Falsas alarmas, fiestas y denuncias en la casa de los líos: vecinos y turistas se disputan las torres más altas de Andalucía

Falsas alarmas, fiestas y denuncias en la casa de los líos: vecinos y turistas se disputan las torres más altas de Andalucía

Las torres de Martiricos, en Málaga, albergan en torno a un 40% de pisos turísticos a pesar de que el Ayuntamiento inició hace año y medio el procedimiento para desinscribirlos. Los vecinos denuncian los conflictos y la inseguridad que generan algunos turistas El Ayuntamiento de Málaga dejó caducar expedientes para cancelar pisos turísticos que incumplían la normativa municipal El pasado martes 27 de enero, a primera hora de la mañana, decenas de personas se sobresaltaron en las alturas del edificio residencial más alto de Andalucía. Niños y ancianos, muchos en zapatillas, algunos aún en pijama y sin desayunar, bajaron con angustia hasta 30 plantas por las escaleras de emergencia para comprobar, ya en la calle y bajo la lluvia, que se trataba de otra falsa alarma de incendio. Unos turistas se habían pasado tostando el bacon del desayuno. Para entonces ya se habían desplegado seis coches y un camión escala del cercano parque de bomberos de Martiricos. La escala no hubiera llegado al incendio, pues en Málaga sólo hay una de 42 metros, insuficiente para una torre que supera con holgura los cien. No es la primera vez que pasa, tampoco la segunda. Estos episodios ocurren más o menos cada mes en alguno de los dos edificios que componen el AQ Urban Sky de Málaga, más conocidas como las torres de Martiricos. Son el ejemplo de una convivencia difícil: aproximadamente 160 viviendas turísticas (VUT) registradas se reparten entre las 450 viviendas de las dos torres, más al menos una decena sin registrar, según los vecinos. El trasiego de turistas genera inseguridad a los residentes, que han denunciado fiestas, amenazas, conatos de incendio y peleas. Además, hay dos hoteles en la torre norte, estos sí con accesos independientes. Tanto el Ayuntamiento de Málaga y la Junta de Andalucía, ambos gobernados por el PP, se han comprometido a agilizar la desinscripción del Registro andaluz de los pisos turísticos que incumplan la normativa. Sin embargo, hasta ahora su inacción o la descoordinación entre ambas ha provocado que caduquen expedientes abiertos hace más de año y medio, obligando a empezar de nuevo, tal y como desveló este periódico . El número de viviendas turísticas que ofertan las plataformas en España ha caído un 12,4% de noviembre de 2024 a noviembre de 2025, según la estadística del INE publicada este lunes, pero Málaga es la única gran ciudad en la que crece, un 5,4%. Esta estadística se realiza mediante webscrapping : se comprueba en las tres principales plataformas cuántos anuncios de pisos turísticos hay en una determinada fecha. “Somos ejemplo de un problema que tiene toda Málaga: mezclar turistas con residentes en edificios que no están preparados para ello”, lamenta Francisco Ramos, portavoz de la asociación de vecinos Torre Sur: “Tenemos la ley de nuestra parte, pero no podemos deshacernos de ellos porque enfrente hay un séquito de buitres con mucho dinero y mucho poder político, institucional y económico”. “Aquí están metidos nuestros ahorros y vamos a luchar por nuestra vivienda”, advierte un vecino de la torre norte. Teme sufrir represalias si se desvela su nombre, y asegura que ya hay al menos una denuncia interpuesta por una vecina por amenazas. La Asociación de profesionales de viviendas y apartamentos turísticos de Andalucía (AVVAPro) dice “comprender la preocupación” de los vecinos, pero lo limita a problemas “concretos” que achaca a la “ausencia de gestión profesional, controles adecuados y protocolos claros”. 40% de pisos turísticos en torres para 2.000 personas Las dos torres de Martiricos tienen capacidad para sumar más población que muchos municipios de España. La promotora AQ Acentor (del grupo Aquila Capital) entregó 450 viviendas entre finales de 2023 (la torre sur) y el primer semestre de 2024 en las que podrían vivir casi 2.000 personas. Por ahora, muchos propietarios son extranjeros que residen por temporada. Inicialmente, la idea de AQ era quedarse la torre norte y alquilarla, pero tan bien le fueron las ventas de la Sur que también se deshizo de ella. A los vecinos les aseguraron que no tenían que temer: se dedicarían a residencial. Sin embargo, en pleno boom turístico muchos propietarios concibieron la compra como un negocio y algunos acumularon hasta contar media decena. Hoy hay 80 VUT registradas en la torre sur y 86 en la norte. La cifra ha ido oscilando, y llegó a suponer el 47% en una de las torres. Se da así la paradoja de que el barrio limita el porcentaje de VUT al 8% del parque inmobiliario , pero aquí cada edificio ronda el 40% del total. Detrás de esto está el dinero. Una gestora de pisos turísticos llegó a ofrecer 3.500 euros mensuales a un vecino que resiste. A partir de esa cifra, ganancia neta. En las plataformas los pisos se ofertan a entre 250 y 300 euros por noche, lo que arroja hasta 9.000 euros al mes, mucho más que los 2.000 euros por piso (de dos habitaciones) que puede pagarse por un alquiler residencial. Con la temporada alta en Málaga ya extendida de marzo a octubre, el negocio anual del alquiler turístico puede rondar los 100.000 euros al año por piso. Teniendo en cuenta que hay unas 160 viviendas turísticas, hay 16 millones de euros en juego. “Los propietarios de VUT siguen una política de tierra quemada. El beneficio es tan enorme que aguantarán lo que puedan, y luego se irán vendiendo por más dinero del que compraron”. Los primeros pisos salieron a la venta a entre 250.000 y 600.000 euros; tres años después, el rango ha pasado a 345.000-900.000 euros. Un piso de dos habitaciones y 120 metros cuadrados se vende en Idealista por 498.000 euros e incluye licencia turística “para seis personas”, asegurando que es una de las “pocas” que la tiene. El Ayuntamiento dejó caducar los expedientes Los vecinos denuncian que la inacción de la Junta y el Ayuntamiento perpetúa el problema. El 7 de junio de 2024 el Ayuntamiento publicó una Instrucción para interpretar el PGOU de 2011: no pueden inscribirse en el Registro andaluz como VUT si no tienen accesos y suministros independientes, a contar desde febrero de 2024 (cuando se aprobó el Decreto de la Junta de Andalucía). Todas las VUT de la torre norte se inscribieron después. La mayoría de la torre sur se inscribieron entre febrero y junio. Lo consiguieron presentando una simple declaración responsable de que cumplían la normativa, lo cual no es cierto. En teoría, ninguno de esos pisos podría estar inscrito y operar legalmente. Pero ahí siguen, porque el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía no han hecho cumplir el Decreto autonómico aprobado hace dos años. “Nos sentimos indefensos y desamparados por las administraciones”, protesta Ramos. Estaso VUT han recibido al menos año y medio de vida extra por la inacción de las administraciones. En agosto de 2024 el Ayuntamiento pidió a la Consejería de Turismo de la Junta que desinscribiera las VUT que no tienen acceso independiente (incluyendo más de un centenar en las torres). Sin embargo, luego dejó pasar más doce meses sin responder a las alegaciones de los propietarios, y la Junta acabó declarando la “caducidad” de los procedimientos y “amnistiando” temporalmente las VUT. Las dos administraciones dicen estar “trabajando en el asunto”. La Junta asegura que ha cancelado 51 VUT en las torres (sin aclarar desde cuándo) y que ha creado una “comisión de trabajo” con el Consistorio. Según fuentes de Urbanismo, en Málaga, hay unos 1.500 pisos turísticos que se están beneficiando de esa “caducidad” sobrevenida (entrer ellos los de las torres), si bien el Ayuntamiento no ha confirmado la cifra. Ahora asegura que reiniciará las desinscripciones una por una , lo cual puede suponer varios meses más. Ante esta perspectiva, los vecinos de la torre norte han pedido al Ayuntamiento y la Junta que agilicen declarando la nulidad del registro por falsedad. Han mantenido reuniones, pero ni una respuesta a los ocho escritos que han remitido al Consistorio. Vista de la torre sur Por su parte, AVAPro argumenta que la Instrucción municipal no puede “imponer condiciones o limitar actividades legales”, discute la aplicación retroactiva y asegura que está “trabajando intensamente” con el Ayuntamiento para “dar respuesta” al supuesto debate sobre los efectos de esa norma. La sensación de los vecinos es que hay una connivencia para ganar tiempo para ganar más dinero. La Cadena Ser desveló que un exconcejal del PP de Málaga y actual asesor del equipo de gobierno, Julio Andrade, es propietario de una vivienda turística registrada días antes de que se aprobara el Decreto de la Junta de Andalucía. Juan Cubo, presidente AVAAPro, es también propietario o gestor de algún piso turístico aquí. Cuando los vecinos denunciaron la situación, Cubo cargó contra ellos acusándolos de “turismofóbicos”. Los vecinos cuentan que hay más personas relevantes con intereses en los edificios. Algunos presentaron la declaración responsable antes incluso de escriturar la vivienda. Málaga es una de las ciudades con mayor saturación de pisos turísticos, con la zona centro como epicentro del fenómeno a nivel estatal. A fecha de 3 de febrero, el Registro de la Junta de Andalucía (que opera desde 2017) tiene inscritas 12.791 VUT. Son un 19,6% que en febrero de 2024, cuando se supone que el Ayuntamiento empezó a limitarlas . El Ministerio de Vivienda, que el 1 de julio activó su propio registro, ha revocado en estos meses 1.845 solicitudes para VUT o alquileres de temporada en Málaga capital, pero la mayoría de estas viviendas siguen inscritas en el registro andaluz. La Junta de Andalucía y el Gobierno central dirimen quién tiene las competencias y el alcance de los dos registros ante el Tribunal Supremo y las autoridades europeas, que acaba de advertir contra la duplicidad. Selfies, fiestas y preservativos: “Damos la llave a cualquiera” Entre tanto, la colección de conflictos generada por la vida pseudo hotelera en las torres es amplia. En la norte aún recuerdan cuando un joven turista inmortalizó su verano en España colgando en Instagram un vídeo subido en la barandilla de la azotea, a una altura aproximada de 110 metros. Aquí la piscina está abierta las 24 horas del día todos los días del año, para garantizar que siempre se pueda hacer una fiesta con chapuzón en la azotea. En los baños es habitual encontrar vómitos o preservativos y en los pasillos de vez en cuando aparece algún turista borracho. Carrito de limpieza de viviendas turísticas ocupando un pasillo No es raro que los vecinos encuentren sus plazas de garaje ocupadas, porque un turista se despiste o se haga el despistado. Allí aguardan entre coches los carros de lavandería. El trajín de maletas por los pasillos es continuo. El primer verano desalojaron la torre sur porque unos turistas vaciaron los extintores, y ha habido conatos de incendio porque algunos apagan el cigarrillo donde encarta. “En una ocasión se incendió un macetero y empezó a desprender parte del material que caía por la fachada”, relata el presidente de la asociación: “Quemó el jardín en la planta 0. Por entonces no había toldos, pudo ser peor”. La suciedad y las bolsas de basura abundan, y los desperfectos por mal uso son habituales. Hace un año un turista empotró el coche contra la puerta del garaje, que estuvo dos meses estropeada. Esto supone un sobrecoste en la cuota comunitaria, que ronda los 200 euros. Los vecinos denuncian que apenas pueden usar las zonas comunes (piscina, gimnasio, sala de trabajo). La ligereza con la que actúan algunos turistas contrasta con las medidas de seguridad extremas del edificio, recogidas en un libro de 256 páginas que cada vecino debe conocer. Cada habitación tiene detector de humos.Cada año los bomberos organizan dos simulacros. “Está diseñado para ser muy seguro, pero luego le damos la llave a cualquiera”, se queja un vecino de la torre norte. La administración (dominada por las VUT) ni siquiera ha activado la función de la llave electrónica que limita el acceso a cada planta. Las dos torres de Martiricos estuvieron siempre marcadas por la polémica. Levantarlas en unos terrenos usados como aparcamiento donde históricamente se ubicaba el rastro agravó el problema de movilidad del barrio, obligando a talar decenas de árboles. Cuando se terminaron, media Málaga se llevó las manos a la cabeza: son dos estacas blancas fuera de escala que dominarán durante décadas la vista desde prácticamente cualquier punto de la ciudad. Las dos torres, vistas desde su base “El Ayuntamiento tiene que entender que este es un edificio singular. Un problema con una VUT en otro sitio tiene remedio, pero aquí no”, advierte un vecino, recordando incendios de grandes edificios. Aquí la altura fue desde el comienzo su principal rasgo de identidad, pero pronto se añadió la conflictividad. Los vecinos insisten: el edificio es seguro y no tienen nada contra el turismo, pero no pueden vivir con el trasiego continuo de turistas que no entienden dónde están, ni probablemente quieran hacerlo. “Y no puede prevalecer el negocio de unos pocos sobre la vida de los demás”.

Falsas alarmas, fiestas y denuncias en la casa de los líos: vecinos y turistas se disputan las torres más altas de Andalucía

Falsas alarmas, fiestas y denuncias en la casa de los líos: vecinos y turistas se disputan las torres más altas de Andalucía

