España se medirá a Croacia, Inglaterra y la República Checa en la nueva edición de la Nations League

España se medirá a Croacia, Inglaterra y la República Checa en la nueva edición de la Nations League

La selección de España se enfrentará a Croacia, Inglaterra y la República Checa, dentro del Grupo 3 de la fase de liga de la Liga de Naciones, tras el sorteo realizado este jueves en Bruselas. La fase liga se disputará desde el próximo 24 de septiembre hasta el 17 de noviembre del 2026; los dos primeros de cada grupo se clasifican para los cuartos de final que se jugarán del 25 al 30 de marzo del 2027 y la Final entre Cuatro, del 9 al 13 de junio del 2027. GRUPO 1: Francia, Italia, Bélgica y Turquía. GRUPO 2: Alemania, Holanda, Serbia y Grecia GRUPO 3: ESPAÑA, Croacia, Inglaterra y República Checa. GRUPO 4: Portugal, Dinamarca, Noruega y Gales.

Seguridad jurídica frente a la crisis de la vivienda

Seguridad jurídica frente a la crisis de la vivienda

La crisis de la vivienda exige respuestas rigurosas, basadas en la experiencia práctica y en información fiable, que permitan adoptar medidas eficaces y sostenibles. Por ello, resulta oportuno plantear algunas de las soluciones que, desde el Notariado, pueden contribuir a afrontar este reto esencial. En primer lugar, la experiencia práctica y el contacto diario con las personas. Las notarías están en contacto permanente con el mercado inmobiliario y por ellas pasan en torno a 60.000 personas cada día. Esto nos permite observar de primera mano los efectos de la normativa sobre la vida cotidiana de la ciudadanía y sobre el funcionamiento real del mercado. En este contexto, resulta imprescindible hablar de seguridad jurídica y de confianza, especialmente en un entorno marcado por la complejidad y la continua modificación normativa. La falta de seguridad jurídica se manifiesta de forma clara en dos ámbitos: en el proceso precontractual, previo a la compra de vivienda, y en el mercado del alquiler. En el primero, es frecuente la firma de contratos de arras sin asesoramiento ni control, con consecuencias relevantes una vez entregadas cantidades de dinero que, en muchos casos, son elevadas. En segundo lugar, la falta de seguridad jurídica se aprecia también de manera evidente en el mercado del alquiler que no garantiza, hoy, la seguridad jurídica ni del propietario ni del inquilino. Es cierto que en España no existe una tradición consolidada de formalizar los contratos de alquiler en escritura pública . Durante años, la propia legislación contribuyó a ello al establecer contratos normados en los que, existiendo acuerdo sobre el objeto y la duración, el resto de las condiciones venían determinadas por la ley. Esta situación cambió a partir de 2013 y desde entonces existe una mayor flexibilidad, pero también una mayor complejidad normativa, lo que hace necesario el asesoramiento y el control de legalidad. Si se quiere profesionalizar el mercado del alquiler, será imprescindible profesionalizar también la redacción de los contratos y contar con un asesoramiento notarial imparcial y gratuito. Un contrato bien comprendido y claramente consensuado no solo facilita su aplicación, sino que favorece su cumplimiento. La intervención notarial permitiría reforzar la seguridad jurídica mediante el control del título del arrendador, confirmando la titularidad del inmueble; aportando información al arrendatario sobre la situación jurídica de la vivienda; verificando la legalidad del contrato; e incorporando un inventario del estado de la vivienda y de los bienes arrendados. Asimismo, podría preverse la utilización de medios adecuados de solución de controversias, de conformidad con la Ley Orgánica 1/2025 de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia. Además, la intervención notarial permitiría controlar el depósito de la fianza en los órganos correspondientes de las comunidades autónomas, así como el cumplimiento de las obligaciones fiscales y la capacidad de detectar prácticas fraudulentas: como la celebración de contratos de temporada que tratan de eludir la regulación más protectora del arrendamiento de vivienda. Todo ello contribuiría a fomentar el mercado del alquiler (hoy lastrado frente al de la propiedad por la falta de seguridad jurídica) aportando transparencia e información. Junto a la seguridad jurídica, para avanzar en materia de acceso a la vivienda, resulta esencial disponer de datos objetivos y claros. Y en respuesta a esa necesidad, el Notariado ha puesto a disposición de la Administración y de la ciudadanía el Portal Estadístico de la vivienda, basado en datos auténticos, desagregados y actualizados procedentes del Índice Único Informatizado, que recoge los datos contenidos en las escrituras. Su información es necesaria no solo para una buena política pública de vivienda, sino también para comprobar el impacto real de las medidas que se adopten. Y termino mencionando una frase de la Comisión Europea sobre la crisis de la vivienda: «Sin datos viables y detallados, la elaboración de políticas sólidas seguirá estando fuera de alcance».

