La tormenta perfecta del fascismo en España

La tormenta perfecta del fascismo en España

Impunidad del fascismo. Lluvia ingente de dinero para promocionar la ultraderecha. Desinformación. Algoritmos. Medios de manipulación. Ataque continuado, judicial incluido, contra Sánchez y su entorno. No votar derechos, sino dardos envenados La tendencia es mundial -en distintos grados- pero hay causas concretas que explican el momento actual del auge de la ultraderecha en España. En todas partes hay algo más que insatisfacción con las respuestas de la política: hay… mucho dinero oculto invertido en el triunfo de los fascismos. Se viene avisando desde hace tiempo y desde posiciones muy fundamentadas y, al no pararlo, va a más. Crece Vox en las elecciones autonómicas. Acaba de ocurrir en Aragón, como hace poco en Extremadura. El Partido Popular, el tronco del que nació el partido ultra, ha promocionado su ascenso con sus actitudes erráticas, no cabe duda. Pero no olvidemos las raíces: el fascismo franquista permaneció en nuestra sociedad absolutamente impune. Y eso se paga. Vivir décadas en una dictadura afecta al carácter y a sus reacciones de diversas formas. Opuestas incluso. Una es el acatamiento servil, y ejemplo entre muchos, el de aquellas madres que decían a su hija maltratada por el marido: “aguanta, hija mía, aguanta”. Apoyada por la abuela, si era el caso, y desde luego por el sacerdote confesor. En otras personas vivir en una dictadura produce una rebeldía irreductible. Aragón presumió de ella siempre, porque desde mucho antes venía. Siglos. Los nobles aragoneses exigían al rey en su juramento como tal unos requisitos lapidarios: “Nos, que somos y valemos tanto como vos, pero juntos más que vos, os hacemos Principal, Rey y Señor entre los iguales, con tal que guardéis nuestros fueros y libertades; y si no, no”. Eran los nobles, no la plebe, pero por algo se empieza. Y, de hecho, las Cortes aragonesas fueron de alguna manera un precedente del federalismo. Probablemente por obligación, dados los potentes territorios que aglutinaba, desde el Condado de Barcelona, a los reinos de Valencia, Mallorca, Sicilia, Cerdeña y Nápoles y el propio reino de Aragón. El Justicia de Aragón fue otro precedente: el primer Defensor del pueblo u Ombudsman, que se sepa, y lo fue desde el año 1.115. Siempre presumió Aragón de su coraje. Desde echar a los franceses en Zaragoza a apellidar, mucho antes incluso, a uno de sus reyes, Alfonso I el Batallador. Ya ven lo que hacen ahora los cachorros ultras en los mítines en plena Plaza del Pilar, enmarcada por una Basílica, una Catedral (La Seo), el Palacio Episcopal y el Ayuntamiento. Aragón alojó incluso, en Fraga, una cédula libertaria extrema durante la guerra civil que hasta abogaba por instituir el amor libre; ahora votan Vox porque el pueblo acoge a emigrantes que les trabajan el campo y les recogen la fruta. Y no olviden la osadía de Benasque, en Huesca, que salía en procesión religiosa durante todo el franquismo cantando algo muy parecido al Himno de Riego, muy parecido. Somos peculiares los nacidos en Aragón. El sentimiento regionalista ha sido muy potente siempre, pero se fue debilitando para caer sustituido por una especie de baturrismo costumbrista, que es otra cosa. Parece que el espíritu aragonés vuelve a emerger vibrante en la actual Chunta Aragonesista. A la vez es intenso en Aragón el anticatalanismo “por agravios comparativos”. Javier Lambán lo practicaba y seguro que ha restado votos al PSOE de Pilar Alegría. Los aragoneses se partieron el pecho hace décadas por defender el agua del Ebro, que no se trasvasara a Catalunya y, de hecho, se paró el proyecto. Ahora Azcón está embarcado en 28 proyectos de Centros de Datos , “pan para hoy, hambre para mañana”. Los más grandes: Azora (300 megavatios), el de ACS en La Puebla de Alfindén (300 mg) o el Rhodes, de Blackstone ( 650 mg). Si todos salen adelante, consumirían cinco veces la energía de Aragón. ¿Qué quedará para los ciudadanos? Los más gruesos nubarrones de la tormenta perfecta del fascismo en España se alojan en ese manto que dejó absolutamente impune al franquismo y lo ha cubierto al punto de no enseñarlo en los colegios. Al parecer, muchos jóvenes simpatizantes de Vox, del PP incluso, ignoran lo que fue aquello. Lo que son sus herederos y eso es peor si cabe. España registró una evolución extraordinaria desde la Transición, eso sin duda. A pesar de todos los pesares. Algunos la traían de antes, de toda una vida y por sus propios medios. El caso es que se fue saliendo de aquel pozo unos por propia voluntad, otros arrastrados por la inercia de cambio, de logro democrático. El voto condicionado es otro factor decisivo. Gran vendaval que agita la tormenta perfecta. En conjunto hay quienes no saben, al parecer, que votan contra sus intereses. Contra las pensiones, contra la sanidad pública, los derechos de las mujeres... El economista y escritor, José Luis Sampedro, decía que la mayoría acude a las urnas o se abstiene sin la previa información objetiva y la consiguiente reflexión crítica que debe asistir a todo verdadero ciudadano movido por el interés común, que los votos están muy condicionados. Y sabemos que en los últimos años se ha usado hasta la manipulación de los algoritmos en redes sociales para alterar elecciones. Al final se ha caído de bruces en la sociedad del espectáculo, la que ha pasado -casi sin prescindir de ningún ingrediente adocenador- de la televisión basura a la jungla de las redes y a las plataformas demasiado pobladas de estúpidos que logran vivir del cuento cautivando adeptos. A medios que han dejado de ser informativos para realizar una especie de terrorismo informativo. El bulo, la mentira, la calumnia. El PP y sus medios han logrado convertir a Pedro Sánchez en un enemigo público. Y multitud de sus becerros cuentan historias aberrantes sobre él de corrupciones sin fin, prostitución, organizaciones mafiosas. Sin pruebas. Los procesos de claro lawfare se han prodigado en ayuda de esa destrucción de la persona que gobierna este país. Y ya hay hasta quien acude al autoproclamado sheriff malote del universo, Elon Musk para que castigue a Sánchez . Se apunta hasta Feijóo que sigue podrido de rabia y envidia a pesar de los “éxitos” electorales que proclama.   O Felipe González, quien una vez más comparece cuando el PSOE está en momentos bajos, para atizar a Sánchez y ver si por fin consigue tumbarle. Sánchez ha cometido fallos en el difícil equilibrio de sus apoyos parlamentarios, pero creo que nadie con un sentido estricto de la justicia puede sentirse cómodo con la lapidación y despiece que se hace de él y su familia. Porque, de querer buscar algún atenuante a semejante cacería, no está en la suciedad de intenciones de quienes la practican. Anotemos, además, como factor crucial de esa tormenta perfecta la inacción de los gobiernos, de este también, para combatir los peligros que se ciernen sobre la democracia. Sin duda los de derechas ni lo han intentado. Y vista la evolución de Felipe González queda bastante probado que se limitó a darle un maquillaje -muy efectivo- a este país. Fue Zapatero y su gobierno los que impulsaron medidas avanzadas, el odiado quizás por eso. Los de Sánchez han sido más timoratos. Acosado sin tregua y sin piedad Podemos, y luego el propio presidente y su familia. Gabriel Rufian decía tras los resultados electorales de Aragón: “Lo que viene no se para con siglas, se para con pueblos”. Y con los gobiernos democráticos, añado. Porque venir, viene, y es tarea ingente pero no imposible para detenerlo. No se trata solo de acabar con el fascismo en las redes sociales, hay que abordarlo también en los estamentos esenciales de un Estado democrático flaquean. Y todos sabemos cuáles son y los lastres que están dejando. Cuánto queda por investigar seriamente de lo que vemos estupefactos los ciudadanos. Cuesta creer que no se actúe con rigor ni contra los bulos, las graves calumnias, las amenazas. Hay que resolverlo en bien de la sociedad, por la democracia. Y urge. Es inaplazable. La rueda ha vuelto a girar como siempre. Hoy las portadas normalizaban el fiasco en el que se ha metido el PP con este nuevo resultado electoral. Con verbos floridos: Feijóo tiende la mano a Vox , reta a Vox o tiende la alfombra a Vox . La ultraderecha española sigue ascendiendo en las encuestas. En el Teruel que ha situado a Vox como segundo partido más votado, le contaban a El Mundo, que ese aluvión de votos recibido es “por el porte de Abascal” y “su defensa del toro y la caza”. Una lluvia ingente de dinero para promocionar la ultraderecha que facilita lucros selectivos. El ataque continuado, judicial incluido, contra el PSOE por gobernar. El odio como política y el insulto como reclamo. La desinformación creciente. No votar derechos, sino dardos envenenados, en muchos casos. Algo hay que hacer. Ya.

Más difícil que unir a la izquierda

Más difícil que unir a la izquierda

Si la política es un estado de ánimo, el de los votantes de izquierda oscila entre la ansiedad y la depresión. Vemos venir el próximo gobierno de PP-Vox como algo inevitable. Damos por perdida la batalla antes de empezarla, y eso se convierte en profecía autocumplida: si pensamos que no hay nada que hacer, no haremos nada La enésima refundación de la izquierda. Más de lo mismo. Otra sopa de letras. Esta película ya la he visto. Remake. Reboot. Unidas Podemos, Sumar, a ver qué nombre le ponen ahora. La misma moto usada. Primero como tragedia, después como farsa. El Frente Popular de Judea se llamará ahora Frente Judaico Popular. Pero si caben todos en un taxi. Afán de protagonismo. Puro marketing. ¿Y así van a defendernos del fascismo? Menos ego y más calle. ¿Y Podemos, qué? Si eres votante de izquierda y te reconoces en las frases del primer párrafo, el problema no lo tienen las fuerzas de izquierda: el problema lo tienes tú, quillo. Las frases del primer párrafo no las he copiado de la tertulia de Ana Rosa, ni del grupo de WhatsApp de mis primos fachas. Tampoco las dijo Felipe González. Las he oído y leído en gente que se dice votante de izquierda. Incluidos lectores de este periódico que ayer dejaron comentarios en las noticias sobre movimientos en la izquierda, y de donde he copiado unas cuantas. Yo mismo, para qué engañaros, pronuncié alguna de ellas cuando supe de la propuesta de Rufián y de la nueva alianza de los partidos que ya estaban en Sumar. Me salió sin mucho pensar, y a continuación me dije: el problema no lo tienen las fuerzas de izquierda, el problema lo tengo yo. Más difícil que unir a la izquierda me parece revertir el desánimo de sus votantes. La desconfianza, el cansancio, el escepticismo, el derrotismo, el fatalismo, las viejas heridas y hasta un poco de cinismo han prendido en el ánimo colectivo después de seis años de difícil gobierno progresista, problemas sociales sin resolver, barullo parlamentario, derrotas electorales, acoso político-mediático-judicial, y ascenso de la ultraderecha; todo ello en un mundo convulso, incierto y donde la ola reaccionaria sigue ganando terreno, con especial fuerza en Europa. Normal la tentación de sacar bandera blanca o, como he oído a algunos militantes, “retirarse a los cuarteles de invierno” hasta que cambie el péndulo de la historia. Si la política, como repiten, es un estado de ánimo, el de los votantes de izquierda oscila entre la ansiedad y la depresión. Vemos venir el próximo gobierno de PP-Vox como algo inevitable, irresistible, un fenómeno meteorológico ante lo que solo cabe buscar un buen paraguas o un búnker. Damos por perdida la batalla antes de empezarla, y eso se convierte en profecía autocumplida: si pensamos que no hay nada que hacer, no haremos nada. No sé tú, pero yo me niego a ese derrotismo. Y mientras haya batalla, no vale rendirse. Mi primera reacción ante estos movimientos en la izquierda puede ser, sí, desconfianza, cansancio, escepticismo, fatalismo y hasta un poquito de cinismo. Pero acto seguido me digo que no podemos permitírnoslo, que nos jugamos mucho. Que el ascenso de la ultraderecha (por el crecimiento de Vox y la ultraderechización del PP) no es inevitable ni irresistible, y que en esa resistencia no sobra nadie, ni tampoco sobran ideas. No sé si la iniciativa de Rufián llegará a algo, ni si basta con refundar Sumar. Pero cualquiera que lo intente, cualquiera que haga algo contra el desánimo, ya me merece respeto, atención y hasta confianza. Bienvenidas sean todas las propuestas.

