoto contra el ascenso ultra y moviliza al electorado progresista. Pues nada, que sigan con sus planes maestros -tanto si lo hacen con intención como si es torpeza-, que nos va a ir muy bien a todos, sí.

Prohibir Internet (o el paternalismo digital)

Prohibir Internet (o el paternalismo digital)

Cambia quién propone y, por lo tanto, quién se opone, aunque no cambie el contenido; bien posible es, entonces, que las cosas nos parezcan bien o mal de antemano según quién las dice, no según lo que son. Y esto, en cualquier debate, es un problema España prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años A principios de la semana pasada, antes de que se lo llevase por delante la corriente habitual de sucesos —entre los resultados de las elecciones aragonesas, anuncios sobre el futuro de la izquierda y Rufián, la contingencia típica—, el Gobierno anunció, en medio de un beef tuitero entre Pedro Sánchez y Elon Musk, toda una serie de medidas aparentemente destinadas a pelearse con los «tecnoligarcas» y poner ciertos límites a su poder y dominio. Una de ellas, heredera de lo que extensivamente y en broma vino a llamarse en Internet el «pajaporte», o sea, una cartera digital para implementar cierto control de edad en el acceso a páginas web, era el anuncio de la prohibición del acceso de menores de 16 años a redes sociales , en general. Había otras tantas cosas anunciadas, como un mayor control, supuestamente, sobre los algoritmos de esas mismas redes, y la investigación para que estos no fueran manipulados con fines espurios, pero poca o ninguna concreción sobre cómo se llevaría a cabo. Lo interesante, en realidad, fue ver cómo se colocaban los propios usuarios de las redes de un lado y de otro, a favor y en contra, según quién proponía y en qué momento se daba la proposición. Plantearé un ejemplo: en Francia se votó hace un año, en febrero de 2025, una proposición similar, pero impulsada por el Gobierno más bien de derechas de Emmanuel Macron. Contó con el apoyo parlamentario de la mayoría parlamentaria que apoyaba al gobierno, así como de la derecha y de la extrema derecha; en cambio, La Francia Insumisa, muy a su izquierda, se opuso a la medida, votó en contra, dijo que se trataba de algo ineficaz, poco aplicable y liberticida, una forma de «paternalismo digital»; los verdes franceses dijeron que se trataba de una solución excesivamente simplista. Comparemos con las posiciones de nuestra izquierda, de nuestra derecha y nuestra extrema derecha. Cambia quién propone y, por lo tanto, quién se opone, aunque no cambie el contenido; bien posible es, entonces, que las cosas nos parezcan bien o mal de antemano según quién las dice, no según lo que son. Y esto, en cualquier debate, es un problema. Mi postura, además de cierta preocupación en general por el derecho al anonimato, por la privacidad, por la difícil implementación de este tipo de controles o la conversión del uso de Internet en algo penoso y repleto de dificultades, parte de ese principio de prudencia. Entiendo perfectamente el ánimo que llevaría al legislador, en 2026, a querer restringir el uso de menores de redes sociales. Es más: viendo los efectos del algoritmo de TikTok o Instagram sobre cualquier psique, de forma cotidiana, creo que dentro de no tanto tiempo poder desconectar de lo digital constituirá un privilegio, o incluso haber recibido una educación en la que mediaran lo mínimo posible tanto las pantallas como los chatbots de inteligencia artificial, que cada vez influyen más en cómo se genera una deuda cognitiva o incapacidad a la hora de responder a una pregunta sin asistencia externa. Pero esto se aplica por igual a los menores de 16 y a los mayores de 40 que ven sus atenciones absorbidas. Sin embargo, me preocupan —bastante— los malos usos de las herramientas que una legislación así pudiera proporcionar a gobernantes futuros, su posibilidad o forma de acceder a nuestros datos; encima, con perdón, sin que hayamos atacado a fondo la falta de soberanía de Europa en relación a esas redes sociales, sin que las sancionemos o impongamos más controles, sin que tampoco quienes más se quejan de ellas se vayan de X o de las redes de Meta o de cualquier otra parte, tampoco alcanzo a creerme del todo la beligerancia de su ánimo. Es una exageración, pero en un grupo de WhatsApp le leí a un amigo, Israel Merino, una formulación bastante sucinta al respecto: si tienes menos de 16 años, el PSOE te ofrece quitarte TikTok; si tienes más de 16, el PSOE te ofrece bajarle los impuestos a tu casero. Quizá tenga que ver mi propia experiencia o mi lugar generacional: tengo 25, no crecí con TikTok ni con Instagram, pero sí que accedí muy, muy joven a un ordenador, y a Internet, y prácticamente sin supervisión o control parental. En mi adolescencia, antes de esos 16, como personaje LGTBIQ+ que vivía en Plasencia, en la periferia, ese acceso a Internet fue importante incluso como escapatoria a la soledad, para conectar con personas a las que de otra manera nunca hubiera conocido. Es evidente que la anécdota no prevalece sobre las estadísticas y que el Internet de entonces no es el de hoy; y que hoy, seguramente, sus efectos negativos superen por mucho sus beneficios. Pero sigo pensando que nos merecemos un debate un poco más complejo sobre una cuestión tan importante; o sea, un debate en el que se trate a la población que debate como adultos, igual que futuros adultos serán aquellos a quienes quizá se les prohíba. Y no estoy yo muy segura de que hoy, que la juventud identifica más que nunca a la izquierda con el establishment y el pasado, y la rebeldía con la derecha y lo macarra, sean el paternalismo y la prohibición las banderas más convenientes a enarbolar.

Es racismo

Es racismo

En los objetivos de Trump se mezclan razones legales, proteccionismo nacionalista, con acusaciones delictivas atribuidas a los inmigrantes o con una falsa defensa de los intereses de los trabajadores estadounidenses que esconden  un racismo y xenofobia presentes en el tuétano de una parte muy importante de la sociedad estadounidense Los peores episodios racistas del ICE en solo un año de mandato de Trump Las palabras de Pedro Sánchez y sus razones para la regularización de inmigrantes, recogidas en The New York Times , no son nuevas, se vienen repitiendo entre nosotros y desde organizaciones civiles y religiosas e instituciones supranacionales; tampoco son nuevas en Estados Unidos, allí saben que son también los inmigrantes los que cuidan a sus mayores, los que recogen las cosechas, trabajan en la construcción y en los peores trabajos, incluso engrosan la carne de cañón de sus ejércitos en sus incesantes guerras. El valor está en decirlo contra la corriente dominante, en un periódico estadounidense, en un ambiente de crispación general, de abuso, enfrentamiento y también de oposición y resistencia frente a las políticas muy violentas de Donald Trump . También en plena ola expansiva del extremismo de las derechas. Por primera vez en mucho tiempo, en Milán-Cortina, en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno, el público ha abucheado al poderoso vicepresidente de EEUU, JD Vance, dicho católico, uno de los halcones de Trump y sus políticas, al igual que ha sido fuertemente criticada la presencia en Italia de la policía antiinmigración, ICE , con una hoja de servicios que a estas alturas podríamos considerar de criminal. Una policía al servicio de unas políticas no sólo antimigratorias sino profundamente racistas. El cardenal Blase, arzobispo católico de Chicago, y otros prelados estadounidenses están denunciando cómo sacerdotes de sus diócesis están siendo detenidos sólo por el color de su piel; podríamos imaginar a los imitadores trumpistas españoles mandando detener a los curas racializados con los que cualquiera se puede cruzar en los aledaños seminaristas de Madrid o en cualquier parroquia de España, o practicando redadas contra las monjas que desde hace ya mucho tiempo pueblan los conventos de Sevilla. Incluso líderes de las naciones originarias de los EEUU, estadounidenses, están denunciando cómo miembros de sus etnias están siendo detenidos en un delirante ejercicio de supremacismo blanco Incluso líderes de las naciones originarias de los EEUU, estadounidenses, están denunciando cómo miembros de sus etnias están siendo detenidos en un delirante ejercicio de supremacismo blanco. La simbología racista de antaño como la actual se exhibe en la decoración personal de los mercenarios de Trump. En los objetivos de Trump se mezclan razones legales, proteccionismo nacionalista, con acusaciones delictivas atribuidas a los inmigrantes o con una falsa defensa de los intereses de los trabajadores estadounidenses que esconden un racismo y xenofobia presentes en el tuétano de una parte muy importante de la sociedad estadounidense. En plena campaña electoral, Trump afirmó, émulo de la pureza racial de Hitler, que “los inmigrantes están envenenando la sangre de nuestra nación”; una vez electo, les negó naturaleza humana, son animales, dijo. La adhesión de Trump en las redes sociales a un vídeo caricatura vergonzoso que presenta a los Obama con aspecto simiesco no es solo sino otra manifestación más de ese odio racial y xenofobia, de odio al otro, al diferente, que ya sufrió Obama, al que se racializó —es de madre blanca— o incluso se señaló con insinuaciones sobre su confesión religiosa por llevar tan solo el nombre de Barack. Semejantes reproches ha tenido que sufrir el nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, por el color de su piel y por su religión, ideológicamente enfrentado con las políticas del caudillo del partido republicano, Este odio y racismo no es nuevo, lo sufrieron hace más de un siglo —y sigue— los habitantes de origen mexicano o español de los territorios arrebatados por EEUU a México, como luego las comunidades inmigrantes de origen italiano o irlandés. El delirio llega a España —en una versión muy cateta— en donde incluso se pretende eliminar de nuestra cultura, hidrónimos como Guadalquivir, por ser palabra de origen árabe El delirio llega a España —en una versión muy cateta— en donde incluso se pretende eliminar de nuestra cultura, hidrónimos como Guadalquivir, por ser palabra de origen árabe. Larga tarea les queda, desde eliminar Madrid, incluida la Almudena, a los miles de topónimos de origen árabe como los más de 4.000 arabismos que jalonan el idioma español, entre otros, mamarracho. “Yo defiendo, pues, un principio universal: que en todas las regiones de la tierra no existe nadie ni tan enemigo… por odio o desacuerdo, ni tan adherido, por fidelidad o benevolencia, que no podamos acogerlo entre nosotros u obsequiarlo con la ciudadanía…” No son palabras de Pedro Sánchez ni de ningún mandatario contemporáneo, son de la ardiente defensa de la inmigración ante el Senado de Marco Tulio Cicerón.

