Jaime Bayly, la dignidad del reportaje novelado

Jaime Bayly, la dignidad del reportaje novelado

Si algo se distingue claramente en la narrativa de Jaime Bayly (Lima. 1965), es su ascendente periodístico desde 'No se lo digas a nadie' a esta última entrega que en cierta manera es más madura que alguna de sus narraciones anteriores, en lo que me trae a la memoria esos años del Nuevo Periodismo. Bendito sea. El libro, para los que sabemos de Venezuela y la amamos, tiene algo de modélico, de modélico por la manera en que presenta y maneja aquellos tres días que conmovieron la Vieja Capitanía General, y lo pongo sin ánimo de ofender, sólo para entender su destino como nación desde los tiempos coloniales, un destino que es semejante al que tuvo luego como nación independiente.... Ver Más

Toyota acaba de introducir su propio robotaxi

Toyota acaba de introducir su propio robotaxi

Toyota, junto con la empresa china de conducción autónoma Pony.ai, ha anunciado que su primer robotaxi, producido en masa, basado en el Toyota bZ4X, ha salido de la línea de producción. El proyecto es una empresa conjunta entre Toyota Motor China, GAC Toyota y Pony.ai, con la fabricación a cargo de estos dos últimos. A […] The post Toyota acaba de introducir su propio robotaxi appeared first on Digital Trends Español .

El mayor peligro en Internet eres tú: cuatro niveles de la pirámide de la seguridad en la red que tienes que cumplir para navegar

El mayor peligro en Internet eres tú: cuatro niveles de la pirámide de la seguridad en la red que tienes que cumplir para navegar

Con motivo del Día Internacional de Internet Seguro, el profesor de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) José Javier Astrain ha desgranado las claves para mantener a salvo nuestra información en la red. Internet ofrece innumerables posibilidades, pero la seguridad sigue siendo una de las grandes preocupaciones para los usuarios. Astrain subraya que, aunque nos preocupe conectarnos a una red poco fiable, el verdadero problema reside en nosotros mismos. “La mayor parte de los problemas de seguridad empiezan y terminan en el ser humano”, afirma el profesor. Somos nosotros quienes caemos en engaños, no protegemos adecuadamente la información o tenemos un exceso de vanidad que nos lleva a cometer errores. El experto distingue entre la información que poseemos y las medidas para protegerla, pero insiste en que el eslabón más débil es la persona. “El mayor punto de entrada de cualquier elemento de ataque es el ser humano”, sentencia Astrain. Para construir una defensa sólida, el profesor propone una pirámide con cuatro niveles. El primero es la formación y la concienciación, es decir, “saber qué estamos haciendo, cómo lo hacemos, cuáles son nuestras limitaciones”. El segundo escalón son los buenos hábitos, como asegurarse de que el antivirus funciona o verificar a quién se envía un correo electrónico. El tercer nivel es la protección activa, que implica tener el antivirus actualizado y las aplicaciones bien configuradas. Por último, Astrain destaca la importancia de pedir ayuda, ya que “nadie es experto total, nadie sabe de todo”. Para ello, existen organismos como el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), que ofrece asistencia a través del número de teléfono 017. La formación, según Astrain, debe adaptarse a cada perfil. No se le puede exigir lo mismo a un niño de 12 años, que “controla perfectamente la tecnología, pero no es consciente de lo que implica”, que a una persona de 70 que, aunque menos ducha en tecnología, puede tener una mayor conciencia sobre el valor de la privacidad. Para los usuarios particulares, la primera norma es la precaución, que no paranoia. El profesor recomienda desconfiar de ofertas demasiado buenas para ser ciertas, porque “los duros a 4 pesetas en Internet tampoco existen”. También recuerda que “las redes sociales tienen memoria, no olvidan”, por lo que es fundamental medir lo que se publica. Astrain insiste en que “el anonimato es falso” y que todas nuestras acciones tienen consecuencias. Además, aconseja aplicar la misma lógica que en el mundo físico a las compras online, acudiendo a sitios de confianza, y descargar aplicaciones únicamente de fuentes seguras para evitar sorpresas. En el ámbito empresarial, la recomendación principal es no mezclar el entorno profesional con el particular. Separar los dispositivos y cuentas personales de los del trabajo es una “muy buena práctica” que aísla los problemas en caso de que uno de los dos ámbitos se vea comprometido. Otras pautas para empresas incluyen no reutilizar contraseñas, usar los privilegios de administrador solo cuando sea imprescindible y utilizar factores de autenticación. Aunque pueda parecer “aburrido”, recibir una confirmación en el móvil “es la mejor forma de evitar que nos suplanten”, explica el experto. Finalmente, para el sector industrial y el Internet de las Cosas (IoT), donde cualquier dispositivo, desde cámaras a sensores, puede conectarse a la red, es crucial aislar las redes operativas (OT) de las de comunicaciones (IT). Astrain recomienda aplicar un principio de “confianza justa” y asegurarse de que los datos provienen de la máquina correcta. Como cierre, el profesor de la UPNA reitera la idea más importante: el aprendizaje continuo y el sentido común. “Pensar las cosas antes de hacerlas” y ser conscientes de que “la mayor fuente de problemas somos nosotros” son, según Astrain, las pautas fundamentales que todos podemos seguir para evitar la mayoría de los incidentes de seguridad.