La tormenta perfecta del fascismo en España

La tormenta perfecta del fascismo en España

Impunidad del fascismo. Lluvia ingente de dinero para promocionar la ultraderecha. Desinformación. Algoritmos. Medios de manipulación. Ataque continuado, judicial incluido, contra Sánchez y su entorno. No votar derechos, sino dardos envenados La tendencia es mundial -en distintos grados- pero hay causas concretas que explican el momento actual del auge de la ultraderecha en España. En todas partes hay algo más que insatisfacción con las respuestas de la política: hay… mucho dinero oculto invertido en el triunfo de los fascismos. Se viene avisando desde hace tiempo y desde posiciones muy fundamentadas y, al no pararlo, va a más. Crece Vox en las elecciones autonómicas. Acaba de ocurrir en Aragón, como hace poco en Extremadura. El Partido Popular, el tronco del que nació el partido ultra, ha promocionado su ascenso con sus actitudes erráticas, no cabe duda. Pero no olvidemos las raíces: el fascismo franquista permaneció en nuestra sociedad absolutamente impune. Y eso se paga. Vivir décadas en una dictadura afecta al carácter y a sus reacciones de diversas formas. Opuestas incluso. Una es el acatamiento servil, y ejemplo entre muchos, el de aquellas madres que decían a su hija maltratada por el marido: “aguanta, hija mía, aguanta”. Apoyada por la abuela, si era el caso, y desde luego por el sacerdote confesor. En otras personas vivir en una dictadura produce una rebeldía irreductible. Aragón presumió de ella siempre, porque desde mucho antes venía. Siglos. Los nobles aragoneses exigían al rey en su juramento como tal unos requisitos lapidarios: “Nos, que somos y valemos tanto como vos, pero juntos más que vos, os hacemos Principal, Rey y Señor entre los iguales, con tal que guardéis nuestros fueros y libertades; y si no, no”. Eran los nobles, no la plebe, pero por algo se empieza. Y, de hecho, las Cortes aragonesas fueron de alguna manera un precedente del federalismo. Probablemente por obligación, dados los potentes territorios que aglutinaba, desde el Condado de Barcelona, a los reinos de Valencia, Mallorca, Sicilia, Cerdeña y Nápoles y el propio reino de Aragón. El Justicia de Aragón fue otro precedente: el primer Defensor del pueblo u Ombudsman, que se sepa, y lo fue desde el año 1.115. Siempre presumió Aragón de su coraje. Desde echar a los franceses en Zaragoza a apellidar, mucho antes incluso, a uno de sus reyes, Alfonso I el Batallador. Ya ven lo que hacen ahora los cachorros ultras en los mítines en plena Plaza del Pilar, enmarcada por una Basílica, una Catedral (La Seo), el Palacio Episcopal y el Ayuntamiento. Aragón alojó incluso, en Fraga, una cédula libertaria extrema durante la guerra civil que hasta abogaba por instituir el amor libre; ahora votan Vox porque el pueblo acoge a emigrantes que les trabajan el campo y les recogen la fruta. Y no olviden la osadía de Benasque, en Huesca, que salía en procesión religiosa durante todo el franquismo cantando algo muy parecido al Himno de Riego, muy parecido. Somos peculiares los nacidos en Aragón. El sentimiento regionalista ha sido muy potente siempre, pero se fue debilitando para caer sustituido por una especie de baturrismo costumbrista, que es otra cosa. Parece que el espíritu aragonés vuelve a emerger vibrante en la actual Chunta Aragonesista. A la vez es intenso en Aragón el anticatalanismo “por agravios comparativos”. Javier Lambán lo practicaba y seguro que ha restado votos al PSOE de Pilar Alegría. Los aragoneses se partieron el pecho hace décadas por defender el agua del Ebro, que no se trasvasara a Catalunya y, de hecho, se paró el proyecto. Ahora Azcón está embarcado en 28 proyectos de Centros de Datos , “pan para hoy, hambre para mañana”. Los más grandes: Azora (300 megavatios), el de ACS en La Puebla de Alfindén (300 mg) o el Rhodes, de Blackstone ( 650 mg). Si todos salen adelante, consumirían cinco veces la energía de Aragón. ¿Qué quedará para los ciudadanos? Los más gruesos nubarrones de la tormenta perfecta del fascismo en España se alojan en ese manto que dejó absolutamente impune al franquismo y lo ha cubierto al punto de no enseñarlo en los colegios. Al parecer, muchos jóvenes simpatizantes de Vox, del PP incluso, ignoran lo que fue aquello. Lo que son sus herederos y eso es peor si cabe. España registró una evolución extraordinaria desde la Transición, eso sin duda. A pesar de todos los pesares. Algunos la traían de antes, de toda una vida y por sus propios medios. El caso es que se fue saliendo de aquel pozo unos por propia voluntad, otros arrastrados por la inercia de cambio, de logro democrático. El voto condicionado es otro factor decisivo. Gran vendaval que agita la tormenta perfecta. En conjunto hay quienes no saben, al parecer, que votan contra sus intereses. Contra las pensiones, contra la sanidad pública, los derechos de las mujeres... El economista y escritor, José Luis Sampedro, decía que la mayoría acude a las urnas o se abstiene sin la previa información objetiva y la consiguiente reflexión crítica que debe asistir a todo verdadero ciudadano movido por el interés común, que los votos están muy condicionados. Y sabemos que en los últimos años se ha usado hasta la manipulación de los algoritmos en redes sociales para alterar elecciones. Al final se ha caído de bruces en la sociedad del espectáculo, la que ha pasado -casi sin prescindir de ningún ingrediente adocenador- de la televisión basura a la jungla de las redes y a las plataformas demasiado pobladas de estúpidos que logran vivir del cuento cautivando adeptos. A medios que han dejado de ser informativos para realizar una especie de terrorismo informativo. El bulo, la mentira, la calumnia. El PP y sus medios han logrado convertir a Pedro Sánchez en un enemigo público. Y multitud de sus becerros cuentan historias aberrantes sobre él de corrupciones sin fin, prostitución, organizaciones mafiosas. Sin pruebas. Los procesos de claro lawfare se han prodigado en ayuda de esa destrucción de la persona que gobierna este país. Y ya hay hasta quien acude al autoproclamado sheriff malote del universo, Elon Musk para que castigue a Sánchez . Se apunta hasta Feijóo que sigue podrido de rabia y envidia a pesar de los “éxitos” electorales que proclama.   O Felipe González, quien una vez más comparece cuando el PSOE está en momentos bajos, para atizar a Sánchez y ver si por fin consigue tumbarle. Sánchez ha cometido fallos en el difícil equilibrio de sus apoyos parlamentarios, pero creo que nadie con un sentido estricto de la justicia puede sentirse cómodo con la lapidación y despiece que se hace de él y su familia. Porque, de querer buscar algún atenuante a semejante cacería, no está en la suciedad de intenciones de quienes la practican. Anotemos, además, como factor crucial de esa tormenta perfecta la inacción de los gobiernos, de este también, para combatir los peligros que se ciernen sobre la democracia. Sin duda los de derechas ni lo han intentado. Y vista la evolución de Felipe González queda bastante probado que se limitó a darle un maquillaje -muy efectivo- a este país. Fue Zapatero y su gobierno los que impulsaron medidas avanzadas, el odiado quizás por eso. Los de Sánchez han sido más timoratos. Acosado sin tregua y sin piedad Podemos, y luego el propio presidente y su familia. Gabriel Rufian decía tras los resultados electorales de Aragón: “Lo que viene no se para con siglas, se para con pueblos”. Y con los gobiernos democráticos, añado. Porque venir, viene, y es tarea ingente pero no imposible para detenerlo. No se trata solo de acabar con el fascismo en las redes sociales, hay que abordarlo también en los estamentos esenciales de un Estado democrático flaquean. Y todos sabemos cuáles son y los lastres que están dejando. Cuánto queda por investigar seriamente de lo que vemos estupefactos los ciudadanos. Cuesta creer que no se actúe con rigor ni contra los bulos, las graves calumnias, las amenazas. Hay que resolverlo en bien de la sociedad, por la democracia. Y urge. Es inaplazable. La rueda ha vuelto a girar como siempre. Hoy las portadas normalizaban el fiasco en el que se ha metido el PP con este nuevo resultado electoral. Con verbos floridos: Feijóo tiende la mano a Vox , reta a Vox o tiende la alfombra a Vox . La ultraderecha española sigue ascendiendo en las encuestas. En el Teruel que ha situado a Vox como segundo partido más votado, le contaban a El Mundo, que ese aluvión de votos recibido es “por el porte de Abascal” y “su defensa del toro y la caza”. Una lluvia ingente de dinero para promocionar la ultraderecha que facilita lucros selectivos. El ataque continuado, judicial incluido, contra el PSOE por gobernar. El odio como política y el insulto como reclamo. La desinformación creciente. No votar derechos, sino dardos envenenados, en muchos casos. Algo hay que hacer. Ya.

Más difícil que unir a la izquierda

Más difícil que unir a la izquierda

Si la política es un estado de ánimo, el de los votantes de izquierda oscila entre la ansiedad y la depresión. Vemos venir el próximo gobierno de PP-Vox como algo inevitable. Damos por perdida la batalla antes de empezarla, y eso se convierte en profecía autocumplida: si pensamos que no hay nada que hacer, no haremos nada La enésima refundación de la izquierda. Más de lo mismo. Otra sopa de letras. Esta película ya la he visto. Remake. Reboot. Unidas Podemos, Sumar, a ver qué nombre le ponen ahora. La misma moto usada. Primero como tragedia, después como farsa. El Frente Popular de Judea se llamará ahora Frente Judaico Popular. Pero si caben todos en un taxi. Afán de protagonismo. Puro marketing. ¿Y así van a defendernos del fascismo? Menos ego y más calle. ¿Y Podemos, qué? Si eres votante de izquierda y te reconoces en las frases del primer párrafo, el problema no lo tienen las fuerzas de izquierda: el problema lo tienes tú, quillo. Las frases del primer párrafo no las he copiado de la tertulia de Ana Rosa, ni del grupo de WhatsApp de mis primos fachas. Tampoco las dijo Felipe González. Las he oído y leído en gente que se dice votante de izquierda. Incluidos lectores de este periódico que ayer dejaron comentarios en las noticias sobre movimientos en la izquierda, y de donde he copiado unas cuantas. Yo mismo, para qué engañaros, pronuncié alguna de ellas cuando supe de la propuesta de Rufián y de la nueva alianza de los partidos que ya estaban en Sumar. Me salió sin mucho pensar, y a continuación me dije: el problema no lo tienen las fuerzas de izquierda, el problema lo tengo yo. Más difícil que unir a la izquierda me parece revertir el desánimo de sus votantes. La desconfianza, el cansancio, el escepticismo, el derrotismo, el fatalismo, las viejas heridas y hasta un poco de cinismo han prendido en el ánimo colectivo después de seis años de difícil gobierno progresista, problemas sociales sin resolver, barullo parlamentario, derrotas electorales, acoso político-mediático-judicial, y ascenso de la ultraderecha; todo ello en un mundo convulso, incierto y donde la ola reaccionaria sigue ganando terreno, con especial fuerza en Europa. Normal la tentación de sacar bandera blanca o, como he oído a algunos militantes, “retirarse a los cuarteles de invierno” hasta que cambie el péndulo de la historia. Si la política, como repiten, es un estado de ánimo, el de los votantes de izquierda oscila entre la ansiedad y la depresión. Vemos venir el próximo gobierno de PP-Vox como algo inevitable, irresistible, un fenómeno meteorológico ante lo que solo cabe buscar un buen paraguas o un búnker. Damos por perdida la batalla antes de empezarla, y eso se convierte en profecía autocumplida: si pensamos que no hay nada que hacer, no haremos nada. No sé tú, pero yo me niego a ese derrotismo. Y mientras haya batalla, no vale rendirse. Mi primera reacción ante estos movimientos en la izquierda puede ser, sí, desconfianza, cansancio, escepticismo, fatalismo y hasta un poquito de cinismo. Pero acto seguido me digo que no podemos permitírnoslo, que nos jugamos mucho. Que el ascenso de la ultraderecha (por el crecimiento de Vox y la ultraderechización del PP) no es inevitable ni irresistible, y que en esa resistencia no sobra nadie, ni tampoco sobran ideas. No sé si la iniciativa de Rufián llegará a algo, ni si basta con refundar Sumar. Pero cualquiera que lo intente, cualquiera que haga algo contra el desánimo, ya me merece respeto, atención y hasta confianza. Bienvenidas sean todas las propuestas.

Llegan dos potentes motobombas desde Madrid para hacer frente a las graves inundaciones en Talavera

Llegan dos potentes motobombas desde Madrid para hacer frente a las graves inundaciones en Talavera

Han llegado dos potentes bombas de achique a la ciudad de Talavera. El alcalde, José Julián Gregorio, ha agradecido a la empresa Aqualia que haya destinados más recursos para ayudar a los vecinos que sufren las inundaciones en sus viviendas que afectan a varias calles de la ciudad; la empresa a nivel nacional está utilizando los recursos disponibles que tiene en el territorio nacional, tales como dos bombas de evacuación de 600.000 litros la hora más otras tres de menor nivel de evacuación procedentes de la citada empresa de localidades de la provincia “que ya se encuentran en Talavera” achicando agua para paliar los efectos del temporal y ayudar a los vecinos que tienen anegadas sus viviendas o garajes, principalmente en la zona de Entretorres, Hilanderas y Grisetas. El alcalde ha informado además de que la Policía Local ha cortado al tráfico la Avenida Real Fábrica de Sedas y a través de una tubería se está derivando agua al río, “con lo que esperamos poder aliviar la presión y que el agua vaya descendiendo”. La alternativa que se ofrece al tráfico para los vecinos es Francisco Aguirre. Un total de seis personas han sido evacuadas de su domicilio en Talavera de la Reina (Toledo) como consecuencia de las graves inundaciones provocadas por el desbordamiento de varios arroyos que atraviesan la ciudad. Dos miembros de esa familia, menores de edad. El Ayuntamiento de Talavera de la Reina dio aviso al 112, y además ya llevaba días reiterando que el pabellón polideportivo José Ángel de Jesús Encinas, conocido como JAJE por los talaveranos y talaveranas, estaba preparado para albergar a cualquier vecino que lo necesitase, así como usarse cómo vía de aseo personal o necesidad ante la imposibilidad de poder hacerlo en su casa. Por ello, Cruz Roja está atendiendo a esta familia que se encuentra en dicho polideportivo “en un lugar con intimidad”, hasta que puedan regresar a su domicilio habitual.  Será mañana jueves, los miembros de Protección Civil realizarán una valoración de la vivienda y la familia continuará atendida tanto por el Ayuntamiento como por personal de Cruz Roja. José Julián Gregorio ha agradecido a todos los servicios de emergencias su incansable labor ayudando en las labores de achique de agua para que Talavera “vuelva a la normalidad lo antes posible”. El dispositivo desplegado está compuesto por 25 efectivos del servicio de bomberos, personal de los Servicios Generales del Ayuntamiento, Protección Civil y trabajadores del Infocam. Para las labores de achique se han movilizado 21 motobombas, incluyendo unidades de gran potencia llegadas desde Madrid, y se han repartido 3.300 sacos terreros entre los vecinos de las zonas más afectadas. Esta situación deriva de la gran cantidad de agua que evacuan arroyos como el de la Portiña, que recogen la pluviometría de la Sierra de San Vicente. Los grandes colectores que canalizan estos cauces bajo la ciudad se han visto desbordados, lo que ha hecho aumentar el nivel freático y ha provocado inundaciones en calles, garajes y bajos. Como medida de prevención, efectivos de Protección Civil mantienen una monitorización constante de los arroyos tanto en la ciudad como en las pedanías para anticiparse a situaciones más graves. A su vez, se sigue pidiendo “prudencia” porque la borrasca y las lluvias van a continuar, y ante cualquier emergencia llamen al, 092, al 112 o a Protección Civil.