El plan maestro sigue adelante

El plan maestro sigue adelante

En Aragón, como antes en Extremadura, hay un ganador claro: la ultraderecha. Y dos derrotados: el PP, que empeora y no consigue gobernar en solitario; y el PSOE, que cae más bajo que nunca. Es verdad que Vox no parece necesitar ayuda; pero por si acaso, tanto PP como PSOE le están facilitando el camino, sea por interés o por torpeza Uno. El plan maestro del PP sigue adelante, paso a paso y cumpliendo sus objetivos. Primero fue Extremadura, ahora Aragón y detrás vendrán Castilla y León, Andalucía y, si necesitan otro éxito más antes de las generales, no descartemos un adelanto en cualquier otra comunidad. Hay que reconocerle al PP la genialidad: se propusieron un objetivo, y lo están consiguiendo sobradamente, de éxito en éxito. No, no estoy siendo irónico, no hablo del posible plan del PP para ampliar sus mayorías y gobernar en solitario; ese plan, de existir, les salió de pena en Extremadura y ahora mucho peor en Aragón. Tampoco hablo de su plan para desangrar poco a poco al PSOE, en sucesivas elecciones autonómicas que desanimen al electorado de cara a las generales; ese plan sí les está saliendo muy bien. Pero yo me refiero al verdadero plan maestro del PP: hacer más fuerte a Vox. Que la ultraderecha siga creciendo en cada territorio, generando una sensación de ola imparable para que en las generales Vox se dispare. De otra forma no se entiende lo que está haciendo el PP: adelantar elecciones sin necesidad, convertirlas en plebiscito nacional, radicalizar su discurso, copiarle la agenda a la ultraderecha, invitar a sus mítines a referentes ultras ; es decir, presentarse como una copia de Vox, para que el elector prefiera el original. Ya digo, debe de ser un plan maestro del PP para dar más fuerza a Vox, no me creo que sean tan torpes. Dos. El plan maestro del PSOE sigue también adelante, paso a paso y cumpliendo sus objetivos. Primero fue Extremadura, ahora Aragón y detrás vendrán Castilla y León, Andalucía y, si necesitan otro éxito más antes de las generales, no descartemos un adelanto en las pocas comunidades donde gobiernan. Hay que reconocerle al PSOE la genialidad: se propusieron un objetivo, y lo están consiguiendo sobradamente, de éxito en éxito. No, no estoy siendo irónico, no hablo del posible plan del PSOE para mejorar sus resultados en los territorios presentando como cabeza de cartel a miembros del Consejo de Ministros. En Extremadura tenían la excusa del mal candidato, pero en Aragón apostaron por una ministra, y de las más visibles además, la ministra portavoz. Y les ha salido muy mal. Pero yo me refiero al verdadero plan maestro del PSOE: hacer más fuerte a Vox. Que la ultraderecha siga creciendo en cada territorio, generando una sensación de ola imparable para que en las generales Vox se dispare. De otra forma no se entiende lo que está haciendo el PSOE: acudir a las elecciones con ánimo derrotista, con desgana, y presentando ministros justo en el momento en que más problemas tiene el gobierno, de forma que los candidatos cargan en la mochila la mala imagen del gobierno central, y los votantes ven la oportunidad de castigar a Sánchez. Ya digo, debe de ser un plan maestro del PSOE para dar más fuerza a Vox, no me creo que sean tan torpes. Lo cierto es que en Aragón, como antes en Extremadura, hay un ganador claro: la ultraderecha. Y dos derrotados: el PP, que empeora sus resultados y no consigue gobernar en solitario; y el PSOE, que cae más bajo que nunca. Es verdad que Vox no parece necesitar ayuda, tiene el viento a favor, en plena deriva ultra global; pero por si acaso, tanto PP como PSOE le están facilitando el camino. Así que habrá que concluir que a los dos les interesa un Vox fuerte: al PP, porque sin un buen resultado de la ultraderecha no podrá gobernar en 2027, ya que es su único apoyo posible en el Congreso. Y al PSOE, porque un Vox fuerte le permite confrontar directamente con la ultraderecha, debilita al PP, se presenta como antídoto contra el ascenso ultra y moviliza al electorado progresista. Pues nada, que sigan con sus planes maestros -tanto si lo hacen con intención como si es torpeza-, que nos va a ir muy bien a todos, sí.

Prohibir Internet (o el paternalismo digital)

Prohibir Internet (o el paternalismo digital)

Cambia quién propone y, por lo tanto, quién se opone, aunque no cambie el contenido; bien posible es, entonces, que las cosas nos parezcan bien o mal de antemano según quién las dice, no según lo que son. Y esto, en cualquier debate, es un problema España prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años A principios de la semana pasada, antes de que se lo llevase por delante la corriente habitual de sucesos —entre los resultados de las elecciones aragonesas, anuncios sobre el futuro de la izquierda y Rufián, la contingencia típica—, el Gobierno anunció, en medio de un beef tuitero entre Pedro Sánchez y Elon Musk, toda una serie de medidas aparentemente destinadas a pelearse con los «tecnoligarcas» y poner ciertos límites a su poder y dominio. Una de ellas, heredera de lo que extensivamente y en broma vino a llamarse en Internet el «pajaporte», o sea, una cartera digital para implementar cierto control de edad en el acceso a páginas web, era el anuncio de la prohibición del acceso de menores de 16 años a redes sociales , en general. Había otras tantas cosas anunciadas, como un mayor control, supuestamente, sobre los algoritmos de esas mismas redes, y la investigación para que estos no fueran manipulados con fines espurios, pero poca o ninguna concreción sobre cómo se llevaría a cabo. Lo interesante, en realidad, fue ver cómo se colocaban los propios usuarios de las redes de un lado y de otro, a favor y en contra, según quién proponía y en qué momento se daba la proposición. Plantearé un ejemplo: en Francia se votó hace un año, en febrero de 2025, una proposición similar, pero impulsada por el Gobierno más bien de derechas de Emmanuel Macron. Contó con el apoyo parlamentario de la mayoría parlamentaria que apoyaba al gobierno, así como de la derecha y de la extrema derecha; en cambio, La Francia Insumisa, muy a su izquierda, se opuso a la medida, votó en contra, dijo que se trataba de algo ineficaz, poco aplicable y liberticida, una forma de «paternalismo digital»; los verdes franceses dijeron que se trataba de una solución excesivamente simplista. Comparemos con las posiciones de nuestra izquierda, de nuestra derecha y nuestra extrema derecha. Cambia quién propone y, por lo tanto, quién se opone, aunque no cambie el contenido; bien posible es, entonces, que las cosas nos parezcan bien o mal de antemano según quién las dice, no según lo que son. Y esto, en cualquier debate, es un problema. Mi postura, además de cierta preocupación en general por el derecho al anonimato, por la privacidad, por la difícil implementación de este tipo de controles o la conversión del uso de Internet en algo penoso y repleto de dificultades, parte de ese principio de prudencia. Entiendo perfectamente el ánimo que llevaría al legislador, en 2026, a querer restringir el uso de menores de redes sociales. Es más: viendo los efectos del algoritmo de TikTok o Instagram sobre cualquier psique, de forma cotidiana, creo que dentro de no tanto tiempo poder desconectar de lo digital constituirá un privilegio, o incluso haber recibido una educación en la que mediaran lo mínimo posible tanto las pantallas como los chatbots de inteligencia artificial, que cada vez influyen más en cómo se genera una deuda cognitiva o incapacidad a la hora de responder a una pregunta sin asistencia externa. Pero esto se aplica por igual a los menores de 16 y a los mayores de 40 que ven sus atenciones absorbidas. Sin embargo, me preocupan —bastante— los malos usos de las herramientas que una legislación así pudiera proporcionar a gobernantes futuros, su posibilidad o forma de acceder a nuestros datos; encima, con perdón, sin que hayamos atacado a fondo la falta de soberanía de Europa en relación a esas redes sociales, sin que las sancionemos o impongamos más controles, sin que tampoco quienes más se quejan de ellas se vayan de X o de las redes de Meta o de cualquier otra parte, tampoco alcanzo a creerme del todo la beligerancia de su ánimo. Es una exageración, pero en un grupo de WhatsApp le leí a un amigo, Israel Merino, una formulación bastante sucinta al respecto: si tienes menos de 16 años, el PSOE te ofrece quitarte TikTok; si tienes más de 16, el PSOE te ofrece bajarle los impuestos a tu casero. Quizá tenga que ver mi propia experiencia o mi lugar generacional: tengo 25, no crecí con TikTok ni con Instagram, pero sí que accedí muy, muy joven a un ordenador, y a Internet, y prácticamente sin supervisión o control parental. En mi adolescencia, antes de esos 16, como personaje LGTBIQ+ que vivía en Plasencia, en la periferia, ese acceso a Internet fue importante incluso como escapatoria a la soledad, para conectar con personas a las que de otra manera nunca hubiera conocido. Es evidente que la anécdota no prevalece sobre las estadísticas y que el Internet de entonces no es el de hoy; y que hoy, seguramente, sus efectos negativos superen por mucho sus beneficios. Pero sigo pensando que nos merecemos un debate un poco más complejo sobre una cuestión tan importante; o sea, un debate en el que se trate a la población que debate como adultos, igual que futuros adultos serán aquellos a quienes quizá se les prohíba. Y no estoy yo muy segura de que hoy, que la juventud identifica más que nunca a la izquierda con el establishment y el pasado, y la rebeldía con la derecha y lo macarra, sean el paternalismo y la prohibición las banderas más convenientes a enarbolar.

Es racismo

Es racismo

En los objetivos de Trump se mezclan razones legales, proteccionismo nacionalista, con acusaciones delictivas atribuidas a los inmigrantes o con una falsa defensa de los intereses de los trabajadores estadounidenses que esconden  un racismo y xenofobia presentes en el tuétano de una parte muy importante de la sociedad estadounidense Los peores episodios racistas del ICE en solo un año de mandato de Trump Las palabras de Pedro Sánchez y sus razones para la regularización de inmigrantes, recogidas en The New York Times , no son nuevas, se vienen repitiendo entre nosotros y desde organizaciones civiles y religiosas e instituciones supranacionales; tampoco son nuevas en Estados Unidos, allí saben que son también los inmigrantes los que cuidan a sus mayores, los que recogen las cosechas, trabajan en la construcción y en los peores trabajos, incluso engrosan la carne de cañón de sus ejércitos en sus incesantes guerras. El valor está en decirlo contra la corriente dominante, en un periódico estadounidense, en un ambiente de crispación general, de abuso, enfrentamiento y también de oposición y resistencia frente a las políticas muy violentas de Donald Trump . También en plena ola expansiva del extremismo de las derechas. Por primera vez en mucho tiempo, en Milán-Cortina, en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno, el público ha abucheado al poderoso vicepresidente de EEUU, JD Vance, dicho católico, uno de los halcones de Trump y sus políticas, al igual que ha sido fuertemente criticada la presencia en Italia de la policía antiinmigración, ICE , con una hoja de servicios que a estas alturas podríamos considerar de criminal. Una policía al servicio de unas políticas no sólo antimigratorias sino profundamente racistas. El cardenal Blase, arzobispo católico de Chicago, y otros prelados estadounidenses están denunciando cómo sacerdotes de sus diócesis están siendo detenidos sólo por el color de su piel; podríamos imaginar a los imitadores trumpistas españoles mandando detener a los curas racializados con los que cualquiera se puede cruzar en los aledaños seminaristas de Madrid o en cualquier parroquia de España, o practicando redadas contra las monjas que desde hace ya mucho tiempo pueblan los conventos de Sevilla. Incluso líderes de las naciones originarias de los EEUU, estadounidenses, están denunciando cómo miembros de sus etnias están siendo detenidos en un delirante ejercicio de supremacismo blanco Incluso líderes de las naciones originarias de los EEUU, estadounidenses, están denunciando cómo miembros de sus etnias están siendo detenidos en un delirante ejercicio de supremacismo blanco. La simbología racista de antaño como la actual se exhibe en la decoración personal de los mercenarios de Trump. En los objetivos de Trump se mezclan razones legales, proteccionismo nacionalista, con acusaciones delictivas atribuidas a los inmigrantes o con una falsa defensa de los intereses de los trabajadores estadounidenses que esconden un racismo y xenofobia presentes en el tuétano de una parte muy importante de la sociedad estadounidense. En plena campaña electoral, Trump afirmó, émulo de la pureza racial de Hitler, que “los inmigrantes están envenenando la sangre de nuestra nación”; una vez electo, les negó naturaleza humana, son animales, dijo. La adhesión de Trump en las redes sociales a un vídeo caricatura vergonzoso que presenta a los Obama con aspecto simiesco no es solo sino otra manifestación más de ese odio racial y xenofobia, de odio al otro, al diferente, que ya sufrió Obama, al que se racializó —es de madre blanca— o incluso se señaló con insinuaciones sobre su confesión religiosa por llevar tan solo el nombre de Barack. Semejantes reproches ha tenido que sufrir el nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, por el color de su piel y por su religión, ideológicamente enfrentado con las políticas del caudillo del partido republicano, Este odio y racismo no es nuevo, lo sufrieron hace más de un siglo —y sigue— los habitantes de origen mexicano o español de los territorios arrebatados por EEUU a México, como luego las comunidades inmigrantes de origen italiano o irlandés. El delirio llega a España —en una versión muy cateta— en donde incluso se pretende eliminar de nuestra cultura, hidrónimos como Guadalquivir, por ser palabra de origen árabe El delirio llega a España —en una versión muy cateta— en donde incluso se pretende eliminar de nuestra cultura, hidrónimos como Guadalquivir, por ser palabra de origen árabe. Larga tarea les queda, desde eliminar Madrid, incluida la Almudena, a los miles de topónimos de origen árabe como los más de 4.000 arabismos que jalonan el idioma español, entre otros, mamarracho. “Yo defiendo, pues, un principio universal: que en todas las regiones de la tierra no existe nadie ni tan enemigo… por odio o desacuerdo, ni tan adherido, por fidelidad o benevolencia, que no podamos acogerlo entre nosotros u obsequiarlo con la ciudadanía…” No son palabras de Pedro Sánchez ni de ningún mandatario contemporáneo, son de la ardiente defensa de la inmigración ante el Senado de Marco Tulio Cicerón.

