Rachas de 122 km/h en Carboneras durante el paso de la borrasca ‘Oriana’
No obstante, y hasta las 13,30 horas de este viernes, la provincia de Almería acumula cinco de los diez puntos del país donde las rachas se han dado con mayor intensidad
No obstante, y hasta las 13,30 horas de este viernes, la provincia de Almería acumula cinco de los diez puntos del país donde las rachas se han dado con mayor intensidad
La autovía A-66 ha reabierto al tráfico en el norte de la provincia de Cáceres después de permanecer cortada durante casi 24 horas en sentido Sevilla. Un desprendimiento de rocas y tierra, ocasionado por las recientes inclemencias meteorológicas, ha sido el causante de la interrupción. El desprendimiento se produjo este jueves a las 16:40 horas entre los kilómetros 427 y 436. Como consecuencia, las autoridades habilitaron un desvío por la N-630 a la altura de Baños de Montemayor, permitiendo la reincorporación a la autovía en Aldeanueva del Camino. Este incidente se suma a los daños que la sucesión de borrascas ha provocado en la región. En la actualidad, una treintena de carreteras de las dos provincias extremeñas permanecen afectadas por los daños, algunas de ellas con cortes totales o parciales al tráfico.
La autovía A-66 ha reabierto al tráfico en el norte de la provincia de Cáceres después de permanecer cortada durante casi 24 horas en sentido Sevilla. Un desprendimiento de rocas y tierra, ocasionado por las recientes inclemencias meteorológicas, ha sido el causante de la interrupción. El desprendimiento se produjo este jueves a las 16:40 horas entre los kilómetros 427 y 436. Como consecuencia, las autoridades habilitaron un desvío por la N-630 a la altura de Baños de Montemayor, permitiendo la reincorporación a la autovía en Aldeanueva del Camino. Este incidente se suma a los daños que la sucesión de borrascas ha provocado en la región. En la actualidad, una treintena de carreteras de las dos provincias extremeñas permanecen afectadas por los daños, algunas de ellas con cortes totales o parciales al tráfico.
La autovía A-66 ha reabierto al tráfico en el norte de la provincia de Cáceres después de permanecer cortada durante casi 24 horas en sentido Sevilla. Un desprendimiento de rocas y tierra, ocasionado por las recientes inclemencias meteorológicas, ha sido el causante de la interrupción. El desprendimiento se produjo este jueves a las 16:40 horas entre los kilómetros 427 y 436. Como consecuencia, las autoridades habilitaron un desvío por la N-630 a la altura de Baños de Montemayor, permitiendo la reincorporación a la autovía en Aldeanueva del Camino. Este incidente se suma a los daños que la sucesión de borrascas ha provocado en la región. En la actualidad, una treintena de carreteras de las dos provincias extremeñas permanecen afectadas por los daños, algunas de ellas con cortes totales o parciales al tráfico.
Después de su polémico comentario contra Santaolalla, la colaboradora de El hormiguero ha retirado sus disculpas a los que han aprovechado la situación para "hacer aspavientos".
El SF-26 de Lewis Hamiilton se quedó detenido a falta de once minutos para el final de la sesión. Es el primer problema que ha tenido la Scuderia hasta el momento. Más información: Alonso no esconde la decepción con el AMR26 pero defiende a Adrian Newey: "Tras 30 años, no se le va a olvidar todo en un año"
Los precios de la vivienda siguen imparables. Comprar un piso es casi un 10% más caro que hace un año. Y a pesar de ello se venden 6 casas cada minuto. Lo poco que hay, vuela.
Gisèle Pelicot ha roto su silencio un año después de la sentencia que cambió Francia –y muchas ideas falsas a propósito de las agresiones sexuales– con motivo de la publicación de su libro, 'Un himno a la vida', que llegará a las librerías el próximo 17 de febrero traducido en 22 idiomas. En él, reflexiona sobre cómo la edad la llevó a rechazar el anonimato en el proceso judicial y acabar convirtiendo en icónica la frase "la vergüenza debe cambiar de bando". "Cuando recuerdo el momento en que tomé mi decisión, pienso que, si hubiera tenido 20 años menos, quizá no me habría atrevido a rechazar el juicio a puerta cerrada. Habría temido las miradas, esas malditas miradas con las que una mujer de mi generación siempre ha tenido que lidiar", explica en sus memorias. "Tal vez la vergüenza se va más fácilmente cuando tienes 70 años y ya nadie te presta atención. No lo sé. No tenía miedo de mis arrugas ni de mi cuerpo".