El carnaval de Pallejà, el pueblo que fraguó una fiesta multitudinaria gracias a un grupo de cuarentones

El carnaval de Pallejà, el pueblo que fraguó una fiesta multitudinaria gracias a un grupo de cuarentones

Este pequeño municipio de Barcelona renació de sus cenizas después de que los hijos de 1954 decidieran convertir un reencuentro de promoción en una de las rúas más concurridas de la comarca Llena de historia y rodeada por una muralla con forma de estrella: así es la ciudad con el carnaval más antiguo de España Érase una vez un pueblo, un pueblo como tantos otros, en el que, como se suele decir, nunca sucedía nada. En ese pueblo vive gente de todo tipo, y no es ajeno a la deriva sociopolítica de los últimos años: en ocasiones aparecen pintadas con mensajes homófobos o fascistas. Sin embargo, incluso en este contexto de polarización y odio, hay algo que sus habitantes comparten, y no es (solo) su naturaleza de seres mortales, sino algo mucho más estimulante y placentero: las ganas de reír y pasarlo bien. Con ese propósito, unido a la nostalgia por los viejos amigos del colegio, un grupo de vecinos tuvo la iniciativa, allá por los años noventa, de organizar un reencuentro de su promoción cuando cumplieran cuarenta años. Con correo postal y llamadas de teléfono, se convocó a todos los nacidos el mismo año que residían en la localidad (sí, los que no estudiaron allí y los recién llegados también eran bienvenidos). Se autodenominaron los quarantins , es decir: cuarentones en catalán. Aquellos primeros quarantins , nacidos en 1954, organizaron una cena de reencuentro, y tanto disfrutaron que se quedaron con ganas de más, de hacer algo más juntos, algo que tenía que ser, por supuesto, divertido. Y, como estaban en una edad en la que más vale haber aprendido ya a reírse de uno mismo, decidieron disfrazarse. Pero esta vez no harían una fiesta privada, sino que se unirían al carnaval municipal; y quien dice unirse, dice levantarlo. Porque, hasta entonces, era poco más que una fecha más en el calendario, orientada a los niños (y sin demasiado entusiasmo). Estos vecinos crearon escuela, y así nació el carnaval más espectacular de la comarca. Este grupo de hombres y mujeres eran de Pallejà (Baix Llobregat), un pueblo barcelonés que este sábado 14 de febrero celebrará su emblemática Rua de la Disbauxa , o rúa del desenfreno, para la que este año se han apuntado unas 2.000 personas, según datos del Ayuntamiento . Formarán comparsas, en muchos casos acompañadas de carrozas creadas para la ocasión; y a ellos habrá que sumar a quienes se apunten a la fiesta de forma espontánea y a los que formen parte del público que solo acude a mirar, desde detrás de las abarrotadas vallas o, los privilegiados, desde el balcón. Imagen de la rúa del sábado noche en Pallejà Porque vale la pena ver el desfile: desde disfraces tradicionales de princesas o payasos (modernizados para la ocasión, por descontado) a prodigios del ingenio, como las pinzas de tender la ropa, barajas de naipes (con su coreografía) o tigres enjaulados (con la jaula como carroza) o magdalenas con su envoltorio. También un kit de costura, hilo, agujas y dedal, coronado por una espléndida máquina Singer como carroza que hacía de homenaje a las costureras de ayer y hoy que forman parte de tantas familias de Pallejà, que tiene una historia muy ligada a la industria textil. Ese grupo, el de la máquina de coser, lo integraban amigos aficionados a las labores; son una muestra de que, con el tiempo, mucha gente se ha sumado a la fiesta. Los quarantins , eso sí, siguen siendo los cabecillas y, a menudo, deciden lucirse con un disfraz que conmemore un acontecimiento crucial del año de su nacimiento (los de 1983, por ejemplo, emularon a los zombis del videoclip de Thriller, de Michael Jackson). Pero una vez pasado su año de conmemoración, los cuarentones no se quedan en casa. La mayoría decide continuar, de modo que, en el desfile, no es extraño ver a cincuentones, sesentones y personas, incluso, de más edad bailando y sonriendo con la ilusión del primer día. La única diferencia es que, una vez dejan de ser oficialmente quarantins , los grupos se vuelven flexibles: si uno se entiende mejor con los que tienen un año más que él, se cambia; si otro está casado con una mujer un par de años más joven, ella puede unirse de todos modos; que tienen hijos, pues bienvenidos sean. Lo importante es estar a gusto, que cada uno encuentre su sitio. Por eso hay grupos numerosos y otros de pocos integrantes, también por edades y aficiones, y hay quien se apunta de forma libre e individual. Solo hay un requisito para apuntarse: tener ganas de divertirse, y trabajarse un buen disfraz. La rúa del sábado culmina, cómo no, en una fiesta, que ha tenido que mudarse desde la pista del pabellón municipal, donde se celebraba en los noventa, a la plaza central del pueblo, al aire libre, para dar cabida a la concurrencia. Además, hay premios (cortesía del comercio local) para los mejores en cada categoría, que son para adultos y menores: mejor disfraz, mejor carroza y comparsa más animada, entre otros. Todo esto sería inconcebible sin el trabajo de la KACO (Karnestoltes Comissió de Pallejà), el núcleo de voluntarios que, año tras año, se ocupa de que todo salga a pedir de boca en una celebración que no para de crecer y que sorprende, dadas las dimensiones de la localidad. Fundada en 1997, algunos de los responsables de la KACO pertenecen a los primeros quarantins que se comprometieron con esta fiesta más allá de su año y han seguido vinculados desde entonces, colaborando en la rúa, que se prepara con meses de antelación, y el resto de actividades complementarias. Estas actividades comprenden, entre otros, la bienvenida al Rei Carnestoltes el Dijous gras (Jueves lardero), cuando se come la tradicional botifarra y se organiza un concurso de tortillas; la rúa por los comercios del sábado por la mañana, para calentar motores de cara a la noche y en la que los vendedores (también habrá premios para ellos) pueden lucir los disfraces que se han trabajado a consciencia. Una pareja de comerciantes luce sus disfraces durante la rúa del sábado por la mañana, en el Carnaval de 2025 Después de la fiesta del sábado, llega el carnaval infantil del domingo por la mañana, con su propia rúa en miniatura y la compañía de algunas de las carrozas que ya desfilaron por la noche; o el Dimecres de cendra (Miércoles de ceniza), con el cortejo fúnebre que concluye con el tradicional entierro de la sardina. Estas fiestas, aunque tienen un impacto menor que la gran rúa del sábado, también se han dinamizado con el tiempo; se han extendido por el entusiasmo colectivo y la generosidad de la KACO. Mezcla de tradición y modernidad en una fiesta en la que todos tienen cabida, que no entiende de censura ni de exclusión. Es, sin duda, la más multitudinaria y espectacular del pueblo; supera con mucho las fiestas populares o la cabalgata de Reyes (para la que, por cierto, a veces se reciclan algunas carrozas). Tan grande se ha hecho ese “espíritu de carnaval” de los pallejanencs, que en ocasiones hasta se ha organizado una edición de verano, el Carnestiu (muy agradecida en 2021, cuando las restricciones por la COVID-19 impidieron la celebración de invierno). Los primeros quarantins ven hoy cómo sus hijos continúan con la tradición (y con más ganas, si cabe: han tenido tiempo para esperarlo con fruición). Ahora se comunican con el móvil, pero las costumbres del aniversario, como la cena de bienvenida por parte de los quarantins anteriores, la organización de una gincana o su colaboración en otros festejos locales a lo largo del año, se mantienen. Y, por si alguien se lo pregunta: no, nadie está obligado a participar. Se puede declinar la invitación sin miedo a recibir una sardina pútrida como respuesta. La historia del carnaval de Pallejà, un municipio de 12.000 vecinos que presume de ser el más grande de una comarca en la que hay poblaciones de más de 50.000 habitantes (como Castelldefels, Cornellà, El Prat de Llobregat o Viladecans), es una historia de vínculos, de espíritu colectivo, el de los sucesivos cumpleañeros y el de todos los que con amor, perspicacia y compromiso dan lo mejor de sí en esta cita anual. Porque, sí, hay mucha entrega, mucho trabajo en equipo detrás de la elaboración de los disfraces, los bailes y las carrozas. Todo ello, por supuesto, de forma desinteresada. O, mejor dicho, con el único interés de pasarlo bien. De formar parte de una fiesta tan especial para el pueblo. De competir en buena lid con otros inventores aficionados en el montaje de una carroza que sorprenda, de un disfraz original. Espíritu colectivo, artesanía, fraternidad, humor. Todo nació por la risa: ha quedado demostrado que no hay mejor motor para lograr grandes hazañas. Y están al alcance de cualquiera: hasta de un grupo de vecinos humilde, de un pueblo en el que nunca pasa nada… O casi: este sábado está de fiesta.

¿Es cierto que el café ayuda a hacer la digestión?

¿Es cierto que el café ayuda a hacer la digestión?

La cafeína puede mejorar el sistema digestivo y contribuir a una mejor salud intestinal, pero intenta evitarla después del mediodía o si tienes intestino irritable ¿Tomar un café después de una comida copiosa realmente ayuda a hacer la digestión? “Para algunas personas, sin duda”, afirma la Dra. Emily Leeming, dietista del King's College de Londres. “Pero no siempre es una buena idea”. La cafeína estimula el intestino aumentando las contracciones musculares, lo que para muchas personas ayuda a que los alimentos se muevan por el sistema digestivo “a un buen ritmo” antes de ser excretados. “Si tienes una digestión un poco lenta, puede ser útil”, dice. “Pero para otras personas, por ejemplo, las que padecen el síndrome del intestino irritable, puede ser contraproducente, ya que acelera demasiado el proceso y hace que la digestión resulte incómoda”. Los efectos del café no se limitan a la motilidad intestinal. Su consumo regular también se ha relacionado con una mejor salud intestinal en general. Cada vez hay más pruebas de que los bebedores habituales de café tienden a tener una microbiota intestinal diferente —los billones de microbios que ayudan a la digestión y a la absorción de nutrientes— con una mayor cantidad de ciertos microbios asociados a una buena salud. El café es una de las principales fuentes de polifenoles en nuestra dieta, un grupo de compuestos antioxidantes de los que se alimentan estos microbios. También contiene una pequeña cantidad de fibra. Para quienes padecen el síndrome del intestino irritable, puede ser contraproducente, ya que acelera demasiado el proceso y hace que la digestión resulte incómoda Emily Leeming — dietista Cuando se trata de utilizar el café como herramienta para la salud intestinal, el momento en que se toma es importante, afirma Leeming, ya que nuestra salud intestinal está relacionada con la salud de todos los sistemas de nuestro cuerpo. La cafeína tiene una vida media larga (puede permanecer en el organismo hasta 12 horas en algunas personas) y puede alterar el sueño. Y “dormir mal está relacionado con una mala salud intestinal”, afirma Leeming. El aturdimiento tras una mala noche de sueño también puede provocar que tomemos decisiones alimenticias menos saludables, lo que puede afectar aún más negativamente a nuestra salud intestinal. Ella recomienda beber café con cafeína solo antes del mediodía y cambiar al descafeinado o al té de hierbas por la tarde.