Desacreditar a la víctima: El manual del PP punto por punto

Desacreditar a la víctima: El manual del PP punto por punto

Cuando habla, el problema es que ha hablado / Que hable ahora es sospechoso / El denunciado se presenta como víctima / Cuestionan su testimonio / Cuestionan el acoso o lo matizan / Hurgan en su pasado para restarle credibilidad / Entra en escena la guerra cultural / Y, claro, las denuncias falsas Ayuso, tras la denuncia contra el alcalde de Móstoles: “Que no cuenten con nosotros para desguazar la vida de una persona” Desde que la concejala de Móstoles denunciase por acoso sexual y laboral al alcalde de la localidad, Manuel Bautista, y desde la acusación contra los números dos y tres de Ayuso, Alfonso Serrano y Ana Millán, por tapar el caso y presionarla, el PP ha seguido paso a paso el perfecto manual para desacreditar a la presunta víctima (Seguramente algunos de los puntos expuestos a continuación ya os resulten familiares de casos anteriores). Paso 1: Cuando habla, el problema es que ha hablado. Una vez la concejala ha acudido a la prensa, desde el partido dicen que “donde se dirimen este tipo de casos es en el juzgado”, aunque previamente la hubiesen instado a no emprender ninguna denuncia ( “Yo te recomendaba, y te sigo recomendando, que una denuncia pública no te beneficiaría. O sea, la denuncia judicial que luego iba a ser pública no te beneficiaría. (…) Te dije, piénsalo, quizá te venga mejor dar un paso atrás, no pasarlo mal, que tu padre no lo pase mal (…) lo digo yo, que vivo por y para el partido, llevo muchos años y todas hemos aguantado muchas cosas”) y aunque el protocolo antiacoso dentro del partido fuese inexistente. Paso 2: ¿Y por qué habla ahora? Exponen que la tardanza en denunciar y el momento elegido para hacerlo es muy sospechoso. Si la víctima habla pronto, precipitada; si habla tarde, sospechosa. “Han fabricado esta semana, justo en el día en el que comparecía Salazar en el Senado para hablar de todo lo que ha acontecido a Moncloa y para tapar que él era uno de los valedores de la campaña de Pilar Alegría”, decía Ayuso. Paso 3: El denunciado se presenta como víctima. Y lo hace en una rueda de prensa rodeado de mujeres (el equivalente institucional a decir que no eres machista porque tienes madre): “Todo es absolutamente falso. Es una campaña absoluta de desprestigio. Un chantaje”. Paso 4: “Solo es su palabra”. El mensaje es claro: la experiencia de una mujer, por sí sola, no es suficiente para activar ningún protocolo o para provocar ninguna dimisión, aunque sí lo fuese en los casos que sacudieron al PSOE. Paso 5: Cuestionan el acoso o lo matizan. Hablan de un simple caso de acoso laboral —como si fuese algo menor, por cierto—. O incluso hablan de comportamientos comunes asociados al flirteo. El “¿y tú cómo ligas?” de Alfonso Serrano, secretario general del PP madrileño, es bastante clarividente en este sentido. Se trivializa para que la denuncia parezca del todo exagerada. Paso 6: El pasado de ella entra en escena. Revuelven en el pasado de la denunciante para minar su credibilidad. Eso están haciendo ya medios afines como, por ejemplo, Debate, que ha publicado que la concejal quiso compaginar su cargo de directora de un colegio con la concejalía para cobrar 90.000 euros o que ya emprendió una denuncia por acoso sexual en un colegio. Paso 7: También entra en escena la guerra cultural. Por si la echabais de menos. Desvían el foco amplificando el caso como parte de la omnipresente guerra cultural. En este sentido, Alfonso Serrano decía que “hay quien decide qué es una familia correcta, qué es un hombre, qué es una mujer, qué palabras están permitidas, qué bromas son delitos y cuáles no, qué libros sobran, qué convenciones culturales se pueden hacer y cuáles no, qué historia hay que borrar, qué es acoso y qué no lo es, quién es creíble y quién no lo es. Y eso lo llaman progreso. Pero es autoritarismo con maquillaje”. Paso 8: Y, como consecuencia del punto anterior, agitan de nuevo el fantasma de las denuncias falsas por parte de las mujeres. Es un fantasma similar al del fraude electoral, la amenaza no necesita ser frecuente para ser útil: basta con repetirla hasta que parezca un problema estructural. No importa que el número de denuncias falsas sea escasísimo; el ruido está diseñado para que todas suenen dudosas. Y esta sí es una batalla real: a quién se le concede el derecho a hablar y, sobre todo, a quién se le concede el derecho a ser creído.

España sí es competente para juzgar los hechos por los que se acusa a Julio Iglesias

España sí es competente para juzgar los hechos por los que se acusa a Julio Iglesias

En contra de lo que afirma la Fiscalía, los tribunales españoles sí son competentes para conocer de estas acusaciones, al menos las que van dirigidas contra el Sr. Iglesias (puede que no las que afectan a las otras dos personas acusadas, que al parecer no tienen nacionalidad española), porque así lo establece el principio de personalidad activa regulado en el art. 23.2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial La Fiscalía archiva la investigación contra Julio Iglesias por agresión sexual por falta de competencia El 23 de enero la Fiscalía de la Audiencia nacional dictó un Decreto de archivo en el que declara que los tribunales españoles no tienen competencia para juzgar los hechos por los que la organización Women’s Link Worldwide, en representación de varias mujeres, ha acusado recientemente al cantante Julio Iglesias , y a otras dos personas. Los hechos son conocidos y, según recoge el escrito de la propia Fiscalía, podrían ser constitutivos de delitos de trata de seres humanos con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre, acoso sexual, agresión sexual, lesiones, y contra los derechos de los trabajadores. Pues bien, en contra de lo que afirma la Fiscalía, los tribunales españoles sí son competentes para conocer de estas acusaciones, al menos las que van dirigidas contra el Sr. Iglesias (puede que no las que afectan a las otras dos personas acusadas, que al parecer no tienen nacionalidad española), porque así lo establece el principio de personalidad activa regulado en el art. 23.2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Este precepto dispone que “conocerá la jurisdicción española de los delitos que hayan sido cometidos fuera del territorio nacional, siempre que los criminalmente responsables fueren españoles […] y concurrieren los siguientes requisitos: a) Que el hecho sea punible en el lugar de ejecución, […] b) Que el agraviado o el Ministerio Fiscal interpongan querella ante los tribunales españoles. […] c) Que el delincuente no haya sido absuelto, indultado o penado en el extranjero […].”. Es evidente que el Sr. Iglesias tiene nacionalidad española, por lo que el primer requisito está cumplido. Por lo que hace al segundo (que los hechos sean punibles tanto en España como en el lugar en el que se han cometido; es lo que se suele denominar “doble incriminación”), no conozco con detalle la legislación de República Dominicana y Bahamas, países en los que supuestamente tuvieron lugar los hechos, pero cabe pensar que al menos delitos tan básicos como las lesiones y las agresiones sexuales estarán tipificados en cualquier código penal (y respecto del resto, es algo que se puede comprobar una vez iniciada la investigación). Por otro lado, es evidente que el Sr. Iglesias no ha sido aún juzgado, y por tanto no ha sido absuelto, indultado ni penado en el extranjero, de manera que se respeta también la letra c) del art. 23.2 LOPJ. El único requisito que faltaría por cumplir es (letra b) que las agraviadas o el Ministerio Fiscal interpongan querella antes los tribunales españoles. Las mujeres directamente agraviadas tienen por tanto expedita la vía judicial en España, aunque es comprensible que no quieran asumir en primera persona la responsabilidad exclusiva de llevar adelante un juicio tan complicado, largo y costoso –a todos los niveles– como previsiblemente sería este. Y también el Ministerio Fiscal puede interponer la querella, si le consta –como es el caso– que las mujeres quieren que se juzguen los hechos. Nótese que el art. 23.2 LOPJ no exige nada más: ni que el acusado se encuentre en territorio español, ni que estén aquí las víctimas, ni que el estado en el que ocurrieron los hechos se haya negado a juzgarlos… Nada más. Solo los 4 requisitos que acabo de reproducir. ¿Cómo se explica, entonces, que en ese Decreto del 23 de enero pasado la Fiscalía haya afirmado lo contrario? Pues no es fácil de entender. Como único argumento, la Fiscalía cita una sentencia del Tribunal Supremo, la número 974/2016, de 23 de diciembre, que afirmaría que el art. 23.2 LOPJ debe aplicarse restrictivamente, “pues no implica que un ciudadano «lleve consigo la ley penal española» más allá de las fronteras del Estado. La sentencia destaca que la extensión de jurisdicción exige estricta concurrencia de requisitos, especialmente el de doble incriminación, y que el legislador no contempla una competencia automática por el solo hecho de ser el investigado español”. Desde luego, es muy cierto que la ley no contempla una competencia automática de los tribunales penales españoles por el mero hecho de ser el acusado español, al contrario: como acabamos de ver, exige que concurran otros requisitos, especialmente el de doble incriminación. La Sentencia del Tribunal Supremo 974/2016 se refiere a un caso en el que faltaba, precisamente, este requisito: era un supuesto de pesca ilegal en aguas internacionales, y el Tribunal entendió que esas aguas, puesto que ningún Estado tiene soberanía sobre ellas, no eran un territorio en el que pudiera considerarse tipificada como delito la pesca ilegal. Ahora bien, el caso del Sr. Julio Iglesias es muy distinto: los hechos se han cometido en el territorio de dos países (República Dominicana y Bahamas) cuyos códigos penales es muy probable que sí regulen como delito, igual que hace España, los comportamientos por los que se le acusa. El precedente de la Sentencia 974/2016 no es, por tanto, aplicable aquí. El resto de razones que ofrece la Fiscalía para argumentar que España no puede juzgar estos hechos se centran en que no concurrirían en este caso los requisitos del principio de justicia universal, regulado en otros apartados del art. 23 LOPJ. Será cierto que, efectivamente, esos requisitos no se cumplen: tras la muy discutida reforma del año 2014, el principio de justicia universal quedó configurado (o desfigurado) de una manera tan restrictiva, que es bastante difícil que por esa vía España pueda juzgar hechos cometidos fuera de sus fronteras. Pero una cosa es el principio de justicia universal, y otra muy distinta el de personalidad activa. Basta con que se cumplan los requisitos o bien de uno, o bien del otro, para que los tribunales españoles sean competentes. Y en este caso se cumplen sin duda los del principio de personalidad, previsto en el art. 23.2 de la LOPJ. En definitiva, los tribunales españoles son competentes para conocer los hechos por los que se acusa a Julio Iglesias, si la Fiscalía o las personas agraviadas interponen una querella ante la Audiencia Nacional. Que las mujeres víctimas no quieran hacerlo directamente se comprende por muchos motivos. Que no quiera hacerlo el Ministerio Fiscal, es más difícil de entender.