Las torres de Martiricos, en Málaga, albergan en torno a un 40% de pisos turísticos a pesar de que el Ayuntamiento inició hace año y medio el procedimiento para desinscribirlos. Los vecinos denuncian los conflictos y la inseguridad que generan algunos turistas El Ayuntamiento de Málaga dejó caducar expedientes para cancelar pisos turísticos que incumplían la normativa municipal El pasado martes 27 de enero, a primera hora de la mañana, decenas de personas se sobresaltaron en las alturas del edificio residencial más alto de Andalucía. Niños y ancianos, muchos en zapatillas, algunos aún en pijama y sin desayunar, bajaron con angustia hasta 30 plantas por las escaleras de emergencia para comprobar, ya en la calle y bajo la lluvia, que se trataba de otra falsa alarma de incendio. Unos turistas se habían pasado tostando el bacon del desayuno. Para entonces ya se habían desplegado seis coches y un camión escala del cercano parque de bomberos de Martiricos. La escala no hubiera llegado al incendio, pues en Málaga sólo hay una de 42 metros, insuficiente para una torre que supera con holgura los cien. No es la primera vez que pasa, tampoco la segunda. Estos episodios ocurren más o menos cada mes en alguno de los dos edificios que componen el AQ Urban Sky de Málaga, más conocidas como las torres de Martiricos. Son el ejemplo de una convivencia difícil: aproximadamente 160 viviendas turísticas (VUT) registradas se reparten entre las 450 viviendas de las dos torres, más al menos una decena sin registrar, según los vecinos. El trasiego de turistas genera inseguridad a los residentes, que han denunciado fiestas, amenazas, conatos de incendio y peleas. Además, hay dos hoteles en la torre norte, estos sí con accesos independientes. Tanto el Ayuntamiento de Málaga y la Junta de Andalucía, ambos gobernados por el PP, se han comprometido a agilizar la desinscripción del Registro andaluz de los pisos turísticos que incumplan la normativa. Sin embargo, hasta ahora su inacción o la descoordinación entre ambas ha provocado que caduquen expedientes abiertos hace más de año y medio, obligando a empezar de nuevo, tal y como desveló este periódico . El número de viviendas turísticas que ofertan las plataformas en España ha caído un 12,4% de noviembre de 2024 a noviembre de 2025, según la estadística del INE publicada este lunes, pero Málaga es la única gran ciudad en la que crece, un 5,4%. Esta estadística se realiza mediante webscrapping : se comprueba en las tres principales plataformas cuántos anuncios de pisos turísticos hay en una determinada fecha. “Somos ejemplo de un problema que tiene toda Málaga: mezclar turistas con residentes en edificios que no están preparados para ello”, lamenta Francisco Ramos, portavoz de la asociación de vecinos Torre Sur: “Tenemos la ley de nuestra parte, pero no podemos deshacernos de ellos porque enfrente hay un séquito de buitres con mucho dinero y mucho poder político, institucional y económico”. “Aquí están metidos nuestros ahorros y vamos a luchar por nuestra vivienda”, advierte un vecino de la torre norte. Teme sufrir represalias si se desvela su nombre, y asegura que ya hay al menos una denuncia interpuesta por una vecina por amenazas. La Asociación de profesionales de viviendas y apartamentos turísticos de Andalucía (AVVAPro) dice “comprender la preocupación” de los vecinos, pero lo limita a problemas “concretos” que achaca a la “ausencia de gestión profesional, controles adecuados y protocolos claros”. 40% de pisos turísticos en torres para 2.000 personas Las dos torres de Martiricos tienen capacidad para sumar más población que muchos municipios de España. La promotora AQ Acentor (del grupo Aquila Capital) entregó 450 viviendas entre finales de 2023 (la torre sur) y el primer semestre de 2024 en las que podrían vivir casi 2.000 personas. Por ahora, muchos propietarios son extranjeros que residen por temporada. Inicialmente, la idea de AQ era quedarse la torre norte y alquilarla, pero tan bien le fueron las ventas de la Sur que también se deshizo de ella. A los vecinos les aseguraron que no tenían que temer: se dedicarían a residencial. Sin embargo, en pleno boom turístico muchos propietarios concibieron la compra como un negocio y algunos acumularon hasta contar media decena. Hoy hay 80 VUT registradas en la torre sur y 86 en la norte. La cifra ha ido oscilando, y llegó a suponer el 47% en una de las torres. Se da así la paradoja de que el barrio limita el porcentaje de VUT al 8% del parque inmobiliario , pero aquí cada edificio ronda el 40% del total. Detrás de esto está el dinero. Una gestora de pisos turísticos llegó a ofrecer 3.500 euros mensuales a un vecino que resiste. A partir de esa cifra, ganancia neta. En las plataformas los pisos se ofertan a entre 250 y 300 euros por noche, lo que arroja hasta 9.000 euros al mes, mucho más que los 2.000 euros por piso (de dos habitaciones) que puede pagarse por un alquiler residencial. Con la temporada alta en Málaga ya extendida de marzo a octubre, el negocio anual del alquiler turístico puede rondar los 100.000 euros al año por piso. Teniendo en cuenta que hay unas 160 viviendas turísticas, hay 16 millones de euros en juego. “Los propietarios de VUT siguen una política de tierra quemada. El beneficio es tan enorme que aguantarán lo que puedan, y luego se irán vendiendo por más dinero del que compraron”. Los primeros pisos salieron a la venta a entre 250.000 y 600.000 euros; tres años después, el rango ha pasado a 345.000-900.000 euros. Un piso de dos habitaciones y 120 metros cuadrados se vende en Idealista por 498.000 euros e incluye licencia turística “para seis personas”, asegurando que es una de las “pocas” que la tiene. El Ayuntamiento dejó caducar los expedientes Los vecinos denuncian que la inacción de la Junta y el Ayuntamiento perpetúa el problema. El 7 de junio de 2024 el Ayuntamiento publicó una Instrucción para interpretar el PGOU de 2011: no pueden inscribirse en el Registro andaluz como VUT si no tienen accesos y suministros independientes, a contar desde febrero de 2024 (cuando se aprobó el Decreto de la Junta de Andalucía). Todas las VUT de la torre norte se inscribieron después. La mayoría de la torre sur se inscribieron entre febrero y junio. Lo consiguieron presentando una simple declaración responsable de que cumplían la normativa, lo cual no es cierto. En teoría, ninguno de esos pisos podría estar inscrito y operar legalmente. Pero ahí siguen, porque el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía no han hecho cumplir el Decreto autonómico aprobado hace dos años. “Nos sentimos indefensos y desamparados por las administraciones”, protesta Ramos. Estaso VUT han recibido al menos año y medio de vida extra por la inacción de las administraciones. En agosto de 2024 el Ayuntamiento pidió a la Consejería de Turismo de la Junta que desinscribiera las VUT que no tienen acceso independiente (incluyendo más de un centenar en las torres). Sin embargo, luego dejó pasar más doce meses sin responder a las alegaciones de los propietarios, y la Junta acabó declarando la “caducidad” de los procedimientos y “amnistiando” temporalmente las VUT. Las dos administraciones dicen estar “trabajando en el asunto”. La Junta asegura que ha cancelado 51 VUT en las torres (sin aclarar desde cuándo) y que ha creado una “comisión de trabajo” con el Consistorio. Según fuentes de Urbanismo, en Málaga, hay unos 1.500 pisos turísticos que se están beneficiando de esa “caducidad” sobrevenida (entrer ellos los de las torres), si bien el Ayuntamiento no ha confirmado la cifra. Ahora asegura que reiniciará las desinscripciones una por una , lo cual puede suponer varios meses más. Ante esta perspectiva, los vecinos de la torre norte han pedido al Ayuntamiento y la Junta que agilicen declarando la nulidad del registro por falsedad. Han mantenido reuniones, pero ni una respuesta a los ocho escritos que han remitido al Consistorio. Vista de la torre sur Por su parte, AVAPro argumenta que la Instrucción municipal no puede “imponer condiciones o limitar actividades legales”, discute la aplicación retroactiva y asegura que está “trabajando intensamente” con el Ayuntamiento para “dar respuesta” al supuesto debate sobre los efectos de esa norma. La sensación de los vecinos es que hay una connivencia para ganar tiempo para ganar más dinero. La Cadena Ser desveló que un exconcejal del PP de Málaga y actual asesor del equipo de gobierno, Julio Andrade, es propietario de una vivienda turística registrada días antes de que se aprobara el Decreto de la Junta de Andalucía. Juan Cubo, presidente AVAAPro, es también propietario o gestor de algún piso turístico aquí. Cuando los vecinos denunciaron la situación, Cubo cargó contra ellos acusándolos de “turismofóbicos”. Los vecinos cuentan que hay más personas relevantes con intereses en los edificios. Algunos presentaron la declaración responsable antes incluso de escriturar la vivienda. Málaga es una de las ciudades con mayor saturación de pisos turísticos, con la zona centro como epicentro del fenómeno a nivel estatal. A fecha de 3 de febrero, el Registro de la Junta de Andalucía (que opera desde 2017) tiene inscritas 12.791 VUT. Son un 19,6% que en febrero de 2024, cuando se supone que el Ayuntamiento empezó a limitarlas . El Ministerio de Vivienda, que el 1 de julio activó su propio registro, ha revocado en estos meses 1.845 solicitudes para VUT o alquileres de temporada en Málaga capital, pero la mayoría de estas viviendas siguen inscritas en el registro andaluz. La Junta de Andalucía y el Gobierno central dirimen quién tiene las competencias y el alcance de los dos registros ante el Tribunal Supremo y las autoridades europeas, que acaba de advertir contra la duplicidad. Selfies, fiestas y preservativos: “Damos la llave a cualquiera” Entre tanto, la colección de conflictos generada por la vida pseudo hotelera en las torres es amplia. En la norte aún recuerdan cuando un joven turista inmortalizó su verano en España colgando en Instagram un vídeo subido en la barandilla de la azotea, a una altura aproximada de 110 metros. Aquí la piscina está abierta las 24 horas del día todos los días del año, para garantizar que siempre se pueda hacer una fiesta con chapuzón en la azotea. En los baños es habitual encontrar vómitos o preservativos y en los pasillos de vez en cuando aparece algún turista borracho. Carrito de limpieza de viviendas turísticas ocupando un pasillo No es raro que los vecinos encuentren sus plazas de garaje ocupadas, porque un turista se despiste o se haga el despistado. Allí aguardan entre coches los carros de lavandería. El trajín de maletas por los pasillos es continuo. El primer verano desalojaron la torre sur porque unos turistas vaciaron los extintores, y ha habido conatos de incendio porque algunos apagan el cigarrillo donde encarta. “En una ocasión se incendió un macetero y empezó a desprender parte del material que caía por la fachada”, relata el presidente de la asociación: “Quemó el jardín en la planta 0. Por entonces no había toldos, pudo ser peor”. La suciedad y las bolsas de basura abundan, y los desperfectos por mal uso son habituales. Hace un año un turista empotró el coche contra la puerta del garaje, que estuvo dos meses estropeada. Esto supone un sobrecoste en la cuota comunitaria, que ronda los 200 euros. Los vecinos denuncian que apenas pueden usar las zonas comunes (piscina, gimnasio, sala de trabajo). La ligereza con la que actúan algunos turistas contrasta con las medidas de seguridad extremas del edificio, recogidas en un libro de 256 páginas que cada vecino debe conocer. Cada habitación tiene detector de humos.Cada año los bomberos organizan dos simulacros. “Está diseñado para ser muy seguro, pero luego le damos la llave a cualquiera”, se queja un vecino de la torre norte. La administración (dominada por las VUT) ni siquiera ha activado la función de la llave electrónica que limita el acceso a cada planta. Las dos torres de Martiricos estuvieron siempre marcadas por la polémica. Levantarlas en unos terrenos usados como aparcamiento donde históricamente se ubicaba el rastro agravó el problema de movilidad del barrio, obligando a talar decenas de árboles. Cuando se terminaron, media Málaga se llevó las manos a la cabeza: son dos estacas blancas fuera de escala que dominarán durante décadas la vista desde prácticamente cualquier punto de la ciudad. Las dos torres, vistas desde su base “El Ayuntamiento tiene que entender que este es un edificio singular. Un problema con una VUT en otro sitio tiene remedio, pero aquí no”, advierte un vecino, recordando incendios de grandes edificios. Aquí la altura fue desde el comienzo su principal rasgo de identidad, pero pronto se añadió la conflictividad. Los vecinos insisten: el edificio es seguro y no tienen nada contra el turismo, pero no pueden vivir con el trasiego continuo de turistas que no entienden dónde están, ni probablemente quieran hacerlo. “Y no puede prevalecer el negocio de unos pocos sobre la vida de los demás”.

El mejor embajador del español

El mejor embajador del español

Te guste o no su música, sus canciones o su camiseta, hay pocas personas que hayan hecho más por el español y lo que nos une en América y más allá que Bad Bunny Bad Bunny saca los colores a EEUU en la Super Bowl de los latinos: “Seguimos aquí” En este tiempo oscuro, la actuación de Bad Bunny en la Super Bowl fue una explosión de color, alegría y personajazos ( ¡Toñita! ). Benito Antonio Martínez Ocasio hizo un canto a su Puerto Rico natal, pero también a la cultura variada que ha dado tanto a Nueva York y a otros lugares que hacen de Estados Unidos la potencia cultural y económica que es. La celebración del español ha resonado en todo el mundo. Las clases de español en Duolingo se dispararon justo después de la actuación, que trajo también una reivindicación de la lengua y subió su valor inmaterial. Como se preguntaba un escritor especializado en lingüística en el Guardian hace unos días , ¿por qué se enseña más francés en sus escuelas británicas si el idioma “guay” –y el segundo más hablado del mundo– es el español? Es difícil encontrar a alguien que haya hecho más que el músico en tan poco tiempo por el concepto de hispanidad, latinidad o como se quiera llamar a los lazos que unen a los hispanohablantes. Es especialmente chocante, incluso para sus estándares, que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, opte ahora por celebrar el Estados Unidos de Trump para otorgarle la medalla internacional , según anunció durante una ceremonia sobre la hispanidad en Mar-a-Lago, el club y hotel del presidente de Estados Unidos. El mismo que atacó a Bad Bunny porque “nadie” le entendía –los más de 600 millones de hispanohablantes del mundo no debemos llegar a su idea de “alguien”– y ha instalado el terror en su país para cualquiera que hable español o tenga un apellido que suene a español. Una de las anécdotas chocantes de este tiempo la contaba en El País un profesor universitario con apellido de origen español al que después de 16 años trabajando en Colorado como medievalista le han pedido “los papeles”. Él nació en Estados Unidos y su familia allí se remonta al siglo XVIII, antes de la independencia del país y antes de que llegaran los ancestros de Trump. Te guste o no su música, sus canciones o su camiseta, hay pocas personas que hayan hecho más por el español y lo que nos une en América y más allá que Bad Bunny. La propuesta de Más Madrid de celebrar con la medalla internacional al artista latino más exitoso y premiado del momento está más que justificada. Reconocer en su lugar al Gobierno que representa el ataque más abierto a la hispanidad es una provocación más, pero no hay que olvidar que es una que se hace con dinero y recursos públicos. Ayuso dijo bien que el mundo no se entendería “sin la visión hispana” y alabó la comunidad unida por el español, pero celebrar a quien tanto ha hecho desde hace una década por destruirla es cuanto menos incoherente.

El mejor embajador del español

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Te guste o no su música, sus canciones o su camiseta, hay pocas personas que hayan hecho más por el español y lo que nos une en América y más allá que Bad Bunny Bad Bunny saca los colores a EEUU en la Super Bowl de los latinos: “Seguimos aquí” En este tiempo oscuro, la actuación de Bad Bunny en la Super Bowl fue una explosión de color, alegría y personajazos ( ¡Toñita! ). Benito Antonio Martínez Ocasio hizo un canto a su Puerto Rico natal, pero también a la cultura variada que ha dado tanto a Nueva York y a otros lugares que hacen de Estados Unidos la potencia cultural y económica que es. La celebración del español ha resonado en todo el mundo. Las clases de español en Duolingo se dispararon justo después de la actuación, que trajo también una reivindicación de la lengua y subió su valor inmaterial. Como se preguntaba un escritor especializado en lingüística en el Guardian hace unos días , ¿por qué se enseña más francés en sus escuelas británicas si el idioma “guay” –y el segundo más hablado del mundo– es el español? Es difícil encontrar a alguien que haya hecho más que el músico en tan poco tiempo por el concepto de hispanidad, latinidad o como se quiera llamar a los lazos que unen a los hispanohablantes. Es especialmente chocante, incluso para sus estándares, que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, opte ahora por celebrar el Estados Unidos de Trump para otorgarle la medalla internacional , según anunció durante una ceremonia sobre la hispanidad en Mar-a-Lago, el club y hotel del presidente de Estados Unidos. El mismo que atacó a Bad Bunny porque “nadie” le entendía –los más de 600 millones de hispanohablantes del mundo no debemos llegar a su idea de “alguien”– y ha instalado el terror en su país para cualquiera que hable español o tenga un apellido que suene a español. Una de las anécdotas chocantes de este tiempo la contaba en El País un profesor universitario con apellido de origen español al que después de 16 años trabajando en Colorado como medievalista le han pedido “los papeles”. Él nació en Estados Unidos y su familia allí se remonta al siglo XVIII, antes de la independencia del país y antes de que llegaran los ancestros de Trump. Te guste o no su música, sus canciones o su camiseta, hay pocas personas que hayan hecho más por el español y lo que nos une en América y más allá que Bad Bunny. La propuesta de Más Madrid de celebrar con la medalla internacional al artista latino más exitoso y premiado del momento está más que justificada. Reconocer en su lugar al Gobierno que representa el ataque más abierto a la hispanidad es una provocación más, pero no hay que olvidar que es una que se hace con dinero y recursos públicos. Ayuso dijo bien que el mundo no se entendería “sin la visión hispana” y alabó la comunidad unida por el español, pero celebrar a quien tanto ha hecho desde hace una década por destruirla es cuanto menos incoherente.

La dudosa historia del farero, héroe de La Desbandá: una investigación no halla pruebas de que existiera

La dudosa historia del farero, héroe de La Desbandá: una investigación no halla pruebas de que existiera