Sobre los límites de los populismos

Sobre los límites de los populismos

En una de las escenas más controvertidas del documental 'La sociologie est un sport de combat' (Pierre Carles, 2001), el influyente sociólogo Pierre Bourdieu, aparece en un centro cultural de una 'banlieue' parisina. La sala está llena. El acto se titula algo así como: 'Una reflexión con Bourdieu sobre la desigualdad en educación y cultura'. Durante horas, vecinos (muchos de ellos inmigrantes) comparten experiencias de pobreza y exclusión política. Cuando el organizador intenta cerrar la sesión, aflora cierta frustración: incomodidad con el lenguaje académico, cansancio, malestar. Entonces Bourdieu reacciona: «Podría enseñaros una o dos cosas sobre vosotros mismos –dice–; aunque suene arrogante, me da igual porque es verdad». Y recomienda a ese auditorio multicultural un libro sobre migración escrito por un colega: «Lo escribió para gente como vosotros. Si lo rechazáis, es que sois idiotas». Más allá de la salida de tono, la escena es relevante porque pone en evidencia la distancia entre quien analiza críticamente una realidad y quienes la viven. El intelectual parece situarse en una posición desde la que puede decir: yo veo lo que vosotros no veis. Reflexionando sobre esa estructura y sus problemas, he pensado que el esquema podía trasladarse al terreno político actual. Porque todos los populismos parten de un gesto de desenmascaramiento: afirman ver lo que otros no ven y denunciar lo que el orden vigente oculta. Estos últimos años hemos asistido a dos ciclos políticos que, aunque ideológicamente opuestos, comparten una misma forma. El populismo de izquierdas irrumpió con fuerza tras la crisis financiera de 2008, prometiendo devolver la voz a los «de abajo» frente a las élites económicas y políticas. Hoy parece apagarse, institucionalizado o fragmentado. Más recientemente, el populismo de derechas crece con una energía que recuerda a aquella fase ascendente del de izquierdas. Cambia la dirección ideológica, pero la estructura formal me parece que es equiparable en muchos aspectos. Me gustaría analizar los límites formales de estos populismos, intentar comprender por qué tienden a encenderse con tanta intensidad y, después, a enfrentarse a tensiones difíciles de resolver que acaban por consumirlos. Todo populismo parte de una premisa sencilla: existe un pueblo cuya voluntad ha sido ignorada o traicionada por una élite. Esa simplificación es eficaz porque ordena el conflicto en dos polos claros. Pero ahí aparece su primer límite: el pueblo no habla solo; alguien debe articular su voz. En el populismo de izquierdas, el pueblo se construye políticamente; en el de derechas se presenta como una realidad previa (la nación, la mayoría cultural). Pero siempre hay una instancia que interpreta qué es el pueblo y qué quiere. Los populismos prometen inmediatez democrática, que el pueblo se exprese sin intermediaciones corruptas, pero necesitan liderazgos fuertes. Si el pueblo ya sabe lo que quiere, el líder sobra; si el líder es imprescindible, la inmediatez desaparece. Esa tensión es parte de su ADN. El segundo límite tiene que ver con la homogeneización del sujeto político. Las sociedades contemporáneas somos demasiado complejas para encajar sin fricciones en el molde del «pueblo único» (aunque lo adjetives de plurinacional ). Cuando la realidad no responde a esa unidad, surgen tensiones. En el populismo de izquierdas lo vimos en el conflicto entre movimiento y aparato: entre la lógica de las plazas y la disciplina del partido; entre la pureza simbólica («siempre viviré en Vallecas») y el pragmatismo del chalé en la sierra. En el populismo de derechas, el riesgo está en estrechar la definición del sujeto legítimo hasta convertir el desacuerdo