El carnaval de Pallejà, el pueblo que fraguó una fiesta multitudinaria gracias a un grupo de cuarentones

El carnaval de Pallejà, el pueblo que fraguó una fiesta multitudinaria gracias a un grupo de cuarentones

Este pequeño municipio de Barcelona renació de sus cenizas después de que los hijos de 1954 decidieran convertir un reencuentro de promoción en una de las rúas más concurridas de la comarca Llena de historia y rodeada por una muralla con forma de estrella: así es la ciudad con el carnaval más antiguo de España Érase una vez un pueblo, un pueblo como tantos otros, en el que, como se suele decir, nunca sucedía nada. En ese pueblo vive gente de todo tipo, y no es ajeno a la deriva sociopolítica de los últimos años: en ocasiones aparecen pintadas con mensajes homófobos o fascistas. Sin embargo, incluso en este contexto de polarización y odio, hay algo que sus habitantes comparten, y no es (solo) su naturaleza de seres mortales, sino algo mucho más estimulante y placentero: las ganas de reír y pasarlo bien. Con ese propósito, unido a la nostalgia por los viejos amigos del colegio, un grupo de vecinos tuvo la iniciativa, allá por los años noventa, de organizar un reencuentro de su promoción cuando cumplieran cuarenta años. Con correo postal y llamadas de teléfono, se convocó a todos los nacidos el mismo año que residían en la localidad (sí, los que no estudiaron allí y los recién llegados también eran bienvenidos). Se autodenominaron los quarantins , es decir: cuarentones en catalán. Aquellos primeros quarantins , nacidos en 1954, organizaron una cena de reencuentro, y tanto disfrutaron que se quedaron con ganas de más, de hacer algo más juntos, algo que tenía que ser, por supuesto, divertido. Y, como estaban en una edad en la que más vale haber aprendido ya a reírse de uno mismo, decidieron disfrazarse. Pero esta vez no harían una fiesta privada, sino que se unirían al carnaval municipal; y quien dice unirse, dice levantarlo. Porque, hasta entonces, era poco más que una fecha más en el calendario, orientada a los niños (y sin demasiado entusiasmo). Estos vecinos crearon escuela, y así nació el carnaval más espectacular de la comarca. Este grupo de hombres y mujeres eran de Pallejà (Baix Llobregat), un pueblo barcelonés que este sábado 14 de febrero celebrará su emblemática Rua de la Disbauxa , o rúa del desenfreno, para la que este año se han apuntado unas 2.000 personas, según datos del Ayuntamiento . Formarán comparsas, en muchos casos acompañadas de carrozas creadas para la ocasión; y a ellos habrá que sumar a quienes se apunten a la fiesta de forma espontánea y a los que formen parte del público que solo acude a mirar, desde detrás de las abarrotadas vallas o, los privilegiados, desde el balcón. Imagen de la rúa del sábado noche en Pallejà Porque vale la pena ver el desfile: desde disfraces tradicionales de princesas o payasos (modernizados para la ocasión, por descontado) a prodigios del ingenio, como las pinzas de tender la ropa, barajas de naipes (con su coreografía) o tigres enjaulados (con la jaula como carroza) o magdalenas con su envoltorio. También un kit de costura, hilo, agujas y dedal, coronado por una espléndida máquina Singer como carroza que hacía de homenaje a las costureras de ayer y hoy que forman parte de tantas familias de Pallejà, que tiene una historia muy ligada a la industria textil. Ese grupo, el de la máquina de coser, lo integraban amigos aficionados a las labores; son una muestra de que, con el tiempo, mucha gente se ha sumado a la fiesta. Los quarantins , eso sí, siguen siendo los cabecillas y, a menudo, deciden lucirse con un disfraz que conmemore un acontecimiento crucial del año de su nacimiento (los de 1983, por ejemplo, emularon a los zombis del videoclip de Thriller, de Michael Jackson). Pero una vez pasado su año de conmemoración, los cuarentones no se quedan en casa. La mayoría decide continuar, de modo que, en el desfile, no es extraño ver a cincuentones, sesentones y personas, incluso, de más edad bailando y sonriendo con la ilusión del primer día. La única diferencia es que, una vez dejan de ser oficialmente quarantins , los grupos se vuelven flexibles: si uno se entiende mejor con los que tienen un año más que él, se cambia; si otro está casado con una mujer un par de años más joven, ella puede unirse de todos modos; que tienen hijos, pues bienvenidos sean. Lo importante es estar a gusto, que cada uno encuentre su sitio. Por eso hay grupos numerosos y otros de pocos integrantes, también por edades y aficiones, y hay quien se apunta de forma libre e individual. Solo hay un requisito para apuntarse: tener ganas de divertirse, y trabajarse un buen disfraz. La rúa del sábado culmina, cómo no, en una fiesta, que ha tenido que mudarse desde la pista del pabellón municipal, donde se celebraba en los noventa, a la plaza central del pueblo, al aire libre, para dar cabida a la concurrencia. Además, hay premios (cortesía del comercio local) para los mejores en cada categoría, que son para adultos y menores: mejor disfraz, mejor carroza y comparsa más animada, entre otros. Todo esto sería inconcebible sin el trabajo de la KACO (Karnestoltes Comissió de Pallejà), el núcleo de voluntarios que, año tras año, se ocupa de que todo salga a pedir de boca en una celebración que no para de crecer y que sorprende, dadas las dimensiones de la localidad. Fundada en 1997, algunos de los responsables de la KACO pertenecen a los primeros quarantins que se comprometieron con esta fiesta más allá de su año y han seguido vinculados desde entonces, colaborando en la rúa, que se prepara con meses de antelación, y el resto de actividades complementarias. Estas actividades comprenden, entre otros, la bienvenida al Rei Carnestoltes el Dijous gras (Jueves lardero), cuando se come la tradicional botifarra y se organiza un concurso de tortillas; la rúa por los comercios del sábado por la mañana, para calentar motores de cara a la noche y en la que los vendedores (también habrá premios para ellos) pueden lucir los disfraces que se han trabajado a consciencia. Una pareja de comerciantes luce sus disfraces durante la rúa del sábado por la mañana, en el Carnaval de 2025 Después de la fiesta del sábado, llega el carnaval infantil del domingo por la mañana, con su propia rúa en miniatura y la compañía de algunas de las carrozas que ya desfilaron por la noche; o el Dimecres de cendra (Miércoles de ceniza), con el cortejo fúnebre que concluye con el tradicional entierro de la sardina. Estas fiestas, aunque tienen un impacto menor que la gran rúa del sábado, también se han dinamizado con el tiempo; se han extendido por el entusiasmo colectivo y la generosidad de la KACO. Mezcla de tradición y modernidad en una fiesta en la que todos tienen cabida, que no entiende de censura ni de exclusión. Es, sin duda, la más multitudinaria y espectacular del pueblo; supera con mucho las fiestas populares o la cabalgata de Reyes (para la que, por cierto, a veces se reciclan algunas carrozas). Tan grande se ha hecho ese “espíritu de carnaval” de los pallejanencs, que en ocasiones hasta se ha organizado una edición de verano, el Carnestiu (muy agradecida en 2021, cuando las restricciones por la COVID-19 impidieron la celebración de invierno). Los primeros quarantins ven hoy cómo sus hijos continúan con la tradición (y con más ganas, si cabe: han tenido tiempo para esperarlo con fruición). Ahora se comunican con el móvil, pero las costumbres del aniversario, como la cena de bienvenida por parte de los quarantins anteriores, la organización de una gincana o su colaboración en otros festejos locales a lo largo del año, se mantienen. Y, por si alguien se lo pregunta: no, nadie está obligado a participar. Se puede declinar la invitación sin miedo a recibir una sardina pútrida como respuesta. La historia del carnaval de Pallejà, un municipio de 12.000 vecinos que presume de ser el más grande de una comarca en la que hay poblaciones de más de 50.000 habitantes (como Castelldefels, Cornellà, El Prat de Llobregat o Viladecans), es una historia de vínculos, de espíritu colectivo, el de los sucesivos cumpleañeros y el de todos los que con amor, perspicacia y compromiso dan lo mejor de sí en esta cita anual. Porque, sí, hay mucha entrega, mucho trabajo en equipo detrás de la elaboración de los disfraces, los bailes y las carrozas. Todo ello, por supuesto, de forma desinteresada. O, mejor dicho, con el único interés de pasarlo bien. De formar parte de una fiesta tan especial para el pueblo. De competir en buena lid con otros inventores aficionados en el montaje de una carroza que sorprenda, de un disfraz original. Espíritu colectivo, artesanía, fraternidad, humor. Todo nació por la risa: ha quedado demostrado que no hay mejor motor para lograr grandes hazañas. Y están al alcance de cualquiera: hasta de un grupo de vecinos humilde, de un pueblo en el que nunca pasa nada… O casi: este sábado está de fiesta.

¿Es cierto que el café ayuda a hacer la digestión?

¿Es cierto que el café ayuda a hacer la digestión?

La cafeína puede mejorar el sistema digestivo y contribuir a una mejor salud intestinal, pero intenta evitarla después del mediodía o si tienes intestino irritable ¿Tomar un café después de una comida copiosa realmente ayuda a hacer la digestión? “Para algunas personas, sin duda”, afirma la Dra. Emily Leeming, dietista del King's College de Londres. “Pero no siempre es una buena idea”. La cafeína estimula el intestino aumentando las contracciones musculares, lo que para muchas personas ayuda a que los alimentos se muevan por el sistema digestivo “a un buen ritmo” antes de ser excretados. “Si tienes una digestión un poco lenta, puede ser útil”, dice. “Pero para otras personas, por ejemplo, las que padecen el síndrome del intestino irritable, puede ser contraproducente, ya que acelera demasiado el proceso y hace que la digestión resulte incómoda”. Los efectos del café no se limitan a la motilidad intestinal. Su consumo regular también se ha relacionado con una mejor salud intestinal en general. Cada vez hay más pruebas de que los bebedores habituales de café tienden a tener una microbiota intestinal diferente —los billones de microbios que ayudan a la digestión y a la absorción de nutrientes— con una mayor cantidad de ciertos microbios asociados a una buena salud. El café es una de las principales fuentes de polifenoles en nuestra dieta, un grupo de compuestos antioxidantes de los que se alimentan estos microbios. También contiene una pequeña cantidad de fibra. Para quienes padecen el síndrome del intestino irritable, puede ser contraproducente, ya que acelera demasiado el proceso y hace que la digestión resulte incómoda Emily Leeming — dietista Cuando se trata de utilizar el café como herramienta para la salud intestinal, el momento en que se toma es importante, afirma Leeming, ya que nuestra salud intestinal está relacionada con la salud de todos los sistemas de nuestro cuerpo. La cafeína tiene una vida media larga (puede permanecer en el organismo hasta 12 horas en algunas personas) y puede alterar el sueño. Y “dormir mal está relacionado con una mala salud intestinal”, afirma Leeming. El aturdimiento tras una mala noche de sueño también puede provocar que tomemos decisiones alimenticias menos saludables, lo que puede afectar aún más negativamente a nuestra salud intestinal. Ella recomienda beber café con cafeína solo antes del mediodía y cambiar al descafeinado o al té de hierbas por la tarde.

Las más de 2.500 historias tras el cierre de Sabic en Cartagena: "No sé cómo pagaré la hipoteca"

Las más de 2.500 historias tras el cierre de Sabic en Cartagena: "No sé cómo pagaré la hipoteca"

