Creíamos que la evolución humana había terminado. La meseta tibetana demuestra que sigue ocurriendo… y que cambiará quiénes seamos en el espacio
Un estudio en poblaciones tibetanas revela adaptaciones fisiológicas que no son culturales ni temporales, sino evolutivas. Lo que está pasando allí podría anticipar lo que nos espera cuando dejemos la Tierra.