en sospecha. Cuanto más homogéneo se define el pueblo, menos espacio queda para la pluralidad democrática. El tercer límite es estratégico y tiene que ver con el conflicto. Los populismos necesitan una frontera clara: sin antagonismo no hay cohesión. Esa lógica funciona en la oposición o en la fase de ascenso, pero gobernar implica negociar y administrar intereses en conflicto. El populismo de izquierdas lo comprobó al entrar en el gobierno: mantener la retórica de ruptura dificultaba la estabilidad; moderarla ha erosionado su identidad. El populismo de derechas se acerca a un dilema parecido allí donde crece: si suaviza el antagonismo para gobernar, puede diluir su fuerza; si lo mantiene, puede bloquear la gobernabilidad. El conflicto moviliza, no basta para gobernar. El cuarto límite es quizá el más delicado: la distancia entre reconocimiento simbólico y capacidad real de transformación. El populismo de derechas en su fase actual tiene una enorme potencia expresiva: legitima emociones, devuelve orgullo y ofrece claridad moral. Esa restitución simbólica explica buena parte de su atractivo, como ocurrió en su día con el populismo de izquierdas. Pero la política hoy funciona en sistemas interdependientes y con márgenes de maniobra limitados. Cuando la promesa de cambio profundo choca con esas restricciones, crece la frustración. Entonces caben dos salidas: ajustar expectativas y asumir complejidad (como terminó haciendo la izquierda populista) o intensificar la denuncia y desplazar el enemigo (opción que hoy parece preferir la derecha populista). La simplificación que permitió ganar apoyos no siempre permite transformar la realidad. Mientras el hechizo de la promesa no se rompa, la ola seguirá en pie. El contraste entre el declive del populismo de izquierdas y el ascenso del de derechas no invalida estos límites: solo muestra que operan en momentos distintos. El primero fue hijo de la crisis económica de 2008. El segundo crece en un clima de ansiedad cultural que se entrelaza con la sensación de pérdida económica. Son malestares diferentes, pero de estructura similar. Sus problemas emergen al intentar estabilizarse como forma de gobierno. Viven del conflicto, pero necesitan institucionalizarse. Afirman unidad, pero gobiernan sociedades plurales. Ofrecen reconocimiento simbólico, pero tropiezan con límites estructurales. El PSOE respondió a Podemos «podemizándose». Y, tan pronto Podemos se integró en el poder ejecutivo, el PSOE asumió parte de su lenguaje , incorporó su agenda simbólica y desplazó su discurso hacia la confrontación social. Pudo hacerlo porque, en realidad, competía por el liderazgo dentro de su propio espacio ideológico. Compartían suelo cultural, compartían horizonte moral. La disputa era por la hegemonía, no por la definición misma del campo. El PP lo tiene más difícil. No puede simplemente «voxizarse» sin renunciar a elementos que forman parte consustancial del conservadurismo tradicional: europeísmo, institucionalidad, vocación de gobierno, cierta idea de moderación. El populismo de derechas no es solo un competidor electoral de la derecha tradicional; es, en parte, una impugnación de ese modelo. Y ahí aparece la verdadera incógnita del próximo ciclo político. Si el populismo de izquierdas terminó absorbiéndose en el sistema que pretendía tensionar, la pregunta es qué hará el populismo de derechas ahora que vuelve a acercarse al centro de gravedad del poder. Pero también qué hará la derecha tradicional: si intentará surfear la ola adoptando su lenguaje, si esperará a que rompa por sí sola o si tratará de ofrecer un cauce distinto al malestar que la ha levantado. Porque las olas no desaparecen por ignorarlas. Pero tampoco se surfean indefinidamente: siempre terminan rompiendo.