El faro era automático, y no existe en los archivos ninguna referencia a Anselmo Vilar García. El divulgador de la historia defiende el valor de los testimonios orales que recabó, mientras la secretaria de Estado de Memoria mantiene el faro como Lugar de Memoria Democrática Málaga-Almería, febrero del 37: 'La desbandá', el infierno en el camino La historia del farero de Torre del Mar que apagó la luz del faro para evitar que miles de personas fueran ametralladas por la aviación golpista mientras huían desde Málaga durante la noche probablemente no ocurrió nunca. Es la conclusión a la que han llegado dos investigadores malagueños que han indagado entre documentos y archivos sin encontrar una sola referencia que permita sostener este relato, divulgado ampliamente en los últimos años; al contrario, las que han encontrado conducen a la conclusión de que es falso. A grandes rasgos, el relato conocido hasta ahora dice que Anselmo Manuel Vilar García apagó el faro de Torre del Mar los días 6 y 7 de febrero de 1937, salvando la vida de miles de refugiados que se escondían entre las cañas en Torre del Mar y estaban expuestos a los bombardeos de la Armada franquista. Como represalia, fue fusilado cuando los rebeldes tomaron el pueblo. Su principal divulgador es el periodista veleño Jesús Hurtado, quien asegura que hace más de veinte años un superviviente le contó que el faro se apagó y muchos aprovecharon la oscuridad para esconderse. A partir de ahí, constató con un recorte de prensa la existencia de Anselmo y comprobó que Torre del Mar no fue bombardeada el 6 y el 7 de febrero. Sin embargo, en el archivo de la Autoridad Portuaria de Málaga consta que el faro de Torre del Mar se activaba automáticamente mediante una válvula solar y estaba asignado al farero de Torrox, Miguel Pérez Ruiz. Los faros de la República se apagaron, todos, para no facilitar los ataques del enemigo. Y no hay referencia alguna en media docena de archivos a Anselmo Manuel Vilar García y mucho menos a su supuesto fusilamiento. Desde 2025 el lugar donde se ubicaba el faro está reconocido como Lugar de Memoria, hito del recorrido de La Desbandá, como se conoce al éxodo, persecución y masacre que sufrieron entre 150.000 y 300.000 personas en la carretera entre Málaga y Almería en febrero de 1937. Fuentes de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática explican que no se está considerando su retirada porque se reconoce el faro como “símbolo de la orden de apagarlos [por parte de la República] para proteger a la población civil” y no al farero, precisamente por las dudas sobre su existencia y participación. Faro automático La historia del farero que apagó la luz y fue fusilado por ello despierta recelos entre algunos historiadores desde hace años. Manuel Lloret y José María Azuaga decidieron acudir a las fuentes documentales. Les chirriaba que se basara en supuestos testimonios orales recopilados por un investigador y periodista local, sin apenas apoyo documental consistente. Durante meses rastrearon hasta media decena de archivos, de Sevilla a Salamanca, sin hallar nada, y publicaron un artículo en una revista editada por la Sociedad de Amigos de la Cultura de Vélez-Málaga, con un título prudente: “Dudas sobre el apagado del faro de Torre del Mar por el farero Anselmo Vilar García”. Hasta entonces seguían topando con un muro en el último lugar donde podían estar las claves: el Archivo de la Autoridad Portuaria de Málaga. Pero tras reclamar ante el Defensor del Pueblo, el pasado noviembre lograron acceso a 309 documentos relativos al faro de Torre del Mar. Y allí volvieron a encontrar cero evidencias de que Anselmo Manuel Vilar García apagara la luz en febrero de 1937, de modo que elaboraron un nuevo informe, ya más contundente, en el que concluyen que la historia es falsa. Allí se cuenta que el faro de Torre del Mar era automático y desde 1935 lo operaba Miguel Pérez, farero de Torrox, desplazándose cinco veces al mes para ponerlo a punto a cambio de 50 pesetas trimestrales. Hurtado rebate que esto no implica una total ausencia de intervención humana, sino al contrario. Otro documento firmado por Pérez da cuenta del apagado a las 8:30 del 15 de enero de 1937 “por orden telefónica” del Gobernador civil. Hasta el final de la guerra todos los faros de Málaga permanecieron apagados, según Lloret y Azuaga. Sin referencia a Anselmo Vilar en los archivos La propia existencia de un farero llamado Anselmo Vilar está en cuestión. En ninguno de los fondos documentales consultados aparece persona alguna de tal nombre o similar. No consta en las fichas de todos los procesados y denunciados en la provincia de Málaga, ni entre los expedientes personales de los funcionarios del Estado que se guardan en el Archivo General de la Administración del Estado en Alcalá de Henares. En oposición, Hurtado esgrime un recorte que da cuenta de una suscripción popular para los soldados españoles en África en octubre de 1921, 16 años antes: “D. Anselmo Vilar García, que contribuyó con dos días de su sueldo como Farero de Torre del Mar”. “Anselmo existió”, sostiene, “era el segundo farero”. “Yo no me levanto una mañana y me invento un héroe”, protesta. En la única foto difundida, el supuesto Vilar viste un uniforme que nada tiene que ver con el de ver con el regulado en el Reglamento e Instrucción para el servicio de los torreros de faros: “Una levita corta de paño gris oscuro con cuello y solapas vueltas”. Hurtado explica: “La foto me la pasó un secretario del Vélez CF, porque su padre era muy amigo, y es de cuando estaba haciendo el servicio militar”. Y sobre la falta de constancia documental de su fusilamiento, el autor de la investigación original replica que la falta de procedimiento o registro es habitual en acciones represivas. Apagado de los faros en toda la costa Hurtado dice que recibió un texto enviado por el hijo de un tripulante del Cervera en el que se recoge lo que este anotó. Tras hacer constar el júbilo por la toma de Málaga (con “brandy y puros”), dice: “Se informa de la dificultad para encontrar el enclave de Torre del Mar, al apagar su torrero la situación de su faro”. Los buques de guerra Canarias y Cervera, junto a aviones, durante el mayor crimen de guerra del franquismo. / Archivo Rafael Molina Entre 150.000 a 300.000 personas, según las investigaciones publicadas , huyeron en aquellos días por la carretera Málaga-Almería, mientras eran bombardeados por los buques Almirante Cervera, Canarias y Baleares (tal y como consta en su cuaderno de bitácora); ametrallados por los Fiat italianos y los Heinkel alemanes ( según fotografías de la época ); y perseguidos por la soldadesca alentada por las arengas radiofónicas de Queipo de Llano. Sin embargo, no hay constancia de ataques nocturnos. De la documentación del Archivo General de la Marina se extrae que los buques se retiraban a alta mar al caer el sol. Supervivientes relataron años después que aprovechaban la noche para avanzar en el camino. Los faros de la España republicana se apagaron desde Málaga a Cataluña, pero no por la decisión particular de algún farero, sino por orden del Gobierno republicano para evitar que la armada golpista tuviera referencias. Si se apagaron faros tan lejanos del frente como el de Valencia o el de Carboneras, y también la Farola de Málaga, ¿por qué iba a seguir encendido el de Torre del Mar, a cinco kilómetros del aeródromo de Vélez-Málaga y unos 30 del frente?, se preguntaron los investigadores. “No puede borrar una memoria social sostenida” La historia del farero de Torre del Mar ha sido ampliamente por medios de comunicación. La primera referencia data de mayo de 2018 en El Faro de Vigo. Ese mismo año el grupo de IU en Vélez-Málaga pidió dignificar la figura de Anselmo Vilar García con un reconocimiento público. En los años siguientes fue difundida por asociaciones memorialistas y la bola fue creciendo hasta tomar vida propia. Este medio se sumó en febrero de 2022, año en que los senderistas que recorren la carretera en recuerdo de los bombardeos hicieron parada en el faro. Hurtado subraya que su investigación fue honesta, exhaustiva (con limitaciones que hoy no existen) y que siempre advirtió que se basaba en testimonios orales, tomados “sin grabadoras, sin redes, sin interés mediático” a mayores que le repetían “sin contradicciones sustanciales” relatos “asociados a la idea de que el faro se apagó para no facilitar referencias nocturnas”. “El artículo reciente desmonta una certeza administrativa, pero no puede borrar una memoria social sostenida durante décadas. Mi investigación no pretendió jamás cerrar una verdad absoluta, sino rescatar una historia que un pueblo ya contaba cuando nadie miraba. Que hoy se aporten documentos que no lo mencionan no invalida lo que un pueblo recordó durante décadas”, ha escrito ahora Hurtado. “Hay muchas cosas que sólo recogen testimonios orales”, explica a este medio, aunque admite que de haber conocido los documentos de la nueva investigación quizás él también hubiera dudado. Reconocimiento del faro como Lugar de Memoria Lloret y Azuaga han comprobado en sus carnes la sensibilidad con el tema. “Yo comenté nuestra investigación durante un acto en el Rectorado y me tacharon de revisionista y de hacerle juego a la ultraderecha”, lamenta Lloret, que admite la instrumentalización que pueden hacer algunos revisionistas con material dudoso, incompleto, erróneo o falso, y por eso reivindica el rigor en las investigaciones y cuidarse del sesgo de confirmación. En marzo de 2024 presentaron alegaciones y documentos a la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, que acabó incluyendo al faro de Torre del Mar en la Declaración de la Carretera Málaga-Almería como lugar de Memoria . Se reconoce que “el apagado del faro los días 6 y 7 de febrero de 1937 imposibilitó que los barcos sublevados bombardearan la costa, salvándose de esta manera la vida de miles de refugiados que se apostaban en Torre del Mar. Como represalia, los cruceros Canarias y Baleares bombardearon la costa de Torre del Mar la mañana del 8 de febrero”. En la secretaría de Estado admiten que es una decisión “salomónica” ante la falta de soporte documental. En los últimos años, la asociación La Desbandá ha evitado hacer un alto en este lugar . “La Desbandá tiene que ser recordada, y las personas que la sufrieron, homenajeadas”, escriben en su primer texto sobre el farero: “Contar todo esto es imprescindible; constituye una seria responsabilidad, un deber de memoria. Pero necesitamos hacerlo con rigor histórico, con datos demostrados. La búsqueda de la verdad es también un homenaje a las víctimas, sin esa verdad, no se podrá lograr la justicia, ni la reparación a las víctimas”.

‘Cumbres borrascosas’, Emerald Fennell convierte la obra de Emily Brontë en una fantasía erótica de novela rosa

‘Cumbres borrascosas’, Emerald Fennell convierte la obra de Emily Brontë en una fantasía erótica de novela rosa

La directora de 'Una joven prometedora' y 'Saltburn' adapta el clásico de la litertatura en una simple versión que se cree mucho más moderna y provocadora de lo que realmente es El resurgir de ‘Cumbres borrascosas': por qué el clásico de Emily Brontë sigue fascinando a lectores y espectadores 50 sombras de Grey, el petardazo editorial escrito por E.L. James, nació como un fan fiction de Crepúsculo . Es decir, una creación de una fan en una página web que, a través de los personajes de la saga fantástica de amor entre un vampiro y una humana, fantaseó con una nueva historia creada a partir de su imaginación. Los fan fiction se popularizaron muchísimo entre una comunidad fan que se enganchaba a las sagas literarias (principalmente a aquellas que mezclaban el fantástico y el romance) y de la que salieron muchísimas autoras que comenzaron en la autopublicación y fueron fichadas por editoriales para crear novelas románticas, uno de los géneros de moda que, además, no para de provocar mediocres adaptaciones en forma de serie y películas para cine y plataformas. Simplificando mucho, estas novelas tienen unas cuantas cosas en común. Primero, todas están marcadas por el amor. Un amor que escondido en una falsa modernidad (en cómo hablan, o los temas que hay a su alrededor), no es más que la perpetuación del ideal del amor romántico. La otra es la presencia, abundante, de un sexo que está filtrado por la mirada normalmente femenina de sus autoras. En el fondo, lo que repiten son los tropos de las novelas rosas de toda la vida. Esas que en la librería muestran en sus cubiertas a mujeres con corsés apretados siendo agarradas por un caballero de buen porte a punto de besarlas. Esa imagen, la de una mujer con un corsé y un hombre al que desea y con el que tiene un amor que roza lo tóxico pero que se vende de romántico, aparece de forma casi literal en la adaptación que ha hecho Emerald Fennell de Cumbres borrascosas de Emily Brontë. Una película que llega tras una inteligentísima campaña de promoción en donde se han vendido dos cosas. La primera, el innumerable desfile de vestidos de la alfombra roja que hacen referencia al derroche del filme. La segunda, la supuesta presencia de mucho sexo y erotismo en una adaptación que su autora ha dicho que responde a cómo la sintió ella cuando leyó la obra original siendo una adolescente. El problema es que esa mirada adolescente de Fennell parece la de una de esas lectoras de Crepúsculo que hicieron un fan fiction con sus protagonistas. La versión de Cumbres Borrascosas que ha hecho Fennell parece realizada por alguien cuyo único interés en el original de Emily Bronte fuera el amor imposible. En los ojos de la directora de Una joven prometedora y Saltburn , Cumbres Borrascosas no es más que una fantasía erótica de una lectora de novela rosa. Una mirada más cercana a las novelas young adult que a un libro al que quita cualquier atisbo de complejidad. La de Fennell es una propuesta que convierte una novela que hablaba de un amor atravesado por el conflicto de clase, raza y género, que era turbia, violenta y vengativa, en una fetichización que podría describirse con uno de esos tags que se usan en las novelas románticas actuales, enemies to lovers , o algún tropo similar con los que resumen lo que se van a encontrar para no llevar a sus lectoras a un chasco. Eso es frustrante porque no solo convierte una obra compleja que se adelantó a su tiempo en una película tremendamente conservadora, sino también porque la directora parece refutar sus obras anteriores. Si en Una joven prometedora pasaba por un filtro pop la cultura de la violación y convertía el Toxic de Britney Spears casi en un coro griego que anticipaba la tragedia, y en Saltburn revisaba Teorema de Pasolini para acabar contando que solo el crimen y el sexo son las opciones para ascender de clase en este mundo; aquí apuesta por una mirada pop que elimina cualquier tema que no sea el amor más allá de cualquier fuerza de la naturaleza. Además, la promesa promocional de una película erótica llena de sexo resulta una operación de marketing destinada a la decepción. En esta Cumbres borrascosas se nos cuenta que entre ambos surge pronto una pasión desmedida que les lleva a estar cachondos todo el día, y que esa calentura se alargará hasta el esperado encuentro. Sin embargo, todo se limitará a unas cuantas metáforas alimenticias simplonas con productos viscosos. El sexo de esta película es tremendamente pacato y antiguo. Rodado como una película erótica de hace décadas que no se atreve a proponer nuevas formas de mostrar el sexo ni el erotismo. Eso sí, para que no digan que era mentira, Fennell comienza su película con un ahorcado teniendo una erección. Es, de lejos, la propuesta más arriesgada de toda la película, ya que comienza con un sonido que el espectador considera de lujuria para mostrar que es la agonía de alguien a punto de morir. La unión de muerte y sexo de toda la vida que solo sirve como ocurrencia feliz puntual. Jacob Elordi y Margot Robbie en medio de la ampulosa puesta en escena de Fennell en 'Cumbres borrascosas' Ni siquiera se atreve a realizar una propuesta similar a la de Más que rivales (Heated rivalry) , la serie del momento que adapta una saga de novelas románticas y que, si bien sigue los mismos patrones y nace de los mismos sitios, apuesta por una mirada mucho más arriesgada al sexo, aunque sea una representación del sexo gay marcada por la escritora de las novelas originales, lo que ha sido una de sus principales críticas. Aquí lo más explícito que hacen Margot Robbie y Jacob Elordi es meterse muchas veces los dedos en sus respectivas bocas, en un gesto que suena a viejo. El problema es que no hay en la propuesta ni rastro de ironía. Todo lo anterior podría haber funcionado si Emerald Fennell hubiera puesto la mala leche que acostumbraba tener para reírse de las novelas románticas, de la fetichización que han provocado y de las relecturas modernas cuquis y rosas en tiempos de TikTok. Sin embargo, ha optado por hacer una de ellas. Una condenada a ser comentada en reels de Instagram, donde analizarán cada gesto entre sus dos protagonistas, cuya química es escasa y que quedan eclipsados por los intérpretes jóvenes (entre los que destaca Owen Cooper, el niño de Adolescencia ). Fennell no es Baz Luhrman. No ha querido serlo. Ojalá. Porque Luhrman es consciente de su estilo, de lo hortera de su propuesta, del kitsch y del brilli brilli. Emerald Fennell ha convertido Cumbres Borrascosas en una revista de decoración y vestidos que parecen solo responder al capricho estético, y, de nuevo, fetiche de su creadora. No hay justificación para la mayoría de las propuestas visuales que propone (¿por qué hay ladrillos blancos donde matan a los animales más allá de porque quede bien en cámara?), y muchas de ellas son simplonas, como los colores de las habitaciones o poner una pila de botellas enormes para dejarnos ver el alcoholismo de un personaje. Decía Fennell que quería que su Cumbres Borrascosas sea el Titanic para una nueva generación. Ojalá esa nueva generación siga teniendo en Jack y Rose a sus referentes y aproveche esta decepcionante versión para leer la novela original de Emily Bronte.

‘Cumbres borrascosas’, Emerald Fennell convierte la obra de Emily Brontë en una fantasía erótica de novela rosa

‘Cumbres borrascosas’, Emerald Fennell convierte la obra de Emily Brontë en una fantasía erótica de novela rosa

La directora de 'Una joven prometedora' y 'Saltburn' adapta el clásico de la litertatura en una simple versión que se cree mucho más moderna y provocadora de lo que realmente es El resurgir de ‘Cumbres borrascosas': por qué el clásico de Emily Brontë sigue fascinando a lectores y espectadores 50 sombras de Grey, el petardazo editorial escrito por E.L. James, nació como un fan fiction de Crepúsculo . Es decir, una creación de una fan en una página web que, a través de los personajes de la saga fantástica de amor entre un vampiro y una humana, fantaseó con una nueva historia creada a partir de su imaginación. Los fan fiction se popularizaron muchísimo entre una comunidad fan que se enganchaba a las sagas literarias (principalmente a aquellas que mezclaban el fantástico y el romance) y de la que salieron muchísimas autoras que comenzaron en la autopublicación y fueron fichadas por editoriales para crear novelas románticas, uno de los géneros de moda que, además, no para de provocar mediocres adaptaciones en forma de serie y películas para cine y plataformas. Simplificando mucho, estas novelas tienen unas cuantas cosas en común. Primero, todas están marcadas por el amor. Un amor que escondido en una falsa modernidad (en cómo hablan, o los temas que hay a su alrededor), no es más que la perpetuación del ideal del amor romántico. La otra es la presencia, abundante, de un sexo que está filtrado por la mirada normalmente femenina de sus autoras. En el fondo, lo que repiten son los tropos de las novelas rosas de toda la vida. Esas que en la librería muestran en sus cubiertas a mujeres con corsés apretados siendo agarradas por un caballero de buen porte a punto de besarlas. Esa imagen, la de una mujer con un corsé y un hombre al que desea y con el que tiene un amor que roza lo tóxico pero que se vende de romántico, aparece de forma casi literal en la adaptación que ha hecho Emerald Fennell de Cumbres borrascosas de Emily Brontë. Una película que llega tras una inteligentísima campaña de promoción en donde se han vendido dos cosas. La primera, el innumerable desfile de vestidos de la alfombra roja que hacen referencia al derroche del filme. La segunda, la supuesta presencia de mucho sexo y erotismo en una adaptación que su autora ha dicho que responde a cómo la sintió ella cuando leyó la obra original siendo una adolescente. El problema es que esa mirada adolescente de Fennell parece la de una de esas lectoras de Crepúsculo que hicieron un fan fiction con sus protagonistas. La versión de Cumbres Borrascosas que ha hecho Fennell parece realizada por alguien cuyo único interés en el original de Emily Bronte fuera el amor imposible. En los ojos de la directora de Una joven prometedora y Saltburn , Cumbres Borrascosas no es más que una fantasía erótica de una lectora de novela rosa. Una mirada más cercana a las novelas young adult que a un libro al que quita cualquier atisbo de complejidad. La de Fennell es una propuesta que convierte una novela que hablaba de un amor atravesado por el conflicto de clase, raza y género, que era turbia, violenta y vengativa, en una fetichización que podría describirse con uno de esos tags que se usan en las novelas románticas actuales, enemies to lovers , o algún tropo similar con los que resumen lo que se van a encontrar para no llevar a sus lectoras a un chasco. Eso es frustrante porque no solo convierte una obra compleja que se adelantó a su tiempo en una película tremendamente conservadora, sino también porque la directora parece refutar sus obras anteriores. Si en Una joven prometedora pasaba por un filtro pop la cultura de la violación y convertía el Toxic de Britney Spears casi en un coro griego que anticipaba la tragedia, y en Saltburn revisaba Teorema de Pasolini para acabar contando que solo el crimen y el sexo son las opciones para ascender de clase en este mundo; aquí apuesta por una mirada pop que elimina cualquier tema que no sea el amor más allá de cualquier fuerza de la naturaleza. Además, la promesa promocional de una película erótica llena de sexo resulta una operación de marketing destinada a la decepción. En esta Cumbres borrascosas se nos cuenta que entre ambos surge pronto una pasión desmedida que les lleva a estar cachondos todo el día, y que esa calentura se alargará hasta el esperado encuentro. Sin embargo, todo se limitará a unas cuantas metáforas alimenticias simplonas con productos viscosos. El sexo de esta película es tremendamente pacato y antiguo. Rodado como una película erótica de hace décadas que no se atreve a proponer nuevas formas de mostrar el sexo ni el erotismo. Eso sí, para que no digan que era mentira, Fennell comienza su película con un ahorcado teniendo una erección. Es, de lejos, la propuesta más arriesgada de toda la película, ya que comienza con un sonido que el espectador considera de lujuria para mostrar que es la agonía de alguien a punto de morir. La unión de muerte y sexo de toda la vida que solo sirve como ocurrencia feliz puntual. Jacob Elordi y Margot Robbie en medio de la ampulosa puesta en escena de Fennell en 'Cumbres borrascosas' Ni siquiera se atreve a realizar una propuesta similar a la de Más que rivales (Heated rivalry) , la serie del momento que adapta una saga de novelas románticas y que, si bien sigue los mismos patrones y nace de los mismos sitios, apuesta por una mirada mucho más arriesgada al sexo, aunque sea una representación del sexo gay marcada por la escritora de las novelas originales, lo que ha sido una de sus principales críticas. Aquí lo más explícito que hacen Margot Robbie y Jacob Elordi es meterse muchas veces los dedos en sus respectivas bocas, en un gesto que suena a viejo. El problema es que no hay en la propuesta ni rastro de ironía. Todo lo anterior podría haber funcionado si Emerald Fennell hubiera puesto la mala leche que acostumbraba tener para reírse de las novelas románticas, de la fetichización que han provocado y de las relecturas modernas cuquis y rosas en tiempos de TikTok. Sin embargo, ha optado por hacer una de ellas. Una condenada a ser comentada en reels de Instagram, donde analizarán cada gesto entre sus dos protagonistas, cuya química es escasa y que quedan eclipsados por los intérpretes jóvenes (entre los que destaca Owen Cooper, el niño de Adolescencia ). Fennell no es Baz Luhrman. No ha querido serlo. Ojalá. Porque Luhrman es consciente de su estilo, de lo hortera de su propuesta, del kitsch y del brilli brilli. Emerald Fennell ha convertido Cumbres Borrascosas en una revista de decoración y vestidos que parecen solo responder al capricho estético, y, de nuevo, fetiche de su creadora. No hay justificación para la mayoría de las propuestas visuales que propone (¿por qué hay ladrillos blancos donde matan a los animales más allá de porque quede bien en cámara?), y muchas de ellas son simplonas, como los colores de las habitaciones o poner una pila de botellas enormes para dejarnos ver el alcoholismo de un personaje. Decía Fennell que quería que su Cumbres Borrascosas sea el Titanic para una nueva generación. Ojalá esa nueva generación siga teniendo en Jack y Rose a sus referentes y aproveche esta decepcionante versión para leer la novela original de Emily Bronte.

Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una 'green flag'

Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una 'green flag'

Los nuevos modelos relacionales y la cultura LGTBI han contribuido a otra forma de ver las cosas cuando una relación finaliza en buenos términos: tu ex puede seguir presente en tu vida como una persona de apoyo y confianza La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro” Hace no tanto, que una pareja mantuviera relación con su ex era casi sinónimo de alarma: celos, miedos e inseguridades podían tomar el control. Hoy, en cambio, muchas personas leen ese mismo vínculo como una green flag, como algo positivo: prueba de madurez emocional, habilidades de comunicación y capacidad para cerrar ciclos sin rencor. Este cambio no solo habla de nuestras relaciones actuales, sino también de cómo entendemos la propia idea de la expareja. En España, tener exparejas no es la excepción, sino la norma: según el informe del CIS sobre Relaciones sexuales y de pareja (2025) la ciudadanía española tiene de media cuatro parejas estables a lo largo de la vida (excluyendo a quienes nunca han tenido pareja). Al mismo tiempo, diversos estudios dejan claro que la estabilidad relacional ha disminuido en comparación con generaciones anteriores –lo que se asocia con más rupturas y un mayor reemparejamiento–. Entre la población mayor de 55 años, lo más habitual (según el CIS) es haber tenido solo una relación de pareja estable a lo largo de la vida. Sin embargo, a medida que baja la edad, aumenta el número medio de relaciones: las personas de entre 45 y 54 años han tenido de media tres parejas; entre los 35 y 44 años la cifra se sitúa entre dos y tres; vuelve a subir a tres en la franja de 25 a 34 años; y baja a dos entre los 18 y 24 años. Este mismo patrón se repite en el número de parejas sexuales: mientras que entre los 18 y los 54 años lo más común es haber estado con entre cinco y diez personas, entre los mayores de 55 años lo habitual es haber tenido una sola pareja sexual. El contexto actual, marcado por la velocidad, también tiene un impacto en la forma de vincularnos. La posibilidad de nuevas conexiones a un clic, conversaciones que empiezan y terminan en horas, relaciones que nacen en una app y se desvanecen con un unmatch ... Estos son solo algunos de los factores que Anna Monné , psicóloga, terapeuta de parejas y sexóloga en Barcelona, atribuye a la manera en la que actualmente “sentimos los vínculos”. Mientras que la exposición a un mayor número de rupturas puede “enseñar que el dolor no es definitivo, que la vida se reorganiza y que somos capaces de reconstruirnos”, también puede hacer crecer en nosotros la idea de que las relaciones, “al igual que los objetos, son casi ‘desechables’: si ya no encaja, se sustituye” –reflexión que el sociólogo Zygmunt Bauman nombró como “amor líquido” –. El “ex” como enemigo o fracaso Valentina Berr —escritora, divulgadora social y coordinadora del libro (h)amor11 ex (Continta me tienes)— reflexiona sobre cómo “todo concepto que viene precedido de ‘ex’ está pensado para ser explicado hacia atrás”. El prefijo define aquello que ya no es, pero que sí se fue: un expresidente, un exmarido, una examiga. Sin embargo, en el terreno afectivo funciona también como una etiqueta “eterna”. Como explica Celia Hort en el mismo volumen, es una condición “para toda la vida” que solo puede desaparecer si se retoma la relación: “Jamás volverás a ser mi novia, pero nunca dejaré de ser tu ex”. Aunque los datos reflejan que tener expareja está bastante extendido entre la población española, el relato que se construye alrededor de las exparejas parece ir unido al borrado, al olvido, al fracaso o incluso a la enemistad. “Los mecanismos del capitalismo y del colonialismo”, escribe Valentina Berr, “han logrado que en el imaginario colectivo la pareja sea el único camino hacia el éxito. Que si no conseguimos emparejarnos seremos unas fracasadas”. Empecé a ver las relaciones pasadas de mis potenciales parejas románticas como una amenaza (...) una llama que nunca se podría apagar y que tenía que vigilar para que no me acabara quemando Lucía G. Romero — 'Testimonios de amor', en '(h)amor11 ex' En este contexto, la expareja está socialmente unida –casi encerrada– al pasado. En redes sociales, el discurso que se construye en torno a esta figura es, en muchas ocasiones, de rechazo, superación o de vergüenza. Algunas de estas percepciones negativas alrededor de las exparejas se hacen virales en plataformas , materializadas en frases como: “Con el ex siempre cero contacto”, “con una expareja no se habla ni se escribe”, “el pasado no se visita sin pagar un precio”, “nadie avanza con un pie en el ayer”... Las exparejas no solo son vistas como un fracaso personal, sino que también se tienden a demonizar cuando se inicia una nueva relación. Lo explica Lucía G. Romero en Testimonios de amor , recogido en (h)amor11 ex: “Empecé a ver las relaciones pasadas de mis potenciales parejas románticas como una amenaza, un rastro de lo que quedó que manchaba lo que nosotras construíamos, una llama que nunca se podría apagar y que tenía que vigilar para que no me acabara quemando”. El psicólogo Hugo Vega, de Inlaza Psicología , tiene claro que “cuando el amor se entiende desde la exclusividad, la posesión y la lógica de la sustitución (donde una relación reemplaza a la anterior), la expareja se sitúa como un recordatorio incómodo del pasado y se convierte en un foco potencial de dudas, celos e inseguridades”. La psicóloga Monné añade que en el caso de las mujeres “se las ha educado para compararse, como si tuvieran que demostrar que son mejores o más válidas, especialmente con 'la ex'”, mientras que a los hombres se les ha transmitido “la idea de territorio y competencia: si alguien estuvo antes, entonces es un rival que puede poner en cuestión su control o su lugar”. Desde ambos puntos de vista, cualquier vínculo anterior se percibe como una amenaza automática. El ex ya no es alguien que ‘muere simbólicamente’, sino alguien con quien se redefine el rol. A veces es amigo, a veces contacto cordial, a veces solo alguien que sigues y sabes de él por redes sociales y no tienes contacto ninguno Pablo Viñuela — Psicólogo Un cambio de perspectiva Frente a esta concepción de la expareja como algo del pasado e inherentemente negativo, hay una tendencia creciente que contempla la posibilidad de ver las rupturas como una transición en la manera de relacionarnos con esa persona. Como recuerda Hugo Vega, históricamente, las relaciones de pareja estaban ligadas a “estructuras sociales rígidas como el matrimonio, la familia o la comunidad”, por lo que “la ruptura no sólo implicaba el fin del vínculo amoroso, sino también un corte con todas esas esferas compartidas”. Si bien es cierto que este fenómeno sigue existiendo en la actualidad, el psicólogo observa una mirada “más flexible que posibilita a las personas poder asumir nuevos roles y participar de otras formas en la vida de sus exparejas sin que esto implique necesariamente un cierre total o una desaparición absoluta del mapa”. Pablo Viñuela, psicólogo en Centro y Ser en Toledo , observa un cambio hacia “modelos más continuos y negociados del vínculo”: “El ex ya no es alguien que ‘muere simbólicamente’, sino alguien con quien se redefine el rol. A veces es amigo, a veces contacto cordial, a veces solo alguien que sigues y sabes de él por redes sociales y no tienes contacto ninguno”. Este es precisamente el planteamiento de (h)amor11 ex , una obra que, de la mano de diez autoras, cuestiona la idea de que “las exs” son “historias” que deben quedarse en el recuerdo o incluso ser borradas de nuestra memoria. Proponen “una aproximación amplia y diversa a temporalidades queer en la construcción de vínculos con las exnovias y un intento de unir colectivamente dos conceptos que parecen antagónicos: exnovia y futuro”. La propia coordinadora del libro, Valentina Berr, habla de “un punto de fuga lesbiano” que se escapa de “los tentáculos del sistema monógamo y del cisheterorromanticismo”: la relación con las exnovias. “Donde el resto ve una amenaza, incluso algo que superar y dejar atrás, muchas veces nosotras vemos en la figura de la exnovia otras cosas. (...) El dibujo es más amplio. Donde el resto ve una figura del pasado, las lesbianas alcanzamos a ver a la exnovia, con bastante frecuencia, como una posibilidad de presente, incluso de futuro”. Fotograma de ‘Conversaciones entre amigos’ Donde el resto ve una figura del pasado, las lesbianas alcanzamos a ver a la exnovia, con bastante frecuencia, como una posibilidad de presente, incluso de futuro Valentina Berr — escritora Aprendiendo de la cultura queer La posibilidad de sostener algún tipo de vínculo posterior depende, en gran medida, del tipo de relación previa, del respeto por las necesidades y los límites de cada parte y de la capacidad de elaborar adecuadamente el duelo, como recuerda Hugo Vega desde Inlaza Psicología. Los psicólogos consultados recuerdan que esta posibilidad no se debe contemplar en relaciones en las que ha habido abuso o violencia de algún tipo, puesto que, en ese caso, como señala Monné, “son situaciones que deben entenderse como experiencias traumáticas y que requieren una mirada distinta y un acompañamiento diferente, en muchos casos, por profesionales”. Aun así, no todas las parejas parecen tener las mismas facilidades para transformar el vínculo tras la ruptura. En concreto, varias voces entrevistadas para este artículo apuntan a diferencias entre parejas heterosexuales y homosexuales. Sara, bisexual de 22 años, observa que en su entorno solo sus amigas lesbianas —o bisexuales que han salido de una relación con otra mujer— suelen mantener relación con sus exparejas. “Según las estadísticas de mi grupo de amigas, es mucho más frecuente seguir en contacto con las exnovias; en cambio, casi nunca ocurre con los exnovios”, explica. Una percepción similar comparte Alexia, lesbiana, quien cuenta a este diario que cuando una relación entre dos mujeres “termina bien, pero acaba porque ya no se entienden como pareja”, resulta más sencillo conservar el contacto e incluso la amistad. Históricamente, las personas del colectivo LGTBIQ+ han construido redes afectivas en los márgenes de los modelos familiares tradicionales. Ante la falta de apoyo de la familia de origen, han integrado en sus círculos más cercanos amistades y exparejas. Esto, según recuerda Vega, ha favorecido modelos relacionales menos rígidos, en los que los vínculos no se clasifican de manera cerrada —pareja, ex o amistad—: “En contextos más normativos, la ruptura suele implicar un ‘todo o nada’: o pareja o nada. En estos modelos, se permite el ‘algo diferente’”. Como apunta Viñuela, “los ex son fuentes de apoyo, ya conocen tu historia y se convierten en pilares de seguridad y resiliencia”. Las relaciones de amistad están un poco menos constreñidas que las de pareja, hay mucha más generosidad y comprensión Tatiana Romero Reina — Investigadora, Historia Moderna e Historia Contemporánea (UCM) En (h)amor11 ex, sus autoras reivindican esa transgresión de las normas relacionales comúnmente asociadas a la heteronormatividad. En esta obra, Alicia Tamarit recoge las reflexiones de la socióloga estadounidense Elisabeth Sheff –investigadora sobre poliamor–, que señala cómo estos modelos relacionales facilitan imaginar otras formas de transformar el vínculo (en lugar de eliminarlo por completo), capacidad que es menos habitual en modelos monógamos tradicionales. Sin embargo, la autora señala cómo la monogamia ha ido incorporando algunos de los rasgos de la poligamia: las rupturas suaves y la preservación de ciertos vínculos se han vuelto cada vez más comunes, hasta el punto de que mantener relaciones sanas con exparejas ya no resulta extraño, independientemente del estilo relacional. Todo ello sin perder de vista que, como recuerda Alicia Tamarit, “a las exes, a veces, también hay que odiarlas”. Desde la óptica heterosexual no se suele alentar a pensar en una expareja en términos de futuro –excepto bajo motivos puntuales como hijos en común, situación económica complicada o el tabú de la separación–. Pero Tamarit se pregunta “si durante la relación de novias también eran amigas y lo que no funcionó fue el noviazgo, ¿por qué iba a tener que romperse esa amistad?”. Tatiana Romero Reina, en su escrito Hacernos cargo, reflexiona sobre la posibilidad de que “amigues se conviertan en familia”, explicando cómo la construcción de este vínculo pasa por “un (re)conocimiento y (re)descubrimiento de la persona con la que hemos tenido un vínculo sexoafectivo”, asegurando que “las relaciones de amistad están un poco menos constreñidas que las de pareja, hay mucha más generosidad y comprensión”. En definitiva, en ocasiones critican lo encorsetado del lenguaje, que en un contexto no normativo simplifica en exceso la relación que puede haber detrás de la palabra “expareja”. En el citado libro , Sonia Pina Linares habla de inventar una “palabra que nombre la relación de tantas personas que se siguen yendo de vacaciones juntas y se cuidan en los ingresos hospitalarios (...) Una palabra que no nombre el hueco, lo que ya no es, sino lo que todavía late y es cierto, palpable”. De fracaso a green flag Para tener una relación sana con una expareja son necesarias una serie de condiciones, entre las que se encuentran la presencia de respeto y responsabilidad afectiva por ambas partes, el fin del vínculo romántico, el paso por un proceso de duelo, la eliminación de expectativas románticas… Mantener una buena relación con un ex puede no ser una 'green flag' cuando hay dependencia emocional encubierta –la nueva pareja, si es que hay, se siente desplazada–; o no existen límites claros Hugo Vega — Psicólogo Si estas se cumplen y se llega a transformar el vínculo, esto indica “cosas muy positivas” para el psicólogo Hugo Vega: la capacidad de elaborar duelos de forma sana, responsabilidad afectiva –“la persona no necesita odiar para poder soltar”–, la capacidad de tener un patrón de apego más seguro… “Saber cómo se relaciona una persona con otras personas de su entorno (familiares, amistades, compañeros de trabajo… incluso lxs ex)”, explica Monné, “nos da información sobre cómo podría relacionarse con nosotros”. Es por ello por lo que cada vez más personas interpretan una buena relación con las exparejas como señal de madurez emocional y no como amenaza, llegando a considerarlo una green flag . Viñuela advierte que esto no quiere decir que “haya que ser amigo de todos los ex”, pero mantener y transformar estas relaciones indica “si la persona sabe cerrar ciclos sin convertirlos en campos de batalla”; “no todos los ex serán amigos, pero tampoco enemigos automáticos”. Aun así, cabe destacar que mantener una buena relación con un ex no es siempre una green flag: “Puede no serlo cuando hay dependencia emocional encubierta –la nueva pareja, si es que hay, se siente desplazada–; o no existen límites claros”, matiza Hugo Vega Vega. Por eso, más que “llevarse bien con los/as ex”, la verdadera green flag para el psicólogo es haber transformado el vínculo sin ambigüedad.

Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una 'green flag'

Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una 'green flag'

Los nuevos modelos relacionales y la cultura LGTBI han contribuido a otra forma de ver las cosas cuando una relación finaliza en buenos términos: tu ex puede seguir presente en tu vida como una persona de apoyo y confianza La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro” Hace no tanto, que una pareja mantuviera relación con su ex era casi sinónimo de alarma: celos, miedos e inseguridades podían tomar el control. Hoy, en cambio, muchas personas leen ese mismo vínculo como una green flag, como algo positivo: prueba de madurez emocional, habilidades de comunicación y capacidad para cerrar ciclos sin rencor. Este cambio no solo habla de nuestras relaciones actuales, sino también de cómo entendemos la propia idea de la expareja. En España, tener exparejas no es la excepción, sino la norma: según el informe del CIS sobre Relaciones sexuales y de pareja (2025) la ciudadanía española tiene de media cuatro parejas estables a lo largo de la vida (excluyendo a quienes nunca han tenido pareja). Al mismo tiempo, diversos estudios dejan claro que la estabilidad relacional ha disminuido en comparación con generaciones anteriores –lo que se asocia con más rupturas y un mayor reemparejamiento–. Entre la población mayor de 55 años, lo más habitual (según el CIS) es haber tenido solo una relación de pareja estable a lo largo de la vida. Sin embargo, a medida que baja la edad, aumenta el número medio de relaciones: las personas de entre 45 y 54 años han tenido de media tres parejas; entre los 35 y 44 años la cifra se sitúa entre dos y tres; vuelve a subir a tres en la franja de 25 a 34 años; y baja a dos entre los 18 y 24 años. Este mismo patrón se repite en el número de parejas sexuales: mientras que entre los 18 y los 54 años lo más común es haber estado con entre cinco y diez personas, entre los mayores de 55 años lo habitual es haber tenido una sola pareja sexual. El contexto actual, marcado por la velocidad, también tiene un impacto en la forma de vincularnos. La posibilidad de nuevas conexiones a un clic, conversaciones que empiezan y terminan en horas, relaciones que nacen en una app y se desvanecen con un unmatch ... Estos son solo algunos de los factores que Anna Monné , psicóloga, terapeuta de parejas y sexóloga en Barcelona, atribuye a la manera en la que actualmente “sentimos los vínculos”. Mientras que la exposición a un mayor número de rupturas puede “enseñar que el dolor no es definitivo, que la vida se reorganiza y que somos capaces de reconstruirnos”, también puede hacer crecer en nosotros la idea de que las relaciones, “al igual que los objetos, son casi ‘desechables’: si ya no encaja, se sustituye” –reflexión que el sociólogo Zygmunt Bauman nombró como “amor líquido” –. El “ex” como enemigo o fracaso Valentina Berr —escritora, divulgadora social y coordinadora del libro (h)amor11 ex (Continta me tienes)— reflexiona sobre cómo “todo concepto que viene precedido de ‘ex’ está pensado para ser explicado hacia atrás”. El prefijo define aquello que ya no es, pero que sí se fue: un expresidente, un exmarido, una examiga. Sin embargo, en el terreno afectivo funciona también como una etiqueta “eterna”. Como explica Celia Hort en el mismo volumen, es una condición “para toda la vida” que solo puede desaparecer si se retoma la relación: “Jamás volverás a ser mi novia, pero nunca dejaré de ser tu ex”. Aunque los datos reflejan que tener expareja está bastante extendido entre la población española, el relato que se construye alrededor de las exparejas parece ir unido al borrado, al olvido, al fracaso o incluso a la enemistad. “Los mecanismos del capitalismo y del colonialismo”, escribe Valentina Berr, “han logrado que en el imaginario colectivo la pareja sea el único camino hacia el éxito. Que si no conseguimos emparejarnos seremos unas fracasadas”. Empecé a ver las relaciones pasadas de mis potenciales parejas románticas como una amenaza (...) una llama que nunca se podría apagar y que tenía que vigilar para que no me acabara quemando Lucía G. Romero — 'Testimonios de amor', en '(h)amor11 ex' En este contexto, la expareja está socialmente unida –casi encerrada– al pasado. En redes sociales, el discurso que se construye en torno a esta figura es, en muchas ocasiones, de rechazo, superación o de vergüenza. Algunas de estas percepciones negativas alrededor de las exparejas se hacen virales en plataformas , materializadas en frases como: “Con el ex siempre cero contacto”, “con una expareja no se habla ni se escribe”, “el pasado no se visita sin pagar un precio”, “nadie avanza con un pie en el ayer”... Las exparejas no solo son vistas como un fracaso personal, sino que también se tienden a demonizar cuando se inicia una nueva relación. Lo explica Lucía G. Romero en Testimonios de amor , recogido en (h)amor11 ex: “Empecé a ver las relaciones pasadas de mis potenciales parejas románticas como una amenaza, un rastro de lo que quedó que manchaba lo que nosotras construíamos, una llama que nunca se podría apagar y que tenía que vigilar para que no me acabara quemando”. El psicólogo Hugo Vega, de Inlaza Psicología , tiene claro que “cuando el amor se entiende desde la exclusividad, la posesión y la lógica de la sustitución (donde una relación reemplaza a la anterior), la expareja se sitúa como un recordatorio incómodo del pasado y se convierte en un foco potencial de dudas, celos e inseguridades”. La psicóloga Monné añade que en el caso de las mujeres “se las ha educado para compararse, como si tuvieran que demostrar que son mejores o más válidas, especialmente con 'la ex'”, mientras que a los hombres se les ha transmitido “la idea de territorio y competencia: si alguien estuvo antes, entonces es un rival que puede poner en cuestión su control o su lugar”. Desde ambos puntos de vista, cualquier vínculo anterior se percibe como una amenaza automática. El ex ya no es alguien que ‘muere simbólicamente’, sino alguien con quien se redefine el rol. A veces es amigo, a veces contacto cordial, a veces solo alguien que sigues y sabes de él por redes sociales y no tienes contacto ninguno Pablo Viñuela — Psicólogo Un cambio de perspectiva Frente a esta concepción de la expareja como algo del pasado e inherentemente negativo, hay una tendencia creciente que contempla la posibilidad de ver las rupturas como una transición en la manera de relacionarnos con esa persona. Como recuerda Hugo Vega, históricamente, las relaciones de pareja estaban ligadas a “estructuras sociales rígidas como el matrimonio, la familia o la comunidad”, por lo que “la ruptura no sólo implicaba el fin del vínculo amoroso, sino también un corte con todas esas esferas compartidas”. Si bien es cierto que este fenómeno sigue existiendo en la actualidad, el psicólogo observa una mirada “más flexible que posibilita a las personas poder asumir nuevos roles y participar de otras formas en la vida de sus exparejas sin que esto implique necesariamente un cierre total o una desaparición absoluta del mapa”. Pablo Viñuela, psicólogo en Centro y Ser en Toledo , observa un cambio hacia “modelos más continuos y negociados del vínculo”: “El ex ya no es alguien que ‘muere simbólicamente’, sino alguien con quien se redefine el rol. A veces es amigo, a veces contacto cordial, a veces solo alguien que sigues y sabes de él por redes sociales y no tienes contacto ninguno”. Este es precisamente el planteamiento de (h)amor11 ex , una obra que, de la mano de diez autoras, cuestiona la idea de que “las exs” son “historias” que deben quedarse en el recuerdo o incluso ser borradas de nuestra memoria. Proponen “una aproximación amplia y diversa a temporalidades queer en la construcción de vínculos con las exnovias y un intento de unir colectivamente dos conceptos que parecen antagónicos: exnovia y futuro”. La propia coordinadora del libro, Valentina Berr, habla de “un punto de fuga lesbiano” que se escapa de “los tentáculos del sistema monógamo y del cisheterorromanticismo”: la relación con las exnovias. “Donde el resto ve una amenaza, incluso algo que superar y dejar atrás, muchas veces nosotras vemos en la figura de la exnovia otras cosas. (...) El dibujo es más amplio. Donde el resto ve una figura del pasado, las lesbianas alcanzamos a ver a la exnovia, con bastante frecuencia, como una posibilidad de presente, incluso de futuro”. Fotograma de ‘Conversaciones entre amigos’ Donde el resto ve una figura del pasado, las lesbianas alcanzamos a ver a la exnovia, con bastante frecuencia, como una posibilidad de presente, incluso de futuro Valentina Berr — escritora Aprendiendo de la cultura queer La posibilidad de sostener algún tipo de vínculo posterior depende, en gran medida, del tipo de relación previa, del respeto por las necesidades y los límites de cada parte y de la capacidad de elaborar adecuadamente el duelo, como recuerda Hugo Vega desde Inlaza Psicología. Los psicólogos consultados recuerdan que esta posibilidad no se debe contemplar en relaciones en las que ha habido abuso o violencia de algún tipo, puesto que, en ese caso, como señala Monné, “son situaciones que deben entenderse como experiencias traumáticas y que requieren una mirada distinta y un acompañamiento diferente, en muchos casos, por profesionales”. Aun así, no todas las parejas parecen tener las mismas facilidades para transformar el vínculo tras la ruptura. En concreto, varias voces entrevistadas para este artículo apuntan a diferencias entre parejas heterosexuales y homosexuales. Sara, bisexual de 22 años, observa que en su entorno solo sus amigas lesbianas —o bisexuales que han salido de una relación con otra mujer— suelen mantener relación con sus exparejas. “Según las estadísticas de mi grupo de amigas, es mucho más frecuente seguir en contacto con las exnovias; en cambio, casi nunca ocurre con los exnovios”, explica. Una percepción similar comparte Alexia, lesbiana, quien cuenta a este diario que cuando una relación entre dos mujeres “termina bien, pero acaba porque ya no se entienden como pareja”, resulta más sencillo conservar el contacto e incluso la amistad. Históricamente, las personas del colectivo LGTBIQ+ han construido redes afectivas en los márgenes de los modelos familiares tradicionales. Ante la falta de apoyo de la familia de origen, han integrado en sus círculos más cercanos amistades y exparejas. Esto, según recuerda Vega, ha favorecido modelos relacionales menos rígidos, en los que los vínculos no se clasifican de manera cerrada —pareja, ex o amistad—: “En contextos más normativos, la ruptura suele implicar un ‘todo o nada’: o pareja o nada. En estos modelos, se permite el ‘algo diferente’”. Como apunta Viñuela, “los ex son fuentes de apoyo, ya conocen tu historia y se convierten en pilares de seguridad y resiliencia”. Las relaciones de amistad están un poco menos constreñidas que las de pareja, hay mucha más generosidad y comprensión Tatiana Romero Reina — Investigadora, Historia Moderna e Historia Contemporánea (UCM) En (h)amor11 ex, sus autoras reivindican esa transgresión de las normas relacionales comúnmente asociadas a la heteronormatividad. En esta obra, Alicia Tamarit recoge las reflexiones de la socióloga estadounidense Elisabeth Sheff –investigadora sobre poliamor–, que señala cómo estos modelos relacionales facilitan imaginar otras formas de transformar el vínculo (en lugar de eliminarlo por completo), capacidad que es menos habitual en modelos monógamos tradicionales. Sin embargo, la autora señala cómo la monogamia ha ido incorporando algunos de los rasgos de la poligamia: las rupturas suaves y la preservación de ciertos vínculos se han vuelto cada vez más comunes, hasta el punto de que mantener relaciones sanas con exparejas ya no resulta extraño, independientemente del estilo relacional. Todo ello sin perder de vista que, como recuerda Alicia Tamarit, “a las exes, a veces, también hay que odiarlas”. Desde la óptica heterosexual no se suele alentar a pensar en una expareja en términos de futuro –excepto bajo motivos puntuales como hijos en común, situación económica complicada o el tabú de la separación–. Pero Tamarit se pregunta “si durante la relación de novias también eran amigas y lo que no funcionó fue el noviazgo, ¿por qué iba a tener que romperse esa amistad?”. Tatiana Romero Reina, en su escrito Hacernos cargo, reflexiona sobre la posibilidad de que “amigues se conviertan en familia”, explicando cómo la construcción de este vínculo pasa por “un (re)conocimiento y (re)descubrimiento de la persona con la que hemos tenido un vínculo sexoafectivo”, asegurando que “las relaciones de amistad están un poco menos constreñidas que las de pareja, hay mucha más generosidad y comprensión”. En definitiva, en ocasiones critican lo encorsetado del lenguaje, que en un contexto no normativo simplifica en exceso la relación que puede haber detrás de la palabra “expareja”. En el citado libro , Sonia Pina Linares habla de inventar una “palabra que nombre la relación de tantas personas que se siguen yendo de vacaciones juntas y se cuidan en los ingresos hospitalarios (...) Una palabra que no nombre el hueco, lo que ya no es, sino lo que todavía late y es cierto, palpable”. De fracaso a green flag Para tener una relación sana con una expareja son necesarias una serie de condiciones, entre las que se encuentran la presencia de respeto y responsabilidad afectiva por ambas partes, el fin del vínculo romántico, el paso por un proceso de duelo, la eliminación de expectativas románticas… Mantener una buena relación con un ex puede no ser una 'green flag' cuando hay dependencia emocional encubierta –la nueva pareja, si es que hay, se siente desplazada–; o no existen límites claros Hugo Vega — Psicólogo Si estas se cumplen y se llega a transformar el vínculo, esto indica “cosas muy positivas” para el psicólogo Hugo Vega: la capacidad de elaborar duelos de forma sana, responsabilidad afectiva –“la persona no necesita odiar para poder soltar”–, la capacidad de tener un patrón de apego más seguro… “Saber cómo se relaciona una persona con otras personas de su entorno (familiares, amistades, compañeros de trabajo… incluso lxs ex)”, explica Monné, “nos da información sobre cómo podría relacionarse con nosotros”. Es por ello por lo que cada vez más personas interpretan una buena relación con las exparejas como señal de madurez emocional y no como amenaza, llegando a considerarlo una green flag . Viñuela advierte que esto no quiere decir que “haya que ser amigo de todos los ex”, pero mantener y transformar estas relaciones indica “si la persona sabe cerrar ciclos sin convertirlos en campos de batalla”; “no todos los ex serán amigos, pero tampoco enemigos automáticos”. Aun así, cabe destacar que mantener una buena relación con un ex no es siempre una green flag: “Puede no serlo cuando hay dependencia emocional encubierta –la nueva pareja, si es que hay, se siente desplazada–; o no existen límites claros”, matiza Hugo Vega Vega. Por eso, más que “llevarse bien con los/as ex”, la verdadera green flag para el psicólogo es haber transformado el vínculo sin ambigüedad.

La dudosa historia del farero, héroe de La Desbandá: una investigación no halla pruebas de que existiera

La dudosa historia del farero, héroe de La Desbandá: una investigación no halla pruebas de que existiera

