Manos Unidas premia la solidaridad de COPE Zaragoza con la entrega del sello que la reconoce como 'Empresa Solidaria'
Manos Unidas, tras 67 años de trabajo ayudando a las personas más vulnerables del mundo, ha querido reconocer a COPE Zaragoza como empresa colaboradora. La emisora recibe el sello de Empresa Solidaria dentro de su programa Somos Solidarios, un reconocimiento que, según la organización, recuerda que "gracias a la colaboración de todos, pues es posible garantizar educación, salud, alimentación digna e igualdad para quienes más lo necesitan". Un reconocimiento que se ha materializado en un acto en el salón Aragón del Patio de la Infanta de Ibercaja, donde también se ha presentado la campaña número 67 de la ONG. En declaraciones a COPE Zaragoza, el presidente delegado de Manos Unidas en la ciudad, Gonzalo González Churiaque, ha señalado que será "un momento que vamos a tener de gratitud". Gonzalo González Churiaque ha destacado el apoyo histórico de la radio a la organización: "qué duda cabe que la COPE durante todos estos años, vamos, yo desde que estoy en Manos Unidas hace ya 25 años, la COPE siempre habéis transmitido nuestras notas de prensa y todo lo que nosotros os hemos querido trasladar". La encargada de recoger el galardón ha sido la directora de COPE en Aragón, Ana Orúe. En el mismo acto, también se entregaron otras distinciones a la Fundación Miguel Calvete Carreras e Hijos, a Pasta Romeros de Daroka, al grupo Alesal, a la Asociación Cultural Aguas Vivas y a la asociación musical Tempo Yusto, que ofrecerá una pequeña actuación musical. El lema de este año, “Declara la guerra al hambre”, tiene un doble sentido para Manos Unidas. Por un lado, se centra en "conseguir la paz verdadera, no aquella que consiste solamente en que no haya conflicto, no haya guerras, sino que haya condiciones dignas para todas las personas", como ha explicado González Churiaque. Por otro lado, rememora un manifiesto publicado el 2 de julio de 1955 por las mujeres de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas. Aquel texto, que respondía a una grave crisis alimentaria mundial, terminaba con la frase: "declaramos la guerra al hambre". Esta declaración fue la semilla de la que nació Manos Unidas, cuya primera campaña oficial se celebró en 1959. En el acto de esta tarde participará también María Dolores Martínez de la Ballena, misionera laica en el norte de Mozambique, en la diócesis de Nacala. Su labor se desarrolla muy cerca de una zona de conflicto que asola la región desde hace ocho años, lo que convierte su día a día en un esfuerzo por "apagar fuegos", según sus propias palabras. La violencia directa del conflicto, explica, "trae muchas otras consecuencias, como es el hambre, la seguridad y la dificultad de ver un futuro". En este contexto, su objetivo es dar esperanza y ayudar a la gente "a poder levantarse una vez más", siendo Manos Unidas un socio fundamental que les proporciona fuerza. El trabajo de la misionera se centra principalmente en los niños y las mujeres, aunque sin excluir a los hombres. "La idea es estar donde nadie quiere estar y con los que a veces son dejados atrás", ha afirmado, refiriéndose a quienes no logran escapar en situaciones de conflicto. Esta tarde, su voz será el reflejo del trabajo en el terreno: "Soy la cara de vuestra solidaridad, he venido para que veáis lo que se hace y si compensa o no".