Los socialistas acusan al Consell de Mallorca de incumplir el plan de víales cívicos

Los socialistas acusan al Consell de Mallorca de incumplir el plan de víales cívicos

Los socialistas de Mallorca denuncian el incumplimiento generalizado del Plan de Viales Cívicos del Coonsell de Mallorca. La secretaria general de la Federación Socialista de Mallorca, Amanda Fernàndez, ha señalado que "11 de los 26 tramos del Plan ya procedían de la pasada legislatura y que actualmente solo 4 de los anunciados por Galmés en 2024 están en marcha". Acompañada por el alcalde de Santa Eugènia, Pep Lluís Urraca, en el conflictivo acceso desde el núcleo de ses Coves reclamado por los vecinos, pone al municipio como "claro ejemplo de este incumplimiento, con dos tramos de vías cívicas prometidos hace dos años y que a día de hoy continúan sin materializarse", señala.

El decreto que regulará la instalación de plantas de biogás en Castilla-La Mancha podría estar listo en mayo

El decreto que regulará la instalación de plantas de biogás en Castilla-La Mancha podría estar listo en mayo

La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha informado de que la semana que viene se publicará la declaración ambiental estratégica previa a la aprobación de un decreto que regulará la instalación de las plantas de biogás en Castilla-La Mancha. Cuando se publique esta declaración en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, se remitirá al Consejo Consultivo para su dictamen y, si todo sigue su cauce, el Consejo de Gobierno podría aprobar el decreto en mayo . La consejera ha respondido desde Cuenca a preguntas de los medios de comunicación sobre los proyectos para instalar dos plantas de biogás en Campos del Paraíso para recordar que «los ayuntamientos son soberanos urbanísticamente lo que quieren en su territorio». Gómez entiende que, ante eso, «la administración regional no tiene nada que decir» y que si el ayuntamiento, que en este caso es inicialmente reacio a estos proyectos, les remite el expediente, «una vez que iniciemos las evaluaciones es de obligado cumplimiento la tramitación, tras la que hay una información pública donde todo el mundo puede presentar las alegaciones que estimen oportunas y, si hay algunas de peso, evidentemente nunca saldrá favorable». No obstante, ha recordado que, incluso cuando un proyecto supera este trámite, «el ayuntamiento, de forma motivada, puede negarle las licencias de obra y de actividad». Gómez ha señalado que «desde la Consejería de Desarrollo Sostenible vamos a apoyar a nuestros municipios para que se les informe suficientemente sobre los proyectos cuando no tengan suficiente capacidad técnica para conocer qué características tienen». Sin embargo, también hace un llamamiento a las empresas promotoras «para que expliquen a los vecinos de los municipios dónde se quieren instalar, qué es lo que van a hacer, cómo son sus procesos productivos, qué tipo de plantas son y qué beneficios o qué inconvenientes pueden tener». Además, ha incidido en que estos proyectos de plantas de biometano «tienen que buscar siempre las mejores ubicaciones « y para ello el Gobierno regional está desarrollando un decreto que defina bien cuestiones como la distancia con el término municipal o el tránsito de camiones por las localidades, »porque una vez que entran en la planta, ya no hay olores y ruidos«. El Gobierno regional quiere «que todo el mundo tenga claro cuáles son las reglas del juego» y ha añadido que «muchas de estas plantas, en el resto del territorio nacional, solo elaboran el biogás y lo inyectan en la red, pero no tratan el digestato, el residuo que se obtiene», por lo que en Castilla-La Mancha quieren exigir «que se convierta en abono orgánico y se devuelva al campo , porque el abono que se obtiene de este tipo de plantas es muchísimo mejor que cualquiera de los que comercializa una empresa productora de fertilizantes. «Es economía circular», ha recordado Gómez, que es de la opinión de que los residuos agrícuolas y ganaderos «hay que valorizarlos y quitarlos de donde estén ahora mismo».

Ricordi

Ricordi

No es por hacerme la chula, pero me estoy comiendo un Colajet mientras leo 'La Celestina'. Cuando me zampé 'La Celestina' en el instituto no lo aproveché. Pero he vuelto con ganas tras leer 'El festín de la palabra' (Ariel), de Rosa Navarro Durán. He descubierto muchas más sabidurías en Fernando de Rojas. La necesidad de cuidar lo que se dice. Que nunca conviene insultar. Que provoca la ira. Que te matan. «Ella tan astuta, tan hechicera, tan vieja alcahueta, no supo frenar su lengua y remató su perdición con una palabra: 'rufianes'. Llamó a los criados 'rufianes' y se sentenció», escribe Durán. Luego está 'Ricordi' (Alianza), de Francesco Guicciardini. Los consejos y advertencias para la vida civil y política.... Ver Más

Bad Bunny, 'Sinners' y la identidad

Bad Bunny, 'Sinners' y la identidad

En las sociedades complejas y diversas siempre se plantea el mismo dilema, el mismo desafío. Se quiere integrar culturalmente a todos los habitantes para que se sientan parte de una misma nación, pero al mismo tiempo se valoran esos rasgos específicos que le dan a un sector o a una región una identidad característica. A veces ocurre que una de estas identidades es tan fuerte o seductora que crea un espejismo. Se toma la parte por el todo y entonces España es sólo flamenco; Colombia, sólo cumbia; Puerto Rico, sólo reguetón. La complejidad de un país o de una cultura se reduce a una etiqueta, a veces a un cliché –el Brasil de las garotas, el México de la chimichanga–... Ver Más

Un tractor en la Castellana lo explica todo

Un tractor en la Castellana lo explica todo

Los tractores no están hechos para la ciudad como comprueba el tráfico madrileño cada vez que inundan la Castellana y ese es, quizá, uno de nuestros mayores problemas. No, no necesitamos carril-tractor. Pero no nos iría mal verlos, escucharlos y entenderlos más. Sostiene Mark Forsyth en su libro 'Una borrachera cósmica' que «las ciudades son el resultado de que los granjeros trabajaran demasiado duro. Si tienes un trabajo que no está relacionado con la producción de comida y estás vivo, es porque en algún lugar hay un granjero produciendo más comida de la que necesita». La prueba fehaciente, dice, del superávit agrícola es que hay lugares poblados «que no producen comida alguna». Esos lugares, recuerda, «se llaman ciudades». Pero aquí... Ver Más