Benahadux se echa al campo para celebrar su tradicional Jueves Lardero

Benahadux se echa al campo para celebrar su tradicional Jueves Lardero

La localidad de Benahadux celebra, un año más, una de sus tradiciones más arraigadas: el Jueves Lardero. La cita tendrá lugar el próximo 12 de febrero en el Merendero Municipal, donde se congregarán centenares de vecinos de todas las edades para disfrutar de un almuerzo campestre en compañía de familiares y amigos, una costumbre extendida en toda la comarca del Bajo Andarax. La alcaldesa de Benahadux, Noelia Damián, ha destacado la importancia de esta jornada. La regidora ha afirmado que "ya está todo preparado para uno de los días más especiales del año, en el que compartimos mucho más que la comida y que ha sido, es y será una de las grandes celebraciones de nuestro pueblo, con la que recordamos y ponemos en valor nuestras raíces". La gastronomía juega un papel fundamental en este encuentro, que se celebra el jueves anterior al Miércoles de Ceniza. Tal como dicta la tradición, es indispensable compartir el típico hornazo, un bollo de pan de aceite en cuyo interior se esconde un huevo cocido. Además del hornazo, los asistentes acudirán provistos de neveras y cestas para compartir bebidas, platos y dulces caseros. El ambiente festivo se completará con el uso de las barbacoas habilitadas en el recinto, que permitirán a los vecinos asar diferentes tipos de carne y disfrutar de una jornada de convivencia al aire libre.

Pasa la vida

Pasa la vida

Y no has notado que has vivido Pata Negra / Rafael y Raimundo Amador La primera vez que vi a Rafael Amador fue un día de febrero de 1980. Figuraba junto a su hermano Raimundo en el cartel de aquella gira histórica que recorrió Andalucía en defensa de la autonomía. Rafael Amador apenas tenía 19 años y apareció con su hermano en el desangelado escenario del Teatro de la Axerquía portando dos guitarras flamencas y una voz seca como el esparto. Sabíamos quiénes eran aquellos dos chiquillos de las Tres Mil Viviendas por un disco extraño y fascinante publicado en 1977 bajo el enigmático nombre de Veneno . El LP es ya historia de la música universal. Pero entonces brotó como un amasijo de guitarrazos flamencos aliñados por la garganta inconfundible de José María López Sanfeliu, conocido bajo el seudónimo de Kiko Veneno , uno de los más luminosos creadores del tardofranquismo. De ese disco nos alucinaba la portada. Aquella plancha de hachís agrietada que desafiaba con descaro el estrecho marco mental de una España que estaba a punto de eclosionar. Veneno es un disco que hay que escuchar al menos una vez en la vida. Abrió un camino nuevo abonado ya por Triana y Lole y Manuel , que en la gloria vivan eternamente. En febrero de 1980 los hermanos Amador eran dos chavales inquietos. Un año antes Camarón de la Isla hizo temblar los cimientos del cante jondo con La leyenda del tiempo . De aquel movimiento sísmico el flamenco no volvió a ser el mismo. Ni el flamenco ni nuestras vidas. Todo cambió rápidamente y en aquellos años felices que corrían vertiginosamente siempre gravitaba Pata Negra . El rock andaluz iluminó el firmamento con el fulgor de una estrella fugaz. Pero lo mismo que resplandeció en el cielo de aquella España naciente su luz se desvaneció como humo de cachimba. Poco después los hermanos Amador publicaron Blues de la Frontera , una obra inmortal que nos recuerda cada minuto de nuestra existencia que algún día fuimos jóvenes y eternos. De aquella tarde irrepetible de 1980, muchos ya no están con nosotros. Ni Silvio, ni Carlos Cano, ni María Jiménez, ni Rockberto. Tampoco ya Rafael Amador. Porque tus ilusiones y tus bellos sueños, todo se olvida, y no has notado que has vivido cuando pasa la vida .