"El martes pusimos una denuncia a la inspección de trabajo, esto es un riesgo al que nos someten de forma gratuita. Tenemos un psicólogo para más de 500 personas, el servicio ya está desbordado", alertan los trabajadores Miles de personas se manifiestan contra el cierre de Sabic en Cartagena “Esto es una tortura”, así define Daniel Andreu, miembro del comité de empresa de Sabic, el calvario que viven él y sus compañeros desde que se les comunicó el posible cierre de la planta en La Aljorra (Cartagena). Apenas ha pasado un mes desde que la empresa anunció a sus empleados la venta al fondo buitre Mutares de su fábrica Lexan 1. Sin noticias, sin un plan social, sin salida estipulada. Desde entonces, los trabajadores y el comité de empresa se han visto sometidos a un calendario maratoniano para intentar detener el cierre, entre paros, manifestaciones, encuentros con la prensa y reuniones con los principales partidos políticos, y representantes del gobierno local, regional y central. Echando la vista atrás, la noticia del cierre fue un disparo a bocajarro que no les terminó de sorprender del todo: “Antes de que lo comunicaran oficialmente ya había un pequeño rumor. Pero la noticia a los trabajadores y al comité de empresa nos llega el día 9 de enero. Viene Rütger Bosch [director de la empresa en Europa] desde Holanda y se junta con la dirección. Nos comentan que estamos inmersos en una compra venta del negocio a nivel europeo y de Estados Unidos y que se contempla el cese de la de la producción de Lexan 1. Así te lo dicen y así lo tienes que gestionar”, lamenta Rafael Pedreño, miembro del comité de empresa. “Hace ya más de un año que cambiaron el CIF de la empresa. Era una sociedad corporativa por acciones con un capital de 500 millones y lo cambiaron a una sociedad limitada con un capital de cero millones. Es decir, descapitalizaron la sociedad como sociedad limitada. Eso según el manual de cierre y venta solo se hace para cerrar o vender una planta”, detalla Pascual Sánchez, presidente del Comité de empresa de Sabic. Pintadas pidiendo el "No al ERE de Sabic" de 2020, que acabó con 76 empleos. Seis años después, la historia se repite para estos trabajadores “Sabic instaló capacidad productiva en China y en Arabia. Y cuando esa capacidad la han tenido lista, han decidido dejar de fabricar en Europa, porque en Europa no va a fabricar ni ellos ni nadie, porque en Europa no se puede”, sostiene el presidente del comité de empresa. De acuerdo con Sánchez, el músculo industrial europeo no puede competir con el plástico de fuera del continente: “El precio de venta al público del plástico chino está entrando en Europa a precio de venta al público de 1,20. Nosotros lo producimos a 2,8, a eso le tienes que sumar los impuestos y luego venderlo para darle beneficios”. Uno de los caminos que conducen hasta la planta pasa por un pequeño viaducto, que forma un túnel de apenas unos metros para la carretera de acceso. En sus paredes reza “No al ERE de Sabic”, vestigios del Expediente de Regulación de Empleo de 2020 por el cierre de la unidad de Ultem, que segó 76 empleos. En 2023 llegó el turno de la planta Lexan 2, tras dos ERTE previos, y se saldó con 112 despidos más: “Nosotros ya en 2020 dijimos, cuando cerraron la primera fábrica, que esto era una deslocalización industrial encubierta. Bueno, ahora ya no es encubierta porque es más que clara y manifiesta”, recuerda Sánchez. El próximo 24 de febrero el comité de empresa tendrá la primera toma de contacto con los futuros compradores de la planta, con representantes de Mutares desplazándose hasta Cartagena. La semana pasada, el comité de empresa se reunió con la dirección europea de Sabic en Holanda para intentar evitar el cierre de la planta. “Llevamos un mes sin dormir” De izquierda a derecha, Rafael Pedreño, Juan Lozano, Teresa Alcantud, Pascual Sánchez y Daniel Andreu Rafael tiene 49 años y un hijo de quince: “Tengo hipotecas. Tenía planes y todo eso se paraliza cuando una noticia te llega así. En lo primero que pienso es en el día a día, en cómo voy a pagar las actividades del niño, cómo voy a pagar la hipoteca este mes. Por favor, que no se me rompa el coche. Aquí hay 517 historias, que hay que sumar a las 2000 historias de las empresas auxiliares. Todas diferentes y a cada cual más grave”. “Tengo 53 años, mi hermano [también trabajador de la planta] tiene 55 años. ¿Dónde vamos?”, se pregunta Andreu. “El ánimo está por los suelos. Hay gente que con la edad que tenemos, que todos rondamos los 50 años, no saben lo que van a hacer. Llevan toda la vida aquí trabajando y en la industria en la Región de Murcia no hay mercado para nosotros”, advierte Pedreño. “La conversación que teníamos esta mañana en el comedor con los trabajadores que estaban allí era sobre las horas de sueño que llevábamos desde que nos lo dijeron. He oído como una compañera le ha recomendado a otra unas pastillas para poder dormir, que ella las utiliza, que le va muy bien. Ese era el tema de conversación, que llevamos un mes sin dormir”, describe Juan Lozano, miembro del comité de empresa de Sabic. La presión y la incertidumbre es, en palabras de Andreu, un “riesgo psicológico”: “El martes pusimos una denuncia a la inspección de trabajo, esto es un riesgo al que nos someten de forma gratuita. Tenemos un psicólogo para más de 500 personas, el servicio ya está desbordado”. Los trabajadores de Sabic se manifestaron el pasado 3 de febrero frente a la Asamblea Regional, en el 34 aniversario de la quema del edificio parlamentario El caso de Daniel Andreu es, como define el sindicalista e historiador José Ibarra Bastida, ejemplo del “eterno retorno” de la reconversión industrial en Cartagena. En 1992, cuando se quemó la Asamblea Regional, su padre Juan Andreu era sindicalista de Comisiones Obreras y presidente del comité de empresa de Peñarroya. Esta fundición, el astillero de Bazán y las tres fábricas de fertilizantes del Valle de Escombreras entraron en crisis, dilapidando centenares de puestos de trabajo en Cartagena: “Yo me dedicaba a sacar los estudiantes a manifestarse y estábamos ese día en la calle, el día de la quema”, recuerda Andreu hijo. “Se pegaron al cuerpo 127 manifestaciones. Una caminata a Murcia. Mi padre no había andado en su puta vida y llego con los pies destrozados, llevaba mis botas. Durmieron en Corvera en un pajar, acabaron llenos de caparras. Se encadenaron en la Asamblea. Tiramos piedras en San Esteban”, detalla. “Mi padre, como líder sindical, fue vetado en muchos sitios. Era otra época donde no se entendían las condiciones sindicales. Tuvimos que buscar trabajos precarios, tanto mis hermanos como yo, para poder mantener la familia y comer como fuera”, describe Andreu. Ahora, 34 años después, la historia se repite: “Estamos experimentando la tristeza, el dolor y la desesperación que se vivió en ese momento, nos vuelve a dar la punzada en el corazón”, lamenta. Ironías del destino, la reconversión industrial en Cartagena dio paso a nuevas factorías, entre ellas Sabic (entonces a nombre de General Electric Plastics) en 1994. Cartel a las puertas de Sabic pidiendo el no al cierre La diferencia entre los años 90 y la actualidad, alertan desde el comité de empresa, es que ahora no hay músculo industrial para absorber a todos los trabajadores que se van a ver en la calle: “De momento nos vamos a encontrar que van a acabar en la calle sobre unas 300 o 350 personas que llevan 25 años trabajando en el sector. No hay tanta industria en la Región para absorber tal cantidad de trabajadores y tan cualificados como hay aquí”, explica Pedreño. El pasado 2 de febrero, el Gobierno Regional presentó su Plan Industrial 2026-2035, una hoja de ruta con el objetivo de incrementar un 30 por ciento la contribución de la industria a la economía regional y alcanzar los 100.000 empleos industriales, con más de 15.000 nuevos puestos de trabajo y 45.000 oportunidades vinculadas al relevo generacional. Pero Andreu teme que no llegue a tiempo para los trabajadores de Sabic y los de las empresas auxiliares: “No hay capacidad. Ahora mismo no hay ninguna empresa que se vaya a asentar ni que esté discutiendo de terrenos. Están discutiendo de un plan que vendrá a medio largo plazo”, ha alertado. Por ahora, la empresa propietaria de la planta asegura que “no ejecutará medidas de reestructuración en estos momentos y mientras pertenece al grupo SABIC” y se compromete en “mantener operaciones seguras para los empleados y la comunidad en la que opera”. Sin embargo, no descartan que, una vez la planta esté en manos de Mutares, pueda echar el cierre: “Se entiende que, tras completar el proceso de adquisición, el comprador considerará opciones para la reestructuración del negocio con el objetivo de mejorar el actual rendimiento financiero negativo. Estas opciones podrían incluir el cese de producción de la línea LX1 en Cartagena”. “Una vez que se haya tomado la decisión por parte del comprador y que se conozcan los detalles de una potencial reestructuración, el comprador analizará qué medidas corresponderían adoptar, asegurando el cumplimiento de los procedimientos legales que puedan ser de aplicación”, abundan. Sobre el acuerdo preliminar de compraventa, Sabic detalla “el alcance de la transacción incluye los activos de producción y la comercialización de termoplásticos de ingeniería (por ejemplo, PC, PBT, ABS), incluyendo los activos localizados en España, así como centros de Innovación & desarrollo”, describen desde Sabic, que anticipan que la transacción será finalizada antes de finales de 2026. Incertidumbre doble para las empresas auxiliares “Sabemos que fuera no hay trabajo. Si al menos tuviéramos el alivio de que si nos echan de aquí podemos irnos a otro sitio, pero es que realmente sabemos que fuera no tenemos nada todavía”, lamenta Teresa Alcantud, delegada sindical de CCOO en CTC, una de las empresas auxiliares de Sabic. Teresa, en su casa y con el uniforme de su empresa La incertidumbre se hace doble en el caso de las empresas auxiliares. Casi 30 compañías prestan servicio a la multinacional saudí en Cartagena, aglutinando a más de 2.000 trabajadores: “En mi caso estamos mi marido y yo. Él va a cumplir 57 años y yo tengo 55. En mi empresa un 20% tenemos esta edad”, explica. Si su empresa cae junto a Sabic, de un día para otro se quedarán sin ingresos. “Estamos muy asustados. Al principio [antes de que se anunciase el cierre de Sabic] oímos rumores, pero no los tomamos muy en serio. Ahora tenemos el miedo dentro del cuerpo”, describe la trabajadora. De acuerdo con Alcantud, los trabajadores de las empresas auxiliares están viviendo este proceso a ciegas, y con temores a no recibir las mismas coberturas sociales que los trabajadores de Sabic: “Mi empresa supuestamente no tiene de momento ninguna información, por lo que no hemos podido hablar con ellos. Sabic aún no les ha trasladado el cierre”, abunda. “El tiempo corre. Uno está trabajando, sigue siendo un profesional y sigue estando aquí a muerte. Pero imagínate la cabeza donde la tenemos, entre Pinto y Valdemoro. Necesitamos que se pronuncien seriamente y digan que esto es lo que hay”, urge. El comercio de La Aljorra, en una incógnita Interior de uno de los bares de La Aljorra en los que cada día desayunan los trabajadores de Sabic y las empresas auxiliares Lexan 1 está afincada en La Aljorra, una diputación de más de 4.000 habitantes dependiente de Cartagena. A su alrededor, el infinito paisaje agrícola se ve interrumpido por naves industriales. Al fondo, como un telón, se extiende la planta de Sabic. Desde la carretera se pueden ver a tres jornaleros tratando de remolcar un coche del barro, rodeados de coliflores. Dentro de La Aljorra, en el centro cívico, se siguen despachando cafés, pero menos: “Ya no vemos a las de la ETT”, explica una mujer fumando en la terraza. Ella y su amiga acaban de llegar, relevando a una mesa repleta de señores de sonrisa cuarteada y ojos brillantes. “Tenemos amigos trabajando en las auxiliares. Nos dicen que no saben si los van a despedir o no, que tienen mucho miedo”, abunda la otra mujer. “Las empresas cuando le ven las orejas al lobo lo primero que hacen es echar a gente. Eso impacta aquí en el pueblo. La industria auxiliar aquí deja dinero”, apunta Ángel, vecino de la zona. “Tenemos un local que abre solo para dar los desayunos, no abre el resto del día. Ellos tendrán que cerrar”, vaticina. Son casi las tres de la tarde, pero el comedor del restaurante de Patricia está vacío con la salvedad de dos trabajadores de la planta en la barra: “Los autónomos lo vamos a notar. Tenemos pagamentas, en enero como siempre sube todo y si encima perdemos clientes, no se puede”. "Al final haces familia, ¿sabes? Se les coge aprecio, vienen, te cuentan y tú les escuchas", explica Marisa, propietaria de un bar de La Aljorra “Ha bajado bastante la cosa. Aquí servimos menú diario, normalmente unos 15 o 20. Miras como está ahora [la sala], hace un mes o así a esta hora estaba corriendo de un lado para otro para poner los postres”, describe Celia, su empleada. “El cierre nos va a afectar a todos nosotros, a la gasolinera, los supermercados, a todo el mundo”, abunda Patricia. “Este sábado vamos a hacer un concierto, para ver si atraemos a la gente de la zona. Haremos también un menú especial para el Día de los Enamorados. Si desaparece una parte de la clientela, tendremos que fomentar la otra”, detalla Celia. “Soy amiga de ellos, los conozco muchísimos años prácticamente a todos. Llevan muchos años trabajando ahí [los empleados de Sabic], y ahora los quieren echar con una mano delante y una detrás. Igual que ellos han dado la cara por esa empresa tantos años, lo normal es que la empresa de la cara ahora por ellos”, razona Patricia. “Al final haces familia, ¿sabes? Se les coge aprecio, vienen, te cuentan y tú les escuchas”, explica Marisa en el bar de al lado. La joven abrió el negocio hace un año junto a su pareja: “Ya no se trata del gasto que puedan hacer aquí, es el que se ausenten. El bar está triste. Muchos siguen viniendo, a lo mejor salen de la huelga o vienen a verte simplemente a tomarse algo. Yo no pierdo la esperanza”.