Desacreditar a la víctima: El manual del PP punto por punto

Desacreditar a la víctima: El manual del PP punto por punto

Cuando habla, el problema es que ha hablado / Que hable ahora es sospechoso / El denunciado se presenta como víctima / Cuestionan su testimonio / Cuestionan el acoso o lo matizan / Hurgan en su pasado para restarle credibilidad / Entra en escena la guerra cultural / Y, claro, las denuncias falsas Ayuso, tras la denuncia contra el alcalde de Móstoles: “Que no cuenten con nosotros para desguazar la vida de una persona” Desde que la concejala de Móstoles denunciase por acoso sexual y laboral al alcalde de la localidad, Manuel Bautista, y desde la acusación contra los números dos y tres de Ayuso, Alfonso Serrano y Ana Millán, por tapar el caso y presionarla, el PP ha seguido paso a paso el perfecto manual para desacreditar a la presunta víctima (Seguramente algunos de los puntos expuestos a continuación ya os resulten familiares de casos anteriores). Paso 1: Cuando habla, el problema es que ha hablado. Una vez la concejala ha acudido a la prensa, desde el partido dicen que “donde se dirimen este tipo de casos es en el juzgado”, aunque previamente la hubiesen instado a no emprender ninguna denuncia ( “Yo te recomendaba, y te sigo recomendando, que una denuncia pública no te beneficiaría. O sea, la denuncia judicial que luego iba a ser pública no te beneficiaría. (…) Te dije, piénsalo, quizá te venga mejor dar un paso atrás, no pasarlo mal, que tu padre no lo pase mal (…) lo digo yo, que vivo por y para el partido, llevo muchos años y todas hemos aguantado muchas cosas”) y aunque el protocolo antiacoso dentro del partido fuese inexistente. Paso 2: ¿Y por qué habla ahora? Exponen que la tardanza en denunciar y el momento elegido para hacerlo es muy sospechoso. Si la víctima habla pronto, precipitada; si habla tarde, sospechosa. “Han fabricado esta semana, justo en el día en el que comparecía Salazar en el Senado para hablar de todo lo que ha acontecido a Moncloa y para tapar que él era uno de los valedores de la campaña de Pilar Alegría”, decía Ayuso. Paso 3: El denunciado se presenta como víctima. Y lo hace en una rueda de prensa rodeado de mujeres (el equivalente institucional a decir que no eres machista porque tienes madre): “Todo es absolutamente falso. Es una campaña absoluta de desprestigio. Un chantaje”. Paso 4: “Solo es su palabra”. El mensaje es claro: la experiencia de una mujer, por sí sola, no es suficiente para activar ningún protocolo o para provocar ninguna dimisión, aunque sí lo fuese en los casos que sacudieron al PSOE. Paso 5: Cuestionan el acoso o lo matizan. Hablan de un simple caso de acoso laboral —como si fuese algo menor, por cierto—. O incluso hablan de comportamientos comunes asociados al flirteo. El “¿y tú cómo ligas?” de Alfonso Serrano, secretario general del PP madrileño, es bastante clarividente en este sentido. Se trivializa para que la denuncia parezca del todo exagerada. Paso 6: El pasado de ella entra en escena. Revuelven en el pasado de la denunciante para minar su credibilidad. Eso están haciendo ya medios afines como, por ejemplo, Debate, que ha publicado que la concejal quiso compaginar su cargo de directora de un colegio con la concejalía para cobrar 90.000 euros o que ya emprendió una denuncia por acoso sexual en un colegio. Paso 7: También entra en escena la guerra cultural. Por si la echabais de menos. Desvían el foco amplificando el caso como parte de la omnipresente guerra cultural. En este sentido, Alfonso Serrano decía que “hay quien decide qué es una familia correcta, qué es un hombre, qué es una mujer, qué palabras están permitidas, qué bromas son delitos y cuáles no, qué libros sobran, qué convenciones culturales se pueden hacer y cuáles no, qué historia hay que borrar, qué es acoso y qué no lo es, quién es creíble y quién no lo es. Y eso lo llaman progreso. Pero es autoritarismo con maquillaje”. Paso 8: Y, como consecuencia del punto anterior, agitan de nuevo el fantasma de las denuncias falsas por parte de las mujeres. Es un fantasma similar al del fraude electoral, la amenaza no necesita ser frecuente para ser útil: basta con repetirla hasta que parezca un problema estructural. No importa que el número de denuncias falsas sea escasísimo; el ruido está diseñado para que todas suenen dudosas. Y esta sí es una batalla real: a quién se le concede el derecho a hablar y, sobre todo, a quién se le concede el derecho a ser creído.

España sí es competente para juzgar los hechos por los que se acusa a Julio Iglesias

España sí es competente para juzgar los hechos por los que se acusa a Julio Iglesias

En contra de lo que afirma la Fiscalía, los tribunales españoles sí son competentes para conocer de estas acusaciones, al menos las que van dirigidas contra el Sr. Iglesias (puede que no las que afectan a las otras dos personas acusadas, que al parecer no tienen nacionalidad española), porque así lo establece el principio de personalidad activa regulado en el art. 23.2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial La Fiscalía archiva la investigación contra Julio Iglesias por agresión sexual por falta de competencia El 23 de enero la Fiscalía de la Audiencia nacional dictó un Decreto de archivo en el que declara que los tribunales españoles no tienen competencia para juzgar los hechos por los que la organización Women’s Link Worldwide, en representación de varias mujeres, ha acusado recientemente al cantante Julio Iglesias , y a otras dos personas. Los hechos son conocidos y, según recoge el escrito de la propia Fiscalía, podrían ser constitutivos de delitos de trata de seres humanos con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre, acoso sexual, agresión sexual, lesiones, y contra los derechos de los trabajadores. Pues bien, en contra de lo que afirma la Fiscalía, los tribunales españoles sí son competentes para conocer de estas acusaciones, al menos las que van dirigidas contra el Sr. Iglesias (puede que no las que afectan a las otras dos personas acusadas, que al parecer no tienen nacionalidad española), porque así lo establece el principio de personalidad activa regulado en el art. 23.2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Este precepto dispone que “conocerá la jurisdicción española de los delitos que hayan sido cometidos fuera del territorio nacional, siempre que los criminalmente responsables fueren españoles […] y concurrieren los siguientes requisitos: a) Que el hecho sea punible en el lugar de ejecución, […] b) Que el agraviado o el Ministerio Fiscal interpongan querella ante los tribunales españoles. […] c) Que el delincuente no haya sido absuelto, indultado o penado en el extranjero […].”. Es evidente que el Sr. Iglesias tiene nacionalidad española, por lo que el primer requisito está cumplido. Por lo que hace al segundo (que los hechos sean punibles tanto en España como en el lugar en el que se han cometido; es lo que se suele denominar “doble incriminación”), no conozco con detalle la legislación de República Dominicana y Bahamas, países en los que supuestamente tuvieron lugar los hechos, pero cabe pensar que al menos delitos tan básicos como las lesiones y las agresiones sexuales estarán tipificados en cualquier código penal (y respecto del resto, es algo que se puede comprobar una vez iniciada la investigación). Por otro lado, es evidente que el Sr. Iglesias no ha sido aún juzgado, y por tanto no ha sido absuelto, indultado ni penado en el extranjero, de manera que se respeta también la letra c) del art. 23.2 LOPJ. El único requisito que faltaría por cumplir es (letra b) que las agraviadas o el Ministerio Fiscal interpongan querella antes los tribunales españoles. Las mujeres directamente agraviadas tienen por tanto expedita la vía judicial en España, aunque es comprensible que no quieran asumir en primera persona la responsabilidad exclusiva de llevar adelante un juicio tan complicado, largo y costoso –a todos los niveles– como previsiblemente sería este. Y también el Ministerio Fiscal puede interponer la querella, si le consta –como es el caso– que las mujeres quieren que se juzguen los hechos. Nótese que el art. 23.2 LOPJ no exige nada más: ni que el acusado se encuentre en territorio español, ni que estén aquí las víctimas, ni que el estado en el que ocurrieron los hechos se haya negado a juzgarlos… Nada más. Solo los 4 requisitos que acabo de reproducir. ¿Cómo se explica, entonces, que en ese Decreto del 23 de enero pasado la Fiscalía haya afirmado lo contrario? Pues no es fácil de entender. Como único argumento, la Fiscalía cita una sentencia del Tribunal Supremo, la número 974/2016, de 23 de diciembre, que afirmaría que el art. 23.2 LOPJ debe aplicarse restrictivamente, “pues no implica que un ciudadano «lleve consigo la ley penal española» más allá de las fronteras del Estado. La sentencia destaca que la extensión de jurisdicción exige estricta concurrencia de requisitos, especialmente el de doble incriminación, y que el legislador no contempla una competencia automática por el solo hecho de ser el investigado español”. Desde luego, es muy cierto que la ley no contempla una competencia automática de los tribunales penales españoles por el mero hecho de ser el acusado español, al contrario: como acabamos de ver, exige que concurran otros requisitos, especialmente el de doble incriminación. La Sentencia del Tribunal Supremo 974/2016 se refiere a un caso en el que faltaba, precisamente, este requisito: era un supuesto de pesca ilegal en aguas internacionales, y el Tribunal entendió que esas aguas, puesto que ningún Estado tiene soberanía sobre ellas, no eran un territorio en el que pudiera considerarse tipificada como delito la pesca ilegal. Ahora bien, el caso del Sr. Julio Iglesias es muy distinto: los hechos se han cometido en el territorio de dos países (República Dominicana y Bahamas) cuyos códigos penales es muy probable que sí regulen como delito, igual que hace España, los comportamientos por los que se le acusa. El precedente de la Sentencia 974/2016 no es, por tanto, aplicable aquí. El resto de razones que ofrece la Fiscalía para argumentar que España no puede juzgar estos hechos se centran en que no concurrirían en este caso los requisitos del principio de justicia universal, regulado en otros apartados del art. 23 LOPJ. Será cierto que, efectivamente, esos requisitos no se cumplen: tras la muy discutida reforma del año 2014, el principio de justicia universal quedó configurado (o desfigurado) de una manera tan restrictiva, que es bastante difícil que por esa vía España pueda juzgar hechos cometidos fuera de sus fronteras. Pero una cosa es el principio de justicia universal, y otra muy distinta el de personalidad activa. Basta con que se cumplan los requisitos o bien de uno, o bien del otro, para que los tribunales españoles sean competentes. Y en este caso se cumplen sin duda los del principio de personalidad, previsto en el art. 23.2 de la LOPJ. En definitiva, los tribunales españoles son competentes para conocer los hechos por los que se acusa a Julio Iglesias, si la Fiscalía o las personas agraviadas interponen una querella ante la Audiencia Nacional. Que las mujeres víctimas no quieran hacerlo directamente se comprende por muchos motivos. Que no quiera hacerlo el Ministerio Fiscal, es más difícil de entender.