Gisèle Pelicot ha roto su silencio un año después de la sentencia que cambió Francia –y muchas ideas falsas a propósito de las agresiones sexuales– con motivo de la publicación de su libro, 'Un himno a la vida', que llegará a las librerías el próximo 17 de febrero traducido en 22 idiomas. En él, reflexiona sobre cómo la edad la llevó a rechazar el anonimato en el proceso judicial y acabar convirtiendo en icónica la frase "la vergüenza debe cambiar de bando". "Cuando recuerdo el momento en que tomé mi decisión, pienso que, si hubiera tenido 20 años menos, quizá no me habría atrevido a rechazar el juicio a puerta cerrada. Habría temido las miradas, esas malditas miradas con las que una mujer de mi generación siempre ha tenido que lidiar", explica en sus memorias. "Tal vez la vergüenza se va más fácilmente cuando tienes 70 años y ya nadie te presta atención. No lo sé. No tenía miedo de mis arrugas ni de mi cuerpo".
Gisèle Pelicot ha roto su silencio un año después de la sentencia que cambió Francia –y muchas ideas falsas a propósito de las agresiones sexuales– con motivo de la publicación de su libro, 'Un himno a la vida', que llegará a las librerías el próximo 17 de febrero traducido en 22 idiomas. En él, reflexiona sobre cómo la edad la llevó a rechazar el anonimato en el proceso judicial y acabar convirtiendo en icónica la frase "la vergüenza debe cambiar de bando". "Cuando recuerdo el momento en que tomé mi decisión, pienso que, si hubiera tenido 20 años menos, quizá no me habría atrevido a rechazar el juicio a puerta cerrada. Habría temido las miradas, esas malditas miradas con las que una mujer de mi generación siempre ha tenido que lidiar", explica en sus memorias. "Tal vez la vergüenza se va más fácilmente cuando tienes 70 años y ya nadie te presta atención. No lo sé. No tenía miedo de mis arrugas ni de mi cuerpo".
Gisèle Pelicot ha roto su silencio un año después de la sentencia que cambió Francia –y muchas ideas falsas a propósito de las agresiones sexuales– con motivo de la publicación de su libro, 'Un himno a la vida', que llegará a las librerías el próximo 17 de febrero traducido en 22 idiomas. En él, reflexiona sobre cómo la edad la llevó a rechazar el anonimato en el proceso judicial y acabar convirtiendo en icónica la frase "la vergüenza debe cambiar de bando". "Cuando recuerdo el momento en que tomé mi decisión, pienso que, si hubiera tenido 20 años menos, quizá no me habría atrevido a rechazar el juicio a puerta cerrada. Habría temido las miradas, esas malditas miradas con las que una mujer de mi generación siempre ha tenido que lidiar", explica en sus memorias. "Tal vez la vergüenza se va más fácilmente cuando tienes 70 años y ya nadie te presta atención. No lo sé. No tenía miedo de mis arrugas ni de mi cuerpo".
Gisèle Pelicot ha roto su silencio un año después de la sentencia que cambió Francia –y muchas ideas falsas a propósito de las agresiones sexuales– con motivo de la publicación de su libro, 'Un himno a la vida', que llegará a las librerías el próximo 17 de febrero traducido en 22 idiomas. En él, reflexiona sobre cómo la edad la llevó a rechazar el anonimato en el proceso judicial y acabar convirtiendo en icónica la frase "la vergüenza debe cambiar de bando". "Cuando recuerdo el momento en que tomé mi decisión, pienso que, si hubiera tenido 20 años menos, quizá no me habría atrevido a rechazar el juicio a puerta cerrada. Habría temido las miradas, esas malditas miradas con las que una mujer de mi generación siempre ha tenido que lidiar", explica en sus memorias. "Tal vez la vergüenza se va más fácilmente cuando tienes 70 años y ya nadie te presta atención. No lo sé. No tenía miedo de mis arrugas ni de mi cuerpo".
Gisèle Pelicot ha roto su silencio un año después de la sentencia que cambió Francia –y muchas ideas falsas a propósito de las agresiones sexuales– con motivo de la publicación de su libro, 'Un himno a la vida', que llegará a las librerías el próximo 17 de febrero traducido en 22 idiomas. En él, reflexiona sobre cómo la edad la llevó a rechazar el anonimato en el proceso judicial y acabar convirtiendo en icónica la frase "la vergüenza debe cambiar de bando". "Cuando recuerdo el momento en que tomé mi decisión, pienso que, si hubiera tenido 20 años menos, quizá no me habría atrevido a rechazar el juicio a puerta cerrada. Habría temido las miradas, esas malditas miradas con las que una mujer de mi generación siempre ha tenido que lidiar", explica en sus memorias. "Tal vez la vergüenza se va más fácilmente cuando tienes 70 años y ya nadie te presta atención. No lo sé. No tenía miedo de mis arrugas ni de mi cuerpo".
Las principales compañías internacionales, entre ellas Repsol, podrán de esta forma retomar con normalidad sus operaciones en el país latinoamericano
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La administración de una escuela de Whakatane (Nueva Zelanda) resolvió finalmente el misterio de los robos que durante meses habían hecho desaparecer toallas, gafas, trajes de baño y ropa interior. El responsable, según confirmó la directora Marama Stewart, es un gato negro que llevaba "delinquiendo desde hace más de un año" sin levantar sospechas. Un video difundido muestra al insólito caco escapando con una toalla entre los dientes.