Aguas Blancas, la pedanía de Granada aislada por la borrasca sin solución inminente: "Nos quedamos sin víveres"

Aguas Blancas, la pedanía de Granada aislada por la borrasca sin solución inminente: "Nos quedamos sin víveres"

Un centenar de habitantes de la pedanía de Aguas Blancas, perteneciente al municipio de Dúdar, llevan días sin poder utilizar las dos carreteras que han sido dañadas por las fuertes lluvias de las últimas semanas, esperando a que la Diputación de Granada pueda arreglarlas cuanto antes Iznájar, el coloso al que no llena ni un tren de borrascas excepcional Elisa vive desde hace más de una semana con la angustia propia de quien no puede regresar a su casa. Vecina de la pedanía granadina de Aguas Blancas, es una de las miles de personas que se han visto desplazadas en los últimos días de sus viviendas por culpa de las borrascas que han dejado lluvias torrenciales que han destrozado carreteras y puentes. Por ello, pide a las administraciones que actúen para darles una solución temporal porque su casa y los cientos de vecinos que viven en la zona están aislados y los víveres se están agotando. Lo que ocurre en Aguas Blancas, pedanía que pertenece a Dúdar , es que cuenta con dos accesos que no son transitables en estos momentos por cualquier vehículo. De hecho, uno de ellos está inaccesible porque era un puente que discurría sobre el río que da nombre a la pedanía y que colapsó en parte hace ya más de una semana. El otro de los viales que permiten conectar Aguas Blancas con Dúdar es una carretera rural que sólo está disponible para vehículos todoterreno y sólo en caso de emergencia. El problema es que hasta la fecha los accesos urgentes tampoco se han producido por tráfico rodado, sino andando y atravesando zona de bosque y matorral que también se encuentra impracticable y peligroso. “Llevo más de una semana sin poder volver a mi casa y mi novio está allí, quedándose sin víveres y con la angustia de pensar que podemos estar así durante varias semanas más”, lamenta Elisa en declaraciones a este medio. En su caso, la situación se agrava por motivos de salud. Su pareja es hipertensa y necesita medicación, algo que ahora mismo no puede garantizarse. “No puede salir ni siquiera a comprar. Sólo pueden pasar todoterrenos y únicamente para emergencias porque el paso es muy peligroso”, explica. Asegura, además, que desde la Diputación de Granada le trasladaron que el problema “es de meses” y que, ante la falta de un vehículo adecuado, la respuesta fue que “es problema vuestro”, una contestación que considera inaceptable en un contexto de emergencia. Los daños por las lluvias se notan en diferentes partes del municipio Obras de “emergencia” Desde la Diputación distinguen entre la carretera provincial y el puente que conecta con la urbanización. En relación con la vía provincial, fuentes del organismo explican que se van a acometer obras de emergencia “por lo menos para habilitar el paso provisionalmente” mientras se ejecuta una reparación integral más adelante. Según estas mismas fuentes, el objetivo es que la carretera pueda recuperar la circulación “en una semana o así”. Distinta es la situación del puente, que conecta directamente la carretera con la urbanización de Aguas Blancas. La Diputación sostiene que se trata de una infraestructura afectada por el cauce del río y que su reparación no entra dentro de sus competencias. “No sabemos lo que va a exigir la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y no es responsabilidad nuestra”, señalan, al tiempo que advierten de que se trata de “una obra muy cuantiosa” y sin plazos definidos, lo que retrasa la posibilidad de un acceso “en condiciones”. Sin embargo, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) matiza esa versión. Desde el organismo confirman que ya ha habido comunicación con la Diputación y que, de hecho, se pidió a la institución provincial un listado de actuaciones urgentes. “A día de hoy todavía no ha llegado ese listado”, explican. La CHG recuerda además que el artículo 10 del Reglamento del Dominio Público Hidráulico permite, en casos de urgencia, ejecutar actuaciones provisionales para proteger a la población incluso sin autorización previa, que sería evaluada posteriormente. El alcalde de Dúdar, Nicolás González (PP), sostiene por su parte que el visto bueno de la Confederación ya está concedido y que la Diputación “está preparando lo necesario para acometer la reparación de la carretera”. No obstante, coincide en señalar el puente como el principal escollo. “Es mucho más complicado y se necesita que disminuya el nivel del río”, afirma, sin concretar plazos para su intervención. Mientras las administraciones cruzan versiones sobre competencias, autorizaciones y tiempos, los vecinos continúan aislados. Elisa insiste en que no reclaman soluciones inmediatas definitivas, sino alternativas temporales que garanticen lo básico. “Entendemos que una carretera no se arregla de un día para otro, pero no se está contemplando ninguna solución mínima y humanitaria para acceder a alimentos o medicamentos”, denuncia. La única opción que les queda, explica, es caminar por la montaña hasta Pinos Genil, asumiendo riesgos evidentes para su seguridad. Una situación que, más allá de los plazos administrativos, mantiene a Aguas Blancas incomunicada y a sus habitantes a la espera de una respuesta que permita, al menos, dejar de vivir con la incertidumbre diaria de no saber cuándo podrán volver a entrar o salir de sus propias casas.

Las más de 2.500 historias tras el cierre de Sabic en Cartagena: "No sé cómo pagaré la hipoteca"

Las más de 2.500 historias tras el cierre de Sabic en Cartagena: "No sé cómo pagaré la hipoteca"

"El martes pusimos una denuncia a la inspección de trabajo, esto es un riesgo al que nos someten de forma gratuita. Tenemos un psicólogo para más de 500 personas, el servicio ya está desbordado", alertan los trabajadores Miles de personas se manifiestan contra el cierre de Sabic en Cartagena “Esto es una tortura”, así define Daniel Andreu, miembro del comité de empresa de Sabic, el calvario que viven él y sus compañeros desde que se les comunicó el posible cierre de la planta en La Aljorra (Cartagena). Apenas ha pasado un mes desde que la empresa anunció a sus empleados la venta al fondo buitre Mutares de su fábrica Lexan 1. Sin noticias, sin un plan social, sin salida estipulada. Desde entonces, los trabajadores y el comité de empresa se han visto sometidos a un calendario maratoniano para intentar detener el cierre, entre paros, manifestaciones, encuentros con la prensa y reuniones con los principales partidos políticos, y representantes del gobierno local, regional y central. Echando la vista atrás, la noticia del cierre fue un disparo a bocajarro que no les terminó de sorprender del todo: “Antes de que lo comunicaran oficialmente ya había un pequeño rumor. Pero la noticia a los trabajadores y al comité de empresa nos llega el día 9 de enero. Viene Rütger Bosch [director de la empresa en Europa] desde Holanda y se junta con la dirección. Nos comentan que estamos inmersos en una compra venta del negocio a nivel europeo y de Estados Unidos y que se contempla el cese de la de la producción de Lexan 1. Así te lo dicen y así lo tienes que gestionar”, lamenta Rafael Pedreño, miembro del comité de empresa. “Hace ya más de un año que cambiaron el CIF de la empresa. Era una sociedad corporativa por acciones con un capital de 500 millones y lo cambiaron a una sociedad limitada con un capital de cero millones. Es decir, descapitalizaron la sociedad como sociedad limitada. Eso según el manual de cierre y venta solo se hace para cerrar o vender una planta”, detalla Pascual Sánchez, presidente del Comité de empresa de Sabic. Pintadas pidiendo el "No al ERE de Sabic" de 2020, que acabó con 76 empleos. Seis años después, la historia se repite para estos trabajadores “Sabic instaló capacidad productiva en China y en Arabia. Y cuando esa capacidad la han tenido lista, han decidido dejar de fabricar en Europa, porque en Europa no va a fabricar ni ellos ni nadie, porque en Europa no se puede”, sostiene el presidente del comité de empresa. De acuerdo con Sánchez, el músculo industrial europeo no puede competir con el plástico de fuera del continente: “El precio de venta al público del plástico chino está entrando en Europa a precio de venta al público de 1,20. Nosotros lo producimos a 2,8, a eso le tienes que sumar los impuestos y luego venderlo para darle beneficios”. Uno de los caminos que conducen hasta la planta pasa por un pequeño viaducto, que forma un túnel de apenas unos metros para la carretera de acceso. En sus paredes reza “No al ERE de Sabic”, vestigios del Expediente de Regulación de Empleo de 2020 por el cierre de la unidad de Ultem, que segó 76 empleos. En 2023 llegó el turno de la planta Lexan 2, tras dos ERTE previos, y se saldó con 112 despidos más: “Nosotros ya en 2020 dijimos, cuando cerraron la primera fábrica, que esto era una deslocalización industrial encubierta. Bueno, ahora ya no es encubierta porque es más que clara y manifiesta”, recuerda Sánchez. El próximo 24 de febrero el comité de empresa tendrá la primera toma de contacto con los futuros compradores de la planta, con representantes de Mutares desplazándose hasta Cartagena. La semana pasada, el comité de empresa se reunió con la dirección europea de Sabic en Holanda para intentar evitar el cierre de la planta. “Llevamos un mes sin dormir” De izquierda a derecha, Rafael Pedreño, Juan Lozano, Teresa Alcantud, Pascual Sánchez y Daniel Andreu Rafael tiene 49 años y un hijo de quince: “Tengo hipotecas. Tenía planes y todo eso se paraliza cuando una noticia te llega así. En lo primero que pienso es en el día a día, en cómo voy a pagar las actividades del niño, cómo voy a pagar la hipoteca este mes. Por favor, que no se me rompa el coche. Aquí hay 517 historias, que hay que sumar a las 2000 historias de las empresas auxiliares. Todas diferentes y a cada cual más grave”. “Tengo 53 años, mi hermano [también trabajador de la planta] tiene 55 años. ¿Dónde vamos?”, se pregunta Andreu. “El ánimo está por los suelos. Hay gente que con la edad que tenemos, que todos rondamos los 50 años, no saben lo que van a hacer. Llevan toda la vida aquí trabajando y en la industria en la Región de Murcia no hay mercado para nosotros”, advierte Pedreño. “La conversación que teníamos esta mañana en el comedor con los trabajadores que estaban allí era sobre las horas de sueño que llevábamos desde que nos lo dijeron. He oído como una compañera le ha recomendado a otra unas pastillas para poder dormir, que ella las utiliza, que le va muy bien. Ese era el tema de conversación, que llevamos un mes sin dormir”, describe Juan Lozano, miembro del comité de empresa de Sabic. La presión y la incertidumbre es, en palabras de Andreu, un “riesgo psicológico”: “El martes pusimos una denuncia a la inspección de trabajo, esto es un riesgo al que nos someten de forma gratuita. Tenemos un psicólogo para más de 500 personas, el servicio ya está desbordado”. Los trabajadores de Sabic se manifestaron el pasado 3 de febrero frente a la Asamblea Regional, en el 34 aniversario de la quema del edificio parlamentario El caso de Daniel Andreu es, como define el sindicalista e historiador José Ibarra Bastida, ejemplo del “eterno retorno” de la reconversión industrial en Cartagena. En 1992, cuando se quemó la Asamblea Regional, su padre Juan Andreu era sindicalista de Comisiones Obreras y presidente del comité de empresa de Peñarroya. Esta fundición, el astillero de Bazán y las tres fábricas de fertilizantes del Valle de Escombreras entraron en crisis, dilapidando centenares de puestos de trabajo en Cartagena: “Yo me dedicaba a sacar los estudiantes a manifestarse y estábamos ese día en la calle, el día de la quema”, recuerda Andreu hijo. “Se pegaron al cuerpo 127 manifestaciones. Una caminata a Murcia. Mi padre no había andado en su puta vida y llego con los pies destrozados, llevaba mis botas. Durmieron en Corvera en un pajar, acabaron llenos de caparras. Se encadenaron en la Asamblea. Tiramos piedras en San Esteban”, detalla. “Mi padre, como líder sindical, fue vetado en muchos sitios. Era otra época donde no se entendían las condiciones sindicales. Tuvimos que buscar trabajos precarios, tanto mis hermanos como yo, para poder mantener la familia y comer como fuera”, describe Andreu. Ahora, 34 años después, la historia se repite: “Estamos experimentando la tristeza, el dolor y la desesperación que se vivió en ese momento, nos vuelve a dar la punzada en el corazón”, lamenta. Ironías del destino, la reconversión industrial en Cartagena dio paso a nuevas factorías, entre ellas Sabic (entonces a nombre de General Electric Plastics) en 1994. Cartel a las puertas de Sabic pidiendo el no al cierre La diferencia entre los años 90 y la actualidad, alertan desde el comité de empresa, es que ahora no hay músculo industrial para absorber a todos los trabajadores que se van a ver en la calle: “De momento nos vamos a encontrar que van a acabar en la calle sobre unas 300 o 350 personas que llevan 25 años trabajando en el sector. No hay tanta industria en la Región para absorber tal cantidad de trabajadores y tan cualificados como hay aquí”, explica Pedreño. El pasado 2 de febrero, el Gobierno Regional presentó su Plan Industrial 2026-2035, una hoja de ruta con el objetivo de incrementar un 30 por ciento la contribución de la industria a la economía regional y alcanzar los 100.000 empleos industriales, con más de 15.000 nuevos puestos de trabajo y 45.000 oportunidades vinculadas al relevo generacional. Pero Andreu teme que no llegue a tiempo para los trabajadores de Sabic y los de las empresas auxiliares: “No hay capacidad. Ahora mismo no hay ninguna empresa que se vaya a asentar ni que esté discutiendo de terrenos. Están discutiendo de un plan que vendrá a medio largo plazo”, ha alertado. Por ahora, la empresa propietaria de la planta asegura que “no ejecutará medidas de reestructuración en estos momentos y mientras pertenece al grupo SABIC” y se compromete en “mantener operaciones seguras para los empleados y la comunidad en la que opera”. Sin embargo, no descartan que, una vez la planta esté en manos de Mutares, pueda echar el cierre: “Se entiende que, tras completar el proceso de adquisición, el comprador considerará opciones para la reestructuración del negocio con el objetivo de mejorar el actual rendimiento financiero negativo. Estas opciones podrían incluir el cese de producción de la línea LX1 en Cartagena”. “Una vez que se haya tomado la decisión por parte del comprador y que se conozcan los detalles de una potencial reestructuración, el comprador analizará qué medidas corresponderían adoptar, asegurando el cumplimiento de los procedimientos legales que puedan ser de aplicación”, abundan. Sobre el acuerdo preliminar de compraventa, Sabic detalla “el alcance de la transacción incluye los activos de producción y la comercialización de termoplásticos de ingeniería (por ejemplo, PC, PBT, ABS), incluyendo los activos localizados en España, así como centros de Innovación & desarrollo”, describen desde Sabic, que anticipan que la transacción será finalizada antes de finales de 2026. Incertidumbre doble para las empresas auxiliares “Sabemos que fuera no hay trabajo. Si al menos tuviéramos el alivio de que si nos echan de aquí podemos irnos a otro sitio, pero es que realmente sabemos que fuera no tenemos nada todavía”, lamenta Teresa Alcantud, delegada sindical de CCOO en CTC, una de las empresas auxiliares de Sabic. Teresa, en su casa y con el uniforme de su empresa La incertidumbre se hace doble en el caso de las empresas auxiliares. Casi 30 compañías prestan servicio a la multinacional saudí en Cartagena, aglutinando a más de 2.000 trabajadores: “En mi caso estamos mi marido y yo. Él va a cumplir 57 años y yo tengo 55. En mi empresa un 20% tenemos esta edad”, explica. Si su empresa cae junto a Sabic, de un día para otro se quedarán sin ingresos. “Estamos muy asustados. Al principio [antes de que se anunciase el cierre de Sabic] oímos rumores, pero no los tomamos muy en serio. Ahora tenemos el miedo dentro del cuerpo”, describe la trabajadora. De acuerdo con Alcantud, los trabajadores de las empresas auxiliares están viviendo este proceso a ciegas, y con temores a no recibir las mismas coberturas sociales que los trabajadores de Sabic: “Mi empresa supuestamente no tiene de momento ninguna información, por lo que no hemos podido hablar con ellos. Sabic aún no les ha trasladado el cierre”, abunda. “El tiempo corre. Uno está trabajando, sigue siendo un profesional y sigue estando aquí a muerte. Pero imagínate la cabeza donde la tenemos, entre Pinto y Valdemoro. Necesitamos que se pronuncien seriamente y digan que esto es lo que hay”, urge. El comercio de La Aljorra, en una incógnita Interior de uno de los bares de La Aljorra en los que cada día desayunan los trabajadores de Sabic y las empresas auxiliares Lexan 1 está afincada en La Aljorra, una diputación de más de 4.000 habitantes dependiente de Cartagena. A su alrededor, el infinito paisaje agrícola se ve interrumpido por naves industriales. Al fondo, como un telón, se extiende la planta de Sabic. Desde la carretera se pueden ver a tres jornaleros tratando de remolcar un coche del barro, rodeados de coliflores. Dentro de La Aljorra, en el centro cívico, se siguen despachando cafés, pero menos: “Ya no vemos a las de la ETT”, explica una mujer fumando en la terraza. Ella y su amiga acaban de llegar, relevando a una mesa repleta de señores de sonrisa cuarteada y ojos brillantes. “Tenemos amigos trabajando en las auxiliares. Nos dicen que no saben si los van a despedir o no, que tienen mucho miedo”, abunda la otra mujer. “Las empresas cuando le ven las orejas al lobo lo primero que hacen es echar a gente. Eso impacta aquí en el pueblo. La industria auxiliar aquí deja dinero”, apunta Ángel, vecino de la zona. “Tenemos un local que abre solo para dar los desayunos, no abre el resto del día. Ellos tendrán que cerrar”, vaticina. Son casi las tres de la tarde, pero el comedor del restaurante de Patricia está vacío con la salvedad de dos trabajadores de la planta en la barra: “Los autónomos lo vamos a notar. Tenemos pagamentas, en enero como siempre sube todo y si encima perdemos clientes, no se puede”. "Al final haces familia, ¿sabes? Se les coge aprecio, vienen, te cuentan y tú les escuchas", explica Marisa, propietaria de un bar de La Aljorra “Ha bajado bastante la cosa. Aquí servimos menú diario, normalmente unos 15 o 20. Miras como está ahora [la sala], hace un mes o así a esta hora estaba corriendo de un lado para otro para poner los postres”, describe Celia, su empleada. “El cierre nos va a afectar a todos nosotros, a la gasolinera, los supermercados, a todo el mundo”, abunda Patricia. “Este sábado vamos a hacer un concierto, para ver si atraemos a la gente de la zona. Haremos también un menú especial para el Día de los Enamorados. Si desaparece una parte de la clientela, tendremos que fomentar la otra”, detalla Celia. “Soy amiga de ellos, los conozco muchísimos años prácticamente a todos. Llevan muchos años trabajando ahí [los empleados de Sabic], y ahora los quieren echar con una mano delante y una detrás. Igual que ellos han dado la cara por esa empresa tantos años, lo normal es que la empresa de la cara ahora por ellos”, razona Patricia. “Al final haces familia, ¿sabes? Se les coge aprecio, vienen, te cuentan y tú les escuchas”, explica Marisa en el bar de al lado. La joven abrió el negocio hace un año junto a su pareja: “Ya no se trata del gasto que puedan hacer aquí, es el que se ausenten. El bar está triste. Muchos siguen viniendo, a lo mejor salen de la huelga o vienen a verte simplemente a tomarse algo. Yo no pierdo la esperanza”.