Desacreditar a la víctima: El manual del PP punto por punto

Desacreditar a la víctima: El manual del PP punto por punto

Cuando habla, el problema es que ha hablado / Que hable ahora es sospechoso / El denunciado se presenta como víctima / Cuestionan su testimonio / Cuestionan el acoso o lo matizan / Hurgan en su pasado para restarle credibilidad / Entra en escena la guerra cultural / Y, claro, las denuncias falsas Ayuso, tras la denuncia contra el alcalde de Móstoles: “Que no cuenten con nosotros para desguazar la vida de una persona” Desde que la concejala de Móstoles denunciase por acoso sexual y laboral al alcalde de la localidad, Manuel Bautista, y desde la acusación contra los números dos y tres de Ayuso, Alfonso Serrano y Ana Millán, por tapar el caso y presionarla, el PP ha seguido paso a paso el perfecto manual para desacreditar a la presunta víctima (Seguramente algunos de los puntos expuestos a continuación ya os resulten familiares de casos anteriores). Paso 1: Cuando habla, el problema es que ha hablado. Una vez la concejala ha acudido a la prensa, desde el partido dicen que “donde se dirimen este tipo de casos es en el juzgado”, aunque previamente la hubiesen instado a no emprender ninguna denuncia ( “Yo te recomendaba, y te sigo recomendando, que una denuncia pública no te beneficiaría. O sea, la denuncia judicial que luego iba a ser pública no te beneficiaría. (…) Te dije, piénsalo, quizá te venga mejor dar un paso atrás, no pasarlo mal, que tu padre no lo pase mal (…) lo digo yo, que vivo por y para el partido, llevo muchos años y todas hemos aguantado muchas cosas”) y aunque el protocolo antiacoso dentro del partido fuese inexistente. Paso 2: ¿Y por qué habla ahora? Exponen que la tardanza en denunciar y el momento elegido para hacerlo es muy sospechoso. Si la víctima habla pronto, precipitada; si habla tarde, sospechosa. “Han fabricado esta semana, justo en el día en el que comparecía Salazar en el Senado para hablar de todo lo que ha acontecido a Moncloa y para tapar que él era uno de los valedores de la campaña de Pilar Alegría”, decía Ayuso. Paso 3: El denunciado se presenta como víctima. Y lo hace en una rueda de prensa rodeado de mujeres (el equivalente institucional a decir que no eres machista porque tienes madre): “Todo es absolutamente falso. Es una campaña absoluta de desprestigio. Un chantaje”. Paso 4: “Solo es su palabra”. El mensaje es claro: la experiencia de una mujer, por sí sola, no es suficiente para activar ningún protocolo o para provocar ninguna dimisión, aunque sí lo fuese en los casos que sacudieron al PSOE. Paso 5: Cuestionan el acoso o lo matizan. Hablan de un simple caso de acoso laboral —como si fuese algo menor, por cierto—. O incluso hablan de comportamientos comunes asociados al flirteo. El “¿y tú cómo ligas?” de Alfonso Serrano, secretario general del PP madrileño, es bastante clarividente en este sentido. Se trivializa para que la denuncia parezca del todo exagerada. Paso 6: El pasado de ella entra en escena. Revuelven en el pasado de la denunciante para minar su credibilidad. Eso están haciendo ya medios afines como, por ejemplo, Debate, que ha publicado que la concejal quiso compaginar su cargo de directora de un colegio con la concejalía para cobrar 90.000 euros o que ya emprendió una denuncia por acoso sexual en un colegio. Paso 7: También entra en escena la guerra cultural. Por si la echabais de menos. Desvían el foco amplificando el caso como parte de la omnipresente guerra cultural. En este sentido, Alfonso Serrano decía que “hay quien decide qué es una familia correcta, qué es un hombre, qué es una mujer, qué palabras están permitidas, qué bromas son delitos y cuáles no, qué libros sobran, qué convenciones culturales se pueden hacer y cuáles no, qué historia hay que borrar, qué es acoso y qué no lo es, quién es creíble y quién no lo es. Y eso lo llaman progreso. Pero es autoritarismo con maquillaje”. Paso 8: Y, como consecuencia del punto anterior, agitan de nuevo el fantasma de las denuncias falsas por parte de las mujeres. Es un fantasma similar al del fraude electoral, la amenaza no necesita ser frecuente para ser útil: basta con repetirla hasta que parezca un problema estructural. No importa que el número de denuncias falsas sea escasísimo; el ruido está diseñado para que todas suenen dudosas. Y esta sí es una batalla real: a quién se le concede el derecho a hablar y, sobre todo, a quién se le concede el derecho a ser creído.

España sí es competente para juzgar los hechos por los que se acusa a Julio Iglesias

España sí es competente para juzgar los hechos por los que se acusa a Julio Iglesias

En contra de lo que afirma la Fiscalía, los tribunales españoles sí son competentes para conocer de estas acusaciones, al menos las que van dirigidas contra el Sr. Iglesias (puede que no las que afectan a las otras dos personas acusadas, que al parecer no tienen nacionalidad española), porque así lo establece el principio de personalidad activa regulado en el art. 23.2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial La Fiscalía archiva la investigación contra Julio Iglesias por agresión sexual por falta de competencia El 23 de enero la Fiscalía de la Audiencia nacional dictó un Decreto de archivo en el que declara que los tribunales españoles no tienen competencia para juzgar los hechos por los que la organización Women’s Link Worldwide, en representación de varias mujeres, ha acusado recientemente al cantante Julio Iglesias , y a otras dos personas. Los hechos son conocidos y, según recoge el escrito de la propia Fiscalía, podrían ser constitutivos de delitos de trata de seres humanos con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre, acoso sexual, agresión sexual, lesiones, y contra los derechos de los trabajadores. Pues bien, en contra de lo que afirma la Fiscalía, los tribunales españoles sí son competentes para conocer de estas acusaciones, al menos las que van dirigidas contra el Sr. Iglesias (puede que no las que afectan a las otras dos personas acusadas, que al parecer no tienen nacionalidad española), porque así lo establece el principio de personalidad activa regulado en el art. 23.2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Este precepto dispone que “conocerá la jurisdicción española de los delitos que hayan sido cometidos fuera del territorio nacional, siempre que los criminalmente responsables fueren españoles […] y concurrieren los siguientes requisitos: a) Que el hecho sea punible en el lugar de ejecución, […] b) Que el agraviado o el Ministerio Fiscal interpongan querella ante los tribunales españoles. […] c) Que el delincuente no haya sido absuelto, indultado o penado en el extranjero […].”. Es evidente que el Sr. Iglesias tiene nacionalidad española, por lo que el primer requisito está cumplido. Por lo que hace al segundo (que los hechos sean punibles tanto en España como en el lugar en el que se han cometido; es lo que se suele denominar “doble incriminación”), no conozco con detalle la legislación de República Dominicana y Bahamas, países en los que supuestamente tuvieron lugar los hechos, pero cabe pensar que al menos delitos tan básicos como las lesiones y las agresiones sexuales estarán tipificados en cualquier código penal (y respecto del resto, es algo que se puede comprobar una vez iniciada la investigación). Por otro lado, es evidente que el Sr. Iglesias no ha sido aún juzgado, y por tanto no ha sido absuelto, indultado ni penado en el extranjero, de manera que se respeta también la letra c) del art. 23.2 LOPJ. El único requisito que faltaría por cumplir es (letra b) que las agraviadas o el Ministerio Fiscal interpongan querella antes los tribunales españoles. Las mujeres directamente agraviadas tienen por tanto expedita la vía judicial en España, aunque es comprensible que no quieran asumir en primera persona la responsabilidad exclusiva de llevar adelante un juicio tan complicado, largo y costoso –a todos los niveles– como previsiblemente sería este. Y también el Ministerio Fiscal puede interponer la querella, si le consta –como es el caso– que las mujeres quieren que se juzguen los hechos. Nótese que el art. 23.2 LOPJ no exige nada más: ni que el acusado se encuentre en territorio español, ni que estén aquí las víctimas, ni que el estado en el que ocurrieron los hechos se haya negado a juzgarlos… Nada más. Solo los 4 requisitos que acabo de reproducir. ¿Cómo se explica, entonces, que en ese Decreto del 23 de enero pasado la Fiscalía haya afirmado lo contrario? Pues no es fácil de entender. Como único argumento, la Fiscalía cita una sentencia del Tribunal Supremo, la número 974/2016, de 23 de diciembre, que afirmaría que el art. 23.2 LOPJ debe aplicarse restrictivamente, “pues no implica que un ciudadano «lleve consigo la ley penal española» más allá de las fronteras del Estado. La sentencia destaca que la extensión de jurisdicción exige estricta concurrencia de requisitos, especialmente el de doble incriminación, y que el legislador no contempla una competencia automática por el solo hecho de ser el investigado español”. Desde luego, es muy cierto que la ley no contempla una competencia automática de los tribunales penales españoles por el mero hecho de ser el acusado español, al contrario: como acabamos de ver, exige que concurran otros requisitos, especialmente el de doble incriminación. La Sentencia del Tribunal Supremo 974/2016 se refiere a un caso en el que faltaba, precisamente, este requisito: era un supuesto de pesca ilegal en aguas internacionales, y el Tribunal entendió que esas aguas, puesto que ningún Estado tiene soberanía sobre ellas, no eran un territorio en el que pudiera considerarse tipificada como delito la pesca ilegal. Ahora bien, el caso del Sr. Julio Iglesias es muy distinto: los hechos se han cometido en el territorio de dos países (República Dominicana y Bahamas) cuyos códigos penales es muy probable que sí regulen como delito, igual que hace España, los comportamientos por los que se le acusa. El precedente de la Sentencia 974/2016 no es, por tanto, aplicable aquí. El resto de razones que ofrece la Fiscalía para argumentar que España no puede juzgar estos hechos se centran en que no concurrirían en este caso los requisitos del principio de justicia universal, regulado en otros apartados del art. 23 LOPJ. Será cierto que, efectivamente, esos requisitos no se cumplen: tras la muy discutida reforma del año 2014, el principio de justicia universal quedó configurado (o desfigurado) de una manera tan restrictiva, que es bastante difícil que por esa vía España pueda juzgar hechos cometidos fuera de sus fronteras. Pero una cosa es el principio de justicia universal, y otra muy distinta el de personalidad activa. Basta con que se cumplan los requisitos o bien de uno, o bien del otro, para que los tribunales españoles sean competentes. Y en este caso se cumplen sin duda los del principio de personalidad, previsto en el art. 23.2 de la LOPJ. En definitiva, los tribunales españoles son competentes para conocer los hechos por los que se acusa a Julio Iglesias, si la Fiscalía o las personas agraviadas interponen una querella ante la Audiencia Nacional. Que las mujeres víctimas no quieran hacerlo directamente se comprende por muchos motivos. Que no quiera hacerlo el Ministerio Fiscal, es más difícil de entender.