El faro era automático, y no existe en los archivos ninguna referencia a Anselmo Vilar García. El divulgador de la historia defiende el valor de los testimonios orales que recabó, mientras la secretaria de Estado de Memoria mantiene el faro como Lugar de Memoria Democrática Málaga-Almería, febrero del 37: 'La desbandá', el infierno en el camino La historia del farero de Torre del Mar que apagó la luz del faro para evitar que miles de personas fueran ametralladas por la aviación golpista mientras huían desde Málaga durante la noche probablemente no ocurrió nunca. Es la conclusión a la que han llegado dos investigadores malagueños que han indagado entre documentos y archivos sin encontrar una sola referencia que permita sostener este relato, divulgado ampliamente en los últimos años; al contrario, las que han encontrado conducen a la conclusión de que es falso. A grandes rasgos, el relato conocido hasta ahora dice que Anselmo Manuel Vilar García apagó el faro de Torre del Mar los días 6 y 7 de febrero de 1937, salvando la vida de miles de refugiados que se escondían entre las cañas en Torre del Mar y estaban expuestos a los bombardeos de la Armada franquista. Como represalia, fue fusilado cuando los rebeldes tomaron el pueblo. Su principal divulgador es el periodista veleño Jesús Hurtado, quien asegura que hace más de veinte años un superviviente le contó que el faro se apagó y muchos aprovecharon la oscuridad para esconderse. A partir de ahí, constató con un recorte de prensa la existencia de Anselmo y comprobó que Torre del Mar no fue bombardeada el 6 y el 7 de febrero. Sin embargo, en el archivo de la Autoridad Portuaria de Málaga consta que el faro de Torre del Mar se activaba automáticamente mediante una válvula solar y estaba asignado al farero de Torrox, Miguel Pérez Ruiz. Los faros de la República se apagaron, todos, para no facilitar los ataques del enemigo. Y no hay referencia alguna en media docena de archivos a Anselmo Manuel Vilar García y mucho menos a su supuesto fusilamiento. Desde 2025 el lugar donde se ubicaba el faro está reconocido como Lugar de Memoria, hito del recorrido de La Desbandá, como se conoce al éxodo, persecución y masacre que sufrieron entre 150.000 y 300.000 personas en la carretera entre Málaga y Almería en febrero de 1937. Fuentes de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática explican que no se está considerando su retirada porque se reconoce el faro como “símbolo de la orden de apagarlos [por parte de la República] para proteger a la población civil” y no al farero, precisamente por las dudas sobre su existencia y participación. Faro automático La historia del farero que apagó la luz y fue fusilado por ello despierta recelos entre algunos historiadores desde hace años. Manuel Lloret y José María Azuaga decidieron acudir a las fuentes documentales. Les chirriaba que se basara en supuestos testimonios orales recopilados por un investigador y periodista local, sin apenas apoyo documental consistente. Durante meses rastrearon hasta media decena de archivos, de Sevilla a Salamanca, sin hallar nada, y publicaron un artículo en una revista editada por la Sociedad de Amigos de la Cultura de Vélez-Málaga, con un título prudente: “Dudas sobre el apagado del faro de Torre del Mar por el farero Anselmo Vilar García”. Hasta entonces seguían topando con un muro en el último lugar donde podían estar las claves: el Archivo de la Autoridad Portuaria de Málaga. Pero tras reclamar ante el Defensor del Pueblo, el pasado noviembre lograron acceso a 309 documentos relativos al faro de Torre del Mar. Y allí volvieron a encontrar cero evidencias de que Anselmo Manuel Vilar García apagara la luz en febrero de 1937, de modo que elaboraron un nuevo informe, ya más contundente, en el que concluyen que la historia es falsa. Allí se cuenta que el faro de Torre del Mar era automático y desde 1935 lo operaba Miguel Pérez, farero de Torrox, desplazándose cinco veces al mes para ponerlo a punto a cambio de 50 pesetas trimestrales. Hurtado rebate que esto no implica una total ausencia de intervención humana, sino al contrario. Otro documento firmado por Pérez da cuenta del apagado a las 8:30 del 15 de enero de 1937 “por orden telefónica” del Gobernador civil. Hasta el final de la guerra todos los faros de Málaga permanecieron apagados, según Lloret y Azuaga. Sin referencia a Anselmo Vilar en los archivos La propia existencia de un farero llamado Anselmo Vilar está en cuestión. En ninguno de los fondos documentales consultados aparece persona alguna de tal nombre o similar. No consta en las fichas de todos los procesados y denunciados en la provincia de Málaga, ni entre los expedientes personales de los funcionarios del Estado que se guardan en el Archivo General de la Administración del Estado en Alcalá de Henares. En oposición, Hurtado esgrime un recorte que da cuenta de una suscripción popular para los soldados españoles en África en octubre de 1921, 16 años antes: “D. Anselmo Vilar García, que contribuyó con dos días de su sueldo como Farero de Torre del Mar”. “Anselmo existió”, sostiene, “era el segundo farero”. “Yo no me levanto una mañana y me invento un héroe”, protesta. En la única foto difundida, el supuesto Vilar viste un uniforme que nada tiene que ver con el de ver con el regulado en el Reglamento e Instrucción para el servicio de los torreros de faros: “Una levita corta de paño gris oscuro con cuello y solapas vueltas”. Hurtado explica: “La foto me la pasó un secretario del Vélez CF, porque su padre era muy amigo, y es de cuando estaba haciendo el servicio militar”. Y sobre la falta de constancia documental de su fusilamiento, el autor de la investigación original replica que la falta de procedimiento o registro es habitual en acciones represivas. Apagado de los faros en toda la costa Hurtado dice que recibió un texto enviado por el hijo de un tripulante del Cervera en el que se recoge lo que este anotó. Tras hacer constar el júbilo por la toma de Málaga (con “brandy y puros”), dice: “Se informa de la dificultad para encontrar el enclave de Torre del Mar, al apagar su torrero la situación de su faro”. Los buques de guerra Canarias y Cervera, junto a aviones, durante el mayor crimen de guerra del franquismo. / Archivo Rafael Molina Entre 150.000 a 300.000 personas, según las investigaciones publicadas , huyeron en aquellos días por la carretera Málaga-Almería, mientras eran bombardeados por los buques Almirante Cervera, Canarias y Baleares (tal y como consta en su cuaderno de bitácora); ametrallados por los Fiat italianos y los Heinkel alemanes ( según fotografías de la época ); y perseguidos por la soldadesca alentada por las arengas radiofónicas de Queipo de Llano. Sin embargo, no hay constancia de ataques nocturnos. De la documentación del Archivo General de la Marina se extrae que los buques se retiraban a alta mar al caer el sol. Supervivientes relataron años después que aprovechaban la noche para avanzar en el camino. Los faros de la España republicana se apagaron desde Málaga a Cataluña, pero no por la decisión particular de algún farero, sino por orden del Gobierno republicano para evitar que la armada golpista tuviera referencias. Si se apagaron faros tan lejanos del frente como el de Valencia o el de Carboneras, y también la Farola de Málaga, ¿por qué iba a seguir encendido el de Torre del Mar, a cinco kilómetros del aeródromo de Vélez-Málaga y unos 30 del frente?, se preguntaron los investigadores. “No puede borrar una memoria social sostenida” La historia del farero de Torre del Mar ha sido ampliamente por medios de comunicación. La primera referencia data de mayo de 2018 en El Faro de Vigo. Ese mismo año el grupo de IU en Vélez-Málaga pidió dignificar la figura de Anselmo Vilar García con un reconocimiento público. En los años siguientes fue difundida por asociaciones memorialistas y la bola fue creciendo hasta tomar vida propia. Este medio se sumó en febrero de 2022, año en que los senderistas que recorren la carretera en recuerdo de los bombardeos hicieron parada en el faro. Hurtado subraya que su investigación fue honesta, exhaustiva (con limitaciones que hoy no existen) y que siempre advirtió que se basaba en testimonios orales, tomados “sin grabadoras, sin redes, sin interés mediático” a mayores que le repetían “sin contradicciones sustanciales” relatos “asociados a la idea de que el faro se apagó para no facilitar referencias nocturnas”. “El artículo reciente desmonta una certeza administrativa, pero no puede borrar una memoria social sostenida durante décadas. Mi investigación no pretendió jamás cerrar una verdad absoluta, sino rescatar una historia que un pueblo ya contaba cuando nadie miraba. Que hoy se aporten documentos que no lo mencionan no invalida lo que un pueblo recordó durante décadas”, ha escrito ahora Hurtado. “Hay muchas cosas que sólo recogen testimonios orales”, explica a este medio, aunque admite que de haber conocido los documentos de la nueva investigación quizás él también hubiera dudado. Reconocimiento del faro como Lugar de Memoria Lloret y Azuaga han comprobado en sus carnes la sensibilidad con el tema. “Yo comenté nuestra investigación durante un acto en el Rectorado y me tacharon de revisionista y de hacerle juego a la ultraderecha”, lamenta Lloret, que admite la instrumentalización que pueden hacer algunos revisionistas con material dudoso, incompleto, erróneo o falso, y por eso reivindica el rigor en las investigaciones y cuidarse del sesgo de confirmación. En marzo de 2024 presentaron alegaciones y documentos a la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, que acabó incluyendo al faro de Torre del Mar en la Declaración de la Carretera Málaga-Almería como lugar de Memoria . Se reconoce que “el apagado del faro los días 6 y 7 de febrero de 1937 imposibilitó que los barcos sublevados bombardearan la costa, salvándose de esta manera la vida de miles de refugiados que se apostaban en Torre del Mar. Como represalia, los cruceros Canarias y Baleares bombardearon la costa de Torre del Mar la mañana del 8 de febrero”. En la secretaría de Estado admiten que es una decisión “salomónica” ante la falta de soporte documental. En los últimos años, la asociación La Desbandá ha evitado hacer un alto en este lugar . “La Desbandá tiene que ser recordada, y las personas que la sufrieron, homenajeadas”, escriben en su primer texto sobre el farero: “Contar todo esto es imprescindible; constituye una seria responsabilidad, un deber de memoria. Pero necesitamos hacerlo con rigor histórico, con datos demostrados. La búsqueda de la verdad es también un homenaje a las víctimas, sin esa verdad, no se podrá lograr la justicia, ni la reparación a las víctimas”.

El Kremlin bloquea parcialmente Telegram y deja a oscuras a sus propios soldados

El Kremlin bloquea parcialmente Telegram y deja a oscuras a sus propios soldados

El Gobierno ruso empuja a sus ciudadanos hacia un mensajero nacional supervisado por los servicios secretos, pero no ofrece alternativa a su Ejército Hemeroteca - Había “alguien en el medio”: otra investigación destapa nuevos vínculos de Telegram con la inteligencia rusa La guerra de Vladímir Putin contra Telegram viene de lejos, pero, en los últimos días, el Kremlin ha dado un paso casi definitivo hacia el bloqueo total de la aplicación. El Gobierno ruso ha ralentizado la plataforma hasta inutilizarla para muchos de sus más de 60 millones de usuarios en Rusia. Las autoridades acusan a su fundador, el también ruso Pável Dúrov, de saltarse las leyes rusas, pero él asegura que lo único que pretende el Estado es limitar la libertad de expresión y promocionar Max, el servicio de mensajería nacional de reciente creación y que coopera plenamente con el FSB, los servicios secretos. Después del bloqueo de WhatsApp hace tan solo unas semanas, este movimiento del Kremlin no solo ha causado indignación entre la ciudadanía, sino que ha generado malestar en el Ejército. Decenas de soldados y blogueros militares se han quejado de que Telegram es vital para las comunicaciones en el frente y para la defensa antidrones. Sin embargo, el Gobierno ruso no parece darse por aludido ni muestra síntomas de renunciar a su afán de desconectar a Rusia del internet mundial. ¿Por qué Telegram? Los problemas de funcionamiento empezaron sin preaviso entre el 9 y el 10 de febrero. La inquietud ciudadana llevó a Roskomnadzor, el órgano estatal que regula las telecomunicaciones, a emitir un comunicado admitiendo la ralentización de Telegram. La agencia defiende que la plataforma “incumple sistemáticamente la legislación rusa” al no proteger los datos personales de los usuarios, al no disponer de “medidas efectivas” para combatir el fraude y al permitir que se use “para fines delictivos y terroristas”. El comunicado abre la puerta a levantar las restricciones “si se corrigen las infracciones”. El Kremlin no tardó en apostillar la posición de Roskomnadzor. Su portavoz, Dmitri Peskov, se limitó a decir: “Es una lástima que la empresa no la cumpla [la ley rusa], pero hay una ley que debe seguirse”. El diputado de la Duma Estatal (la cámara baja) Andrei Guruliov fue más allá al sugerir que las acciones contra Telegram son “parte integral de la lucha entre nosotros [Rusia] y la OTAN”. Y añadió: “Entiendo que esto sea inconveniente para muchos, incluso para mí. Pero los tiempos aprietan, las amenazas son inminentes y debemos responder”. También la justicia toma parte en la campaña de presión. El mismo día que se anunciaba el bloqueo parcial, un tribunal de Moscú multaba a la compañía con el equivalente a 117.000 euros por no eliminar datos sobre la venta de alcohol e información que desacredita a las Fuerzas Armadas Rusas. Esta sanción se suma a otras que la empresa adeuda por valor de aproximadamente 325.000 euros y todavía se enfrenta a más causas pendientes. La extraña relación de Dúrov con el Kremlin A las pocas horas del anuncio de la multa, Pável Dúrov respondía a través de una publicación en Telegram acusando al Kremlin de “intentar forzar a sus ciudadanos a cambiar a una aplicación controlada por el Estado diseñada para la vigilancia y la censura política”, en referencia a Max. El dueño de la aplicación señaló que Irán había probado la misma estrategia en 2018 y había fracasado, ya que la mayoría de iraníes continuaban utilizando Telegram esquivando la censura. Y lanzaba una advertencia a Putin: “Restringir la libertad de los ciudadanos nunca es la respuesta correcta”. Se da la circunstancia de que Max ha sido desarrollado por VKontakte, la principal red social rusa, actualmente propiedad del Estado, pero que fue cofundada por Dúrov en 2006. Ocho años después, en 2014, vendió sus acciones y abandonó el país tras denunciar que el Kremlin había pedido al sitio web que entregara los datos de los usuarios ucranianos. El creador de Telegram, Pável Dúrov, en una imagen de archivo. Ya en 2018, después de haber lanzado Telegram, las autoridades rusas vetaron la nueva plataforma porque Dúrov se negaba a almacenar los mensajes y el tráfico de sus clientes y proporcionarlos a los servicios de seguridad. El contexto no era casual, ya que se avecinaban unas elecciones presidenciales en las que tenía intención de concurrir Alekséi Navalni , el principal opositor al régimen. El equipo de Telegram consiguió sortear el bloqueo y, en 2020, Roskomnadzor levantó oficialmente la prohibición. El motivo que trascendió fue que el fundador de la aplicación había aceptado colaborar en el “combate contra el terrorismo y el extremismo”. Aquella amnistía desató rumores sobre la posible cooperación de Dúrov con los servicios secretos. La relación del empresario con el Kremlin siempre ha sido ambigua. A pesar de su enfrentamiento público, Dúrov viaja con frecuencia a Rusia mientras niega que el FSB haya pedido nunca datos sobre los usuarios del servicio de mensajería. Fin de la tregua Sea como sea, la tregua parece haber llegado a su fin. Según cuenta el medio independiente ruso Mediazona , ocho años después del primer intento de bloqueo, el Gobierno ruso dispone de muchas más herramientas para interrumpir el funcionamiento de Telegram. Gracias a la ley rusa para un Internet soberano, Roskomnadzor tiene la capacidad de bloquear completamente el acceso a la plataforma. Solo el uso de una VPN, una red que conecta el dispositivo a un servidor ubicado en el extranjero, permite burlar el veto. Y aun así, el Kremlin está logrando tumbar estas redes privadas y muchas de ellas ya no sirven. No obstante, parte del entorno de Putin descarta por ahora la censura total de Telegram. Según explican fuentes de la Administración del Presidente a Viorstka , el bloqueo definitivo podría llegar antes de 2027. Según la fuente, la prohibición completa es posible que suceda en septiembre, cuando se celebren las elecciones a la Duma Estatal. Las autoridades temen una reacción negativa contra el previsible resultado abrumador de Rusia Unida, el partido de Putin, según advierte esta información. Críticas de los afines al régimen Una de las paradojas de esta campaña de acoso y derribo contra Telegram es que en Rusia la gente lo usa mucho más que como un chat; es uno de los principales vehículos de información. Todos los medios tienen sus canales, igual que el Kremlin, los altos funcionarios públicos, los órganos estatales e incluso Roskomnadzor. Es por eso que la decisión tampoco ha gustado a personalidades favorables a Putin. Por ejemplo, el gobernador de Bélgorod, probablemente la región rusa que más está sufriendo los ataques ucranianos, defendía en su canal de Telegram que es una herramienta clave para la comunicación de emergencias. Eso sí, animaba a sus conciudadanos a descargarse Max. Ekaterina Mizulina, jefa de la Safe Internet League, una entidad que lucha contra el contenido crítico con el régimen y es conocida por denunciar a figuras públicas, enfatizó que “no apoya” las restricciones a la plataforma y que “perder una herramienta tan vital para promover ideas y una posición prorrusa sería un simple error”. De hecho, Telegram fue y sigue siendo la red que encumbró a los blogueros militares. Con la invasión de Ucrania, decenas de soldados, creadores de contenido y periodistas proguerra encontraron en este medio una vía para relatar de primera mano la realidad del frente, muchas veces ocultada por el Ministerio de Defensa. Alarma en la primera línea, pánico en la retaguardia Pero no solo los comentaristas militares usan Telegram, sino también los soldados rusos de primera línea. La noticia de la ralentización de la aplicación ha caído como un jarro de agua fría en las unidades del frente que dependen de ella. Los oficiales estiman que la pérdida de la transmisión de vídeo e imágenes en tiempo real que permitía Telegram reduce la eficacia de la coordinación entre un 20% y un 30%, especialmente en logística y designación de objetivos, según la publicación probelicista Likbez . “Me gustaría preguntarle a Roskomnadzor: ¿acaso nos lo preguntaron? ¿Alguno de ustedes vino a averiguar si esto sería útil?”, preguntaba un soldado en un video recogido por el canal LPR1 . Otro añadía en el mismo canal : “Es muy difícil trabajar cuando hay una locura total en la cúpula. Son totalmente incompetentes. Parece que actuamos primero y pensamos después. Aún no han logrado crear una alternativa a Telegram. Están obligando a todos a usar Max y VKontakte por la fuerza. Y el resultado es una interrupción de la comunicación entre todos y la muerte de soldados”. Según el soldado Serguéi Koliasnikov , casi toda la comunicación entre los servicios de ambulancias se organiza a través de Telegram: la herramienta se utiliza para hablar entre equipos, retransmitir llamadas y enviar electrocardiogramas a la unidad de cardiología. “El comandante del pelotón acaba de declarar con enojo: quienes bloqueen Telegram arderán en el infierno”, aseguraba. El bloqueo de Telegram también podría obstaculizar la capacidad de los sistemas de defensa aérea rusos para repeler ataques con drones. “Estamos luchando contra drones enemigos para evitar que lleguen a nuestra querida patria, Rusia, y Telegram es nuestro único canal de comunicación. No nos lo quitéis”, suplicaba un soldado desplegado en la retaguardia. El analista militar independiente Kirill Mijailov confirma al medio ruso opositor Agentstvo que las unidades que combaten drones “prácticamente carecen de equipos de comunicaciones militares, que son más necesarios en el frente”. El canal Z Military Observer también coincide en que Telegram es “el único medio” para los grupos móviles de defensa aérea rusos. Ahora bien, a pesar de las evidencias, el Kremlin niega el problema. “No creo que sea posible imaginar comunicaciones de primera línea proporcionadas a través de Telegram o cualquier otro [ software de mensajería]”, afirmaba este miércoles Dmitri Peskov. Cegados por Starlink: llueve sobre mojado Este caos se suma al provocado hace unos días por la decisión de Elon Musk de desconectar al Ejército ruso de la red satélite de Space X, Starlink. Ucrania llevaba años quejándose de que los rusos pirateaban esta señal para conectarse a Internet. Y, finalmente, el magnate accedió a bloquear las terminales rusas que operaban de manera furtiva. Este gesto provocó en la comunidad militar rusa una reacción similar al bloqueo parcial de Telegram, aunque sus consecuencias podrían ser más graves. Starlink era fundamental para la coordinación entre el frente y los puestos de mando, además de para la autonomía de los drones. La confianza del Kremlin en la tecnología occidental ha dejado sin alternativa a las tropas rusas, que ahora solo pueden comunicarse a través de radio, con un mayor riesgo de que las conversaciones sean interceptadas o interferidas. Y en cuanto a los aparatos no tripulados, se ven obligados a utilizar cables de fibra óptica, con un menor alcance. Anatoli Rádov, bloguero militar ruso , se mostraba absolutamente desolado: “Si desactivan Starlink, lucharemos como hace dos años. Será una auténtica batalla. Cara a cara. Starlink definitivamente ha cambiado la guerra”. Los observadores militares independientes son más cautelosos. “Suponemos que habrá un impacto, aunque no tan significativo como muchos intentan imaginar actualmente”, apuntaba a la publicación Vazhnie Istorii un analista del Conflict Intelligence Team. “En general, el número de asaltos en sí quizá no disminuya, pero su eficacia, y, por tanto, el ritmo de avance, se podría ralentizar”, concluía. En este sentido, un alto funcionario de la OTAN ha declarado este miércoles que las fuerzas ucranianas han logrado avances en la región meridional de Zaporiyia gracias a la pérdida del acceso a Starlink por parte de los soldados rusos. La preocupación entre las filas rusas es tal que el principal propagandista de la televisión estatal, Vladímir Soloviov, pidió a Trump que obligara a Elon Musk a reconectar las tropas rusas a Starlink. A la vez, amenazó al propietario de Space X con un ataque nuclear al espacio para destruir sus satélites. Los lamentos del Kremlin llegaron hasta las Naciones Unidas. El representante permanente ruso en la ONU, Vasili Nebenzia, exigió que se desactivara Starlink a nivel mundial con el pretexto de que es usado por terroristas, incluido el Estado Islámico. Desde su punto de vista, Space X está violando el derecho internacional.