Aguas Blancas, la pedanía de Granada aislada por la borrasca sin solución inminente: "Nos quedamos sin víveres"

Aguas Blancas, la pedanía de Granada aislada por la borrasca sin solución inminente: "Nos quedamos sin víveres"

Un centenar de habitantes de la pedanía de Aguas Blancas, perteneciente al municipio de Dúdar, llevan días sin poder utilizar las dos carreteras que han sido dañadas por las fuertes lluvias de las últimas semanas, esperando a que la Diputación de Granada pueda arreglarlas cuanto antes Iznájar, el coloso al que no llena ni un tren de borrascas excepcional Elisa vive desde hace más de una semana con la angustia propia de quien no puede regresar a su casa. Vecina de la pedanía granadina de Aguas Blancas, es una de las miles de personas que se han visto desplazadas en los últimos días de sus viviendas por culpa de las borrascas que han dejado lluvias torrenciales que han destrozado carreteras y puentes. Por ello, pide a las administraciones que actúen para darles una solución temporal porque su casa y los cientos de vecinos que viven en la zona están aislados y los víveres se están agotando. Lo que ocurre en Aguas Blancas, pedanía que pertenece a Dúdar , es que cuenta con dos accesos que no son transitables en estos momentos por cualquier vehículo. De hecho, uno de ellos está inaccesible porque era un puente que discurría sobre el río que da nombre a la pedanía y que colapsó en parte hace ya más de una semana. El otro de los viales que permiten conectar Aguas Blancas con Dúdar es una carretera rural que sólo está disponible para vehículos todoterreno y sólo en caso de emergencia. El problema es que hasta la fecha los accesos urgentes tampoco se han producido por tráfico rodado, sino andando y atravesando zona de bosque y matorral que también se encuentra impracticable y peligroso. “Llevo más de una semana sin poder volver a mi casa y mi novio está allí, quedándose sin víveres y con la angustia de pensar que podemos estar así durante varias semanas más”, lamenta Elisa en declaraciones a este medio. En su caso, la situación se agrava por motivos de salud. Su pareja es hipertensa y necesita medicación, algo que ahora mismo no puede garantizarse. “No puede salir ni siquiera a comprar. Sólo pueden pasar todoterrenos y únicamente para emergencias porque el paso es muy peligroso”, explica. Asegura, además, que desde la Diputación de Granada le trasladaron que el problema “es de meses” y que, ante la falta de un vehículo adecuado, la respuesta fue que “es problema vuestro”, una contestación que considera inaceptable en un contexto de emergencia. Los daños por las lluvias se notan en diferentes partes del municipio Obras de “emergencia” Desde la Diputación distinguen entre la carretera provincial y el puente que conecta con la urbanización. En relación con la vía provincial, fuentes del organismo explican que se van a acometer obras de emergencia “por lo menos para habilitar el paso provisionalmente” mientras se ejecuta una reparación integral más adelante. Según estas mismas fuentes, el objetivo es que la carretera pueda recuperar la circulación “en una semana o así”. Distinta es la situación del puente, que conecta directamente la carretera con la urbanización de Aguas Blancas. La Diputación sostiene que se trata de una infraestructura afectada por el cauce del río y que su reparación no entra dentro de sus competencias. “No sabemos lo que va a exigir la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y no es responsabilidad nuestra”, señalan, al tiempo que advierten de que se trata de “una obra muy cuantiosa” y sin plazos definidos, lo que retrasa la posibilidad de un acceso “en condiciones”. Sin embargo, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) matiza esa versión. Desde el organismo confirman que ya ha habido comunicación con la Diputación y que, de hecho, se pidió a la institución provincial un listado de actuaciones urgentes. “A día de hoy todavía no ha llegado ese listado”, explican. La CHG recuerda además que el artículo 10 del Reglamento del Dominio Público Hidráulico permite, en casos de urgencia, ejecutar actuaciones provisionales para proteger a la población incluso sin autorización previa, que sería evaluada posteriormente. El alcalde de Dúdar, Nicolás González (PP), sostiene por su parte que el visto bueno de la Confederación ya está concedido y que la Diputación “está preparando lo necesario para acometer la reparación de la carretera”. No obstante, coincide en señalar el puente como el principal escollo. “Es mucho más complicado y se necesita que disminuya el nivel del río”, afirma, sin concretar plazos para su intervención. Mientras las administraciones cruzan versiones sobre competencias, autorizaciones y tiempos, los vecinos continúan aislados. Elisa insiste en que no reclaman soluciones inmediatas definitivas, sino alternativas temporales que garanticen lo básico. “Entendemos que una carretera no se arregla de un día para otro, pero no se está contemplando ninguna solución mínima y humanitaria para acceder a alimentos o medicamentos”, denuncia. La única opción que les queda, explica, es caminar por la montaña hasta Pinos Genil, asumiendo riesgos evidentes para su seguridad. Una situación que, más allá de los plazos administrativos, mantiene a Aguas Blancas incomunicada y a sus habitantes a la espera de una respuesta que permita, al menos, dejar de vivir con la incertidumbre diaria de no saber cuándo podrán volver a entrar o salir de sus propias casas.

La Audiencia de Málaga condena en costas a la alcaldesa de Marbella por su demanda contra elDiario.es

La Audiencia de Málaga condena en costas a la alcaldesa de Marbella por su demanda contra elDiario.es

Los jueces de la Audiencia Provincial confirman la sentencia de una magistrada de Marbella y consideran "veraces" y de "evidente interés general" las informaciones de este medio sobre Ángeles Muñoz y su familia, al tiempo que reprochan a la alcaldesa que base su demanda en "deducciones e interpretaciones" Dos hijastros de la alcaldesa de Marbella piden en el juzgado que reparta la herencia de su padre La Audiencia Provincial de Málaga ha confirmado la sentencia dictada por un juzgado de Marbella en la que se desestimaba la demanda de la alcaldesa de la localidad, Ángeles Muñoz, contra las informaciones publicadas por elDiario.es a partir del procesamiento de su marido, ya fallecido, e hijastro en una causa por tráfico de drogas y blanqueo de capitales. Los jueces de la Sección Sexta de lo Civil imponen a la alcaldesa la condena en costas. En su resolución, los magistrados de la segunda instancia califican de “veraces” las once informaciones que denunciaba Ángeles Muñoz y dicen de las mismas que tienen “evidente interés general”. El Juzgado de Primera Instancia número 8 de Marbella ya había establecido que las noticias de elDiario.es tenían “interés público” y que la información que contenía había sido “escrupulosamente contrastada” antes de su publicación. Muñoz recurrió ante la Audiencia de Málaga que ha desestimado su petición y aún puede recurrir en casación ante el Tribunal Supremo. Este periódico desveló en noviembre de 2022 el procesamiento del marido de la alcaldesa y su hijastro dentro de una causa de la Audiencia Nacional contra una sucursal de la 'Mocromafia' sueca en la Costa del Sol. elDiario.es continuó investigando y reveló el abultado patrimonio de Ángeles Muñoz , pese a llevar tres décadas dedicada en exclusiva a la política. Este medio también publicó el contenido de los informes policiales que solicitaban a la Audiencia Nacional, sin éxito, que abriera una vía de investigación por corrupción en relación al uso que habría hecho el presunto narcotraficante Joakim Broberg del poder de su madrastra. elDiario.es accedió igualmente a una investigación de años atrás de la Fiscalía Anticorrupción, que había permanecido en secreto, sobre los indicios de corrupción hallados en unos correos electrónicos de la alcaldesa de Marbella. Por estas últimas informaciones, el periodista de elDiario.es que las firma, Pedro Águeda, continúa imputado en un juzgado de Marbella, acusado de revelación de secretos a partir de una querella presentada por Ángeles Muñoz, en este caso por la vía penal. El periodista prestó declaración, primero como testigo, y después como imputado, ante el Juzgado de Instrucción número 4 de la localidad gobernada por Muñoz. Tras esta última declaración, la jueza ha planteado un conflicto de competencia ante el Tribunal Supremo. La magistrada ya había intentado enviar la causa a Madrid antes de tomar declaración como investigado a Águeda, pero el juzgado de la capital le devolvió el caso. La Audiencia Provincial de Málaga, en la vía civil, falló el pasado 2 de febrero que “las noticias referidas se concentran en los hechos delictivos que se imputan a los familiares de la actora [Ángeles Muñoz], sin que en ningún caso se imputen a la misma hechos delictivos algunos, haciéndose referencia a los datos patrimoniales de la misma, hechos pasados y vinculación de sociedades, aportándose datos relativos al procedimiento penal o a las investigaciones policiales, que en modo alguno suponen la intromisión de la demandada en el honor de la actora, por lo que debe de desestimarse el recurso interpuesto”. La sentencia de la Sección Sexta añade que es la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, quien “interpreta de forma subjetiva los citados artículos, basando, por tanto, la demanda en deducciones e interpretaciones, que en modo alguno se corresponden con los términos escritos de los distintos artículos”. Los magistrados recuerdan a Muñoz que “es una persona especialmente expuesta a la opinión y a la crítica pública”. “La mayoría de las informaciones aparecen sustentadas, bien en resoluciones judiciales, bien en investigaciones policiales, en concreto en investigaciones de la UDEF [Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal], que aparecen entrecomilladas en distintos artículos”, continúa el fallo. En esas noticias, remata, “no se emplean términos vejatorios ni degradantes”.