La articulación más compleja: cómo cuidar y mantener en forma tus hombros

La articulación más compleja: cómo cuidar y mantener en forma tus hombros

El hombro es una articulación asombrosa que permite una gran libertad de movimiento, pero eso mismo lo hace más vulnerable a las lesiones El 'segundo corazón' está en tus pantorrillas: así mejora la circulación al caminar Estás poniendo una caja de zapatos en lo alto del armario o intentando colocar la maleta en el compartimento superior de un avión, y entonces un dolor agudo en el hombro te hace pensar que ya no eres tan joven. Aunque los dolores de espalda y cervicales se llevan la fama, los hombros son los grandes olvidados y, sin embargo, una parte muy importante de nuestro bienestar cotidiano. La articulación del hombro es una obra de ingeniería. Permite al brazo girar en todos los ejes, es capaz de lanzar una pelona de béisbol a 160 kilómetros por hora o una bola de acero de siete kilos a más de 20 metros, y al mismo tiempo es lo suficientemente flexible para rascarnos la espalda cuando nos pica. Sin embargo, esta libertad de movimientos tiene un precio: la estabilidad. “El hombro es una articulación flotante”, explica el traumatólogo Ghassan Elgeadi Saleh, director de la clínica que lleva su nombre. “No es como una rodilla o una cadera, sino que se sustenta en su posición gracias a ligamentos y músculos. Por eso, en el momento que tengamos alguno de esos músculos alterado o dañado, se produce un desequilibrio mecánico”, añade. Según datos de la Fundación Grünenthal , cerca del 40% de las personas que sufren dolor crónico en España tienen dolor en los hombros, mientras que la prevalencia del dolor de hombro en todo el mundo se sitúa alrededor del 16% de la población , con grandes variaciones. Podríamos pensar que es un mal que afecta sobre todo a las personas mayores, o quizá a los deportistas, y en ambos casos estaremos acertando. “Antes veíamos a pacientes con cambios degenerativos, pero con el incremento de la actividad deportiva, cada vez estamos viendo más pacientes jóvenes que tienen pequeñas lesiones por sobreuso”, comenta el doctor Elgeadi. “Yo diría que ahora mismo está al 50%”, concluye. Es la paradoja de la vida moderna: el hombro se lesiona por usarlo mucho, o por usarlo demasiado poco. Antes veíamos a pacientes con cambios degenerativos, pero con el incremento de la actividad deportiva, cada vez estamos viendo más pacientes jóvenes que tienen pequeñas lesiones por sobreuso Ghassan Elgeadi Saleh — traumatólogo El delicado equilibrio del hombro El hombro no es una sola articulación, como el codo, sino un complejo sistema de cuatro articulaciones que trabajan en concierto: la glenohumeral (la bola del húmero y el cuenco de la escápula), la acromioclavicular (entre la clavícula y la escápula), la esternoclavicular (al otro lado, entre la clavícula y el esternón) y la escapulotorácica, una falsa articulación por deslizamiento entre la escápula y la caja torácica. La reina de las lesiones es la glenohumeral, la articulación esférica que da al hombro su gran movilidad. La estabilidad no la da el hueso, sino el conjunto de músculos, tendones y ligamentos. El famoso manguito rotador, un conjunto de cuatro pequeños músculos que mantienen la cabeza del húmero centrada en el cuenco de la escápula, protegido por el labrum, un anillo de cartílago fibroso que hace que la junta se deslice. La postura de nuestro día a día es uno de los mayores peligros para el hombro, especialmente la postura encorvada propia de la era digital, con la cabeza adelantada y los hombros redondeados, que tensa y acorta los pectorales y trapecio superior (el que se suele masajear) mientras que se debilitan los opuestos, romboides y el trapecio inferior. Este desequilibrio llamado síndrome cruzado superior ejerce una tensión constante sobre el hombro. “Eso conlleva que al levantar el brazo ya no lo hagamos en los ejes correctos, y originamos pinzamientos, inflamaciones, tendinitis de repetición, etcétera”, explica el doctor Elgeadi. La reina de las lesiones es la glenohumeral, la articulación esférica que da al hombro su gran movilidad. La estabilidad no la da el hueso, sino el conjunto de músculos, tendones y ligamentos El otro enemigo del hombro es el uso excesivo, por sobreesfuerzo o por repetición, algo común entre los deportistas, desde quienes juegan al pádel hasta los fanáticos del CrossFit . “Dentro de los más lesivos son los ejercicios por encima de la cabeza como press militares o también las elevaciones laterales que suben más allá de los 90 grados”, explica el fisioterapeuta Andrés del Blanco. Una parte importante de por qué estos movimientos son lesivos es la falta de flexibilidad de otras partes del cuerpo, lo que obliga a la articulación del hombro a ir más allá de su límite. “La movilidad torácica es de las cosas más limitantes del hombro”, afirma Andrés del Blanco. “La columna torácica tiene que moverse en los rangos finales de movimiento del hombro, como si estuviéramos cogiendo unos cacharros de la estantería de arriba. Para calentar el hombro tienes que ver todo el complejo y mover la columna”, añade. Esta falta de preparación física también se da en las personas que, no solo se olvidan del calentamiento y los estiramientos , sino que se lanzan a hacer ejercicio sin preparación. “Debemos hacer deporte, pero debemos tener una preparación tendinosa física previa”, comenta el doctor Elgeadi. “Por ejemplo, tengo 40 o 45 años y me han dicho que tengo que hacer deporte, me apunto a hacer tenis, pues yo recomendaría una evaluación previa con un médico para ver en qué situación está el hombro. Como cuando vamos a conducir un coche que lleva un montón de años sin arrancar, y tenemos que chequear la batería, los neumáticos o el aceite”, añade. Cuando el hombro dice basta Cuando los músculos no están acostumbrados a ese estrés, pintar un techo o un partido de pádel pueden suponer una lesión. Un estudio con jugadores de pádel identificó que el hombro es una de las zonas más lesionadas, a menudo por una técnica deficiente y falta de acondicionamiento. En concreto, los hombres en el estudio estaban dando la volea con una mayor rotación externa del hombro y el drive con una inclinación excesiva de la escápula. La lesión más común es el síndrome de pinzamiento subacromial, responsable de hasta el 65% de todos los dolores de hombro. Es esa sensación de dolor agudo al levantar el brazo, al vestirse o al intentar alcanzar algo en un estante alto. Se debe la compresión mecánica de los tendones, especialmente el del supraespinoso, contra el acromion. Hay que trabajar el hombro en los diferentes planos, no solo las típicas rotaciones externas con una banda elástica Andrés del Blanco — fisioterapeuta Pero esta compresión es solo el principio. La tendinopatía del manguito rotador ocurre cuando se degenera el colágeno en los tendones por sobreuso o, si hay más estrés, se puede llegar a la rotura del tendón. Curiosamente, no todas las roturas duelen. Muchas son asintomáticas y se descubren por casualidad. La buena noticia es que la inmensa mayoría de las lesiones de hombro, incluso muchas roturas tendinosas, pueden resolverse sin cirugía. “A fecha de hoy no se me ocurre ninguna lesión, salvo las más graves, que no se pueda recuperar o reparar”, afirma el doctor Elgeadi. “Hay terapias biológicas, parches de sustitución, y otras cosas que pueden mejorar la condición de ese tendón”, añade. La fisioterapia centrada en fortalecer los músculos del hombro de forma excéntrica y reeducar los músculos escapulares da muy buenos resultados para el tratamiento y la prevención. Se trata de compensar cada gesto de 'empuje' con los de 'tirón'. “Hay que trabajar el hombro en los diferentes planos, no solo las típicas rotaciones externas con una banda elástica”, recomienda del Blanco. “También ejercicios de movilidad torácica, como el famoso gato-vaca del yoga”, añade. Los estudios han comprobado que estos ejercicios permiten, además, prevenir lesiones comunes de hombro como las del manguito rotador. El hombro es esa pieza que nos permite lanzar una pelota, colocar libros en una estantería o dar un abrazo. No se merece que nos acordemos de él solo cuando duele. Darío Pescador es editor y director de la Revista Quo y autor del libro Tu mejor yo .