Una alto cargo del PP de la Sanidad extremeña oposita a una plaza de enfermera ante un tribunal nombrado por su jefe directo

Una alto cargo del PP de la Sanidad extremeña oposita a una plaza de enfermera ante un tribunal nombrado por su jefe directo

Encarnación Solís, gerente del área de salud de Cáceres y concejala, aspira a una plaza fija en el SES en las oposiciones que se celebrarán el 28 de febrero El SES recorta en 43 días la espera media para operarse, pero el área de Cáceres supera el límite legal El 28 de febrero se celebrarán en varias sedes de Badajoz y Cáceres las oposiciones de Enfermería en el Servicio Extremeño de Salud (SES) con una candidata polémica. Una alto cargo de la Sanidad extremeña aspira a una de las plazas en unas pruebas cuyo tribunal ha sido designado por su jefe directo, el gerente del SES, Jesús Vilés, como ha podido comprobar elDiario.es Extremadura . Se trata de la gerente del área de salud de Cáceres, Encarnación Solís, una alto cargo en el Gobierno de María Guardiola y, además, concejala del PP en Cáceres. Su cometido como cargo de confianza es el de dirigir y coordinar los recursos asistenciales de la sanidad pública en la atención primaria y especializada en la zona de Cáceres capital y sus alrededores, donde residen unos 187.000 extremeños, según datos de 2022 disponibles en la web. Precisamente, los profesionales de esa área son los que han mostrado su malestar con esta situación y hay quien ha puesto la transparencia del proceso en entredicho. Solís es diplomada en Enfermería por la Universidad de Extremadura desde 2008 y ha desarrollado su trayectoria profesional principalmente en el SES, según se recoge en la web del Ayuntamiento de Cáceres. Ha trabajado como enfermera quirúrgica del Complejo Hospitalario de Cáceres y en 2017 se afilió al PP, donde ha tenido responsabilidades locales y regionales. Con las elecciones autonómicas y municipales de 2023, Solís obtuvo un asiento en la corporación de Cáceres, donde es la responsable de Servicios Sociales, Mujer, Igualdad y LGTBI, funciones que compagina con las de la Gerencia del SES desde ese mismo año tras la llegada del PP de María Guardiola a la Junta de Extremadura. Ahora su objetivo es obtener una plaza fija como enfermera en el turno libre del concurso oposición convocado por el SES. En total, se convocan 569 plazas de enfermeros y enfermeras, de las que 497 corresponden al turno libre por el que compite la actual gerente. El proceso selectivo se convocó en diciembre de 2024 y en junio de 2025 se hizo público el nombramiento de los miembros de los tribunales de selección firmado por el director gerente del SES, Jesús Vilés, es decir, designados directamente por el 'jefe' de Solís en la estructura de la sanidad extremeña. Este periódico se ha puesto en contacto con la gerente del SES en Cáceres, pero no ha sido posible obtener su versión de los hechos. El derecho de Encarnación Solís a presentarse a estas oposiciones está fuera de toda duda, pero su participación en el proceso plantea un dilema ético y estético desde el punto de vista político. El secretario regional del sector de Salud de UGT-Servicios Públicos, Felipe Bachiller, defiende el derecho de la gerente a conseguir una plaza pública, aunque cuestiona la falta de ejemplaridad al participar en unas pruebas de selección convocadas por el SES, en cuya estructura política figura como una de las responsables. Bachiller insiste en que se trata de un “asunto político” porque que te examine un superior o un subordinado, en referencia a la composición de los tribunales de selección, “puede ser bueno o malo, depende de lo bien que te lleves o de las ganas que te tengan”. No obstante, recuerda no es la primera vez que se dan situaciones como esta, donde una persona quiere obtener una plaza pública y al mismo tiempo es juez y parte. En concreto, recuerda la “doble vara de medir del PP” por las críticas cuando la consejera de Sanidad de la primera legislatura (2007-2011) de Guillermo Fernández Vara , María Jesús Mejuto, médica de profesión, se presentó a unas oposiciones de cirugía general y del aparato digestivo. El proceso se convocó en junio de 2011 tras perder el PSOE las elecciones frente al PP de José Antonio Monago y, por lo tanto, estando como consejera en funciones. Las oposiciones se celebraron en 2013, cuando Mejuto ya no tenía responsabilidades políticas, y obtuvo la máxima puntuación. Pero el SES, ya con el PP en la Junta, anuló su nota para que se presentara al examen con otro tribunal. Mejuto recurrió judicialmente y el juez le dio la razón en 2016 y hasta 2017, seis años después de la oposición, no pudo tomar posesión de su plaza de funcionaria. Desde entonces, el PSOE obligó con un reglamento interno a que los altos cargos y puesto de confianza, incluido asesores, renunciaran a sus puestos, o serían cesados, si ejerciendo se presentaban a alguna plaza de empleo público, estuviera o no relacionado con su puesto de trabajo.

Costa Rica encerró a migrantes en una antigua fábrica donada para fines humanitarios por el mayor productor de lápices del mundo

Costa Rica encerró a migrantes en una antigua fábrica donada para fines humanitarios por el mayor productor de lápices del mundo

Faber-Castell, mayor productor de lápices del mundo, asegura que no sabía que sus instalaciones estaban siendo utilizadas para retener a solicitantes de asilo deportados por la Administración Trump Vídeo - Los peores episodios racistas del ICE en solo un año de mandato de Trump El mayor fabricante de lápices del mundo ha acusado al Gobierno de Costa Rica de dar un uso indebido a la fábrica que le había donado con fines humanitarios por recluir en ella a solicitantes de asilo deportados por la Administración Trump en 2025. Con una producción global de más de 2.000 millones de lápices de madera al año, Faber-Castell operaba una fábrica en el sur de Costa Rica, fronteriza con Panamá, que se abastecía de árboles cultivados en la región. Tras cerrarla en 2013 por una serie de factores económicos adversos, en 2018 la empresa donó las instalaciones al Gobierno de Costa Rica. The Guardian ha tenido acceso al contrato con el Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica en el que la empresa alemana especificaba que las instalaciones se utilizarían como refugio para ofrecer alojamiento y asistencia humanitaria a las personas que migraban por la región. Pero, aparentemente, el uso de las instalaciones cambió el año pasado, cuando comenzaron a encerrar a personas en el lugar, algo que Faber-Castell no sabía hasta que The Guardian se puso en contacto con ella en enero. El fabricante de lápices donó las instalaciones en 2018 por el aumento de nicaragüenses que cruzaban la frontera hacia Costa Rica huyendo de la violenta represión contra los manifestantes desatada por el Gobierno del país centroamericano. La empresa dijo en el contrato que el inmueble sería utilizado para “albergar un refugio para el cuidado de migrantes sin posibilidad de cambiar el propósito de la propiedad”. No hay informaciones que apunten a que los nicaragüenses, ni ninguna otra persona alojada en la antigua fábrica, vivieran allí en régimen de detención hasta que Costa Rica encerró a 200 personas deportadas desde Estados Unidos en las instalaciones, desde entonces llamada el Centro de Atención Temporal para Migrantes, o el CATEM [por sus siglas]. Cuando The Guardian se puso en contacto por primera vez con Faber-Castell, la empresa dijo desconocer las detenciones en el CATEM. “En el contrato acordamos y estipulamos que el edificio se convertiría en un centro de ayuda humanitaria para refugiados, bajo ninguna circunstancia se acordó que fuera usado como prisión”, escribieron en un comunicado los representantes de la gran filial que Faber-Castell tiene en Brasil. De EEUU a Costa Rica Costa Rica aceptó recibir a 200 personas deportadas de Estados Unidos a finales de febrero de 2025, tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, y con el comienzo de su prometida campaña contra las personas migrantes. Los deportados no eran naturales de Costa Rica: habían emigrado a Estados Unidos desde lugares tan lejanos como Rusia, África y otras partes de Asia. Fueron deportados y trasladados con cadenas –a pesar de no ser delincuentes– hasta el país centroamericano. A su llegada, los escoltaron hasta el CATEM, en Puntarenas (seis horas al sur de San José, la capital). Las personas deportadas, entre las que había más de 70 niños, fueron detenidas allí durante un mínimo de dos meses. En junio de 2025, la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Costa Rica respondió a las apelaciones con un fallo donde dictaminó que les habían privado “de su derecho a la libertad”. En respuesta a una consulta de The Guardian , el Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica negó “categóricamente” dicha afirmación. Faber-Castell ha enviado un correo electrónico a The Guardian en el que dice: “Nos preocupa profundamente que, según se informa, haya personas detenidas en nuestra antigua fábrica de Maderin Eco en Costa Rica, una industria que cerramos en 2013. No teníamos conocimiento de este uso indebido hasta que The Guardian se puso en contacto con nosotros”. Maderin Eco es la filial de Faber-Castell que operaba en Costa Rica. La privación arbitraria de la libertad de las personas que permanecen en el CATEM (...) sin acceso a información, sin control judicial (...), también genera un riesgo de desaparición forzada La Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica En la primavera pasada, Human Rights Watch (HRW) visitó las instalaciones y entrevistó a algunos de los deportados. En su informe posterior, la ONG concluyó que los migrantes habían sido recluidos durante meses en el centro, pese a que las instalaciones estaban “claramente destinadas a estancias de solo unos días” y a que “ningún fundamento jurídico justificaba su detención”. “El Gobierno de Costa Rica niega que estuvieran detenidos”, decía también el informe de HRW. La semana pasada The Guardian preguntó sobre dichas detenciones al Ministerio de Seguridad Pública, que respondió con el siguiente correo electrónico: “Los migrantes deportados por Estados Unidos eran de nacionalidades que requieren visado para entrar en Costa Rica. Por razones humanitarias, se permitió su entrada en el país sin ese requisito y se les trasladó al CATEM, ya que su estancia era temporal y por razones humanitarias”. “Las medidas de inmigración tomadas tenían como fundamento las mismas razones humanitarias, es de sobra conocido que las personas vulnerables pueden caer en redes de trata de personas y de tráfico ilegal de migrantes. Costa Rica es un destino desconocido para ellas, con un clima y una gastronomía nuevas, entre otros aspectos. La Dirección General de Migración y Extranjería siempre ha tratado de proteger a estas personas. Por ello, rechazamos de manera categórica la acusación de que se ha violado su derecho a la libertad”, añade. “Estábamos detenidos sin nuestros pasaportes” El testimonio que The Guardian recabó en diciembre de 2025 de un hombre ruso de 37 años no coincide con esa versión. Bajo el pseudónimo de Alexander (pidió ocultar su nombre real por temor a represalias contra su familia del régimen de Putin), cuenta que su cita para solicitar asilo en Estados Unidos fue cancelada en el último minuto por la Administración Trump, que lo deportó junto a su mujer y a su hijo pequeño a Costa Rica. Acabaron en el CATEM. “En las primeras semanas perdí 15 kilos y mi familia estaba enferma, así que empecé a preguntarme por qué no teníamos libertad”, dice Alexander. “Allí estábamos detenidos sin nuestros pasaportes; algunas personas querían marcharse y no nos dejaban salir; así fue como comprendimos que nos habían metido en esta prisión sin ninguna razón”. El presidente de EEUU, Donald J. Trump. El pasado junio, la Sala Constitucional de la Corte Suprema dictaminó, en referencia a los deportados del CATEM, que su “detención en un centro no destinado para estos fines conjugado con una privación de libertad ilegítima por parte de las autoridades migratorias, sumada a la falta de acceso a información y asistencia legal, constituye una violación a sus derechos humanos fundamentales”. “La privación arbitraria de la libertad de las personas que permanecen en el CATEM en las circunstancias que han sido descritas (sin acceso a información, sin control judicial), también genera un riesgo de desaparición forzada”, añadió la Corte, que también sostuvo que Alexander y el resto de deportados allí encerrados deberían tener derecho a una indemnización. Las instalaciones del CATEM tienen capacidad para alojar a 300 personas. En lo que va de 2026, han pasado por allí 60 personas. Según los últimos datos que The Guardian obtuvo del Gobierno de Costa Rica, el 28 de enero no había ningún migrante en la antigua fábrica. El medio británico preguntó a Faber-Castell si pensaba tomar alguna medida adicional, pero no obtuvo respuesta. Traducción de Francisco de Zárate.

El Kremlin bloquea parcialmente Telegram y deja a oscuras a sus propios soldados

El Kremlin bloquea parcialmente Telegram y deja a oscuras a sus propios soldados

El Gobierno ruso empuja a sus ciudadanos hacia un mensajero nacional supervisado por los servicios secretos, pero no ofrece alternativa a su Ejército Hemeroteca - Había “alguien en el medio”: otra investigación destapa nuevos vínculos de Telegram con la inteligencia rusa La guerra de Vladímir Putin contra Telegram viene de lejos, pero, en los últimos días, el Kremlin ha dado un paso casi definitivo hacia el bloqueo total de la aplicación. El Gobierno ruso ha ralentizado la plataforma hasta inutilizarla para muchos de sus más de 60 millones de usuarios en Rusia. Las autoridades acusan a su fundador, el también ruso Pável Dúrov, de saltarse las leyes rusas, pero él asegura que lo único que pretende el Estado es limitar la libertad de expresión y promocionar Max, el servicio de mensajería nacional de reciente creación y que coopera plenamente con el FSB, los servicios secretos. Después del bloqueo de WhatsApp hace tan solo unas semanas, este movimiento del Kremlin no solo ha causado indignación entre la ciudadanía, sino que ha generado malestar en el Ejército. Decenas de soldados y blogueros militares se han quejado de que Telegram es vital para las comunicaciones en el frente y para la defensa antidrones. Sin embargo, el Gobierno ruso no parece darse por aludido ni muestra síntomas de renunciar a su afán de desconectar a Rusia del internet mundial. ¿Por qué Telegram? Los problemas de funcionamiento empezaron sin preaviso entre el 9 y el 10 de febrero. La inquietud ciudadana llevó a Roskomnadzor, el órgano estatal que regula las telecomunicaciones, a emitir un comunicado admitiendo la ralentización de Telegram. La agencia defiende que la plataforma “incumple sistemáticamente la legislación rusa” al no proteger los datos personales de los usuarios, al no disponer de “medidas efectivas” para combatir el fraude y al permitir que se use “para fines delictivos y terroristas”. El comunicado abre la puerta a levantar las restricciones “si se corrigen las infracciones”. El Kremlin no tardó en apostillar la posición de Roskomnadzor. Su portavoz, Dmitri Peskov, se limitó a decir: “Es una lástima que la empresa no la cumpla [la ley rusa], pero hay una ley que debe seguirse”. El diputado de la Duma Estatal (la cámara baja) Andrei Guruliov fue más allá al sugerir que las acciones contra Telegram son “parte integral de la lucha entre nosotros [Rusia] y la OTAN”. Y añadió: “Entiendo que esto sea inconveniente para muchos, incluso para mí. Pero los tiempos aprietan, las amenazas son inminentes y debemos responder”. También la justicia toma parte en la campaña de presión. El mismo día que se anunciaba el bloqueo parcial, un tribunal de Moscú multaba a la compañía con el equivalente a 117.000 euros por no eliminar datos sobre la venta de alcohol e información que desacredita a las Fuerzas Armadas Rusas. Esta sanción se suma a otras que la empresa adeuda por valor de aproximadamente 325.000 euros y todavía se enfrenta a más causas pendientes. La extraña relación de Dúrov con el Kremlin A las pocas horas del anuncio de la multa, Pável Dúrov respondía a través de una publicación en Telegram acusando al Kremlin de “intentar forzar a sus ciudadanos a cambiar a una aplicación controlada por el Estado diseñada para la vigilancia y la censura política”, en referencia a Max. El dueño de la aplicación señaló que Irán había probado la misma estrategia en 2018 y había fracasado, ya que la mayoría de iraníes continuaban utilizando Telegram esquivando la censura. Y lanzaba una advertencia a Putin: “Restringir la libertad de los ciudadanos nunca es la respuesta correcta”. Se da la circunstancia de que Max ha sido desarrollado por VKontakte, la principal red social rusa, actualmente propiedad del Estado, pero que fue cofundada por Dúrov en 2006. Ocho años después, en 2014, vendió sus acciones y abandonó el país tras denunciar que el Kremlin había pedido al sitio web que entregara los datos de los usuarios ucranianos. El creador de Telegram, Pável Dúrov, en una imagen de archivo. Ya en 2018, después de haber lanzado Telegram, las autoridades rusas vetaron la nueva plataforma porque Dúrov se negaba a almacenar los mensajes y el tráfico de sus clientes y proporcionarlos a los servicios de seguridad. El contexto no era casual, ya que se avecinaban unas elecciones presidenciales en las que tenía intención de concurrir Alekséi Navalni , el principal opositor al régimen. El equipo de Telegram consiguió sortear el bloqueo y, en 2020, Roskomnadzor levantó oficialmente la prohibición. El motivo que trascendió fue que el fundador de la aplicación había aceptado colaborar en el “combate contra el terrorismo y el extremismo”. Aquella amnistía desató rumores sobre la posible cooperación de Dúrov con los servicios secretos. La relación del empresario con el Kremlin siempre ha sido ambigua. A pesar de su enfrentamiento público, Dúrov viaja con frecuencia a Rusia mientras niega que el FSB haya pedido nunca datos sobre los usuarios del servicio de mensajería. Fin de la tregua Sea como sea, la tregua parece haber llegado a su fin. Según cuenta el medio independiente ruso Mediazona , ocho años después del primer intento de bloqueo, el Gobierno ruso dispone de muchas más herramientas para interrumpir el funcionamiento de Telegram. Gracias a la ley rusa para un Internet soberano, Roskomnadzor tiene la capacidad de bloquear completamente el acceso a la plataforma. Solo el uso de una VPN, una red que conecta el dispositivo a un servidor ubicado en el extranjero, permite burlar el veto. Y aun así, el Kremlin está logrando tumbar estas redes privadas y muchas de ellas ya no sirven. No obstante, parte del entorno de Putin descarta por ahora la censura total de Telegram. Según explican fuentes de la Administración del Presidente a Viorstka , el bloqueo definitivo podría llegar antes de 2027. Según la fuente, la prohibición completa es posible que suceda en septiembre, cuando se celebren las elecciones a la Duma Estatal. Las autoridades temen una reacción negativa contra el previsible resultado abrumador de Rusia Unida, el partido de Putin, según advierte esta información. Críticas de los afines al régimen Una de las paradojas de esta campaña de acoso y derribo contra Telegram es que en Rusia la gente lo usa mucho más que como un chat; es uno de los principales vehículos de información. Todos los medios tienen sus canales, igual que el Kremlin, los altos funcionarios públicos, los órganos estatales e incluso Roskomnadzor. Es por eso que la decisión tampoco ha gustado a personalidades favorables a Putin. Por ejemplo, el gobernador de Bélgorod, probablemente la región rusa que más está sufriendo los ataques ucranianos, defendía en su canal de Telegram que es una herramienta clave para la comunicación de emergencias. Eso sí, animaba a sus conciudadanos a descargarse Max. Ekaterina Mizulina, jefa de la Safe Internet League, una entidad que lucha contra el contenido crítico con el régimen y es conocida por denunciar a figuras públicas, enfatizó que “no apoya” las restricciones a la plataforma y que “perder una herramienta tan vital para promover ideas y una posición prorrusa sería un simple error”. De hecho, Telegram fue y sigue siendo la red que encumbró a los blogueros militares. Con la invasión de Ucrania, decenas de soldados, creadores de contenido y periodistas proguerra encontraron en este medio una vía para relatar de primera mano la realidad del frente, muchas veces ocultada por el Ministerio de Defensa. Alarma en la primera línea, pánico en la retaguardia Pero no solo los comentaristas militares usan Telegram, sino también los soldados rusos de primera línea. La noticia de la ralentización de la aplicación ha caído como un jarro de agua fría en las unidades del frente que dependen de ella. Los oficiales estiman que la pérdida de la transmisión de vídeo e imágenes en tiempo real que permitía Telegram reduce la eficacia de la coordinación entre un 20% y un 30%, especialmente en logística y designación de objetivos, según la publicación probelicista Likbez . “Me gustaría preguntarle a Roskomnadzor: ¿acaso nos lo preguntaron? ¿Alguno de ustedes vino a averiguar si esto sería útil?”, preguntaba un soldado en un video recogido por el canal LPR1 . Otro añadía en el mismo canal : “Es muy difícil trabajar cuando hay una locura total en la cúpula. Son totalmente incompetentes. Parece que actuamos primero y pensamos después. Aún no han logrado crear una alternativa a Telegram. Están obligando a todos a usar Max y VKontakte por la fuerza. Y el resultado es una interrupción de la comunicación entre todos y la muerte de soldados”. Según el soldado Serguéi Koliasnikov , casi toda la comunicación entre los servicios de ambulancias se organiza a través de Telegram: la herramienta se utiliza para hablar entre equipos, retransmitir llamadas y enviar electrocardiogramas a la unidad de cardiología. “El comandante del pelotón acaba de declarar con enojo: quienes bloqueen Telegram arderán en el infierno”, aseguraba. El bloqueo de Telegram también podría obstaculizar la capacidad de los sistemas de defensa aérea rusos para repeler ataques con drones. “Estamos luchando contra drones enemigos para evitar que lleguen a nuestra querida patria, Rusia, y Telegram es nuestro único canal de comunicación. No nos lo quitéis”, suplicaba un soldado desplegado en la retaguardia. El analista militar independiente Kirill Mijailov confirma al medio ruso opositor Agentstvo que las unidades que combaten drones “prácticamente carecen de equipos de comunicaciones militares, que son más necesarios en el frente”. El canal Z Military Observer también coincide en que Telegram es “el único medio” para los grupos móviles de defensa aérea rusos. Ahora bien, a pesar de las evidencias, el Kremlin niega el problema. “No creo que sea posible imaginar comunicaciones de primera línea proporcionadas a través de Telegram o cualquier otro [ software de mensajería]”, afirmaba este miércoles Dmitri Peskov. Cegados por Starlink: llueve sobre mojado Este caos se suma al provocado hace unos días por la decisión de Elon Musk de desconectar al Ejército ruso de la red satélite de Space X, Starlink. Ucrania llevaba años quejándose de que los rusos pirateaban esta señal para conectarse a Internet. Y, finalmente, el magnate accedió a bloquear las terminales rusas que operaban de manera furtiva. Este gesto provocó en la comunidad militar rusa una reacción similar al bloqueo parcial de Telegram, aunque sus consecuencias podrían ser más graves. Starlink era fundamental para la coordinación entre el frente y los puestos de mando, además de para la autonomía de los drones. La confianza del Kremlin en la tecnología occidental ha dejado sin alternativa a las tropas rusas, que ahora solo pueden comunicarse a través de radio, con un mayor riesgo de que las conversaciones sean interceptadas o interferidas. Y en cuanto a los aparatos no tripulados, se ven obligados a utilizar cables de fibra óptica, con un menor alcance. Anatoli Rádov, bloguero militar ruso , se mostraba absolutamente desolado: “Si desactivan Starlink, lucharemos como hace dos años. Será una auténtica batalla. Cara a cara. Starlink definitivamente ha cambiado la guerra”. Los observadores militares independientes son más cautelosos. “Suponemos que habrá un impacto, aunque no tan significativo como muchos intentan imaginar actualmente”, apuntaba a la publicación Vazhnie Istorii un analista del Conflict Intelligence Team. “En general, el número de asaltos en sí quizá no disminuya, pero su eficacia, y, por tanto, el ritmo de avance, se podría ralentizar”, concluía. En este sentido, un alto funcionario de la OTAN ha declarado este miércoles que las fuerzas ucranianas han logrado avances en la región meridional de Zaporiyia gracias a la pérdida del acceso a Starlink por parte de los soldados rusos. La preocupación entre las filas rusas es tal que el principal propagandista de la televisión estatal, Vladímir Soloviov, pidió a Trump que obligara a Elon Musk a reconectar las tropas rusas a Starlink. A la vez, amenazó al propietario de Space X con un ataque nuclear al espacio para destruir sus satélites. Los lamentos del Kremlin llegaron hasta las Naciones Unidas. El representante permanente ruso en la ONU, Vasili Nebenzia, exigió que se desactivara Starlink a nivel mundial con el pretexto de que es usado por terroristas, incluido el Estado Islámico. Desde su punto de vista, Space X está violando el derecho internacional.