El mayor peligro en Internet eres tú: cuatro niveles de la pirámide de la seguridad en la red que tienes que cumplir para navegar

El mayor peligro en Internet eres tú: cuatro niveles de la pirámide de la seguridad en la red que tienes que cumplir para navegar

Con motivo del Día Internacional de Internet Seguro, el profesor de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) José Javier Astrain ha desgranado las claves para mantener a salvo nuestra información en la red. Internet ofrece innumerables posibilidades, pero la seguridad sigue siendo una de las grandes preocupaciones para los usuarios. Astrain subraya que, aunque nos preocupe conectarnos a una red poco fiable, el verdadero problema reside en nosotros mismos. “La mayor parte de los problemas de seguridad empiezan y terminan en el ser humano”, afirma el profesor. Somos nosotros quienes caemos en engaños, no protegemos adecuadamente la información o tenemos un exceso de vanidad que nos lleva a cometer errores. El experto distingue entre la información que poseemos y las medidas para protegerla, pero insiste en que el eslabón más débil es la persona. “El mayor punto de entrada de cualquier elemento de ataque es el ser humano”, sentencia Astrain. Para construir una defensa sólida, el profesor propone una pirámide con cuatro niveles. El primero es la formación y la concienciación, es decir, “saber qué estamos haciendo, cómo lo hacemos, cuáles son nuestras limitaciones”. El segundo escalón son los buenos hábitos, como asegurarse de que el antivirus funciona o verificar a quién se envía un correo electrónico. El tercer nivel es la protección activa, que implica tener el antivirus actualizado y las aplicaciones bien configuradas. Por último, Astrain destaca la importancia de pedir ayuda, ya que “nadie es experto total, nadie sabe de todo”. Para ello, existen organismos como el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), que ofrece asistencia a través del número de teléfono 017. La formación, según Astrain, debe adaptarse a cada perfil. No se le puede exigir lo mismo a un niño de 12 años, que “controla perfectamente la tecnología, pero no es consciente de lo que implica”, que a una persona de 70 que, aunque menos ducha en tecnología, puede tener una mayor conciencia sobre el valor de la privacidad. Para los usuarios particulares, la primera norma es la precaución, que no paranoia. El profesor recomienda desconfiar de ofertas demasiado buenas para ser ciertas, porque “los duros a 4 pesetas en Internet tampoco existen”. También recuerda que “las redes sociales tienen memoria, no olvidan”, por lo que es fundamental medir lo que se publica. Astrain insiste en que “el anonimato es falso” y que todas nuestras acciones tienen consecuencias. Además, aconseja aplicar la misma lógica que en el mundo físico a las compras online, acudiendo a sitios de confianza, y descargar aplicaciones únicamente de fuentes seguras para evitar sorpresas. En el ámbito empresarial, la recomendación principal es no mezclar el entorno profesional con el particular. Separar los dispositivos y cuentas personales de los del trabajo es una “muy buena práctica” que aísla los problemas en caso de que uno de los dos ámbitos se vea comprometido. Otras pautas para empresas incluyen no reutilizar contraseñas, usar los privilegios de administrador solo cuando sea imprescindible y utilizar factores de autenticación. Aunque pueda parecer “aburrido”, recibir una confirmación en el móvil “es la mejor forma de evitar que nos suplanten”, explica el experto. Finalmente, para el sector industrial y el Internet de las Cosas (IoT), donde cualquier dispositivo, desde cámaras a sensores, puede conectarse a la red, es crucial aislar las redes operativas (OT) de las de comunicaciones (IT). Astrain recomienda aplicar un principio de “confianza justa” y asegurarse de que los datos provienen de la máquina correcta. Como cierre, el profesor de la UPNA reitera la idea más importante: el aprendizaje continuo y el sentido común. “Pensar las cosas antes de hacerlas” y ser conscientes de que “la mayor fuente de problemas somos nosotros” son, según Astrain, las pautas fundamentales que todos podemos seguir para evitar la mayoría de los incidentes de seguridad.

Más de un 60 % de los pisos turísticos de la Comunidad Valenciana están en Alicante

Más de un 60 % de los pisos turísticos de la Comunidad Valenciana están en Alicante

La provincia de Alicante es la segunda de España con más vivienda turística registrada. Pese al marcado descenso del 28 % en apenas un año, la Costa Blanca continúa en los puestos más altos del ranking, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La cifra de 29.697 pisos turísticos supone el 61,3 % de la Comunidad Valenciana y en torno a un 9 % sobre el total de España. Alicante solo está por detrás de Málaga y supera en números totales a grandes provincias como Madrid, Barcelona y Valencia y a regiones turísticas como Las Palmas, tercera con más alojamiento de este tipo.