El 'boom' de los platos preparados en los 'híper' y supermercados: sustituyen al menú del día y ya facturan 3.700 millones

El 'boom' de los platos preparados en los 'híper' y supermercados: sustituyen al menú del día y ya facturan 3.700 millones

La falta de tiempo se ha convertido en el motor de los productos 'listos para comer' dentro de la gran distribución que, en algunas comunidades autónomas, crecen más de un 25% Los dueños de Mercadona y del arroz Sos auguran hogares sin cocinas mientras se dispara la venta de platos preparados Es uno de los segmentos que más está creciendo dentro del gran consumo: el de los platos preparados. Avanza, sobre todo, dentro los supermercados y en los 'híper', que han visto en la oferta de productos 'listos para comer' una alternativa, sobre todo, para los clientes que no tienen mucho tiempo para cocinar. De hecho, el presidente de Mercadona, Juan Roig, aseguró en la última presentación de resultados de la compañía valenciana que “cada vez la cocina tiene menos importancia en los hogares ”. “Hay un tema de búsqueda de la conveniencia, de cualquier producto que nos facilite la vida, porque tenemos el tiempo justo”, explica Nacho Biedma, responsable de servicios a la distribución de la consultora NielsenIQ. Esta firma de análisis cifra el crecimiento en los 'súper' e 'híper' de “las soluciones de comida preparada, listas para comer o los sándwiches” por encima del 10% y pone cifras a cuánto aportan al negocio. “Ahora mismo, este segmento supone, en total, unos 3.700 millones de euros”. Hay que tener en cuenta que todo el segmento de la distribución de gran consumo alcanza los 131.000 millones de euros. Otra firma de análisis cifra por encima el repunte. “En el último año, ha crecido un 16%, muy por encima del gran consumo en conjunto, que ha crecido un 4,8%”, señala Veronika Khurshudyan, 'client director' de la consultora Worldpanel by Numerator. “En los supermercados, los platos preparados ya pesan más que la panadería o la perfumería”, añade. Una presencia en los lineales que, además, va en aumento. “No parece que esté frenándose el crecimiento. Este tipo de soluciones tiene, cada vez, más implantación en los supermercados. No creemos que vaya a parar, porque el consumidor lo está demandando”, argumenta Nacho Biedma. Además, “en zonas urbanas, estos productos listos para comer, han sustituido en algunos casos al menú del día o a cenas puntuales”, ahonda el responsable de servicios a la distribución de la consultora NielsenIQ. La percepción es que se compran más cuando toca comer en la oficina, pero las firmas de análisis consultadas afirman que, en casi un 80% de las ocasiones, son alimentos que se consumen en casa. Y, por territorios, el crecimiento es dispar, aunque generalizado. “Hay un crecimiento muy orgánico de hábito, es decir, no es una 'solución de paso' y tiene un crecimiento a doble dígito en algunas zonas”. Por ejemplo, “Catalunya supone uno de cada cuatro euros” que se gastan “en platos preparados” y “crece un 26%”, apunta Veronika Khurshudyan. “En otras zonas, donde todavía hay margen” de crecimiento, “como Galicia” que “supone tan solo un 5% del total de las ventas, pero también crece un 26%”. En Madrid y la Comunitat Valenciana el repunte es del 11%; y, en Andalucía, del 12%, según Worldpanel. De otras regiones, en cambio no apunta datos. Cocederos de pescado y hornos para pollos Los supermercados asumen que el avance de esta categoría no es algo nuevo, pero sí que están “observando un interés creciente” por parte del consumidor. “No es una tendencia nueva si tenemos en cuenta que la demanda de productos preparados, precocinados, congelados y refrigerados (pizzas, tortillas, ensaladas, arroces, sopas…) acumula años de constante crecimiento”, señala la asociación Asedas, que representa a las principales cadenas de supermercados, como Mercadona, Dia, Lidl, Aldi, Condis o Ahorramás. Lo que ha cambiado es la presencia del 'listo para comer'. “Platos preparados, a temperatura ambiente, listos para consumir, que ya están presentes en unos 2.000 puntos de venta en toda España”, añade Asedas. “Además, comienzan a surgir otras fórmulas innovadoras, como cocederos de pescado u hornos para pollos, que siguen la misma línea de facilitar la compra al consumidor al tiempo que, especialmente en el caso del pescado, se fomenta el consumo”, argumentan. “Estamos asistiendo a una respuesta de la distribución de alimentación a una necesidad que el consumidor llevaba tiempo expresando”. Sin embargo, no cifran cuánto volumen de negocio supone. Una de las cadenas integradas en Asedas, Dia, señala que “este segmento de productos se ha convertido en un eje prioritario dentro de su estrategia de crecimiento”. “En el último año, sus ventas han aumentado un 36%”, explican fuentes de la cadena de supermercados. “En los últimos años, hemos visto cómo muchas personas buscan soluciones que les permitan comer bien sin complicaciones, adaptándose a ritmos de vida cada vez más dinámicos y con menos tiempo para cocinar”. En su caso, Dia cuenta con 180 referencias y tiene el segmento 'listo para comer' en toda su red de tiendas, aunque no en todas disponen del mismo surtido. “Continuamos trabajando para ampliar progresivamente el surtido y acercar estas opciones prácticas, equilibradas y accesibles a un mayor número de clientes”, indican fuentes de Dia. Y, de nuevo, la clave del crecimiento es que, en muchas ocasiones, los clientes no tienen tiempo. “Los motivos y momentos del consumo” de los platos preparados “responden, de manera general, a una compra ocasional –una vez a la semana como mucho–, generalmente para consumir en casa y que está destinada a solucionar momentos puntuales en que hay poco tiempo para cocinar”, concluye la asociación de supermercados Asedas.

Así es Cartera Digital Beta, la app del Gobierno para bloquear el acceso de los menores de 16 años a las redes sociales

Así es Cartera Digital Beta, la app del Gobierno para bloquear el acceso de los menores de 16 años a las redes sociales

El sistema está siendo testeado como parte de un proyecto piloto europeo para permitir la identificación segura por Internet, aunque no está exento de críticas Qué sabemos de cómo ha funcionado la prohibición de redes sociales a menores en Australia El Gobierno ha aplazado la aprobación del paquete de medidas para el mundo digital adelantado por Pedro Sánchez la pasada semana en Dubai. Estaba previsto que las nuevas normas, que provocaron la agresiva reacción de magnates tecnológicos como Elon Musk o Pável Dúrov, llegaran este martes al Consejo de Ministros. Sin embargo, esto no afecta a uno de los aspectos más debatidos del plan, el nuevo límite de uso de las redes sociales para los menores de 16 años. Esta medida continúa su curso como parte de la Ley de Protección de Personas Menores de Edad en entornos digitales que está en medio de su trámite parlamentario. Este nuevo límite es una de las normas que tiene una hoja de ruta más clara, puesto que el Ejecutivo ya tiene lista la herramienta para llevarlo a cabo, al menos a nivel técnico . Se trata de Cartera Digital Beta, la misma herramienta que en 2023 protagonizó una fuerte polémica por la propuesta del Gobierno de emplearla para controlar la edad de acceso a webs porno. Su desarrollo ha continuado estos dos años en un segundo plano, como parte de un proyecto piloto europeo para establecer nuevos métodos de identificación digital segura. Ahora vuelve a la palestra. La idea de la UE es que este tipo de apps funcionen como un tarjetero de identidad digital que permita al usuario demostrar ante terceros determinados atributos personales sin necesidad de compartir datos con las empresas tecnológicas. Estos atributos pueden ser la edad, la posesión del carnet de conducir o el lugar de residencia. El objetivo último del proyecto es que no sea necesario enviar el DNI ni otros documentos oficiales a las plataformas, sino establecer un sistema en el que estas puedan preguntar a la app oficial por el dato en concreto que necesiten conocer en cada momento mediante un código de positivo/negativo. Verificación en dos pasos El sistema tiene dos fases: el registro de la identidad y la emisión de credenciales. En una primera instancia, el usuario debe descargar la aplicación oficial en su dispositivo móvil y vincular su identidad real mediante documentos como el DNI o el sistema Cl@ve. La ley europea que regula estas apps abre la posibilidad a que estas apps puedan ser desarrolladas por terceros en el futuro, incluidas empresas privadas, que cumplan con los requisitos de seguridad del programa. Una vez completado este paso, la aplicación genera un paquete de credenciales temporales. Estos elementos digitales son los que se utilizarán posteriormente para interactuar con las plataformas. En el caso de las redes sociales, esa credencial verificará que el usuario es mayor de 16 años, pero no contendrá información sobre su nombre, su dirección o su fecha de nacimiento exacta. Sistema de “doble ciego” En mayo de 2025, Bruselas lanzó un proyecto piloto junto a cinco países para probar el funcionamiento de este tipo de aplicaciones. Emplazó a España, Francia, Grecia, Italia y Dinamarca a desarrollarlas con una serie de requisitos de privacidad e interoperabilidad. La meta, explicaron fuentes comunitarias, es construir un sistema que no solo sea seguro y privado, sino que pueda usarse para que los ciudadanos de la UE puedan identificarse por Internet en todos los países miembros. Uno de los mecanismos de seguridad que se están testeando es el conocido como de “doble ciego”. En estos sistemas, la plataforma de destino recibe la confirmación de la mayoría de edad sin saber quién es la persona, mientras que la entidad emisora de la credencial (la app del Gobierno) conoce la identidad del ciudadano, pero no sabe qué servicio o página web la solicita. Una vez agotados o expirados estos paquetes de credenciales, el usuario debe renovarlos dentro de la aplicación. Es una medida que busca impedir que se conviertan en un rastro de migas de pan que puedan usarse para revelar la identidad del usuario. No obstante, también creará más fricción en la vida digital de los adultos, ya que les obligará a verificar su edad cada poco tiempo para acceder a estas plataformas. Como adelantó elDiario.es , la arquitectura del sistema ya ha sido validada por el Centro Criptológico Nacional, que ha auditado los mecanismos de cifrado y la gestión de las comunicaciones con los servidores centrales para mitigar riesgos de ciberataques o fugas de información. Basado en una ley europea La evolución de Cartera Digital Beta es independiente del nuevo intento del presidente Pedro Sánchez de regular las redes sociales. La idea de las carteras digitales forma parte del eIDAS 2, un reglamento europeo sobre identidad digital aprobado en 2024, aunque el momento clave de la regulación comienza precisamente este 2026. Desde este año, los 27 están obligados a ofrecer a los ciudadanos al menos una app de cartera digital compatible con el reglamento. Es decir, deben permitir que cualquier ciudadano de la UE pueda identificarse y compartir datos oficiales (como atributos del DNI, carnet de conducir, títulos académicos, certificados, etc.) de forma digital, segura y válida en todos los países miembros. Es este reglamento el que el Gobierno aprovechó como base, desde 2023, para intentar desarrollar un método para que las plataformas no se salten la ley sobre acceso a determinados contenidos en Internet. La regulación española establece que los menores de 14 años no pueden tener cuenta en las redes sociales, al igual que solo los mayores de 18 años pueden acceder a contenidos para adultos como la pornografía. Sin embargo, las empresas que ofrecen estos contenidos nunca han llegado a establecer métodos de control efectivos. Alegan que no pueden hacerlo sin medidas que comprometan seriamente la privacidad del resto de usuarios, una situación que el Gobierno quiere corregir con Cartera Digital Beta. Las críticas al sistema: trazar la navegación y el fin del anonimato La premisa de privacidad absoluta que defiende la UE ha sido cuestionada por organizaciones de derechos digitales como European Digital Rights (EDRi) o por el Comité Europeo de Protección de Datos (CEPD). Estas entidades han advertido del riesgo de que las carteras digitales se usen para trazar los movimientos digitales y hacen hincapié en que la protección de los menores no puede suponer que Internet se convierta en un espacio menos privado y más inseguro para todas los usuarios. “El CEPD apoya las medidas destinadas a determinar si una persona supera un determinado umbral de edad, pero solo cuando dichas medidas sean proporcionadas y respeten los principios fundamentales de la UE en materia de protección de datos, como la protección de la privacidad por defecto”, reitera el organismo. EDRi, una ONG con sede en Bruselas que vela por el respeto a los derechos digitales ante las instituciones comunitarias, considera que exigir una identificación gubernamental para acceder a internet es una “píldora venenosa” que altera fundamentalmente la naturaleza de la red. “El anonimato en línea es fundamental para proteger las libertades civiles tanto de los niños como de los adultos. Fomentar la normalización de los documentos de identidad para participar en la sociedad, incluso para los niños, puede tener consecuencias negativas no deseadas”, avisan. La crítica de muchos expertos, emitida cuando salió a la luz la intención del Gobierno de utilizar este sistema en 2023, tuvo que ver con el hecho de que la herramienta aumenta la superficie de ataque. Aunque la herramienta intente asegurar la privacidad, su mera existencia crea un fichero que, aunque efímero, puede servir para desvelar información privada de los ciudadanos si alguien logra acceder a él. Con todo, la mayoría de organizaciones están a la espera de estudiar los detalles técnicos de las apps de verificación que finalmente presente la UE para posicionarse sobre los riesgos concretos.