La articulación más compleja: cómo cuidar y mantener en forma tus hombros

La articulación más compleja: cómo cuidar y mantener en forma tus hombros

El hombro es una articulación asombrosa que permite una gran libertad de movimiento, pero eso mismo lo hace más vulnerable a las lesiones El 'segundo corazón' está en tus pantorrillas: así mejora la circulación al caminar Estás poniendo una caja de zapatos en lo alto del armario o intentando colocar la maleta en el compartimento superior de un avión, y entonces un dolor agudo en el hombro te hace pensar que ya no eres tan joven. Aunque los dolores de espalda y cervicales se llevan la fama, los hombros son los grandes olvidados y, sin embargo, una parte muy importante de nuestro bienestar cotidiano. La articulación del hombro es una obra de ingeniería. Permite al brazo girar en todos los ejes, es capaz de lanzar una pelona de béisbol a 160 kilómetros por hora o una bola de acero de siete kilos a más de 20 metros, y al mismo tiempo es lo suficientemente flexible para rascarnos la espalda cuando nos pica. Sin embargo, esta libertad de movimientos tiene un precio: la estabilidad. “El hombro es una articulación flotante”, explica el traumatólogo Ghassan Elgeadi Saleh, director de la clínica que lleva su nombre. “No es como una rodilla o una cadera, sino que se sustenta en su posición gracias a ligamentos y músculos. Por eso, en el momento que tengamos alguno de esos músculos alterado o dañado, se produce un desequilibrio mecánico”, añade. Según datos de la Fundación Grünenthal , cerca del 40% de las personas que sufren dolor crónico en España tienen dolor en los hombros, mientras que la prevalencia del dolor de hombro en todo el mundo se sitúa alrededor del 16% de la población , con grandes variaciones. Podríamos pensar que es un mal que afecta sobre todo a las personas mayores, o quizá a los deportistas, y en ambos casos estaremos acertando. “Antes veíamos a pacientes con cambios degenerativos, pero con el incremento de la actividad deportiva, cada vez estamos viendo más pacientes jóvenes que tienen pequeñas lesiones por sobreuso”, comenta el doctor Elgeadi. “Yo diría que ahora mismo está al 50%”, concluye. Es la paradoja de la vida moderna: el hombro se lesiona por usarlo mucho, o por usarlo demasiado poco. Antes veíamos a pacientes con cambios degenerativos, pero con el incremento de la actividad deportiva, cada vez estamos viendo más pacientes jóvenes que tienen pequeñas lesiones por sobreuso Ghassan Elgeadi Saleh — traumatólogo El delicado equilibrio del hombro El hombro no es una sola articulación, como el codo, sino un complejo sistema de cuatro articulaciones que trabajan en concierto: la glenohumeral (la bola del húmero y el cuenco de la escápula), la acromioclavicular (entre la clavícula y la escápula), la esternoclavicular (al otro lado, entre la clavícula y el esternón) y la escapulotorácica, una falsa articulación por deslizamiento entre la escápula y la caja torácica. La reina de las lesiones es la glenohumeral, la articulación esférica que da al hombro su gran movilidad. La estabilidad no la da el hueso, sino el conjunto de músculos, tendones y ligamentos. El famoso manguito rotador, un conjunto de cuatro pequeños músculos que mantienen la cabeza del húmero centrada en el cuenco de la escápula, protegido por el labrum, un anillo de cartílago fibroso que hace que la junta se deslice. La postura de nuestro día a día es uno de los mayores peligros para el hombro, especialmente la postura encorvada propia de la era digital, con la cabeza adelantada y los hombros redondeados, que tensa y acorta los pectorales y trapecio superior (el que se suele masajear) mientras que se debilitan los opuestos, romboides y el trapecio inferior. Este desequilibrio llamado síndrome cruzado superior ejerce una tensión constante sobre el hombro. “Eso conlleva que al levantar el brazo ya no lo hagamos en los ejes correctos, y originamos pinzamientos, inflamaciones, tendinitis de repetición, etcétera”, explica el doctor Elgeadi. La reina de las lesiones es la glenohumeral, la articulación esférica que da al hombro su gran movilidad. La estabilidad no la da el hueso, sino el conjunto de músculos, tendones y ligamentos El otro enemigo del hombro es el uso excesivo, por sobreesfuerzo o por repetición, algo común entre los deportistas, desde quienes juegan al pádel hasta los fanáticos del CrossFit . “Dentro de los más lesivos son los ejercicios por encima de la cabeza como press militares o también las elevaciones laterales que suben más allá de los 90 grados”, explica el fisioterapeuta Andrés del Blanco. Una parte importante de por qué estos movimientos son lesivos es la falta de flexibilidad de otras partes del cuerpo, lo que obliga a la articulación del hombro a ir más allá de su límite. “La movilidad torácica es de las cosas más limitantes del hombro”, afirma Andrés del Blanco. “La columna torácica tiene que moverse en los rangos finales de movimiento del hombro, como si estuviéramos cogiendo unos cacharros de la estantería de arriba. Para calentar el hombro tienes que ver todo el complejo y mover la columna”, añade. Esta falta de preparación física también se da en las personas que, no solo se olvidan del calentamiento y los estiramientos , sino que se lanzan a hacer ejercicio sin preparación. “Debemos hacer deporte, pero debemos tener una preparación tendinosa física previa”, comenta el doctor Elgeadi. “Por ejemplo, tengo 40 o 45 años y me han dicho que tengo que hacer deporte, me apunto a hacer tenis, pues yo recomendaría una evaluación previa con un médico para ver en qué situación está el hombro. Como cuando vamos a conducir un coche que lleva un montón de años sin arrancar, y tenemos que chequear la batería, los neumáticos o el aceite”, añade. Cuando el hombro dice basta Cuando los músculos no están acostumbrados a ese estrés, pintar un techo o un partido de pádel pueden suponer una lesión. Un estudio con jugadores de pádel identificó que el hombro es una de las zonas más lesionadas, a menudo por una técnica deficiente y falta de acondicionamiento. En concreto, los hombres en el estudio estaban dando la volea con una mayor rotación externa del hombro y el drive con una inclinación excesiva de la escápula. La lesión más común es el síndrome de pinzamiento subacromial, responsable de hasta el 65% de todos los dolores de hombro. Es esa sensación de dolor agudo al levantar el brazo, al vestirse o al intentar alcanzar algo en un estante alto. Se debe la compresión mecánica de los tendones, especialmente el del supraespinoso, contra el acromion. Hay que trabajar el hombro en los diferentes planos, no solo las típicas rotaciones externas con una banda elástica Andrés del Blanco — fisioterapeuta Pero esta compresión es solo el principio. La tendinopatía del manguito rotador ocurre cuando se degenera el colágeno en los tendones por sobreuso o, si hay más estrés, se puede llegar a la rotura del tendón. Curiosamente, no todas las roturas duelen. Muchas son asintomáticas y se descubren por casualidad. La buena noticia es que la inmensa mayoría de las lesiones de hombro, incluso muchas roturas tendinosas, pueden resolverse sin cirugía. “A fecha de hoy no se me ocurre ninguna lesión, salvo las más graves, que no se pueda recuperar o reparar”, afirma el doctor Elgeadi. “Hay terapias biológicas, parches de sustitución, y otras cosas que pueden mejorar la condición de ese tendón”, añade. La fisioterapia centrada en fortalecer los músculos del hombro de forma excéntrica y reeducar los músculos escapulares da muy buenos resultados para el tratamiento y la prevención. Se trata de compensar cada gesto de 'empuje' con los de 'tirón'. “Hay que trabajar el hombro en los diferentes planos, no solo las típicas rotaciones externas con una banda elástica”, recomienda del Blanco. “También ejercicios de movilidad torácica, como el famoso gato-vaca del yoga”, añade. Los estudios han comprobado que estos ejercicios permiten, además, prevenir lesiones comunes de hombro como las del manguito rotador. El hombro es esa pieza que nos permite lanzar una pelota, colocar libros en una estantería o dar un abrazo. No se merece que nos acordemos de él solo cuando duele. Darío Pescador es editor y director de la Revista Quo y autor del libro Tu mejor yo .

Kast exhibe su ideología ultra y sus alianzas en el extranjero antes de tomar las riendas de Chile

Kast exhibe su ideología ultra y sus alianzas en el extranjero antes de tomar las riendas de Chile

El presidente electo se ha dedicado a recorrer el mundo para estrechar lazos con gobernantes afines y tomar apuntes de políticas: ha viajado a Argentina, Perú, Ecuador, Panamá, República Dominicana y El Salvador; y también ha estado en Europa, donde ha visitado Hungría e Italia Perfil - José Antonio Kast, un ultra de cuna que ha llegado a presidente de Chile explotando el discurso del miedo Desde su triunfo en las elecciones presidenciales de Chile de diciembre , el ultraderechista José Antonio Kast se ha dedicado a recorrer América Latina y el mundo para estrechar lazos con gobernantes afines y tomar apuntes de algunas políticas, sobre todo en materia de seguridad, que pretende estudiar para exportar a la realidad chilena. En el último mes y medio, ha viajado a Argentina, Perú, Ecuador, Panamá, República Dominicana y El Salvador, y ha sido recibido por los presidentes de todos los países, con los que comparte ideología política. La semana pasada, además, también fue a Bruselas, Hungría e Italia en la que es su quinta gira como mandatario electo. Kast, que a partir del 11 de marzo se convertirá en el primer mandatario de ultraderecha de Chile desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), es el presidente electo que más viajes internacionales ha hecho antes de tomar posesión. “Es un esfuerzo deliberado por construir una imagen de liderazgo activo, resolutivo y ejecutivo desde el primer día posterior a la segunda vuelta”, explica a elDiario.es Michelle Hafemann, académica del Instituto de Ciencia Política de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Según ella, Kast intenta “proyectarse” como un presidente que “no se queda en las declaraciones ni en las promesas”, sino que “se reúne con mandatarios internacionales, comenta la contingencia política nacional y se involucra tempranamente en los temas que marcarán su agenda”. El futuro presidente, de 59 años, ganó las elecciones con la promesa de crear un “gobierno de emergencia” para aplicar mano dura contra la migración y la delincuencia, aunque las cifras de llegada de personas extranjeras en situación irregular y homicidios en Chile han disminuido en el Gobierno del progresista Gabriel Boric. Son gestos y señales que, según Hafemann, buscan “contrastar” la imagen que el Partido Republicano de Kast ha construido sobre la Administración de Boric, a la que presenta como “lenta, ineficiente y con dificultades para responder a las urgencias del país”. Alianzas y temas prioritarios La primera salida al extranjero llevó a Kast a la vecina Argentina, estrecho socio comercial, donde se reunió con el presidente Javier Milei, su aliado político y con quien se dejó fotografiar con la polémica motosierra. Luego viajó a Perú para proponer a José Jerí, sin éxito, la idea de crear un corredor humanitario que permitiera el paso de venezolanos que quisieran regresar a su país. En Ecuador, también trató de convencer a Daniel Noboa de lo mismo. A finales de enero visitó República Dominicana, donde llegó hasta la frontera con Haití y recorrió la “verja inteligente” instalada por el Gobierno de Luis Abinader; y Panamá, donde intervino en el Foro Económico de América Latina y el Caribe para pedir “unidad” en la región en el combate contra el crimen organizado. También sostuvo un encuentro con el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva , con quien está ideológicamente en las antípodas. Su gira por Centroamérica culminó en El Salvador, donde visitó por segunda vez (la primera fue en 2024) el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), la megacárcel de alta seguridad levantada para aislar a los pandilleros, y se reunió con Nayib Bukele . “Queremos pedirles la colaboración para mejorar nuestro sistema penitenciario y conocer su derecho penal, no necesariamente haciendo lo mismo, pero de acuerdo a nuestra realidad”, dijo desde allí el presidente electo. La Primera Ministra de Italia, Giorgia Meloni (C), da la bienvenida al presidente electo de Chile, José Antonio Kast (I), y a su esposa, María Pía Adriasola Barroilhet (D), antes de una reunión en el Palacio Chigi en Roma. Su despliegue, en un contexto regional tensionado por la crisis venezolana, tiene dos líneas, según comenta a elDiario.es Paz Milet, analista internacional de la Universidad de Chile. “Reforzar las alianzas que él había generado con anterioridad, pero también generar nuevos espacios de diálogo en la región”, dice. Según ella, el ultraderechista plantea que “la región se enfrenta a demandas y amenazas transnacionales, por lo que es fundamental actuar coordinadamente”. Además del control de la migración y el combate al crimen organizado, Kast apuntó también a la reactivación económica, un objetivo que ha buscado en su gira por Europa. Acompañado del presidente de Vox, Santiago Abascal, estuvo la semana pasada en la VII Cumbre Transatlántica , un encuentro celebrado en Bruselas y organizado por la plataforma ultraconservadora Political Network for Values, que él mismo presidió entre 2022 y 2024 y que tiene al exministro español Jaime Mayor Oreja como su presidente de honor. Luego se trasladó a Hungría para reunirse con el primer ministro húngaro, el ultranacionalista Viktor Orbán, en un encuentro centrado en la inmigración —mostró interés en las vallas de alambre fronterizas para evitar el ingreso de refugiados— y el apoyo a la familia. Finalmente, llegó a Italia, interesado en conocer más sobre el “sistema carcelario” impulsado por Georgia Meloni y atraer inversiones, sobre todo en el sector energético. Tras su regreso de las vacaciones, en febrero, planea una gira por Estados Unidos, según trascendió en la prensa local, para “acercarse” —dice Milet— al presidente Donald Trump, con quien Boric ha mantenido varias tensiones. Diferencias con el gobierno anterior Los presidentes electos en Chile han mantenido, tradicionalmente, un perfil más bajo en política internacional antes de asumir formalmente el cargo. “Kast rompe con esa tradición para reforzar la idea de un liderazgo eficiente y en acción”, dice Hafemann. Para el politólogo de la Universidad Diego Portales Rodrigo Espinoza, Kast está demostrando “que no hay que esperar hasta marzo y que en realidad las decisiones ya se están tomando”, además de querer dejar claro que “va a haber un giro desde el día uno en la forma en la que se está gobernando”. Habrá que ver cuál es el verdadero José Antonio Kast: el que pretende establecer un gobierno de unidad, o el que efectivamente adscribe a una mirada más radical Rodrigo Espinoza — politólogo de la Universidad Diego Portales Sin embargo, las salidas al extranjero pueden abrir nuevos flancos al futuro mandatario, que hasta ahora —y durante toda la campaña— había mostrado su lado más moderado y evitó referirse a cuestiones de valores y libertades individuales. En la cumbre celebrada en Bruselas, retomó las riendas de la batalla cultural y pronunció su discurso más ideológico hasta ahora: “Hoy experimentamos los frutos de una cultura dominada por los -ismos (…) el ambientalismo extremo que prioriza la naturaleza por sobre el ser humano, el animalismo radical que antepone a los animales sobre la dignidad del ser humano, el feminismo ideológico que enfrenta a hombres y mujeres en lugar de dignificarlos por igual, el indigenismo radical que reemplaza a la integración”, dijo. Su discurso, dice Hafemann, “remite a un Kast marcadamente conservador, muy similar al que conocíamos antes del giro estratégico de la campaña”, por lo que “no queda del todo claro cuál de estas dos versiones será la que efectivamente gobierne”. “Se aprecia una tensión evidente con la idea de que los temas culturales e identitarios no serían una prioridad de su eventual gobierno”, añade la analista. Para Espinoza, “habrá que ver cuál es el verdadero José Antonio Kast: el que pretende establecer un gobierno de unidad, o el que efectivamente adscribe a una mirada más radical”. Los expertos recuerdan que aunque estos gestos ocurran fuera de Chile, la información llega completa al país, donde circula simultáneamente la imagen del líder conservador ideológico y la del presidente orientado a la gestión. “La cercanía con referentes internacionales abiertamente conservadores —concluye Hafemann— puede tensionar esa realidad y generar fricciones entre las promesas de moderación hechas en campaña y las señales ideológicas que hoy se proyectan hacia el exterior”.

