Rubén Martín, sobre el gol anulado al Barcelona contra el Atlético de Madrid: "La decisión no se ha tomado por el semiautomático; eso es algo inusual"
La polémica ha vuelto a salpicar al fútbol español con una imagen que ha generado un enorme revuelo. Durante el partido Atlético de Madrid - Barcelona, un gol de Pau Cubarsí en la segunda parte, cuando los rojiblancos ganaban 4-0, ha sido anulado por el VAR tras una agónica revisión de más de seis minutos que ha terminado con la contundente opinión del periodista Rubén Martín. Todo ha comenzado con el gol del joven central del Barça, que suponía el 4-1. Sin embargo, el juego no se ha reanudado debido a un largo chequeo desde la sala VOR. Pronto ha quedado claro que algo no funcionaba como debía. "Han tardado tanto, porque el Saot con tanto jugador por medio no detecta y se han ido a las líneas", se ha explicado durante la retransmisión. Esta situación ha provocado que la decisión final no la tomara la tecnología semiautomática, diseñada para resolver estas jugadas de forma rápida, sino el equipo de árbitros del VAR de forma manual. "La decisión no se ha tomado por el semiautomático, se ha tomado por el VAR", ha confirmado Rubén Martín, calificando el hecho como "inusual". El periodista Rubén Martín ha sido uno de los más críticos con la gestión de la jugada y, sobre todo, con el resultado del trazado de líneas manual. Para Martín, la anulación del gol no es correcta por la posición del jugador respecto al balón: "Es porque está delante del balón el talón. Mira dónde está el balón y dónde están los pies". Su enfado ha sido evidente al ver la imagen con la que el VAR ha justificado el fuera de juego, calificándola de impresentable. "Han trazado, es es un churro", ha sentenciado con rotundidad. Finalmente, el gol ha sido invalidado por un fuera de juego posicional milimétrico de Cubarsí, cuya pierna izquierda estaba ligeramente por delante del balón en el toque de Lewandowski. Aunque la decisión se puede considerar "de cirujano", la tardanza de casi siete minutos ha sido calificada de "bochorno" y ha dejado una imagen muy negativa para la competición.