Una alto cargo del PP de la Sanidad extremeña oposita a una plaza de enfermera ante un tribunal nombrado por su jefe directo

Una alto cargo del PP de la Sanidad extremeña oposita a una plaza de enfermera ante un tribunal nombrado por su jefe directo

Encarnación Solís, gerente del área de salud de Cáceres y concejala, aspira a una plaza fija en el SES en las oposiciones que se celebrarán el 28 de febrero El SES recorta en 43 días la espera media para operarse, pero el área de Cáceres supera el límite legal El 28 de febrero se celebrarán en varias sedes de Badajoz y Cáceres las oposiciones de Enfermería en el Servicio Extremeño de Salud (SES) con una candidata polémica. Una alto cargo de la Sanidad extremeña aspira a una de las plazas en unas pruebas cuyo tribunal ha sido designado por su jefe directo, el gerente del SES, Jesús Vilés, como ha podido comprobar elDiario.es Extremadura . Se trata de la gerente del área de salud de Cáceres, Encarnación Solís, una alto cargo en el Gobierno de María Guardiola y, además, concejala del PP en Cáceres. Su cometido como cargo de confianza es el de dirigir y coordinar los recursos asistenciales de la sanidad pública en la atención primaria y especializada en la zona de Cáceres capital y sus alrededores, donde residen unos 187.000 extremeños, según datos de 2022 disponibles en la web. Precisamente, los profesionales de esa área son los que han mostrado su malestar con esta situación y hay quien ha puesto la transparencia del proceso en entredicho. Solís es diplomada en Enfermería por la Universidad de Extremadura desde 2008 y ha desarrollado su trayectoria profesional principalmente en el SES, según se recoge en la web del Ayuntamiento de Cáceres. Ha trabajado como enfermera quirúrgica del Complejo Hospitalario de Cáceres y en 2017 se afilió al PP, donde ha tenido responsabilidades locales y regionales. Con las elecciones autonómicas y municipales de 2023, Solís obtuvo un asiento en la corporación de Cáceres, donde es la responsable de Servicios Sociales, Mujer, Igualdad y LGTBI, funciones que compagina con las de la Gerencia del SES desde ese mismo año tras la llegada del PP de María Guardiola a la Junta de Extremadura. Ahora su objetivo es obtener una plaza fija como enfermera en el turno libre del concurso oposición convocado por el SES. En total, se convocan 569 plazas de enfermeros y enfermeras, de las que 497 corresponden al turno libre por el que compite la actual gerente. El proceso selectivo se convocó en diciembre de 2024 y en junio de 2025 se hizo público el nombramiento de los miembros de los tribunales de selección firmado por el director gerente del SES, Jesús Vilés, es decir, designados directamente por el 'jefe' de Solís en la estructura de la sanidad extremeña. Este periódico se ha puesto en contacto con la gerente del SES en Cáceres, pero no ha sido posible obtener su versión de los hechos. El derecho de Encarnación Solís a presentarse a estas oposiciones está fuera de toda duda, pero su participación en el proceso plantea un dilema ético y estético desde el punto de vista político. El secretario regional del sector de Salud de UGT-Servicios Públicos, Felipe Bachiller, defiende el derecho de la gerente a conseguir una plaza pública, aunque cuestiona la falta de ejemplaridad al participar en unas pruebas de selección convocadas por el SES, en cuya estructura política figura como una de las responsables. Bachiller insiste en que se trata de un “asunto político” porque que te examine un superior o un subordinado, en referencia a la composición de los tribunales de selección, “puede ser bueno o malo, depende de lo bien que te lleves o de las ganas que te tengan”. No obstante, recuerda no es la primera vez que se dan situaciones como esta, donde una persona quiere obtener una plaza pública y al mismo tiempo es juez y parte. En concreto, recuerda la “doble vara de medir del PP” por las críticas cuando la consejera de Sanidad de la primera legislatura (2007-2011) de Guillermo Fernández Vara , María Jesús Mejuto, médica de profesión, se presentó a unas oposiciones de cirugía general y del aparato digestivo. El proceso se convocó en junio de 2011 tras perder el PSOE las elecciones frente al PP de José Antonio Monago y, por lo tanto, estando como consejera en funciones. Las oposiciones se celebraron en 2013, cuando Mejuto ya no tenía responsabilidades políticas, y obtuvo la máxima puntuación. Pero el SES, ya con el PP en la Junta, anuló su nota para que se presentara al examen con otro tribunal. Mejuto recurrió judicialmente y el juez le dio la razón en 2016 y hasta 2017, seis años después de la oposición, no pudo tomar posesión de su plaza de funcionaria. Desde entonces, el PSOE obligó con un reglamento interno a que los altos cargos y puesto de confianza, incluido asesores, renunciaran a sus puestos, o serían cesados, si ejerciendo se presentaban a alguna plaza de empleo público, estuviera o no relacionado con su puesto de trabajo.

Costa Rica encerró a migrantes en una antigua fábrica donada para fines humanitarios por el mayor productor de lápices del mundo

Costa Rica encerró a migrantes en una antigua fábrica donada para fines humanitarios por el mayor productor de lápices del mundo

Faber-Castell, mayor productor de lápices del mundo, asegura que no sabía que sus instalaciones estaban siendo utilizadas para retener a solicitantes de asilo deportados por la Administración Trump Vídeo - Los peores episodios racistas del ICE en solo un año de mandato de Trump El mayor fabricante de lápices del mundo ha acusado al Gobierno de Costa Rica de dar un uso indebido a la fábrica que le había donado con fines humanitarios por recluir en ella a solicitantes de asilo deportados por la Administración Trump en 2025. Con una producción global de más de 2.000 millones de lápices de madera al año, Faber-Castell operaba una fábrica en el sur de Costa Rica, fronteriza con Panamá, que se abastecía de árboles cultivados en la región. Tras cerrarla en 2013 por una serie de factores económicos adversos, en 2018 la empresa donó las instalaciones al Gobierno de Costa Rica. The Guardian ha tenido acceso al contrato con el Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica en el que la empresa alemana especificaba que las instalaciones se utilizarían como refugio para ofrecer alojamiento y asistencia humanitaria a las personas que migraban por la región. Pero, aparentemente, el uso de las instalaciones cambió el año pasado, cuando comenzaron a encerrar a personas en el lugar, algo que Faber-Castell no sabía hasta que The Guardian se puso en contacto con ella en enero. El fabricante de lápices donó las instalaciones en 2018 por el aumento de nicaragüenses que cruzaban la frontera hacia Costa Rica huyendo de la violenta represión contra los manifestantes desatada por el Gobierno del país centroamericano. La empresa dijo en el contrato que el inmueble sería utilizado para “albergar un refugio para el cuidado de migrantes sin posibilidad de cambiar el propósito de la propiedad”. No hay informaciones que apunten a que los nicaragüenses, ni ninguna otra persona alojada en la antigua fábrica, vivieran allí en régimen de detención hasta que Costa Rica encerró a 200 personas deportadas desde Estados Unidos en las instalaciones, desde entonces llamada el Centro de Atención Temporal para Migrantes, o el CATEM [por sus siglas]. Cuando The Guardian se puso en contacto por primera vez con Faber-Castell, la empresa dijo desconocer las detenciones en el CATEM. “En el contrato acordamos y estipulamos que el edificio se convertiría en un centro de ayuda humanitaria para refugiados, bajo ninguna circunstancia se acordó que fuera usado como prisión”, escribieron en un comunicado los representantes de la gran filial que Faber-Castell tiene en Brasil. De EEUU a Costa Rica Costa Rica aceptó recibir a 200 personas deportadas de Estados Unidos a finales de febrero de 2025, tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, y con el comienzo de su prometida campaña contra las personas migrantes. Los deportados no eran naturales de Costa Rica: habían emigrado a Estados Unidos desde lugares tan lejanos como Rusia, África y otras partes de Asia. Fueron deportados y trasladados con cadenas –a pesar de no ser delincuentes– hasta el país centroamericano. A su llegada, los escoltaron hasta el CATEM, en Puntarenas (seis horas al sur de San José, la capital). Las personas deportadas, entre las que había más de 70 niños, fueron detenidas allí durante un mínimo de dos meses. En junio de 2025, la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Costa Rica respondió a las apelaciones con un fallo donde dictaminó que les habían privado “de su derecho a la libertad”. En respuesta a una consulta de The Guardian , el Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica negó “categóricamente” dicha afirmación. Faber-Castell ha enviado un correo electrónico a The Guardian en el que dice: “Nos preocupa profundamente que, según se informa, haya personas detenidas en nuestra antigua fábrica de Maderin Eco en Costa Rica, una industria que cerramos en 2013. No teníamos conocimiento de este uso indebido hasta que The Guardian se puso en contacto con nosotros”. Maderin Eco es la filial de Faber-Castell que operaba en Costa Rica. La privación arbitraria de la libertad de las personas que permanecen en el CATEM (...) sin acceso a información, sin control judicial (...), también genera un riesgo de desaparición forzada La Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica En la primavera pasada, Human Rights Watch (HRW) visitó las instalaciones y entrevistó a algunos de los deportados. En su informe posterior, la ONG concluyó que los migrantes habían sido recluidos durante meses en el centro, pese a que las instalaciones estaban “claramente destinadas a estancias de solo unos días” y a que “ningún fundamento jurídico justificaba su detención”. “El Gobierno de Costa Rica niega que estuvieran detenidos”, decía también el informe de HRW. La semana pasada The Guardian preguntó sobre dichas detenciones al Ministerio de Seguridad Pública, que respondió con el siguiente correo electrónico: “Los migrantes deportados por Estados Unidos eran de nacionalidades que requieren visado para entrar en Costa Rica. Por razones humanitarias, se permitió su entrada en el país sin ese requisito y se les trasladó al CATEM, ya que su estancia era temporal y por razones humanitarias”. “Las medidas de inmigración tomadas tenían como fundamento las mismas razones humanitarias, es de sobra conocido que las personas vulnerables pueden caer en redes de trata de personas y de tráfico ilegal de migrantes. Costa Rica es un destino desconocido para ellas, con un clima y una gastronomía nuevas, entre otros aspectos. La Dirección General de Migración y Extranjería siempre ha tratado de proteger a estas personas. Por ello, rechazamos de manera categórica la acusación de que se ha violado su derecho a la libertad”, añade. “Estábamos detenidos sin nuestros pasaportes” El testimonio que The Guardian recabó en diciembre de 2025 de un hombre ruso de 37 años no coincide con esa versión. Bajo el pseudónimo de Alexander (pidió ocultar su nombre real por temor a represalias contra su familia del régimen de Putin), cuenta que su cita para solicitar asilo en Estados Unidos fue cancelada en el último minuto por la Administración Trump, que lo deportó junto a su mujer y a su hijo pequeño a Costa Rica. Acabaron en el CATEM. “En las primeras semanas perdí 15 kilos y mi familia estaba enferma, así que empecé a preguntarme por qué no teníamos libertad”, dice Alexander. “Allí estábamos detenidos sin nuestros pasaportes; algunas personas querían marcharse y no nos dejaban salir; así fue como comprendimos que nos habían metido en esta prisión sin ninguna razón”. El presidente de EEUU, Donald J. Trump. El pasado junio, la Sala Constitucional de la Corte Suprema dictaminó, en referencia a los deportados del CATEM, que su “detención en un centro no destinado para estos fines conjugado con una privación de libertad ilegítima por parte de las autoridades migratorias, sumada a la falta de acceso a información y asistencia legal, constituye una violación a sus derechos humanos fundamentales”. “La privación arbitraria de la libertad de las personas que permanecen en el CATEM en las circunstancias que han sido descritas (sin acceso a información, sin control judicial), también genera un riesgo de desaparición forzada”, añadió la Corte, que también sostuvo que Alexander y el resto de deportados allí encerrados deberían tener derecho a una indemnización. Las instalaciones del CATEM tienen capacidad para alojar a 300 personas. En lo que va de 2026, han pasado por allí 60 personas. Según los últimos datos que The Guardian obtuvo del Gobierno de Costa Rica, el 28 de enero no había ningún migrante en la antigua fábrica. El medio británico preguntó a Faber-Castell si pensaba tomar alguna medida adicional, pero no obtuvo respuesta. Traducción de Francisco de Zárate.