'Reliquia', el libro de Pol Guasch que ayuda a decir adiós a los seres queridos que se fueron sin despedirse

'Reliquia', el libro de Pol Guasch que ayuda a decir adiós a los seres queridos que se fueron sin despedirse

El escritor, que presenta una obra de no ficción sobre el suicidio de su padre cuando él solo tenía 15 años, divaga sobre la despedida en general y la importancia de la familia Lana Corujo, la escritora que ha logrado hacerse viral sin emplear una “estrategia de marketing brutal” Si hubiese que buscar un ejemplo de algo bueno que se extrae de una desgracia, ese podría ser el nuevo libro de Pol Guasch , Reliquia (en catalán y traducido al castellano por Unai Velasco). Acaba de llegar a las librerías de la mano de Anagrama, como sus dos obras anteriores Napalm en el corazón (2021) y En las manos, el paraíso quema (2024), pero en este caso no se trata de una novela, sino de una narrativa de no ficción sobre el suicidio de su padre el 13 de enero de 2013, cuando el escritor tenía 15 años. El volumen comienza con una frase tan sencilla como demoledora: “Habría agradecido una nota”. Porque el progenitor del autor, con el que guarda un parecido físico notable [el retrato de la cubierta del libro es del ascendiente y es fácil confundirles], se quitó la vida sin dejar unas palabras de despedida (“Te quiero”, “Cuida de tu madre y tus hermanos” o “Hijo, intenta olvidarme”, sugiere Guasch en el libro). Pero no, no hubo nada más que una desaparición silenciosa y dramática. Con semejante material, el autor ha conseguido elaborar un relato emotivo que no cae en el sentimentalismo en ningún momento. Todo un logro, hay que señalarlo. Dice a elDiario.es en la sede de la editorial en Barcelona que “el libro es casi una suerte de reconstrucción, no solo es un ejercicio de comprensión, sino también es una divagación sobre la despedida en general; o sea, no solo en un caso como este, sino sobre las personas que se van sin decir adiós, de la forma que sea y en las circunstancias que sean”. No sabe, porque es imposible, si hubiese escrito sobre este suceso si la nota de despedida hubiese existido, aunque sí ha reflexionado sobre el tema. Además de los pasajes de su propia biografía, Guasch también ha incluido referencias a escritores y escritoras relacionados con el suicidio como Sylvia Plath , Virginia Woolf , Anne Sexton o Marina Tsvietáieva. Al respecto de esta última, menciona que hay un fragmento del libro en el que se pregunta sobre si una carta de adiós es una manera de imponer unas palabras concluyentes y un final obligado. “Es decir, el hecho de que no haya una despedida clara es doloroso pero creo que también, con el tiempo, genera un espacio de libertad donde crear la propia historia y el propio relato puede que incluso sea más fácil”, discurre. Este estudio de textos de despedida de autores y autoras no fueron píldoras literarias de curación para los sentimientos de Guach, sino más bien herramientas para escribir el final de su propia relación con su padre. “No hay una nota en sí que me sane, es el viaje a través de estas notas, a través de estas biografías y a través de estos finales como tan marcados o tan cerrados que me genera la sensación de reconstrucción de un final propio”, desarrolla. Así, suscita la ilusión de una comprensión aunque él mismo sea consciente de que no es real: “Uno sabe que esa comprensión viene de fijar un momento que es una reconstrucción y una invención pero no por eso consuela menos”. La familia El núcleo familiar de Guasch antes del suceso de 2013 estaba formado por su padre, su madre, su hermano mayor, su hermana menor (ambos adoptados) y él mismo. Para reconstruir la historia de su padre tenía su propia memoria, algunos documentos como fotos o una agenda que llevaba a modo de diario y los recuerdos de esos parientes. Sin embargo, no les pidió nada porque no quería hacer un retrato coral de su progenitor y los acontecimientos. El texto no tenía el alma de crónica ni la intención de un perfil literario. Les dijo que el libro estaba en proceso y las conversaciones que mantuvo con ellos al respecto aparecen en Reliquia , pero nada más. “Yo no quería reconstruir la imagen de alguien desde todos los prismas posibles, porque al final siempre te puedes dejar un ángulo y a lo mejor se van a perder muchas cosas”, declara. Así que, de entrada, renunció a la idea de crear una imagen de su padre compuesta por los recuerdos y opiniones de los que habían sido testigos de su existencia. “Sabía que lo que quería hacer era crear un diálogo íntimo entre su historia y la mía”, afirma. En 2024, en pleno auge del pensamiento “los amigos son la familia escogida”, Guasch afirmaba que “la amistad, como todo vínculo social, está atravesada por cuestiones sobre las que no tenemos control”. Y, por supuesto, tiene sus propias conjeturas sobre la familia, incluida la herencia genética: cómo no tenerlas cuando tu abuelo paterno y tu padre se han suicidado. Guasch ha leído e investigado mucho sobre el tema y su libro es una forma de exponer las conclusiones a las que ha llegado: “La herencia, de alguna forma, también se escoge un poco. Siempre hay esa idea de que la familia viene dada, que uno no escoge lo que hereda y esta perspectiva obviamente se hace desde una lectura genética, no tanto biográfica, sino biológica. En cambio, yo intento pensar, y la escritura es una forma de hacerlo, que la herencia es algo que también se escoge”. El escritor Pol Guasch A él no le gustan las justificaciones de los comportamientos dañinos de una persona porque haya tenido una infancia difícil o haya vivido sucesos traumáticos. Para Guasch, “la manera de cómo nos hacemos cargo del dolor es incluso más importante que el dolor sufrido”. “Ya no somos griegos escribiendo tragedias, no somos Edipo, somos personas normales viviendo una vida normal y tenemos más agencia de la que nos creemos”, indica. El escritor intenta pensar en la familia desde la complejidad; es decir, sin romantizarla como el único refugio de un mundo hostil ni señalarla como el origen de todos los males. “Eso no quita que alguna gente haya experimentado la familia como un lugar único de felicidad o un lugar único de dolor, pero yo creo que es más complicado”, detalla, y añade que en Reliquia cuenta algo en lo que muchos lectores se pueden sentir reflejados: que hay sucesos inesperados que provocan movimientos dentro de las estructuras familiares que no se imaginaban que podrían suceder. Lo de la salud mental “La muerte de mi padre para mi familia materna fue el catalizador de algo”, explica el escritor. “Ahí descubres que hay códigos de ficción, de fingimiento, de protocolo, que son los que la sostienen pero que cuando hay un dolor extremo o hay una situación límite no son lo suficientemente fuertes, no aguantan. Lo que aguanta realmente una situación límite es el compromiso, la presencia, el amor, la promesa. Pero las familias normalmente no se construyen tanto por eso, sino por otros códigos”, advierte. El padre de Pol Guasch se quitó la vida hace 13 años, cuando el tema de la salud mental aún no estaba en el centro de la conversación. O, al menos, no tanto. Si los hechos hubiesen tenido lugar a día de hoy ¿Habría sido todo diferente? El escritor opina que no, ya que, por un lado, no cree que las cosas hayan cambiado tanto y, por otro, “la forma en cómo nos hicimos cargo como familia de todo eso no tiene nada que ver como con la conversación social sobre la salud mental o el suicidio”, manifiesta. Por supuesto, lo que sí hubiese sido diferente habría sido el libro. Solo tenía 15 años y aún faltaban ocho para que ganase el Premio Llibres Anagrama de Novela 2021 por Napalm en el corazón. Afirma que con sus dos títulos de ficción “aprendo a escribir, descubro qué significa cómo crear mundos, inventar personajes, crear atmósferas”. Y gracias a ese recorrido, ha llegado a este tercer título “convencido de que la escritura es mi forma de expresar y mi forma de entender y mi forma de vivir también”. Además, considera que si su primer trabajo hubiese sido Reliquia “hubiera pensado que mi escritura tenía que ver solo con este evento cuando, en realidad, yo elijo la escritura por muchísimas cuestiones”, concluye.