La mujer y la niña en la ciencia: cómo ha cambiado su presencia en este espacio y cuánto queda hasta la igualdad real
Hace un tiempo atrás las niñas lo tenían difícil a la hora de encontrar referentes, cuando se preguntaban en quién querrían convertirse en un futuro y buscaban una inspiración que nunca llegaba porque nadie había caminado por ellas antes. Sus únicas referentes debían de ser sus madres, a quienes habían visto en sus primeros años de vida cocinar, limpiar y cuidar del hogar y de la familia. Pero ese tiempo quedó atrás. Ahora las niñas sueñan con ser astronautas, investigadoras, médicas, matemáticas, físicas, sueñan con ocupar espacios importantes en la ciencia porque hay mujeres que han roto ese techo y que, a día de hoy, siguen, no solo conquistando áreas que tradicionalmente pertenecieron a lo masculino, sino también visibilizando la desigualdad todavía existente y la importancia de caminar de forma unida y coordinada para llegar a la igualdad real. Por ello, este 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, para reivindicar que este espacio también pertenece a las mujeres y que, cada vez con mayor frecuencia, resuenan los nombres femeninos cuando se habla de referentes en este ámbito. A nombres como Marie Curie, Rosalind Franklin o Ada Lovelace, entre algunos otros, se unen ahora amplios equipos de mujeres que desde múltiples centros de investigación y empresas trabajan aunando esfuerzos y haciendo más visible la presencia de la mujer en la ciencia. Según el informe 'Científicas en Cifras' de 2025 elaborado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades en lo que respecta a las enseñanzas superiores, la participación femenina ha experimentado un incremento notable en los últimos años. En estudios de Grado, el porcentaje de mujeres ha pasado del 54,2% en 2014-2015 al 57% en 2023-2024; en estudios de Máster, ha crecido del 53,3% al 56,4%; y en Doctorado ha superado el umbral del 50% (del 49,6% al 50,2%). Asimismo, desde el curso 2018-19 se ha producido un cambio de tendencia en las ramas de Ingeniería y Arquitectura, asociadas tradicionalmente a los hombres, en todos los niveles de estudios (en grado ha pasado del 25,0% en el curso 2017-18 al 28,1% de 2023-24, en máster del 28,6% al 31,2% y en doctorado del 29,5% al 31,1%). Por su parte, en lo que respecta al mercado laboral, según este informe del Ministerio, la representación femenina en la Administración Pública ha alcanzado la paridad con un 50,5% de investigadoras. Sin embargo, datos como que en el sector empresarial la presencia de mujeres sigue situándose en un 31,2% obligan a seguir caminando hacia una igualdad que todavía no es plena. En líneas similares, resulta necesario subrayar que el techo de cristal, que refleja la dificultad de las mujeres para acceder a puestos de liderazgo, se ha reducido de forma significativa en los últimos cinco años (pasando de 1,73 en el curso 2018-2019 a 1,57 en 2022-2023). Además, según se refleja en el informe, si se mantienen los ritmos de descenso actuales, las mujeres alcanzarían la misma representación que los hombres en los niveles...